jueves, febrero 16, 2017

CURRAR EL OFICIO, TRABAJAR LA MÚSICA



Este señor que despacha discos sentado ante una mesita y un maletín es John Mayall. Tiene 83 años y anoche ofreció un concierto en mi ciudad, al que (ahora lo lamento) no asistí. Dicen de él que es el padre blanco del blues. Nada exagerada definición para el alma incombustible de los Bluesbreakers británicos, socio, mentor y compañero de Eric Clapton, Mick Taylor y Peter Green entre otros. Yo he escuchado buena parte de su obra desde los primeros años sesenta y, sin apasionarme, claro que me gusta. Pues bien, ahí tenéis a este tipo tan pancho vendiendo sus propios discos antes y después de la actuación, ¡antes y después!, entregando copias y devolviendo el cambio, charlando con los aficionados y dando las gracias por los piropos y por la compra de su música. Esto es trabajar a fondo el oficio, sí señor: a pelo, con amor, cara a cara el músico con quienes más le quieren. La música. Y lo demás sobra.