sábado, junio 02, 2012

VOLUME ONE 264: AMERICANA (NEIL YOUNG & CRAZY HORSE)


Y bien que los quiero, pero… qué pesadez!

Pues sí, que está en horas bajas, solo o con los suyos, da igual. Después de aquella horrible etapa entre el 81 y el 87, ahora pasa por su peor periodo, porque desde Living with war no levanta cabeza el tío Neil. Da igual que ahora coja las viejas canciones de la guardería, los modelos de la tradición, el sentimiento de las raíces, Gallows pole, Clementine, Oh Susannah, This land is your land y toda esa pompa absorbida por la aspereza guitarrera de su furia testaruda. Que no, que todo es un coñazo difícil de aguantar hasta el final, Americana (Reprise, 2012). Si todo fuera como el penúltimo tema, la versión tranquila de Wayfair stranger, otra cosa sería, y bien que nos alegraríamos. Una pena.

Volveré a esperar a que el disco esté a 5 euros para llevarlo a la estantería.

Nota: 5/10 (porque eres tú, tío plasta)

jueves, mayo 31, 2012

BOOTLEG SERIES 25: CHESS CHARTBUSTERS


La mejor música ya está escrita, pertenece a un tiempo en el que aún no vivíamos, pero nada la ha borrado de la tierra. Si te metes un atracón de ella te darás cuenta de que lo ha venido después no ha sido más que un homenaje al origen, una continuación cambiante de lo que ya existía, arreglos y derivaciones, experimentos y variaciones, una herencia transformada en múltiples perfiles, unos galantes otros toscos. Vamos a viajar por Chess un rato, por aquellos discos grabados en la compañía de Chicago de los hermanos Chess entre 1947 y 1975. En sus archivos duermen para siempre el atrevimiento del rock and roll, la profundidad del blues y el calor del soul, las mejores canciones de todos los tiempos, las biografías más fascinantes de las hemerotecas: Howlin’ Wolf, Chuck Berry, Little Milton, Etta James, Marlena Shaw, Solomon Burke, Lightnin’ Hopkins, Muddy Waters, Willie Dixon, Koko Taylor, Otis Rush, Elmore James, John Lee Hooker…

Chess Chartbusters es una colección de seis volúmenes (pasaos por la FNAC, por ejemplo, y os haréis con el lote completo a muy buen precio) que incluyen piezas de todos estos músicos únicos e inimitables, los maestros con los que crecimos o con los que maduramos… con los que nos despediremos.

sábado, mayo 26, 2012

VOLUME TWO 56: CCR, LA CREEDENCE


Antídoto contra la contaminación… Un poco de pureza, de garra, de rock vitamínico. Ahora me suena de maravilla, bendecido por las décadas que han pasado e inmune al desgaste. Hasta en la película más estúpida se escucha una canción de la Creedence, en las mejores también (Apocalypse now, Nacido el 4 de julio, Forrest Gump). Los conocí hace mucho tiempo, gracias a una película precisamente. No tardé en comprar algunos de sus discos, vinilos que guardo en perfecto estado. Ahora necesitaba algo auténtico e imperecedero, y qué mejor que Creedence Clearwater Revival.

Pocas discografías abarcan tantos buenos discos en tan poco tiempo. Entre 1968 y 1972 publicaron siete álbumes, seis de ellos casi perfectos, además de un poderoso directo de gira por Europa, y en todos hay canciones estupendas, letras y voces que cabalgan domadas por el contagioso pulso rítmico del grupo y el aullido cerebral de John Fogerty desde las orillas del pantano. El éxito y los excesos de control por parte de Fogerty acabaron con el grupo de mala manera, derivaron en litigios y en la inevitable y triste disolución. John sigue siendo un grande cuando sale a la carretera o se mete en un estudio aún hoy; nunca haría negocios con él pero nunca cambiaría de dial hasta el segundo final si en cualquier radio del mundo suena Suzie Q, Who’ll stop the rain, Proud Mary, Lodi, Green river, Walk on the water, Pagan baby, Sweet hitch-hiker, Run through the jungle…

viernes, mayo 25, 2012

WHAT THE FUCK!


“¡Viva la noche! ¡Viva la fiesta! ¡Vivan los djs! What the fuck! What the fuck!”… Así una y otra vez, venga y venga. El ritmo incesante y monótono. Grita una joven cabalgando por el machaque de la música… del ruido, seamos justos… atentado industrial y exhibición insultante, bochornosa. No se atreve a ensalzar “¡Viva la coca! ¡Dame una anfeta!” Quién escucha esto, dios mío, quién nos tortura de esta manera. La crisis no es solo financiera, laboral, moral. La crisis, la decadencia, es total.

Ya no podemos ni entrar en una tienda a probarnos ropa, ni pasear por entre las estanterías de un almacén de segunda mano. Por las tiendas me paso para renovar vestuario una o dos veces al año, a los segundos acudo más a menudo para llevarme a casa libros usados en buen estado a precios de ensueño, y por los pasillos me entretengo echando un vistazo a tomos, pasando las páginas de revistas antiguas o tratando de encontrar un disco decente del que alguien ha preferido desprenderse. Pero tan relajante paisaje se perturba y la depresión se expande con el estruendo del hilo musical, y al poco de llegar me doy la vuelta y salgo por donde he entrado. What the fuck!

sábado, mayo 19, 2012

VOLUME ONE 263: A WASTELAND COMPANION (M. WARD)


El bueno de Matt (bueno, buenísimo) se trae un disco bonito este año (bonito, precioso). Su música es refrescante y suave, un bálsamo en tiempos de angustia y ruido. Rozan sus dedos sobre esas cuerdas finas de sus Gibson, planea su voz delicada cubriendo el eco de canciones armadas con severo cuidado. Una parte de A wasteland companion (Bella Union, 2012) apuesta por la alegría, con Zooey decorando las letras; otra parte reposa en atmósferas blancas y se vuelve melancólica. M Ward es un talento sobrado con todo su ingenio aún por expandirse. Un regalo para enmarcar.

Nota: 8/10

BUEN VIAJE


Cada paso es un viaje: el camino más largo que tomar puede exigir el paso más fácil de dar, y el más corto que emprender puede ser el más difícil de afrontar. Tenía la cabeza en otra parte, el corazón lejos. Llena un vacío, abre otros. Pero permanece siempre a nuestro lado. Buen viaje, mejor llegada, feliz estancia. Todo cuanto te mereces. Bicos.

jueves, mayo 10, 2012

THE ROAD


Cuando…
…nos venimos abajo, nos creemos ingenuos, nos esforzamos para nada, nos apasionamos para menos…
…para sentirnos vivos quizá…
…nos quedamos de pie resistiendo, nos alejamos viendo a un amigo partir, nos merecemos, nos tenemos…
…cuando la ignorancia es un lujo, el camino está en la carretera, y una canción nos acompaña.

GREATEST HITS 129: WHAT THE WATER GAVE ME (FLORENCE + THE MACHINE)


Todos los años me conmueven un par de canciones sorprendentes, por su sencillez o por su artificio, por cualquier virtud, la que sea que más me atrae y me encadena por una temporada a ella. El año pasado lo hizo You come back especialmente, de Edie Brickell (aún lo hace cada vez que acudo a ella); también What the water gave me, de Florence + The Machine. Ninguno de los discos en que aparecen pasará a la historia de mis preferencias o debilidades musicales, pero contienen esos temazos. No me decido todavía, ni hace falta, a catalogar la música de esta londinense de aspecto serio y seductora frialdad. Me gusta Lungs, su primer trabajo; no tanto el segundo, Ceremonials, pero este corte me gana, me eleva.

martes, mayo 08, 2012

BONUS TRACK 102: MEXICAN MOON (CONCRETE BLONDE)


Curioso, y siempre bien recibido, es descubrir que por mucho que nos alegremos de disfrutar de buenos discos y música fantástica, siempre hay más esperando a que la escuchemos de casualidad, o al fin, o porque nos la recomiendan, o porque nos llama la atención un estribillo. De Concrete Blonde tenía por ahí perdidos uno o dos temas en bandas sonoras, y ahora me doy de bruces con un disco suyo, el quinto de una trayectoria que ha corrido y se ha frenado entre paréntesis desde 1982. Mexican moon (1993), con relajantes adornos hispanos en su tema titular, es un trabajo musculoso y detallista a partes iguales, vigorizado por el arrollador torrente de voz de su bajista y cantante Johnette Napolitano (sublime en Jenny I read o I call it love), y construido sobre el solidez compositiva del trío. El grupo californiano, nacido en el Hollywood de Billy Idol, X o los primeros Red Hot Chili Peppers, no salió mucho de sus circuitos demasiados secundarios.

domingo, mayo 06, 2012

GREATEST HITS 128: I SHALL BE RELEASED (NINA SIMONE)


Una canción inmensa nunca puede ser estropeada, a la hoguera con el criminal que se atreva. Las canciones como estas permanecen en nuestro interior en cualquier lugar al que la vida nos empuje, acompañan a las estaciones y resisten las tormentas. Nos sobreviven. Podría haber escogido cualquier versión: The Band, Wilco, Jeff Buckley, The Byrds, Joe Cocker, Jerry Garcia, Bob Dylan, Joan Baez al calor de las luces de un salón y bailada como si la fiebre nos hubiera poseído… Nina Simone, Nina, agitando los hombros y meciendo los brazos aunque vayamos a perder el avión.

jueves, mayo 03, 2012

GREATEST HITS 127: 37 GRADOS (RADIO FUTURA)


Me cogió desprevenido el otro día esta canción, pieza entre piezas del hilo musical de una cafetería, de las que suenan sin que te enteres. Pero esta vez me dije, “ooooh, 37 grados”, mientras mi pie derecho seguía el ritmo de su música animosa con golpes en el suelo y la voz de Santiago Auserón me entraba en la memoria y reproducía sus versos. El disco al que pertenece, La canción de Juan Perro, fue para mí un bombazo el año en el que apareció, 1987. Mi hermano y yo nos lo sabíamos de pe a pa, desgastamos la aguja y el vinilo de tanto escucharlo, y qué buenos nos parecían y bien nos caían estos tipos. Así que hoy, tanto tiempo después, valga un recuerdo entrañable a Radio Futura y a uno de sus temazos (que tiene unos cuantos)… Ay, qué niños éramos…

domingo, abril 29, 2012

VOLUME ONE 262: LITTLE BROKEN HEARTS (NORAH JONES)


Para mí Norah Jones siempre perteneció a la primera división. Comenzó fascinándome cuando, con 23 años, amasó premios por su álbum de debut, el precioso Come away with me (2002) al amparo del sello Blue Note. Con semejante cosecha de reconocimientos, por su juventud, su fino pulso sentada ante el piano y bendecida por alabanzas por doquier (y una belleza demasiado virginal), no fue extraño que al mismo tiempo despertase recelo un bautismo tan prometedor y cierto rechazo en las afiladas plumas de la prensa musical. Con el correr de los años fue puliendo su vertiente compositora y orientando su música a terrenos más maduros y personales. Son buenos discos los que sucedieron al primero, sobre todo el que se desmarcó del inocente camino que estaba siguiendo su música, The fall, grabado en 2009. Ahora, con su nuevo trabajo, Little broken hearts (Blue Note/Parlophone, 2012), no solo Miss Jones firma su mejor colección de canciones, se consagra también en la elite de esa primera categoría de artistas norteamericanas.

Little broken hearts, para el que Norah ha contado con el respaldo de Danger Mouse (Beck, The Black Keys) en la producción, es una encantador maravilla. Cada tema presenta una consistencia asombrosa, podría pertenecer por separado a discos diferentes, pero juntados todos bajo el mismo techo componen un dossier compacto, inquebrantable. Preciso en sus arreglos, hechizante y atmosférico, de una aparente sencillez aunque plagado de complejos detalles en sus texturas, este disco es adorable. Al principio lo escuchas y sabes que estás paladeando algo bueno, muy bueno, sabroso de verdad; después te lo metes dentro una y otra vez y caes postrado a los pies de un trabajo grande, inmenso, y cuantos más calificativos definan la virtud de una obra maestra sobrecogedoramente hermosa.

Nota: 10/10
 

viernes, abril 27, 2012

BOOTLEG SERIES 24: USA SOUNDS


De vez en cuando me traslado a otras latitudes donde nunca he estado gracias a la música. En las tiendas de cada sitio que visito exploro en las estanterías de funk, soul y R&B en busca de colecciones curiosas y peculiares de canciones fechadas a finales de los 60 y principios de los 70 por grupos muy poco conocidos, artistas que se esfumaron sin apenas aparecer, poseedores de uno o ningún éxito pero bendecidos con un talento especial para componer música contagiosa. Hay muchas recopilaciones y me suele costar elegir una. Al final me decido por una que me lleve a un punto de los Estados Unidos, a Miami, New Orleans, San Francisco, New York, Carolina, Texas…, terrenos donde además de otras tradiciones musicales variadas se cultivó funk y soul contagiosos, joyas por descubrir de artistas por conocer. Es el sonido de una América lejana que nadie o casi nadie ahora es capaz de repetir (Lee Fields o Sharon Jones, por poner dos ejemplos actuales, se prestan a ello). Y esa música, todos aquellos temas que un día se bailaron hasta bañarse en sudor en un sucio garito lleno de gatas y macarras, es una música que hoy en día aún sigue sonando sencillamente cojonuda.

martes, abril 24, 2012

VOLUME ONE 261: LOCKED DOWN (DR. JOHN)

Pocas veces me he sumergido en las aguas pantanosas por las que bucea la música de Dr. John, el chamán de New Orleans y su imaginería fantasmagórica. Le encuentro difusos alicientes que no acaban de hechizarme. Ahora, en cambio, caigo bajo su embrujo. Dr. John, Mac Rebennack, a los 71 años, se apunta al destacamento de viejos/as insignias reclutados/as por un productor de otra generación, un talento más joven y consolidado con ganas de labrarse tanto respeto cuando se sienta en la mesa como cuando se planta ante el micrófono. Lo han hecho antes Joan Baez, Bettye Lavette, Mavis Staples o Loretta Lynn, con mayor o menor fortuna bajo la batuta de Steve Earle, Joe Henry, Jeff Tweedy o Jack White. Hay otras asociaciones en principio igual de atractivas. Dan Auerbach, una de las mitades de The Black Keys, ha cogido a Dr. John y a un manojo de músicos de su New Orleans natal y se ha sacado de la chistera un artefacto explosivo. Locked down (Nonesuch, 2012) se llama el experimento.
El disco, un señor discazo, se sumerge en la ciénaga brumosa que tanto empapa la música traviesa de su autor, pero del chapuzón sale limpio y la música suena fresquísima y electrizante, cual hermano menor de esas maravillas de los Black Keys que son Brothers y El Camino. Un temazo tras otro hasta el décimo, sin que el doctor, ahora rejuvenecido, pierda su identidad.

Nota: 9/10

viernes, abril 20, 2012

LIVE IN 124: LEVON


Con sus baquetas nos deja, su garganta castiza y la mirada tierna y cansada, en los huesos, un pequeño gran músico. Levon Helm. Me he echado encima en la última hora unas cuantas canciones suyas, Ophelia, Up on Cripple Creek, Life is a carnival, The Weight, The night they drove old Dixie down. Este hombre se metió en la sangre la esencia de la música rock, la carretera, los tugurios, las hogueras, las juergas, las peleas, la amistad, las canciones que nunca mueren. En los últimos años pasaron por su estudio The Black Crowes y Hot Tuna; se sacó de la chistera un par de fantásticos álbumes; y se despidió frente a sus platos como los dioses, en el Ryman Auditorium de Nashville rodeado de admiración sobre las tablas y entusiasmo en las butacas. Allá adonde vaya le espera cualquier Banda. Mientras yo me acuesto un poco más triste.

jueves, abril 19, 2012

LLUVIA

El día no ha dejado de llorar, ni un minuto de descanso se ha dado. Las tierras necesitaban el llanto del cielo, los pozos clamaban por una transfusión de sangre. Horas de alfombra y sofá, libros abiertos y altavoces afónicos… las nubes invitaban a enclaustrarse, pero he salido a la calle, a cubrirme del gris espeso que se traga la ciudad, a dejar pasar un día más. Un día entre tantos. La espuma del mar se confundía y entrelazaba con el horizonte sin línea y las olas ebrias besaban la pared. Las gotas repiquetean con gracia en los cristales, los neumáticos quiebran el oleaje de los charcos, baila el agua en el aire. Nunca llueve que no escampe.


martes, abril 17, 2012

GREATEST HITS 126: JUST LIKE A WOMAN (CHARLOTTE GAINSBOURG & CALEXICO)

No sabes qué haces donde te han llevado los pasos. Un largo camino hacia la luz del porche. Madrugadas que no merecen resaca. Los días que pasan. Sueños en la barra de nuestro bar… Me cuesta creer que les hizo daño con las cosas que les decía, que les cantaba… finges, te dueles y hacer el amor como una mujer, pero cuando te desanimas o te rompes, lo haces como una cría… Just like a woman, my girl, YTTQ.


lunes, abril 16, 2012

BONUS TRACK 101: COUSTEAU (COUSTEAU)

En su día le di la espalda a este disco, ahora no pienso lo mismo. Entonces me dejé arrastrar por su sugerente portada, su invitación noctámbula, y salí defraudado con la escucha, sin encontrarle estímulos a una música que me pareció insípida. Los 3,50 euros que costaba en una tienda de ocasión en Saint Germain des Prés me animaron a darle otra oportunidad a Cousteau (2000), el álbum homónimo del grupo londinense. Aunque imperfecto y con la voz principal de Liam McKahey que por momentos me sigue atragantando (por su grave entonación y su inestable interpretación), Cousteau guarda una consistencia que hace años no supe apreciar, evocaciones sinuosas, elegancia rítmica y un par de hermosas partituras (The last good day of the year, Wish you were her). Ideal para la noche también, después del trabajo zampando hamburguesas junto al mar.

miércoles, abril 11, 2012

LE PURE CAFÉ

Un café con leche y un vaso de agua. Un cuaderno y un bolígrafo. Un libro, El mar, de John Banville. Una mesa junto a la ventana. Una mujer subraya líneas en un libro. Dos amigas terminan de comer. Dos amigos se afanan en una charla sin fin. Un grupo de chicos se entrega a unos postres. Dos mujeres conversan afuera en la terraza. La barra en el centro, el camarero ajetreado. Jesse y Celine retoman lo que nunca terminaron. Una hora de mi vida la pasé en Le Pure Café. París. Se detuvo el tiempo.

domingo, abril 08, 2012

VOLUME ONE 260: HEARTS & ARROWS (DANNY & THE CHAMPIONS OF THE WORLD)

No es el Boss ni son la E Street Band, solo unos empleados aventajados, de los que van camino de ascender: el británico (que no de New Jersey) Danny Wilson y su banda, Danny & The Champions of the World. Su anterior trabajo, Streets of our time (2010) era una delicia nostálgica muy bien trabajada en el escalón elevado de la música americana; el siguiente, Hearts & Arrows (Silva Screen, 2011) es puro Springsteen sin ser Springsteen, sin versiones del jefe, pero con toda su esencia lírica en cada tema, en cada estribillo, en un saxo que se aventura a provocarle un escalofrío a la canción… en el sentimiento. Y me refiero al Boss de discos como Born to run entero y de temas como The ties that bind, The promised land, Two hearts o Racing in the street, uno que en ocasiones se echa de menos.


Disco encendido, alegre, ilusionante y de nuevo nostálgico, que suda admiración auténtica a Bruce cuando más se le parece (incluso los títulos confirman esa estrecha proximidad, Soul in the city, Brothers in the night, On the streets) y también se impulsa hacia las alturas cuando se distancia (Colonel and the king, Every beat of my heart).


Nota: 8/10