jueves, diciembre 29, 2011

LIVE IN 116: BUENA MÚSICA

Hasta siempre 2011. Buenas cosas me has traído, muchas quedarán. La buena música, nuestro oxígeno. No hace falta un orden para buscarle un sentido, las canciones que nos acompañan siempre quedan en muy buen lugar. Feliz 2012 a todos.


The Black Keys – El camino

Eilen Jewell – Queen of the minor key

Iron & Wine – Kiss each other clean

Joe Henry – Reverie

John Hiatt – Dirty jeans and mudslide hymns

Jonathan Wilson – Gentle spirit

PJ Harvey – Let England shake

Ryan Adams – Ashes & fire

Tom Waits – Bad as me

Wilco – The whole love


Y Feist, Ben Harper, Edie Brickell, Hot Tuna, Graveyard, Bon Iver, Lisa Hannigan, Dawes, dEUS, Kurt Vile…

BOOTLEG SERIES 21: CHIMES OF FREEDOM

Definitivamente, hay que ser muy zoquete, un inútil, un desalmado incluso, para estropear buenas canciones. Nadie lo hace en Chimes of freedom, una nueva colección de versiones que se acuerda de este hombre, nuestro Bob, y con la que Amnistía Internacional conmemora sus cincuenta años de vida. El disco, con 4 cds y 72 temas, estará en las tiendas a finales de enero, pero con ellas he terminado el año, una sabrosa medicina. Pasaré por caja dentro de un mes.


Te quiero Dylan. Ellos también te quieren, incluso gente tan sospechosa como Adele, Elvis Costello, Kesha o Miley Cyrus; primer nivel como Patti Smith, Steve Earle, Lenny Kravitz, Carly Simon, Bettye Lavette, Pete Seeger, Jackson Browne, Mark Knopfler, o Sting. Y tipos de los que no conocía nada como The Airborne Toxic Event, Silversun Pickups, Dierks Bentley, Jack’s Mannequin, Sussan Deyhim, Ximena Sarinana, Blake Mills, Darren Criss… Delicioso.

viernes, diciembre 23, 2011

SOUNDTRACK 112: DRIVE

El estilo desmarca Drive, película negra (film noir, que queda bien leído y petulante hablado) de sutil belleza y brutal apariencia, de todo cuanto la inspira. Las bases ya están escritas: un tipo solitario y taciturno (un buen Ryan Gosling), de oficio oscuro y deslices delictivos, encuentra una brecha por la que cubrir de color su vida cuando conoce a una joven madre (preciosa Carey Mulligan) y a su hijo, que esperan el regreso del marido y padre de la cárcel. Los dudosos contactos de éste y el sentimiento de protección de nuestro protagonista hacia la mujer y su hijo desatan tensas y violentas situaciones. Gran film, silencioso y reservado, de los que quedan.


Nicolas Winding Refn salió del último Cannes reconocido como el mejor director del certamen. Es sus deslizantes planos y elocuentes picados reposa la finura estilística de esta película elegante y contundente, con Peckinpah y Melville en la partitura, el western y el noir en el pulso. La música de Cliff Martinez absorbe el turbio clima, las imágenes de Newton Thomas Sigel embellecen la fealdad de Los Angeles. No hay sexo pero sí miradas enamoradas, no hay acción a raudales ni persecuciones espectaculares pero sí volantazos emocionantes y sangrientos, macabros desenlaces. Magnífica.

martes, diciembre 20, 2011

GREATEST HITS 122: ONLY LOVE CAN BREAK YOUR HEART (NEIL YOUNG)

De esto hace ya su tiempo, más de cuarenta años, de esta música limpia y verdadera. Neil se puso pacífico en aquel disco, After the gold rush (1970), qué ternura. Tan simple como un soplido, cerrar los ojos y un título real (o no), mientras buscamos la brújula y un timón, y en el intento tropezamos una y otra vez. Grrrrr.

jueves, diciembre 15, 2011

BREAK

Romper


Los muros, las reglas, los moldes, el discurso, el sueño, el camino, la corriente, el ritmo, la rutina, la fe, la cara, los esquemas. Neil canta lo que sólo puede romper el corazón.

BONUS TRACK 99: ABBEY ROAD (THE BEATLES)

Qué contar que no se haya contado ya… Huyo de la literatura beatle, hay tanto escrito que no sé qué es lo mejor por donde empezar, por donde continuar, que escoger entre toneladas de joya y paja. Acudo a ellos alguna vez al año, es un buen ejercicio para la salud, un buen ejercicio, aunque siempre pensaré y constataré con cada escucha que toda su música está sobredimensionada, sobrevalorada. Sí, hay hermosas canciones, música irrepetible, pero tan buena como las de bandas que nunca tuvieron la oportunidad de plantarse en la tarima de una caverna y auparse hasta las cimas del éxito.


De paso por Liverpool me detuve en algún templo, en alguna tienda, y compré un par de detalles, como una libretita con la imagen de este disco. Vuelvo a escuchar Abbey Road (1969). En él encuentro gozadas como Come together o Here comes the sun, migajas como Maxwell’s silver hammer, pero una sensación de que al final, tras esa especie de suite de ocho temas encadenados, esta es una gran obra irreproducible.

lunes, diciembre 12, 2011

VOLUME ONE 253: BLOOD PRESSURES (THE KILLS)

Otro dúo singular de música sucia, una suciedad ficticia, arreglada en torno a una sofisticada armonía entre el punk y blues. Ella y él, W y Hotel como nombres de pose, que se reparten guitarras, batería, voces y sonidos variados con los que The Kills se apañan para crear ritmos y atmósferas polvorientas. Ahora empiezan a despertarme la atención que con los trabajos anteriores no consiguieron. O será que los ecos vibrantes y duraderos de The Black Keys lustran la música de grupos con los que existen parentescos. Blood pressures (Domino, 2011) es su cuatro disco, con un comienzo y un cierre de impacto y una estimulante colección de canciones oxidadas.


Nota: 7/10

martes, diciembre 06, 2011

VOLUME ONE 252: EL CAMINO (THE BLACK KEYS)

Otra en la frente… para que te agites esta vez… y te pongas a bailar con The Black Keys. A bailar sin parar, y ya sabes, nada de maquinaria discotequera, nada de bisutería electrónica, sino crudeza guitarrera, ritmos absorbentes, canciones directas con unos coros pegajosos por estribillo que te agarran por el cuello y te arrastran al centro de la pista. Habrá quien reniegue ahora de la banda y se mantenga fiel aún a las audacias pobres y anodinas de los White Stripes (no puedo evitarlo), pero estos dos tipos no le encuentran límites a sus fórmulas rítmicas y las desarrollan con lúcida brillantez. 38 minutos, canciones cortas. Con Lonely boy arranca este tremendo disco, un single modélico, un hit ejemplar. Lo que sigue está a la altura. Fantástica continuación de Brothers, que ya era la de dios: El camino (Nonesuch, 2011)… ¡toma ya!

Nota: 9/10

viernes, diciembre 02, 2011

MANCHESTER

No es como antes, pero es parecido. Al borde del invierno un Winter Wonderland en medio de todo, para comer y comprar de todo. Y hay estudiantes en bicicleta, jóvenes que se conocen en cafés cálidos, piernas preciosas y rostros blancos y ojos claros, gorros que cubren cabellos largos rubios y pelirrojos. Es Manchester. Y es Inglaterra, el cielo es siempre gris, gotea pero no arrolla y el frío es jodido pero delicioso. Así que aquí estoy de nuevo, sentado en un Starbucks, comiendo un sandwich, mirando discos en HMV, bebiendo Guinness como dios manda y hablando inglés, paseando en el frío y reencontrándome con el que fui durante medio año no hace tanto tiempo. Sigue la vida y no sabes lo que te encuentras a la vuelta de la esquina. No sabes quién eres. Ni adónde vas.

lunes, noviembre 28, 2011

BONUS TRACK 98: ATTEMPTED MUSTACHE (LOUDON WAINWRIGHT III)

Así da gusto comenzar a escuchar un disco, con The swimming song, al mar a nadar un rato. La canción me engatusó cuando la desempolvó Vetiver en su disco de versiones con una fidelidad casi escrupulosa, porque es de esas que te llevan a lo alto de una montaña rusa para hacerte el día inolvidable, con su alegre ritmo, su luminoso banjo y esas estrofas pintorescas del autor relatando sus aventuras nadadoras. Aparece en Attempted mustache (1973), el cuarto disco de Loudon Wainwright III. Loudon fue más respetado en círculos menores del folk americano y tiene una curiosa carrera como actor de reparto. Su música se queda a medias, no cala con profundidad. Irregular, disperso, juguetón, aunque a veces irremediablemente seductor. Este disco es un encanto. También termina a lo grande, con Lullaby, mientras su hijo Rufus aprendía a balbucear. Un broche final que remite al mejor tema que le he escuchado, Motel blues, hermoso por tanto.

sábado, noviembre 26, 2011

GREATEST HITS 121: BEAUTIFUL STRANGER (MADONNA)

En la casi siempre placentera rutina de pasar las páginas del periódico con un café al lado me he tropezado un par de veces seguidas con Madonna, a media mañana y por la tarde, vale cualquier ocasión para dejarse llevar por la lujuria y que la mente fantasee viciosa un rato. Ya te digo, con esta tipa así de gustosa, cómo te mira, manoseándose el cuerpo, pasándose los dedos por el pecho y flirteando alrededor de su entrepierna, las caderas y los hombros balanceantes, la travesura de sus piernas y ese cuerpazo… aún. Y la canción, vamos, que es simpática, y Austin Powers hace gracia.

miércoles, noviembre 23, 2011

SOUNDTRACK 111: THE STRAIGHT STORY

Poco, muy poco me gusta David Lynch. Su cine es casi siempre aborrecible. Escapo de su universo de culto que seduce a los amigos de abrazarse a lo estrafalario más por su intención rompedora y provocativa que por sus valores narrativos. Su bizarrismo me asquea y el surrealismo dudoso que empapa sus historias, sus personajes y su angustiosa puesta en escena me distancia del mensaje con gran facilidad. De lo escaso que guardo de la huella que lamentablemente ha logrado dejar en el cine se salva la música que casi siempre ha compuesto para sus películas el compositor neoyorquino Angelo Badalamenti. Su mejor trabajo es para mí, sin duda, The Straight story (1999), además, junto con El hombre elefante, la mejor obra de Lynch.


La idea, la trama, es hermosa, ese anciano en las últimas que se monta en su segadora y cruza varios estados para ir a ver a su hermano enfermo, con el que hace tiempo que no se habla. La música de Badalamenti refuerza el tono melancólico de la historia, ahonda en la soledad y ternura de ese ser casi inadaptado en mitad de la carretera y el campo. Las guitarras finas y cuidadosas son de alto voltaje emocional y el violín cambia de humor para convertir algunas piezas en poemas de nostalgia y otras en melodías de valses que discurren por la inmensidad de los espacios abiertos que muestran las imágenes, la mejores captadas por la cámara de Lynch.

sábado, noviembre 19, 2011

GREATEST HITS 120: MARIA’S BED (BRUCE SPRINGSTEEN)

¡Qué tontos somos! ¡Cuántas contradicciones! Y somos bien conscientes de ello, del modo en cómo nos atascamos sin poder encontrar las palabras precisas y no conseguimos salir de la red. Hasta un punto, hasta un límite. Esta canción cierra muy bien un disco, una casual dedicatoria. El Jefe es un hijoputa de primera división. Con él los lazos nunca se desatarán, aunque caminemos tan desorientados.

martes, noviembre 15, 2011

SOUNDTRACK 110: GEORGE HARRISON: LIVING IN THE MATERIAL WORLD

Nos encanta magnificar a nuestros músicos favoritos. Cogerlos de la mano como si fueran hermanos nuestros. Huir con ellos hacia donde nadie nos encuentre. Martin Scorsese puede y sabe hacerlo con el poder de las imágenes y la música (y un ensamblaje perfecto) para dejar para la posteridad un homenaje más a sus genios de cabecera. Lo ha hecho con George Harrison en el documental Living in the material world. Le gusta tanto a Scorsese el personaje y lo mima con tanta ternura (como hacía con Bob Dylan en No direction home) que se extiende a lo largo de unas excesivas tres horas y media por las andanzas de este entrañable beatle diez años después de su muerte. Es un testimonio más, enriquecido por imágenes inéditas y entrevistas cercanas, de la carrera y la persona de George Harrison, el beatle místico, el tipo tranquilo, un espíritu contemplativo y pacífico.


Cuentan que hay delicados asuntos apenas o nada tocados (cocaína, plagios, inversiones ruinosas), será quizá porque quien pone parte de la pasta es la viuda. El metraje llega a ser cansino, sobre todo cuando explora el hechizo con la India, los viajes y la meditación. No comulgo con la beatitud a la que se eleva todo cuanto concierne a The Beatles. Me emociono en ocasiones, sobre todo con una buena parte de la música maravillosa que George nos dejó para siempre.

lunes, noviembre 14, 2011

BONUS TRACK 97: NIGHTTOWN (THE WALKABOUTS)

La noche. La ciudad (da igual la ciudad, vale todo cuanto a uno le rodee en soledad). La noche y la ciudad desfilan entrelazadas en uno de los discos que mejor atrapa esa atmósfera conjunta: los guantes frotados, el gorro puesto, pasos sobre la nieve, calles mojadas y frenos nerviosos, el aliento que se pierde en el tiempo en que se cruzan los puentes. Esas sensaciones se asocian en Nighttown, un genial álbum de The Walkabouts, el séptimo de su carrera. Estoy con ellos de nuevo porque tienen mercancía nueva, Chris Eckman, Carla Torgerson y su gente cercana. Y he decidido viajar hasta 1997 y a la noche urbana que me embarga en este disco sin tiempo ni lugar.


Cuando lo escuché por primera vez, y también ahora, me asombré zampándome una y otra vez tres canciones soberbias, These proud streets, Tremble (goes the night) y Lift your burdens up. No pierden una magia palpitante que acaricia la música del grupo. Las tres concentran esa esencia levitante que cubre la respiración de este gran banda de Seattle. Y también lo hacen casi todas las demás canciones, con la sutileza de sus orquestaciones y por las voces crepitantes de Chris y Carla. Para cualquier noche, cuando mejor se piensa, Nighttown.

jueves, noviembre 10, 2011

LIVE IN 115: BETTYE LAVETTE, A CORUÑA 2011

Me esperaba un buen concierto, quizá no tan bueno, de tanto brío como elegancia. Pero es que delante tenemos a esta señora con 49 años de carrera y 65 entre pecho y espalda. Se mueve como una joven la tía, una mujerona de 35 con curvas de juvenil, piernas esbeltas y equilibrio sobre los tacones, hombros al descubierto y tirantes de plata, un cañón cruzando las piernas nerviosas, girándose con finura, sentándose para recogerse sin mover más músculos que los de su garganta, bramando con su voz gamberra y musculosa… sangre como la de Tina Turner o Mick Jagger. Gran acierto el de traerla aquí a casa, a un fantástico teatro Rosalía para acoger conciertos como estos de acabar con las palmas enrojecidas de tanto aplaudir.


Miss Bettye Lavette (respaldada por una perfecta formación de músicos de confianza) desfiló por sus etapas, cuando era veinteañera y cuando empezó a firmar discos, demasiado tarde, en los primeros ochenta: sublimes las interpretaciones de su mágico I’ve got my own hell to raise (colosal Joy) y fenomenales, sobrecogedoras con tanta emoción las versiones de Isn’t it a pity, It don’t come easy y Love reign o’er me. Enérgica y tierna, poderosa, nos puso la carne de gallina, para lanzarte al cuello de quien tienes al lado o sentir el calor de un cuerpo amigo con el hermanamiento de esta música bendita. Hora y media corta. Hora y media tremenda. Con una más, una de las grandes.

lunes, noviembre 07, 2011

QUIÉN SABE

No puedo reprocharle nada, tan solo sus caprichos inofensivos, que se esfuerce por adorarla y la quiera en su naturaleza. Quizá crea que me estoy portando como no debo, pero no me sale comportarme peor, ni quisiera, no va conmigo. Así que no sé bien si lo que hago es lo correcto. Dejo que atraiga, pero que no se encadene, que distinga los límites. Es que no me sale decir no, aunque sabes que para algunas cosas es no, aunque no te lo diga. Pero te seguiré diciendo quién sabe.

viernes, noviembre 04, 2011

VOLUME ONE 251: METALS (FEIST)

Hay una extraña incomodidad en Metals (Polydor, 2011), repentinos estruendos que salpican insanos descansos, turbias atmósferas y alejamiento. No hay etiquetas, y eso es fantástico, no poder comparar con algo ni encontrar parecidos. Percusiones contundentes, en ocasiones imprecisas, como nacidas del ritmo inestable de un niño torpe. También guitarras opacas y esquivas, virtuosismo cero. El ambiente por encima de todo. Y una voz atenazada y perezosa, arrastrada, la de Leslie Feist, la misma que la del fenomenal The reminder, pero nada que ver con aquella autora alegre y atrevida.


Metals lleva a Feist al terreno que pisan con descaro los artistas de culto. Porque la música que guarda es de una personalidad tremenda, que parece que no sabes por donde cogerla pero en el fondo es fácil de dominar. Poderosos unos cuantos temazos como The bad in each other, How come you never go there, Undiscovered first o Comfort me. Una música a la que retirar capas, envolvente y rocosa, como la del paisaje que rodea la F en la portada.


Nota: 8/10

sábado, octubre 29, 2011

VOLUME ONE 250: BAD AS ME (TOM WAITS)

Pues eso… tan malo como eres, bendito seas!


Primero lo notas tranquilo, un tanto domesticado aunque apegado sin remedio a su circo ambulante, a las astillas indoloras de su música. Después compruebas que hay de todo un poco en su nueva entrega, que se parece al de hace mucho tiempo y también al de hace poco, y que los trece cortes, a estas alturas, resumen a la perfección prácticamente todos los pasos que ha dado desde allá por cuando nacían los setenta, desde Asylum hasta Island y llegando a Anti-. La tercera vez ya buceas en cada canción, en los rizos instrumentales, en cada rincón melódico camuflado en coctels de ritmos, sonidos, berridos y susurros, en una voz que combina la prisa con la amabilidad, la crispación con la ternura. Y la cuarta vez que escuchas el disco, porque tu hermano te dice por enésima ocasión eso de “qué grande es Tom Waits, dios mío”, te fundes en comunión con el lenguaje de los genios.


Bad as me (Anti-, 2011), el vigésimo de su cosecha, es otra gema colosal con la firma genuina e inimitable de Tom Waits, zorro viejo, granuja, truhan, poeta del tugurio, hombre noche. Cuando acelera, se rie, se mofa y asusta (Chicago, Get lost, Bad as me). Y cuando se retira al fondo del bar en la hora de la caída y acaricia la aguja del vinilo aún es mejor, como en Face to the highway, Kiss me y ese colofón, New year’s eve, que augura el cambio de año, un paso más. Oooooooooh!


Nota: 10/10

martes, octubre 25, 2011

LIVE IN 114: EILEN JEWELL, CANGAS 2011

Ella sola todo un encanto. Te marchas queriendo volver a verla cuanto antes. Ya dije hace tiempo que estaba enamorado. De Eilen Jewell.


En Cangas un viernes por la noche, la sala Salason, refugio acogedor. Empezó Radio City esperando a que saliera, tomase su guitarra, susurrase I remember you y recibiera el calor inicial de los aplausos. Empezó a hablar y nos metió en el bolsillo, así de fácil. Ella y sus caballeros del oeste. Recurrió al castellano, a ocurrencias espontáneas, a alguna broma, nos animó a bailar un poco, a pedirle que cantara country, brindó con nosotros con el licor café de nuestra tierra, sopló la harmónica, cantó como un ángel. Medio Queen of minor key, medio Sea of tears, tres tributos a Loretta Lynn, otro a Hank Williams, a Them. No necesitó despedirse, sino hablar con nosotros tras la función, firmarnos, dejarse fotografiar, aceptar un regalo. Te quiero Eilen.


PD: Y a lo grande otra vez, con Pepe Guns como incomparable compañero de concierto.

viernes, octubre 21, 2011

VOLUME ONE 249: REVERIE (JOE HENRY)

Carta a Joe Henry.


Querido señor Henry,

Qué le voy a contar… no escribo cartas a mis músicos predilectos, soy un fanático moderado que disfruta con sus vicios en la intimidad. De otro modo no puedo entregarme tanto a su música. Me entusiasmo si veo su nombre en los créditos de producción de un disco que no lleva su firma en la portada porque sé que como poco tendrá esa calurosa atmósfera que humea de su mesa de mezclas y del mimo con el que afina y hace hablar a los instrumentos. Si el disco lo firma usted, entonces la expectación es mayúscula. Desde Fuse (1999) hasta este momento, sus trabajos me parecen formidables, especialmente Tiny voices y Civilians (pero es que no me puedo olvidar de Scar ni de algunas partes de Blood from stars). Y ahora nos ofrece Reverie (Anti-, 2011), un disco para soñar despierto, para embobarse con el reposo de su ritmo y el aire que ventila su música de inspiración añeja y de exquisito acabado.


Vuelve usted un poco a Civilians, a arrastrar sus versos por locales en decadencia y callejones solitarios al amanecer, a transmitirnos con su voz dramática las debilidades del corazón y el cansancio de las vivencias. Me conmueve que empiece con Heaven’s escape y siga con Odetta, que luego golpee con Sticks & Stones y salte a Tomorrow is october o se pasee sigiloso por Eyes out for you. Y que me quede pensando después, cuando la música enmudece, en que desearía yo ser músico para sentir en su propia carne el placer que a mí me produce su obra.


Gracias por su bendita música, señor Henry.


Nota: 9/10

lunes, octubre 17, 2011

UN AÑO / ONE YEAR

Ocurrió hace tanto tiempo, hace tan poco… que en ocasiones no me reconozco. Ni lo que respira a mi alrededor. En el fondo, todo sigue igual. O casi. Por mucho que quieras cambiar, no cambia nada. O casi nada. Aterricé hace un año, un nuevo calendario, el ensayo de otra vida. ¿En realidad ocurrió? ¿Era yo aquel? ¿Soy el de ahora? No me arrepiento de nada y echo demasiadas cosas de menos, no tantas pero muy buenas. Regresé porque la sangre pudo al viento, el corazón al cambio de corriente. Para comprobar que voy a seguir haciéndome demasiadas preguntas y a seguir soñando con un nuevo viaje sin retorno. Para querer a gente única. Lo que nunca perderé. Hace un año. Y hay que seguir mirando al frente. Besos / Bicos

sábado, octubre 15, 2011

SOUNDTRACK 109: PEARL JAM TWENTY

Por sorpresa de madrugada. Un lujo. Y empieza el concierto, el repaso a veinte años que no son nada y que es mucho, el tiempo en que nos hacemos el loco, nos lanzamos al público, nos desmadramos en directo, nos creemos dioses, nos dejamos aconsejar, volvemos a la tierra, nos domesticamos, nos hacemos querer, cuidamos a nuestros fans, nos vamos encontrando… y no dejamos de ser amigos a los que el rock and roll ha unido y nada puede separar. Pearl Jam Twenty, un documental magnífico, de un amigo para sus amigos queridos. Es un orgullo y un placer pertenecer a una banda, a una banda como ésta. Abrazos. Forever alive!!!

jueves, octubre 13, 2011

GREATEST HITS 119: ORANGE SKY (ALEXI MURDOCH)

Esta canción ha aparecido en varias series de televisión americanas, en House, sin ir más lejos; también en alguna película, como aquella menor de Sam Mendes, Away we go, donde el director se encariñó tanto de las melodías de un chico escocés que escogió varias de las de su primer disco para acompañar la historia de una pareja tratando de encontrar un lugar en el que quedarse. Alexi Murdoch parece un Nick Drake resucitado de sus depresiones. Orange sky no deja lugar a las dudas. A veces necesitamos oír algo como esto: “In your love, my salvation lies…”


lunes, octubre 10, 2011

VOLUME ONE 248: ASHES & FIRE (RYAN ADAMS)

Ryan Adams. Él de nuevo, como cada poco tiempo, pero él sin The Cardinals, la banda con la que ha firmado cuatro de los discos que ha venido publicando desde 2005. Me convenzo de que es la ausencia de este acompañamiento nada lucido lo que enciende la hasta ahora apagada trayectoria de Ryan Adams desde que empezó a grabar trabajos sin sustancia y totalmente prescindibles, desde Cold roses en adelante. Ashes & Fire (Capitol, 2011) es otra cosa, lo mejor, lo más inspirado y sobresaliente de verdad del autor de Jacksonville desde Love is hell.


Porque en él se vislumbran aires de serenidad en su faceta compositiva. Ya no necesita empecharse con canciones vulgares a granel para llenar álbumes, como en Cardinology o III/IV. Ashes & fire es reposo, contemplación, nostalgia, un sosegado Neil Young en el retrovisor, estampas acústicas y unas pocas eléctricas magistralmente ensambladas. Save me, Do I wait, Invisible riverside, Kindness… excelentes cortes de un álbum de un tipo que se reencuentra a sí mismo, o que encuentra al tipo en el que verdaderamente quiere reconocerse.


Nota: 8/10

martes, octubre 04, 2011

VOLUME ONE 247: GENTLE SPIRIT (JONATHAN WILSON)

Después del primer contacto me quedé estancado: un disco largo (13 cortes, casi 80 minutos), voces casi siempre susurrantes, acústicas variadas, algunos desarrollos oxidados. Pero hay música que se queda ahí flotando, en tierra de juicios confusos e impresiones dispersas, a la espera sin demora de una nueva escucha, un paso adelante o un paso atrás. Como la de este disco.


Jonathan Wilson ha producido y viajado con Dawes por España, grabado con Graham Nash y girará con Wilco. Por su cuenta ha grabado y publicado Gentle spirit (Bella Union, 2011), una travesía de etapas apacibles por paisajes y atmósferas relajantes, de texturas psicodélicas. El espíritu de Laurel Canyon reposa en algún tramo, Byrds, el mejor Neil Young, el primer Crosby, Vetiver, Devendra Banhart, Bill Callahan. Un poco de todo eso. Con diez minutos menos y si le quitamos algo de aureola mística estaría mucho mejor, pero bien vale.


Nota: 8/10

domingo, octubre 02, 2011

GREATEST HITS 118: EMPIRE STATE OF MIND PART II (ALICIA KEYS)

Se canta mejor con la vista a oscuras y las venas marcadas en la garganta, aunque no seas de New York. No importa, ella te lleva hasta allí, te abrazas a su hermosura, a su piel de chocolate. Gritando a dos voces al borde de la costa, junto al fin del mundo, en días largos y en compañías que detienen el tiempo. La piel de gallina.


sábado, octubre 01, 2011

EL PARAÍSO

La carretera. Los paseos. Las palabras. Los besos. Las risas. Las horas en tu hogar. Una isla en el río, el sudor de la tierra, la hamaca y tus libros, la terraza en la azotea. Los saludos, los abrazos. Hablar, reír. La amistad.

lunes, septiembre 26, 2011

CLOSING TIME

La ceniza se esparce por las mesas y el humo ciega la vista. Las barajas estás sucias, carcomidas por el vicio de las partidas sin fin. No queda hielo en las copas ni aguante en el cuerpo. Aún suena débil la música, una melodía de conquista, la banda sonora de un momento. Queda el eco de las conversaciones, de cómo nos conocimos. A la chica que se apoyó en la barra le sucedió otra, y otra, y una más, siempre hay mujeres apoyadas en la barra. Al final le sucederá un principio. Y tras la noche vendrá el día… no queda otra. Un poco de luz.

jueves, septiembre 22, 2011

BONUS TRACK 96: ONLY THE NAMES HAVE BEEN CHANGED (KELLY JONES)

Tiene su intriga ese título y los que corresponden a sus diez canciones, diez nombres de mujer… ¿las que alguien ha querido, las que ha abandonado, las que se han marchado, las que pasaron por su cama?: Suzy, Rosie, Liberty, Katie, Violet, Jayne, Misty, Emily, Jean y Summer. ¿Son mujeres reales, son ficticias? Quizá esos nombres han sido cambiados, quizá no. Only the names have been changed es la broma, el juego y a la vez el disco que en solitario firmó Kelly Jones en 2007 mientras Stereophonics preparaba su álbum Pull the pin.


Dice el propio Kelly Jones que en dos días grabó los temas y en cinco dejó listo un disco de poco más de media hora “en la vena del Murder ballads de Nick Cave”. La aventura tiene su parecido, un aire de evocadora redención, nostalgia en las letras, en el modo pacífico y dramático de cantar. Casi desnudo, sin baterías ni bajos, con guitarras afiladas y resonantes, orquestaciones tenues y algún piano doliente. Un descubrimiento alentador, un ejercicio de notable encanto.

lunes, septiembre 19, 2011

LIVE IN 113: STAY IN BERLIN

Allá arriba, rozando las alas de la Victoria, eres tan pequeño, tan grande… estás tan lejos, tan cerca. Pulso el play en ese momento y escucho esto.


sábado, septiembre 17, 2011

VOLUME ONE 246: JEFF BRIDGES (JEFF BRIDGES)

Poco o nada hay que reprochar a un tipo de esos a los que el tiempo engrandece como es Jeff Bridges, actor impecable, de carisma poderoso, reforzado por su bien llevada veteranía en la pantalla y la consecución merecida de su primer Oscar el pasado año en la agradable película Crazy heart. En ella Jeff interpretaba a un cantante de country en las últimas. Aunque ahora pueda sospecharse, aquel papel no ha despertado en el actor sus ganas de cantar; ya lo había hecho en un más que aceptable disco de debut grabado hace once años, Be here soon, de paso inadvertido. Era un trabajo digno y evocador, con intervenciones de David Crosby y Michael McDonald y una notable ilusión a cargo de su autor. Ahora, en cambio, Jeff Bridges graba su segundo álbum, Jeff Bridges (EMI, 2011) y se rodea de un socio clave en la música seleccionada e interpretada en Crazy heart, el productor T Bone Burnett, responsable del poco mérito que tienen los espesos trabajos recientes de BB King, John Mellencamp y Elton John.


Jeff Bridges es un disco apagado y soñoliento, con un Bridges más crepuscular que hace una década, ajustado a la imagen de viejo forajido que explotó en Crazy heart. Músicos de Nashville aparecen en los créditos, así como Rosanne Cash, que viene a despertar alguna canción mustia y agotada. Poco conserva este álbum más que el buen nombre de Bridges gustándose en uno de sus más célebres personajes. Todo lo demás, de lo más olvidable.


Nota: 5/10

martes, septiembre 13, 2011

VOLUME ONE 245: THE WHOLE LOVE (WILCO)

Wilco se te mete bien dentro, aguijonea primero y escarba después convirtiendo su música, sus canciones, en diseño de alta costura. A mí me absorbe de esta manera desde Sky blue sky, como con Wilco (The album) y ahora con The whole love (Anti-, 2011). En su salsa única, genuino en su especie, sin comparación, de primera división. Composiciones de talento perfeccionista, salpicadas de ruidos, detalles y caprichos exquisitos, aparente sencillez, espíritu libre.


The whole love empieza con el chorro de un volcán y termina acariciado por la brisa de la costa. En el camino no sabes qué dirección va a tomar cuando termina un tema y comienza otro. Art of almost (tremendo título, El arte de(l) casi) nos mete en una atmósfera sombría con algunos pasajes siniestros, insanos. Su estructura es extravagante: repiquetea, se suaviza, amaga, y finalmente explota. Siete minutos de delirio controlado. One Sunday morning (Song for Jane Smiley’s boyfriend) nos saca de la función en otra burbuja, tierna, idílica y contagiosa, al trote y con extremo cariño. Trece minutos de ensueño que se quedan cortos. Hay alegría veraniega (Dawned on me), un viaje en el tiempo al pasado (Capitol City) y pura belleza (Black moon, Whole love). Genial.


Nota: 9/10

sábado, septiembre 10, 2011

BONUS TRACK 95: BLOOD AND CANDLE SMOKE (TOM RUSSELL)

Este hombre tiene un buen lote de discos, una veintena, el último de este mismo año. Pero yo doy un paso atrás y comienzo a catar a Tom Russell con su anterior trabajo, de hace dos años, Blood and candle smoke. Pues porque en los créditos figuran un tal Joey Burns y un tal John Convertino, y otros músicos de Calexico, por eso al empezar a saborear este disco el oyente se traslada a la frontera. Y después el itinerario nos lleva por lugares como Crosses of San Carlos, Santa Ana wind, Guadalupe o American rivers que reflejan los títulos de las canciones. Y la música toda que contiene este disco hermoso es puramente americana, se siente como el polvo de la carretera, y el viento de los desiertos. Y una mujer hace unas voces de compañía que son una delicia de armonía. Y Tom Russell es un peregrino con la voz de un Johnny Cash menos envejecido, un trovador mayúsculo.

lunes, septiembre 05, 2011

GREATEST HITS 117: IS THIS THE END (ZEE AVI)

Ayer no la conocía de nada, hoy sé que esta chica canta, así tan tierna y virginal, tan de cuento de hadas, y que una de sus canciones es una preciosidad. Zee Avi se llama, nació en Borneo, se mudó a Kuala Lumpur, luego a Londres. Dos discos tienes. Y 25 años. Poco más me interesa saber. Tan sólo escuchar. Y esto me gusta.


Is this the end… ¿de qué? De todo, de nada.


jueves, septiembre 01, 2011

LIVE IN 112: SONIC… DONDE DIJE DIGO…

Esto lo tenía pendiente, me lo ha recordado Diego para confirmar que donde dije digo… con matices, que quede claro. Resulta que un día me descargo música variada por aquí y por allá y cuando visualizo en la pantalla la información sobre el intérprete que estoy escuchando no sé qué mecanismo tecnológico me impide conocer quién canta, qué es lo que suena… pero me gusta, vaya… así que investigo y lo que estaba disfrutando no era otra cosa que Sonic Youth. Pero se trataba de dos de sus discos más frescos, The eternal (2009) y Rather ripped (2006), y entonces pienso que me voy a tener que tragar mis palabras (lo cual no me importa ni me duele en este caso), porque siempre he tenido cruzada a esta banda, su ruido peleón, su pelotón de apostados seguidores, su prensa arrimada, su maldita música. Vuelvo un poco atrás, me descargo Dirty y Sister, la misma mierda que había escuchado mucho antes… pero mientras me gusten The eternal y Rather ripped, lo voy a celebrar, desde luego.

martes, agosto 30, 2011

NO PRICE


Todo se tuerce y tú lo enderezas. Si pienso mal, no acertaré. A tu paso no hay lugar para el dolor. Así es inmejorable. You have no price. What would I do without you? Buena suerte

jueves, agosto 25, 2011

VOLUME ONE 244: I’M WITH YOU (RED HOT CHILI PEPPERS)

¿Y qué nos podemos esperar ahora de los RHCP? Añoranza la justa, poca más bien, aunque su reaparición, cinco años después de su último paso por el estudio, aún reanima cierta curiosidad. Por advertir si conservan la picardía, si rechazan la comodidad. El tiempo, en el caso de la banda californiana, no parece envejecerlos, tampoco rejuvenecerlos. Mantiene su jovialidad, el impulso rítmico que propulsan Flea y Chad Smith (en forma como siempre, ¿verdad Pepe?), la voz aún juvenil de Kiedis. Pero tampoco hay que lanzar cohetes.

Los Peppers vuelven a escena sin John Frusciante en las guitarras, estelar protagonista del álbum anterior, Stadium Arcadium. Le suple en I’m with you (Warner, 2011) el joven Josh Klinghoffer, cuyas cuerdas, muy variadas, se esconden en una maraña de efectos de producción y bajo la dictadura rítmica del bajo revoltoso de Flea. De los 14 temas sobran dos. Aturde y enciende el arranque, Monarchy of roses, el single The adventures of Rain Dance Maggie es resultón, Look around resucita el Mother’s milk, y algunos trucos de sobreproducción, a cargo de nuevo de Rick Rubin, robustecen buenos temas como Brendan’s death song o Police station. Bien, pero no tanto.


Nota: 7/10

jueves, agosto 18, 2011

VOLUME ONE 243: DIRTY JEANS & MUDSLIDE HYMNS (JOHN HIATT)

Es de una raza a la que el tiempo no obliga a repararse, incorruptible. Se le venera con respeto máximo. Faltaría más. Lo tuve delante hace unos meses presentando The open road, su penúltimo trabajo, allá en Shepherd’s Bush. El último es Dirty jeans & mudslide hymns (New West, 2011), empaquetado tan deprisa y con tanta maestría como la que su veteranía lo recubre. John Hiatt luce esa madera de artesano sabio en su último disco, magnífico cofre de historias que huele y sabe a raíces, musgo y rocío. Entre lo mejor de sus joyas.


De cabo a rabo, con la aspereza ruda de Damn this town y la ternura crepuscular de When New York had her heart broke. Entre un tema y otro, hay donde escoger maravillas: Don’t wanna leave you now, Adios to California, Hold on for your love… Infalible.


Nota: 9/10

viernes, agosto 12, 2011

miércoles, agosto 10, 2011

VOLUME ONE 242: QUEEN OF THE MINOR KEY (EILEN JEWELL)

Ocurre que te separas de alguien un tiempo pero no dejas de estar enamorado. Y cuando te reencuentras constatas que cualquier paréntesis es incapaz de acabar con tu amor. Ya no podré desenamorame de Eilen Jewell, sobre todo si se empeña en levantarse como una reina pacífica del rockabilly contemporáneo. Queen of the minor key (Signature Sounds, 2011) es su quinto disco, la cara tan bonita con la que nos tropezamos después de ese tiempo de ausencia física y eterna presencia emocional.


Otra vez Eilen se entrega a su música con su parsimoniosa imagen y voz, sin golpear con sus botas en el suelo ni arrugar su rostro. Sus canciones siguen rindiendo tributo al rock and roll de los cincuenta, al blues, al country, con un poco de surf y de folk y esa banda tan pulcra y precisa que la acompaña. Santa Fe y Only one, tranquilas y tiernas, son el contrapunto del animado repertorio que componen I remember you, Warning signs o Bang Bang Bang. Queen… es tan fresco como Letters from sinners and strangers, está a un pelo de la divina hermosura de Sea of tears. Y es otro gozo.


Nota: 8/10