jueves, junio 18, 2026

SOUNDTRACK 300: THE MIDDLE


Desconozco si alguna vez la compararon con The Simpsons, pero me valen las similitudes. El Springfield de la profunda América en la genital serie de animación sería el ficticio Orson de Indiana donde los Heck de carne y hueso comparten sus contratiempos de familia americana de clase media tirando a baja. Llego tarde a The Middle, que empezó a emitirse en 2009 y duró hasta 2018, pero el atracón de la primera temporada me ha dejado prendado de esa familia y sus vivencias, las rutinas del matrimonio y crecimiento de sus tres hijos. Con la acidez y la ternura como fórmula en el tono, algo de incomodidad despiadada y bastante mala leche.

La patosa, invisible e ingenua Sue que nada encuentra a su medida. El perezoso e inadaptado Axl, un parásito en calzoncillos adicto a la idiotez. El entrañable y pequeño Brick, que repite palabras en voz baja y no se despega de los libros. La entregada, nerviosa y abnegada Frankie, madre coraje mal pagada. El franco, despreocupado y poco sociable Mike, gigantón padre que no duda en dirigirse con crudeza a quienes más quiere. Cinco elementos, próximos y humanos, que retuercen los esquema de la mediocridad familiar americana, espejos donde vernos reflejados.

miércoles, junio 17, 2026

VOLUME ONE 720: PEACHES! (THE BLACK KEYS)


Qué bien sienta un poco de crudeza en la vibración de las cuerdas, la música a palo seco, sin embudos ni maquillajes, cocinada al natural, lanzada como una roca a ras de tierra, de una intensidad pura, intimidante. Blues grasiento untado en soul, rock desde las entrañas. Los Black Keys en su versión más rústica, dando prolongación a aquel mejunje sucio que era Delta Kream (2021) ahora con Peaches! (Easy Eye Sound, 2026), deliciosa y refrescante falta de aseo para revestir canciones ajenas.

La pausa de cinco años que se dieron Dan y Patrick en mitad de la pasada década dio paso a un arrebato de producción de seis álbumes hasta el presente. Nada que reprochar al vicio de trabajar que sufre Auerbach, como padrino, conductor e intérprete al amparo de su factoría discográfica. La banda se ha lanzado a la pista de baile o ha navegado por los pantanos, quizá por capricho, puede que de acuerdo a su estado de ánimo, nunca sin defraudar.

Nota: 8/10 

jueves, junio 11, 2026

SOUNDTRACK 299: HILLEL Y RHCP


El bonito cadáver en la historia de Red Hot Chili Peppers fue Hillel Slovak. Entre su público hubo quien se bajó del bus cuando su guitarrista se apeó del mundo con un empacho de droga y angustia cuando los años ochenta se acercaban a su fin. Entonces eran unos jovenzuelos un tanto disfuncionales cuya música y espectáculos eran salvajes, abrasivos, también un circo de payasadas. No había lugar a la indiferencia que el funk y el rock de su música escupía. Quedaba camino por allanar, superficies que pulir, otras revoluciones que protagonizar, en los estudios y en los escenarios. Un relato que mejorar. El peso de Slovak en las primeras ecuaciones de RHCP se cuenta, con la distancia justa entre la frialdad de los hechos y el calor personal de la nostalgia, en el documental El origen de RHCP. Nuestro hermano Hillel.

El género del docudrama musical lleva años regalando brillantes ejemplos, bien sea para retratar a Metallica, Amy Winehouse o Taylor Swift. El film que recupera aquellos años de los Peppers, aquella época bañada en ácido en la que solo el batería Jack Irons parecía el único tipo con algo de sensatez, es tan notable como aquellos ejemplos. Cuarenta años después, Irons, Flea y Kiedis repasan los excesos de su juventud, sus aventuras musicales, las idas y venidas de un proyecto imprevisible, y ensalzan a un amigo, un hermano, que sin duda fue determinante en la orientación que tomó la banda, en un sonido nervioso que con los años mejoraría pero también se estancaría. Llegaron nuevas épocas. Hillel no supo sobrevivir, que lo hicieran sus amigos casi fue un milagro.

martes, junio 09, 2026

BONUS TRACK 332: BLOODFLOWERS (THE CURE)

Un artículo de prensa indaga en la atracción por The Cure: por qué alguien como Olivia Rodrigo se inspira en ellos para componer o invita a cantar en un concierto a Robert Smith; por qué series o películas con adolescentes como protagonistas recuperan las mejores joyas pop de un grupo que nació en el mustio sur de Inglaterra hace casi medio siglo, esa melancolía oscura que siempre han transmitido los largos arranques instrumentales, el lamento poético de Smith. Las letras de sus canciones dan la respuesta, también el eco aún contagioso que propaga su música, a veces luminosa, pero casi siempre ténebre y penetrante, cuando no angustiosa.

A estos calificativos responde el álbum Bloodflowers (2000), un trabajo que se lanzó en su día con más timidez en la presentación de los primeros temas, más bien sin singles vendibles. Pero tal carencia en absoluto juega en contra: el disco, largo, profundo e hipnótico representa la fuerza más contagiosa de una banda cuyo culto nunca ha menguado y encuentra generaciones mucho más jóvenes. Las canciones de estas flores de sangre alcanzan el poderoso éxtasis que hace dos años tuvo el fascinante regreso de Smith y sus góticos compañeros, con el disco Songs of a lost world, tras un extenso descanso.

miércoles, junio 03, 2026

LA CASITA ROSA


La casita de marras, la de Benito, es rosa. Y la única casa rosa que yo conozco cuando la música está de por medio es Big Pink. ¿Elegirían Benito y su gente este color por su admiración por aquellos tipejos que a finales de los sesenta se encerraron en una casa rosa de Woodstock para componer e interpretar una músicas inigualable? Lo dudo mucho. ¿Sabrán los privilegiados ocupantes de esa casita bailonga que otras raíces y tradiciones musicales se mezclaban y festejaban hace más de 50 años en otra pink house? Lo dudo más. En el sótano de aquel escondite la música encontró una catedral.

martes, junio 02, 2026

VOLUME TWO 140: MACCA Y FANTASÍAS


¿Qué puedo escribir y contar de Paul McCartney a estas alturas? ¿O de los Beatles? Todos tenemos un beatle dentro, uno al que queremos más, con el que abrazamos nuestra debilidad, pero cedo la palabra a los que saben más que yo. Podría decir que el último álbum de Macca es bueno de verdad, fantástico, más rico cuanto más se escucha, y qué gusto da ver que se llega tan lejos sin perder brillantez. Pero no, escuchando y disfrutando The boys of Dungeon Lane me he puesto a pensar y fantasear con...

Y si resulta que Lennon ha estado vivo todo este tiempo y todo el mundo se despierta mañana con un disco nuevo que ha grabado en el último año. Y si ahora salen a la luz las canciones que Lennon tenía grabadas poco antes de morir y se convierten en un álbum póstumo tanto tiempo después. Y si Paul y John dejaron acabado un disco que ha estado hasta ahora guardado con candado y se edita cuando los dos se reencuentren en el más allá. Y si los cuatro, antes de la separación, firmaron un disco maldito que se hará público cuando ninguno viva para contarlo.

Piensas esto, y alguna que otra fantasía que se te ocurre, porque lo último de McCartney, de lo bueno que es te invita a soñar.