domingo, marzo 30, 2008

SOUNDTRACK 59: CONTROL

Ian Curtis también tiene biopic, el cine se ha acordado de Joy Division y su traumatizado solista de la mano del fotógrafo y director de videoclips Anton Corbijn, esteta del blanco y negro grasiento en un sinfín de fotografías del rock n roll y de las estrellas de la pantalla. Cuando a finales de los setenta Corbijn se trasladó de su Holanda natal a Londres, una de las primeras bandas con que trabajó fue el grupo de Manchester y fue testigo de los desequilibrios mentales de Curtis, que le bajaron del mundo colgado de una soga a los 23 años. Por ello resalta en Control, título del film, la compasión y el cariño resignado con que Corbijn retrata, sin su cámara de fotos pero con un equipo de rodaje, la corta vida del malogrado cantante, mito duradero tras su muerte y referente simbólico de un sonido sombrío y atormentado que el rock británico tomó en la década de los ochenta.

En su primer largometraje Corbijn, esclavizado al blanco y negro (esta vez frío y sin granulado) escapa de la estética videoclipera habitual para centrarse con seriedad y contención en el entorno musical de Joy Division. La brutal irrupción del punk o Tony Wilson y su contexto discográfico son pasajes muy secundarios, porque lo que más le interesa al director, quizá porque su libreto se basa en las vivencias narradas de la viuda de Ian Curtis, en la compleja personalidad del cantante. Ahí el film encuentra en el actor Sam Riley su mejor baza, no sólo por el acercado parecido físico con Curtis, sino por la debilidad, tristeza y desolación que transmite con la contenida interpretación de un personaje incapaz de asimilar el camino de la vida o la fidelidad del amor. La película, es una pena, no arriesga más y evita otros desarrollos paralelos que hubieran sido interesantes. En cambio, se agradece su honestidad y su sencillez, algo de lo que carece, por ejemplo, la más inaccesible I’m not there.

1 comentario:

israel yojimbo nava dijo...

Una peli fría, sin pasión. Echo en falta más acercamiento y menos blanco y negro.