martes, octubre 17, 2006

VOLUME ONE 37: ROGUE’S GALLERY. BALADAS DE PIRATAS, CANCIONES DEL MAR Y CÁNTICOS

No entraba entre mis preferencias comprarme una colección de viejas canciones de piratas y melodías del mar actualizadas por más de una treintena de músicos contemporáneos, pero una corazonada extraña me animó a lanzarme al abordaje y navegar de la mano de su música por los mares de la imaginación. Pero es la fácil capacidad de evocación y la sutil manera de guiar al oyente a todos los paisajes de aquellos mares surcados por bandidos y marineros, tuertos capitanes, rudos bucaneros, bravos grumetes y mujeres fantasmales o añoradas lo más gratificante de Rogue’s Gallery. Pirates Ballads, Sea Songs & Chanteys, una recopilación auspiciada por el pirata Jack Sparrow (es decir, el actor Johnny Depp) y el director de cine Gore Verbinski, firmante de la trilogía Piratas del Caribe protagonizada por el actor y músico estadounidense.

Hal Willner, uno de los impulsores en los últimos años de los discos de tributo, es el productor del doble disco de 43 canciones. Ha sido el encargado de bucear en multitud de archivos tradicionales, consultar numerosas fuentes y convencer a varios artistas musicales para dejar su grano de arena en Rogue’s Gallery cantando viejas canciones de varios siglos de antigüedad. Lo ha hecho con diversa ayuda y desde varios puntos cardinales, Londres, Los Angeles, Dublín, Nueva York, lugares de grabación donde se ha rescatado parte del folclore y la historia o leyenda del mar.

Aparecen Bono, Brian Ferry, Nick Cave, Antony, Gavin Friday, casi entera la familia Wainwright, Lucinda Williams, Sting, Lou Reed o el actor John C. Reilly entre los más conocidos, alguno con más de una canción. Unos y otros pasan por vestuario para transformarse en los narradores de la imaginería pirata a través de bellas piezas musicales, emotivas unas, fantasmagóricas otras, algunas bizarras y otras beodas. Tragárselo todo de un sorbo se antoja agotador, pero a sorbitos supone un descanso anómalo, un pequeño viaje en bergantín en pleno océano, con sólo el murmullo y también el silencio del mar.
Nota: 7/10

No hay comentarios: