sábado, agosto 08, 2009

ROCES

El roce hace el cariño, reza el dicho. Vale una variante, que si no es opuesta sí es complementaria, para cuando se dé el caso, que siempre se da: el roce hace el desgaste. Cariño o desgaste, antes hay roce, qué huevos, escalofrío, deseo contenido o reprimido, mostrado al fin y al cabo, aunque se quede a medio camino sin que nadie sepa muy bien si debe llegar al final, si el que roza o quien es rozado. Las amistades puras y fuertes resisten la erosión de los roces, se dejan besar cuando hay necesidad, se enfadan cuando no hay entendimiento… y se quieren más allá de cualquier inconveniente.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Aunque no es tan elaborado como tu texto, la verdadera amistad es como el corcho: sale siempre a flote.

Un abrazo

rubén darío dijo...

Cierto, no la hunde ninguna marea. Otro abrazo.