miércoles, septiembre 30, 2020

VOLUME ONE 546: SHORE (FLEET FOXES)


"Music is both the most inessential and the most essential thing. We don’t need music to live, but I couldn’t imagine life without it." (Robin Pecknold, Fleet Foxes)

En el momento en que el verano se convierte en otoño, en un año en que la música apenas se anuncia y se ofrece al público de un día para otro, alcanzo el punto en que encuentro la sintonía con Fleet Foxes. ¿Debía llegar este momento tarde o temprano? ¿O quizá solo es cuestión de un oportuno equinoccio? Lo que no me habían dado los tres álbumes anteriores de la banda (ni siquiera el celebrado primer disco de 2008), obras por las que resbalé aturdido e indiferente, me lo proporciona Shore (Anti-, 2020): atención, descanso y placer. 

Shore recurre a la identidad que dio forma al grupo de Seattle en los territorios del indie folk explorados en la década pasada, especialmente en sus dos primeros trabajos, y la manipula en canciones que se abren y cierran como suaves remolinos, de las que brotan sensaciones de esperanza y bienestar. Este disco, bello y luminoso de principio a fin, sin fisuras, funde rock, pop, folk y fina psicodelia con armoniosa destreza y produce ese impagable agrado de aislarte en la inmensidad de la naturaleza, de mojarte los pies sobre la arena de la orilla, por ejemplo.

Nota: 8/10

domingo, septiembre 27, 2020

OTHER MUSIC

"Lo que en realidad siempre intentamos fue conectar gran arte con grandes aficionados al arte."


Las tiendas de discos, esa pequeña gran escuela en la que muchos crecimos desde la adolescencia, donde dimos educación a nuestra pasión por la música, si no han desaparecido ya devoradas por una industria que ha despreciado su valor, aceleran su proceso de extinción. Queda una en mi ciudad, y nunca fue mi favorita. Other Music fue una tienda independiente de Manhattan que se mantuvo 20 años abierta hasta su cierre en junio de 2016. En dos décadas ofreció a sus clientes una variedad grande de música independiente, marginal, desconocida, underground, poco accesible, extraña... pero apasionante en su naturaleza. En ese tiempo creó además un vínculo cercano y familiar con su público, un espíritu comunitario que nacía entre las paredes del local y crecía a través de los surcos de los vinilos que vendía. Other Music es el título del documental que entra en la vida de esa tienda de discos que tanto nos dio y tan solos nos deja cuando cierra. El film da voz a los propietarios de la tienda, a clientes y a empleados, y transmite en el repaso a los momentos más memorables de una vida y en las horas previas a su adiós (en el desolador sollozo del desmantelamiento de las estanterías) esa entrañable sensación que dejaba la música escuchada y abrazada en una tienda rodeado de cds y vinilos.

sábado, septiembre 26, 2020

GREATEST HITS 254: VOLCANO (DAMIEN RICE)

Esta es otra de las historias que me seducen: la del artista con sentimientos a la deriva que se aisla en la renuncia a cuanto le ha hecho triunfar, lejos del contacto y vencido por el desafecto, por la ruptura del amor. Huyó de los remolinos, de la vorágine, y se entregó a la reclusión y a lo que las emociones le dejasen, alguna vez, componer. Unos cuantos artículos se han ocupado del destino incierto de Damien Rice, del misterio que encierra una carrera prometedora que se estancó, quizá atascada en un gran nudo sentimental donde se junta la tristeza, la melancolía y el dolor. Esa pesadumbre envuelve las canciones de los tres únicos discos de este irlandés. Cuando el sol sonreía a Damien Rice entre las nubes espesas que cubren su música (buf, hablamos de 2002) y gozaba de la cálida compañía de Lisa Hannigan, a este hombre le salían canciones tan buenas como Volcano. Pero no, no lo echo de menos.

 


martes, septiembre 22, 2020

LIVE IN 250: TWEEDY, EL REY

El encierro ha liberado la creatividad. Cualquier lanzamiento musical de interés lleva consigo un vínculo claro y una reflexión actualizada sobre la pandemia que nos empuja al miedo, al enfado y a los laberintos de la conciencia. Duele añorar el tiempo previrus, la niebla cubre con recelo lo que traerá el postvirus. Jeff Tweedy en su reclusión ha vuelto a escribir, otro libro y más canciones. Dice que las que formarán parte de Love is the king, novedad discográfica de octubre (dos años después del entrañable Warm), son temas country, pero los dos adelantos que he escuchado no me trasladan a esas tierras, a ese género. Me quedo con el estilo Tweedy en esta ágil y a la vez arrugada Guess again. Se espera.

 


viernes, septiembre 18, 2020

BOOTLEG SERIES 88: SONGS BY MARC BOLAN & T. REX


Además de la pereza que me da desde hace algún tiempo escuchar discos tributo, me cuesta encontrar homenajes realmente intachables, recopilaciones donde nadie patine ni deshonre la entidad del homenajeado. ¿Qué demonios haces tú (y encima lo haces mal) en un tributo como este?, me he preguntado no pocas veces. Las sensaciones con el álbum que reinterpreta las canciones de Marc Bolan y T. Rex, que acaba de publicarse, eran buenas en principio, desde que oí la emotiva versión que Nick Cave adelantó del tema Cosmic dancer. Y al escuchar todo el disco guardo una muy placentera impresión. Un tributo notable que sí merece la pena.

AngelHeaded Hipster. The songs of Marc Bolan & T. Rex (2020) fue la última producción de Hal Willner hasta su fallecimiento este año, quien en su larga carrera promovió, organizó y produjo encuentros en vivo entre músicos diversos, así como discos de homenaje. El álbum contiene 26 versiones, de las que diría que tropiezan dos o tres. Varias cumplen sin grandes esfuerzos, con más oficio que entrega, pero son más numerosas las triunfadoras de verdad y que ennoblecen la singular pericia creativa de Bolan y su banda: de Lucinda Williams a U2 y Elton John, de Perry Farrell a Gaby Moreno, de Beth Orton a Nena, de Sean Lennon y Charlotte Kemp Muhl a Father John Misty, de King Khan a Todd Rundgren; y por encima de todas... repito, Cosmic dancer a cargo de Nick Cave.

jueves, septiembre 17, 2020

VOLUME ONE 545: ALICIA (ALICIA KEYS)


La buena de Alicia Keys recoge los rizos con que explotaba en Here (2016) para mostrar más caoba en su piel y bajar de revoluciones en ALICIA (RCA, 2020), así con mayúsculas para darse magnitud, para nombrarse en sus canciones, para exhibir el poder de su plaza en el estrellato. El nuevo álbum estaba listo para escucharse en mayo y llevarlo a una gira mundial desde junio, pero las amenazas a nuestra salud lo retrasaron como tantas otras cosas, cuatro meses en este caso, y me temo que no se vaya a interpretar demasiado sobre los escenarios. El cartel de exóticos invitados, hasta siete para compartir sendas canciones, juega en contra del disco, salvo el concurso del tanzano Diamond Platnumz en el cuarto corte; cuatro colaboraciones seguidas en el tramo central apagan el conjunto hasta anclarlo en el aburrimiento. Los temas en que Mrs. Keys canta sola (sobre todo Time machine, Underdog, Love looks better y Good job) desvelan el primor de la intérprete y hacen olvidar los discretos duetos. No está entre lo mejor de su obra, tampoco está mal pese a salir frío de la escucha.

Nota: 6/10

domingo, septiembre 13, 2020

LIVE IN 249: PRE-ORDER BOSS


Aunque quisiera no lo conseguiría. El Boss, es el Boss. Y además vuelve con la E Street Band. No puedo mostrarme indiferente a un nuevo capítulo de Bruce Springsteen aunque me hayan decepcionado los más recientes y transmitido la sensación de que la gloria del pasado es irrepetible y que volver a alcanzar otras cimas en su carrera ya está lejos de su alcance. Al no tan lejano Western stars no logro encontrarle el punto y en todo intento de comparación con sus obras más notables, el Boss de hoy sale perdiendo. Y ahora reaparece con su banda celestial para adelantarnos este Letter to you, canción y título de su próximo álbum, que escucharemos entero a finales de octubre.

Pues hombre, después de pinchar dos veces el tema, digo que Bruce, tan viejo y de arruga cansada ahora como sus amigos de siempre, no parece arriesgar demasiado de nuevo en el estudio. Porque no renuncia a su fórmula musical marca de la casa, otra vez bajo la producción cuestionable de Ron Aniello: la canción nace, avanza, crece, descansa y culmina como cientos de su repertorio. Sí remite en algún momento aunque de lejos, quizá por la renuncia a frivolidades instrumentales y sonoras, a la pureza que atesoran temas de Born to run y The river, y una suave brisa de aquellos discos sopla tímida en algunos segundos de Letter to you. Esa es la esperanza. En fin, que no está mal la canción, que cumple sin emocionar. Y ya. Veremos el disco. A estas alturas, ¿es suficiente, jefe?, ¿te pedimos más? No. Bueno, sí. O qué más da.

 


sábado, septiembre 12, 2020

VOLUME ONE 544: THE UNIVERSAL WANT (DOVES)


Hay músicos, muchísimos, que circulan y se instalan en los márgenes. Desde ahí hacen más bien poco ruido, atraen a los oyentes más curiosos y alejados de los nombres de vanguardia y mantienen una estabilidad que acerca o distancia sus entregas. El caso al que nos lleva este post es el de Doves, grupo británico que en la pasada década cultivó un hipnótico rock muy acorde con el barniz oscuro de las portadas de sus discos y que reaparece con su quinto álbum, The universal want (Virgin, 2020), once años después de su anterior trabajo. Tengo difuminados los estímulos que me hicieron conservar los primeros discos, supongo que son los mismos que ahora me reencuentran con el trío de Manchester desde la emotividad plástica de su música. Compararlos con bandas con las que comparten nacionalidad y un lejano momento de eclosicón me da pereza, aunque diría que resurgen para demostrar que están en mejor forma que Elbow, Travis o Kasabian.

Nota: 7/10

miércoles, septiembre 09, 2020

BONUS TRACK 224: GOATS HEAD SOUP (THE ROLLING STONES)


La maquinaria comercial Rolling Stones vuelve a activarse con la reedición de Goats Head Soup, uno de mis álbumes preferidos de la banda y de los que mejor representan sus esencias. El producto extendido da encaje a algún buen tema inédito dado a conocer en los últimos meses, sobre todo Criss Cross, y a unas cuantas piezas en directo de la época que evidencian el vicio desatado que causan sus majestades. Hablamos de 1973 (año que me dio la bienvenida a la vida). Sí, tengo debilidad por este disco de la etapa gloriosa del grupo, en el que Jagger se retuerce eléctrico, Richards cruje, Taylor luce su estilizada técnica en la guitarra, Wyman explota su pulso rítmico y Watts aporta esa invisible solidez al conjunto. Dos temas me vuelven loco, 100 years ago y Winter, y a los Stones, volviéndolos a escuchar, me los llevo al fin del mundo.

martes, septiembre 08, 2020

GREATEST HITS 253: FOR WHAT IT'S WORTH (THE CARDIGANS)

Ves un videoclip en una pantalla, un viejo vídeo por el que han pasado tantos años que ni te acuerdas, y te preguntas qué pasó con aquella banda, de la que no tienes ninguna noticia en mucho mucho tiempo. Tuvieron uno o dos éxitos muy populares, golosinas pop que la publicidad y el cine explotaron con ingenio, y poco a poco, cuando su propuesta dejó atrás el azúcar del pop y se decantó por un escalafón más adulto, se fueron apagando. Hay muchos ejemplos, uno de ellos el de los suecos The Cardigans. Buscas referencias y ves que hace 15 años que dejaron de grabar juntos. Cuando dieron aquel paso que difuminó sus orígenes juveniles entregaron un más que digno álbum como Long gone before daylight (2004), que contenía este buen tema, For what it's worth, que comparte título con el himno simbólico de Buffalo Springfield. No es que se les eche de menos, pero a uno le pincha un poquito la nostalgia.

 

 

viernes, septiembre 04, 2020

VOLUME ONE 543: LONG DAY IN THE MILKY WAY (KRIS DELMHORST)


Una recomendación, sin más. Los meses del verano han dejado sabores apagados y sensaciones grises, poco o nada que llevarse al paladar para que dentro se deshaga con placer verdadero. Esto sí: Long way in the milky way (CEN, 2020), el álbum con el que descubro a esta mujer, Kris Delmhorst. Ojo a las voces femeninas que la acompañan, el cálido respaldo que fortalece canciones frágiles que resuenan en la noche. Nada más. A probar.

Nota: 8/10

miércoles, septiembre 02, 2020

SOUNDTRACK 253: MODERN LOVE


Ocho historias de amor. Ni moderno ni antiguo, sino universal. Próximo o distante, sin límites de edad, para reír y llorar, sufriendo y deseando. El amor es imprevisible, caprichoso, enfermizo, necesario, un aliento vital, y Modern love, una serie que se puede seguir a través de Amazon, lo reproduce con ocho ejemplares historias de media hora de duración que condensan a la perfección relaciones afectivas que el cine y la televisión nos han mostrado con más metraje. John Carney, responsable de las deliciosas películas Once, Begin Again y Sing Street, está detrás de esta serie que da ganas de abrazar con fuerza como si fuera un ser querido, con la que celebrar el hábito de amar.

Madres solteras, parejas que se crean y se destruyen, flechazos mágicos, encuentros fugaces, el ansia de adoptar o la necesidad de entregar. Los ocho capítulos de Modern love se deslizan con cariño tanto por los raíles anchos como por los sinuosos vericuetos de las relaciones de amor, sin viciarse de tópicos y con un inteligente gusto por la moderación. Un sensacional reparto (entre los más conocidos Dev Patel, Jane Alexander, Catherine Keener, Julie Garner, Shea Wigham y una impresionante Anne Hathaway) rubrica una serie que es una delicia, con episodios (esa chica bipolar, esa futura madre aconsejada por el portero de su edificio, esa joven que busca el amor de un padre) que son brillantes lecciones de narración televisiva y de vida.

lunes, agosto 31, 2020

BOOTLEG SERIES 87: EMMA & DYLAN

Y a todo esto, a alguien más se le ocurre, en un impulso de originalidad, reunir otro puñado de versiones de canciones de Bob Dylan, como si no fueran suficientes los tributos en solitario o colectivos. La artífice es Emma Swift, una australiana que vive en Nashville y que aún no luce historial como para tenerla presente. Pero hay que rendirse a la evidencia de la hermosura cuando empiezas a escuchar Queen Jane Aproximately como desenterrada por The Byrds, o I contain multitudes (tema que escuchamos por primera vez hace medio año), o The man in me o You're a big girl now. Solo ocho canciones elige esta rubia que cambia el color de su pelo por la sangre en las pistas de aquel álbum magistral y se atreve ni más ni menos que con Sad Eyed lady of the lowlands. Robyn Hitchcock y ese otro genio que hace de Wilco una banda de otra galaxia, Pat Sansone, son invitados en Blonde on the tracks. ¿Un disco más que homenajea al harto homenajeado Dylan? Sí, pero precioso.

jueves, agosto 20, 2020

GREATEST HITS 252: WOUNDED EGOS (GAZ COOMBES)

Desde el ángulo del presente, Supergrass le sacan un par de cabezas de ventaja a todos aquellos grupos a los que el pop británico asignó una etiqueta con fecha de caducidad. Muchos de aquellos grupos sabían muy bien moverse más allá de aquellos contornos. Me siguen pareciendo los mejores de aquella tropa dispar y los seis álbumes hasta su disolución son prueba de la estabilidad de su música, con frecuencia dispuesta a la jovialidad. Iba ya Gaz Coombes, su vocalista y guitarrista, por el tercer disco cuando me enteré de su legado en solitario. El cuarto, World's strongest man, es mi preferido, y en él lucen canciones como este Wounded egos, con la que el tipo me sigue cayendo fenomenal.

miércoles, agosto 19, 2020

GREATEST HITS 251: GOD'S GONNA CUT YOU DOWN (JOHNNY CASH)

En algún momento dios te va a liquidar, no hay más. Johnny Cash ya había sido liquidado por la enfermedad y la soledad, pero Rick Rubin lo revivió a través del largo repertorio de canciones registradas en las american recordings que guardaron juntos. Tres años después de su muerte, aún hubo un quinto volumen (y luego un sexto) que protegía canciones como esta. Una guitarra oxidada, un ritmo de palmadas, un eco fúnebre. Y juega a identificar a cuántos famosos despiden al hombre de negro en sus imágenes.

domingo, agosto 16, 2020

GREATEST HITS 250: SIDEWAYS (SHERYL CROW)

Creo que esta es la última gran canción (ya han pasado diez años) de Sheryl Crow, una mujer bien lista de quien añoro la fresca energía de sus primeros discos. Qué se le va a hacer, tampoco se ha echado a perder y mantiene el tipo con respetable dignidad. Sideways, cantada junto a Citizen Cope, parece suspirar por una relación rota, un amor perdido. El blanco y negro le sienta muy bien, y la intimidad de la sala donde fue grabada.

viernes, agosto 14, 2020

GREATEST HITS 249: TOWER OF SONG (TOM JONES)

Si llevas la música dentro, si te acompaña a todas partes, puede que en el ocaso, cuando recorras una casa vacía y te arrimes a sus paredes polvorientas agotado por los años y los recuerdos, veas ráfagas de tu infancia o ver toda tu vida pasar en un instante. Así lo siento yo al ver y escuchar a Tom Jones robándole la canción Tower of song a Leonard Cohen para incluirla en una de esas joyas que nos ha regalado en los últimos años, Spirit in the room. Su voz y su imagen aprietan mis emociones.

 


jueves, agosto 13, 2020

GREATEST HITS 248: FEEL IT ALL (KT TUNSTALL)

El suspense del vértigo. KT va y viene, se pierde y se encuentra. La perdono cuando no me dice nada, la admiro cuando me cuenta todo. Una vez nos entregó un disco fantástico. Ella cantaba así. No te caigas.

lunes, agosto 10, 2020

GREATEST HITS 247: CRADLE OF LOVE (BILLY IDOL)

Fantasía erótica fenomenalmente empaquetada en un videoclip. Estás en tu piso trabajando en algo muy aburrido y la vecinita de abajo timbra en la puerta porque en su equipo no puede escuchar un casete. Tras pedir permiso, no espera a oír la respuesta y entra en tu casa como si fuera la suya para ponerse a bailar. Y claro, el granuja de Billy Idol la incita a moverse de esa manera y a despojarse de la ropa y a retorcerse sobre la sábanas de tu cama mientras tú la miras como un idiota sin saber qué hacer. Ay... Lo bueno de todo, además de la canción, Cradle of love, es que el gran cineasta que es David Fincher estaba rodando este clip (también firmaría para Idol el de su versión de L.A. Woman), y su estilo esmerado y lujoso se nota, y bien.

 

viernes, agosto 07, 2020

GREATEST HITS 246: FOOLISHNESS (LUCINDA WILLIAMS)

Si tuviera que escoger una sola canción entre las mejores de Lucinda Williams, me costaría decidirme. Va... diré que Foolishness, que aparecía en el magnífico álbum Down where the spirit meets the bone. Y elijo esta pieza audiovisual que reduce la duración del tema pero que guarda la fuerza interna con que una canción cobra vida desde sus primeros acordes hasta su éxtasis culminante en la cercanía de un estudio.