martes, diciembre 22, 2015
BONUS TRACK 157: MOONDANCE (VAN MORRISON)
Unas gotas de nostalgia para llegar al final del año. Sintonizo diales contemporáneos estos últimos meses y ya no encuentro melodías deslumbrantes, nada que me paralice. Ahí va una del pasado, ahora que reeditan estos viejos discos. Estamos en 1970 y Van Morrison graba uno de sus álbumes más logrados. Dejaba atrás el maravilloso, inigualable Astral Weeks y ya preparaba His Band and the Street choir. Moondance es para mí el menos mágico de los tres, pero es una delicia, un manjar de los que se deshacen en la boca en días de madurez. Luminoso, alegre y a la vez cargado de morriña, con sus texturas campestres y su cuerpo jazzístico. Van ya era poderoso y lo demostraba con And it stoned me, Brand new day o Into de mystic. Ay.
domingo, diciembre 20, 2015
BONUS TRACK 156: FIGHT FOR YOUR MIND (BEN HARPER)
Parece que fue hace más
tiempo, mucho más tiempo, cuando aquel compañero en la residencia
de estudiantes me recomendó a un tal Ben Harper. Escucha este álbum,
me dijo, Fight for your mind (1995). Lo conseguí grabado en cinta y
lo escuché con el mismo cuidado con el que el disco parece grabado,
con una modestia callada y una fina brillantez entrevista en
canciones que dejan rastro (Another lonely day, Excuse me Mr. Give a
man a home). ¿Aquello qué era? Sonaba embriagador el bajo,
hechizante una guitarra weissenborn y tranquilizadora la voz de
Harper, por entonces sin armar al completo a sus Innocent Criminals.
Pasados los años y los discos (y algún glorioso directo para no
olvidar), Ben Harper nos ha brindado obras magistrales, grandeza
musical a raudales.
miércoles, diciembre 16, 2015
GREATEST HITS 179: KNOTS (LISA HANNIGAN)
La música interrumpe nuestras rutinas de manera evocadora. En una tienda en la que te paras un momento para comprar un regalo y donde la radio murmura una canción de alguien a quien menos te esperas en ese momento. Lisa Hannigan, por ejemplo. Te viene París a la mente, y aquella librería a orillas del Sena donde ella y su mandolina o ukelele te regalaron un maravilloso concierto entre libros viejos y nuevos. Canciones deliciosas e intensas tiene Lisa, como la colorida y explosiva Knots.
domingo, diciembre 13, 2015
VOLUME ONE 383: CINCOPAREDES (CINCOPAREDES)
Este es un
supergrupo de autores exigentes, creadores rigurosos, cada
uno en su círculo, entregados
al arte íntimo de la composición. Cincoparedes, todo junto. Lienzos
en blanco, folios hambrientos de música y letra. Cinco intérpretes
de A Coruña unidos por una pasión que motoriza sus vidas. Nando
Deibe. Luis Moro. César De Centi. Silvia Penide. Félix Arias. No,
no son nuestros Crosby Stills Nash & Young (y Joni Mitchell,
podríamos añadir), ni lo pretenden. Entre
los cinco suman casi veinte álbumes y muchos años de carrera
musical con sus bandas o con el apoyo cercano de sus guitarras y sus
voces. Ahora juntos acaban de fabricar el primer disco como quinteto,
el reflejo de una emocionante actuación que ofrecieron a comienzos
de este año al cálido cobijo del Teatro Rosalía de su ciudad.
Se sienten
bien, se compenetran con natural
entendimiento.
Hay un vínculo presente pero invisible en las canciones que
interpretan, un estímulo de unión y música compartida que reactiva
temas propios para convertirlos en temas conjuntos con nuevos matices
y
una brisa diferente.
Son músicos agraciados con el detallismo aprendido
del
talento de los maestros que les orientan (los
clásicos y los no tan clásicos, los de siempre y los que les
suceden),
y cada uno aporta voces de fondo, finas cuerdas, delicada percusión,
dos o tres teclas. De
eso se trata.
Cincoparedes,
el álbum, está muy bien tocado. Cada pared ofrece tres canciones,
quince en total. Se degustan como ingredientes de una cena sabrosa y
ligera, con un regusto de melancolía. Pero carece el disco de una
unidad reconocible, el resultado definido de un conjunto de fuerzas
musicales con propia entidad. Contiene canciones demasiados limpias y
algunas demandan un poco más de nervio y autoridad (el abrigo de un
bajo, unas pocas guitarras eléctricas o percusiones más sonoras).
Su música desprende aparente sencillez, esa ilusión que esconde
verdadera complejidad.
viernes, diciembre 11, 2015
GREATEST HITS 178: THE BARRY WILLIAMS SHOW (PETER GABRIEL)
Ahora buscan mareas de likes y
tweets y enlaces compartidos y fiebre retroalimentada, unos detrás
de otros, y análisis absurdos y audiencias corruptas, cerebros
planos y crisis de exigencia delante de la televisión o de una
pantalla de teléfono. Vivir para informarse. O deformarse. Familias
rotas, tragedias traumáticas, sangre empaquetada. Y programas de promesas, camisas blancas o de cuadros, látigo rebelde y vieja casta. Lo contó Peter
Gabriel en su última gran canción, esta del álbum Up de 2002, su
última obra meritoria. Puso el rostro de tiburón el actor
Christopher MacDonald. Lo tradujo en imágenes bizarras y enfermizas
Sean Penn. Colgé este tema hace más de ocho años. Lo he recordado.
Aún se puede rescatar y actualizar.
miércoles, diciembre 09, 2015
NO LIST
Porque
quienes nos confesamos con un blog queremos dejar constancia de lo
que más nos conmueve a lo largo de un año en la música que
consumimos sin apenas descanso, siempre caemos en la tentación de
seleccionar entre mucho y listar poco para la posteridad.
De
lo contrario, sin blog, guardaría mis personales y bien
fundamentadas preferencias para compartirlas con mi hermano al final
del año sin llevarme las manos a la cabeza por lo desacertadas (a
veces disparatadas) que me parecen las listas que publican los medios
especializados sobre lo que consideran la mejor música de todo un
año.
Ya
he visto unas cuantas, y … Tienen cabida disparidad de géneros en
ciertos medios: todo revuelto, lo que despista por los bruscos
contrastes en la ordenación; o por separado, que aún vale, pues nos
centramos en lo que tiene presencias y esencias comunes.
Ocurre
todos los años: primero, que lo que más me gusta no entra en lo que
más gusta a esos medios, medios con los que tengo bastantes
afinidades, vaya; segundo, ¿qué coño tiene de sobresaliente o
extraordinario este o aquel álbum para entrar en lista de 10, 20, 50
o hasta 100 mejores discos del año, cuando hay discos que en los
números mensuales de la revista han contado con la misma valoración
que otros que sí están incluidos en el megalistado final?
(Kendrick
Lamar, Julia Holter, Sleater-Kinney, The Weather Station, Alabama
Shakes, Sufjan Stevens, Florence + The Machine… unos pocos ejemplos
que causan sorpresa, risa o indignación)
Uno
termina por aplaudir listas alternativas que se dejan ver por ahí y
son más divertidas, como los mejores discos que el cronista cree que
la crítica experta va a seleccionar pero él no hará, o los discos
que pudieron haber sido los mejores del año y se quedaron a mitad
del camino, o los discos que estuvieron a punto de entrar en la
quinteto o la docena ideal...).
No,
este año no habrá lista. Lo que más me ha gustado ha quedado
reseñado atrás en este espacio. El orden, es lo de menos.
sábado, diciembre 05, 2015
BONUS TRACK 155: FIELD SONGS (MARK LANEGAN)
Qué placer recuperar lejanas sensaciones y comprobar que siguen intactas. Turbiedad, inquietud, soledad y amenaza permanente. A propósito de Mark Lanegan… Sub Pop acaba de reeditar los cinco álbumes que el músico grabó en el sello independiente de Seattle entre 1990 y 2001, los cinco primeros de su carrera al margen de los añorados Screaming Trees. Field songs (2001) fue el último del manojo. Siguió a una premonitoria colección de versiones, I’ll take care of you, un año antes, que anticipaba la atmósfera hechizante y narcótica que contiene este estremecedor disco. Sí, en cuanto crees que la voz enterrada de Mark transcurre por vías placenteras el clima muta en tinieblas; cuando acarician cristalinas las cuerdas luego murmullan muelles crujientes. Temazos hay varios: One way street, No easy action, Love, Fix. Lanegan interpretó el disco al completo con la compañía única de un guitarrista hace años en Santiago. Distante, la vista caída o cerrada, intimidante, soberano.
Quizá sea este su mejor trabajo, el más redondo, aunque yo le tenga mayor cariño a Whiskey for the Holy Ghost.
jueves, diciembre 03, 2015
JOE AT 55
Si yo fuera amigo suyo, y mucho me gustaría, le habría felicitado estos días. Suele acordarse en su FB de quienes hoy cumplen o cumplirían años (de artistas, sobre todo músicos) con un breve comentario de respeto y admiración. Él acaba de llegar a los 55 y aún le quedan más años y discos con los que agrandar su sensacional carrera. Lleva mucho tiempo siendo el faro de mis travesías musicales, un refugio en el que esconderme y deleitarme. Con su obra y la que mima y fabrica para el buen oído de otros músicos de lujo (Rodney Crowell, Bettye Lavette, Allen Toussaint, Susan Tedeschi, Lisa Hannigan, Bonnie Raitt, Ramblin’ Jack Elliot, Hugh Laurie, Solomon Burke). O con regocijos como este, Like she was a hammer. Felicidades, Joe Henry.
miércoles, diciembre 02, 2015
GREATEST HITS 177: NYC MAN (LOU REED)
Si tuviera que mencionar a personas o personajes unidos íntimamente a New York, él sería de los primeros. Sí. Por la Factoría, por Velvet Underground, por el lado salvaje y la aguja de heroína, la chica de Coney Island, el álbum New York, Brooklyn, Smoke/Blue in the face y unas cuantas cosas más. Y esta canción. Su título es suficiente para trasladarnos a la gran ciudad, parques, aceras mojadas, neones sin sueño, gigantes de hormigón y un sentir único de irrelevancia y grandilocuencia. En discos suyos que carecen de la posteridad que se les otorga a otros aparecen joyas como esta, NYC man. Lou Reed la guardó como segundo corte del Set the twilight reeling de 1996. Vale para siempre.
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