jueves, enero 18, 2007

SOUNDTRACK 25: BILLY BOB THORNTON

Entre película y película desde 2001 –diecisiete suma hasta la fecha en el periodo de seis años– el actor, guionista y director de cine Billy Bob Thornton suele encontrar tiempo para dedicárselo a su afición musical. Se ha encerrado ya tres veces en el estudio, siempre acompañado de decentes colaboradores, y ha grabado tres discos. Su profunda voz, la gravedad de su timbre y un marcado acento sureño menos balbuceante que otros artistas geográficamente cercanos (Thornton es natural del estado de Arkansas) le han convertido en un más que aceptable autor de rock de raíces americanas, de esos que en la ensalada sonora echan unas gotitas de country o un lingotazo de blues.

Al bueno de Billy Bob lo conocimos la mayoría en su debut como director, Sling Blade (1996), por cuyo guión ganó el Oscar, aunque antes ya había aparecido en una decena de películas en papeles secundarios y escrito un par de libretos. En Sling Blade interpretaba a un deficiente mental, un caramelo de rol al que el actor aportaba una fragilidad sincera y sobrecogedora. El éxito de la película le empujó a proyectos de más envergadura y le unió a directores de prestigio, tanto del cine comercial (Mike Nichols, Michael Bay) como del llamado cine de autor (Joel Coen, Marc Forster). Desde entonces, Thornton ha creado ricos y magníficos personajes, desde el aprensivo Terry Lee de Bandits (Barry Levinson, 2001) al taciturno Ed de El hombre que nunca estuvo allí (Joel Coen, 2001) pasando por el limitado Jacob de Un plan sencillo (Sam Raimi, 1998) o el racista reconvertido y enamorado Hank de Monster’s ball (Marc Forster, 2002) También volvió a dirigir otras dos películas, la horrorosa Todos los caballos bellos y la aún inédita en España Daddy and Them. Y se casó, por enésima vez aunque por poco tiempo, con la entonces más turbulenta que ahora Angelina Jolie, a la que conoció en el rodaje de la divertida pero increíble Fuera de control (Mike Newell, 1999).

En su faceta como músico, Thornton se dio a conocer en 2001, uno de sus años más prolíficos, con Private Radio (Lost highway), un debut producido por Marty Stuart, con temas de cantina y gasolinera polvorienta, cortes hablados, versiones de los Byrds y el radiofónico tema Angelina en honor a su entonces ángel de la guarda. En 2003, ofreció una entrega más extensa, The edge of the world (Sanctuary), que, eso, pecaba de minutaje, duplicaba colegas (entre ellos Daniel Lanois, Warren Zevon y Joe Walsh), pero cuidaba mejor las melodías y contenía temas mucho mejor acabados. Y en 2005 –aunque con retraso lo hemos escuchado– el músico y actor grabó Hobo (Big Deal), un trabajo más equilibrado y pausado, con voces más cálidas y susurrantes y un surtido de argumentos más cinematográficos.


Tipo mítico Billy Bob, gran actor y músico interesante.

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