sábado, mayo 07, 2016

SOUNDTRACK 183: NINA

Nina Simone se merecía un biopic, pero no uno como Nina (Cynthia Mort, 2015), uno del montón para llenar el cajón de semblanzas cinematográficas de figuras musicales. La artista era inmensa, la persona era compleja y desquiciante, y la película que la recuerda, con Zoe Saldana en las carnes y la voz de Miss Simone, es mediocre.
 
Defiendo los enfoques diferentes en la recreación de hechos biográficos, perspectivas que escapen de lo convencional y de lo que está demasiado triturado. El que adopta Nina ya está machacado: arranca desde el ocaso y declive de la intérprete y su relación con su asistente y posterior representante, Clifton Henderson. A través de una entrevista que salpica el metraje como un pegote y los últimos ocho años de la artista, irascible, alcoholizada, vetada y casi olvidada, el film navega por aguas tranquilas y aburridas, con breves, pero muy esquemáticos, viajes al pasado que supuestamente deberían definir los perfiles del personaje: la hija abandonada, el asesinato de Martin Luther King, un encuentro con Richard Pryor, su relación con las Panteras Negras. Pero falta mucho por conocer (o que debería conocerse). Acaba el film y aún se puede preguntar quien no haya sabido mucho de Nina Simone de dónde sale su mala leche o por qué su grandeza la hizo merecedora de ser llamada la alta sacerdotisa del soul.

David Oyelowo parece desganado en todo el metraje y Saldana, mal maquillada aunque voluntariosa, cumple y se entrega con su propia voz en cada canción, pero en ningún momento transmite la vulnerable personalidad ni las heridas que escondía la imagen imponente de la auténtica Nina Simone. Flojo guión, insulsa dirección, olvidable biopic.

No hay comentarios: