martes, febrero 25, 2014

VOLUME ONE 320: YOU SHOULD BE SO LUCKY (BENMONT TENCH)


En muchísimos discos de mi salón el piano y los teclados corren a cargo de Benmont Tench. Su presencia en el reparto de un álbum ennoblece la obra, le da un plus de respetable calidad que difícilmente admite censuras. Ha tocado con los más grandes desde finales de los setenta y ha pertenecido (y pertenece) a una de las mejores bandas que hay, los Heartbreakers de Tom Petty. Y lo más elogiable de su huella, de su arte, es que sin virtuosismos ni florituras, con una modestia natural y un oficio solvente, ha hecho mejores los temas en los que ha participado. Aunque no te des cuenta Benmont está ahí, y si no estuviera lo echarías en falta.

En 2014 y al amparo del sello Blue Note firma su primer disco en solitario. Produce Glyn Johns (Stones, Beatles, Who, Clapton, Eagles…) y en nómina reúne a unas cuantas amistades (Don Was, Gillian Welch, David Rawlings, Ringo Starr, Tom Petty, Ethan Johns, Ryan Adams) para elaborar un trabajo que, aunque no extraordinario, sí desprende un esmero y un encanto cotidianos, muy cercanos. Discreto en su voz apagada pero locuaz ante las teclas, Benmont Tench se puede dar por satisfecho. Hay temas suyos que funcionan bien, con la esencia añeja recién descorchada, y un par de versiones dylanescas. ¿Para agradecer lo afortunado que le ha hecho el rock and roll? He should be.

Nota: 7,5/10

domingo, febrero 23, 2014

BOOTLEG SERIES 31: COUNTRY FUNK 1969-1975


Sabiendo que me atraen (aunque no siempre me fascinan) las alianzas rocambolescas, me obsequia Javier con esta curiosa recopilación. ¿Música country acicalada con ritmos de funk?, ¿funky music que brota de un enraizado country? No acierto a responder afirmativamente a ambas intrigas. Podría ser que sí. De lo que se disfruta en Country Music 1969-1975, servido por el sello Light in the Attic, es de un hermanamiento sin fisuras entre cristalino folk-rock americano y funk tórrido, con más inclinación hacia este extremo. Hay artistas conocidos (Link Wray, Tony Joe White, Bobby Darin) y secundarios o muy secundarios (Johnny Adams, Gray Fox, Gritz). Hay una fusión divertida: guitarras acústicas y agitación eléctrica de las caderas; postales de vaqueros en caballos y ‘rednecks’ sospechosos en zonas pantanosas.

viernes, febrero 21, 2014

SOUNDTRACK 145: ROBERT REDFORD, EL ACTOR PERFECTO


He dicho siempre, y mantengo, que Robert Redford es el actor de cine perfecto, el intérprete ideal para cualquier papel, el que sea. La naturalidad y el sosiego con que actúa me han hecho pensar siempre que en realidad nunca está actuando, que no puedo distinguir al actor de la persona. Ha dado lecciones magistrales de interpretación con el más eficaz de los recursos y su más preciado don, la tranquilidad. Todo en su carrera es irreprochable, incluso alguna floja película de las que ha dirigido (otras son magníficas) contiene unas cuantas virtudes.

En las casi 40 películas de su filmografía (omito las series de televisión en las que participó cuando era un joven muy poco conocido) no ha interpretado a asesinos, narcos, capos de la mafia, presidentes de los EEUU o sacerdotes; no creo que ahora, próximo a los 80 años (aunque no los aparente), vaya a robarle la piel a esos personajes, pero no dudo de que lo haría con la misma brillantez con la que ha dado vida a convictos, millonarios, jugadores de béisbol, aventureros, espías, vaqueros, timadores, candidatos políticos, periodistas de investigación o psicólogos de caballos.
Acabo de ver Cuando todo está perdido, un film que Redford se echa a la espalda como único protagonista en un barco a la deriva y solo en medio del mar. He disfrutado de nuevo con el oficio conciso y sabio de este ejemplar actor, nominado solo una vez para ganar un Oscar y que solo lo levantó como director con su primera película, Gente corriente, allá por 1980. Robert Redford, grande, esa gente que hace el cine grande.

miércoles, febrero 19, 2014

LIVE IN 157: AFGHAN WHIGS… 16 AÑOS DESPUÉS


Creí que el regreso estaba previsto para el año pasado, incluso hubo vídeo de un single, pero no sé qué pasó al final. Ahora parece que sí, será en abril. Nuevo disco de Afghan Whigs, Greg Dulli y su primera banda después de unos cuantos años y proyectos paralelos. Han pasado 16 años desde aquel fabuloso 1965, qué discazo. Do to the beast será el título del álbum. Este prometedor Algiers es su adelanto. Polvo de western en la retina. Las esperanzas, altas.

lunes, febrero 17, 2014

VOLUME ONE 319: FIFTH (THE AUTUMN DEFENSE)


El pop bien trabajado, el que se aleja de clichés y de lo convencional, guarda algunas perlas inesperadas, propuestas de buen paladar. De repente descubro a The Autumn Defense, un afluente directo de Wilco encabezado por su bajista, John Stirratt y uno de sus guitarristas, Pat Sansone. En realidad se juntaron en 1999, cuando el segundo aún no era miembro del genial grupo de Chicago y el primero se atrevió con un proyecto paralelo sin la compañía de Jeff Tweedy. Desconozco los cuatro álbumes previos a este Fifth (Yep Roc, 2014), un artilugio que me agrada por su estilizada factura y sencilla puesta en escena. No es algo extraordinario pero sí algo verdaderamente bien hecho, composiciones que parecen piezas de Wilco sin sus destellos y hallazgos alambicados o que recuerdan a George Harrison o a The Jayhawks.

Nota: 7,5/10

miércoles, febrero 12, 2014

BONUS TRACK 127: HOLLYWOOD TOWN HALL (THE JAYHAWKS)


Corrido el tiempo debo corregir y rendirle admiración a The Jayhawks. Con una perspectiva más despejada y por el efecto entre anodino y desgastador que han dejado infinidad de grupos del montón surgidos desde mediados de los noventa en la escena rock americana, acabo encontrándole al grupo de Minneapolis el gusto y la virtud que durante muchos años me negué a advertir… o no acerté a descubrir. Lo hago ahora, reconozco, al recuperar Hollywood Town Hall (1992), su tercer álbum y el primero con American Recordings y George Drakoulias en la producción. Sencilla y simplemente me ha parecido maravilloso. Lo que un día encontré sin músculo ni atractivo, esas voces blandas de Olson y Louris, ahora se me revela fuerte y bello, una lección vocal y musical magistral. Qué manera de arrancar con Waiting for the sun. Y luego llegan Crowded in the Kings, Nevada, California y Martin’s song. Frescura y emoción tantos años después.

lunes, febrero 10, 2014

VOLUME ONE 318: PUSHIN’ AGAINST A STONE (VALERIE JUNE)


Durante unos días me ha embrujado esta mujer. El eco permanente de su voz aniñada, un punto chillona, me dejó primero despistado y después me fue cautivando. Conviven estilos en su música, combinados con orden y respeto, como si no se atreviese uno a mandar sobre los otros… blues, country, folk, gospel, soul. Valerie June, de Tennessee. Las rastas agigantan su cabeza. Llego un pelín tarde a este disco, que es de mayo pasado: Pushin’ against a stone (Sunday Best, 2013). Lo veía expuesto en una tienda o reseñado en una página pero nunca le encontraba el momento.

Lo produce Dan Auerbach, quien repescó a lo grande a Dr. John hace dos años. Ultima el nuevo álbum de The Black Keys, pero mientras no ha dejado de moverse, de arrimarse a otros músicos singulares, gente que no se conforma con simplezas y que no deja indiferente (Hacienda, Jessica Lea Mayfield). Mete a Booker T. Jones en dos temas de Valerie, también deja la huella rítmica y adictiva de su marca de la casa con los Keys. Un refrescante descubrimiento.

Nota: 7,5/10

sábado, febrero 08, 2014

LIVE IN 156: HEART TO HEAVEN




No, no os saltéis este post, no penséis que esta es una versión más de Stairway to heaven, una más cualquiera de tantas que habéis oído. Uf, a mí se me pone el corazón en la garganta, me sube la fiebre al cerebro y mi cuerpo es un escalofrío espeluznante. Fue en diciembre de 2012 en un acto honorífico que organiza el Kennedy Center, con Plant, Page y Paul Jones emocionados en un palco, rendidos y sobrecogidos a una versión épica y monumental de su genial tema en las voces de decenas de personas y las hermanas Ann y Nancy Wilson (Heart) al frente. ¿No lo sabíais? El rock and roll es grande… el rock and roll nunca morirá.

martes, febrero 04, 2014

SOUNDTRACK 144: BEST ACTOR


Actores (y actrices) buenos (buenas) hay un buen montón. Me paro en ellos en este post, en unos cuantos contemporáneos, por no recordar a alguno que ya ha pasado por aquí (Sean, Russell, Robert), por no citar a otros que también deberían (Denzel, Al, Kevin). Los hemos visto crecer, ganar premios, alternar buenas y malas películas, cargar con el peso de unas y salvar otras mediocres ellos solitos. Nos gustaron desde el primer momento que los vimos o nos fueron seduciendo con el tiempo. Estrellas o ilustres secundarios, son sobre todo tipos normales que nos fascinan por hacernos creer que son otras personas.
Matt Damon. Más que un chico con cara de buena persona. La facilidad con la que actúa es su mayor virtud, lo que lo hace cercano aunque sea un agente secreto con amnesia. Sus trabajos con Soderbergh, de quitarse el sombrero.

George Clooney. Más allá de la guapura hay un actor solvente y carismático, además de un gran director de cine. A nadie le sientan tan bien los trajes como a él. Lo disfruto mucho en Up in the air y Los descendientes.
Leonardo DiCaprio. Aún creo que no tiene la estima que merece, que sigue siendo el crío que desea crecer deprisa. Colosal de la mano de Scorsese en El aviador y el El lobo de Wall Street. No menos en Revolutionary road.

Tom Hanks. Después de Forrest Gump le descubrimos la grandeza de hacer sencillos personajes complejos. Me deja con la boca abierta en Náufrago o Camino a la perdición. Grande sin discusión, haga lo que haga.

Ewan McGregor. Al principio se desbocaba (Trainspotting), ahora es un tipo dócil que actúa como si nada, como si respirase. El amigo tranquilo, parece, siempre bien en su sitio. Fantástico en El escritor y en Beginners.

Matthew McConaughey. No lo redescubro ahora. Me gustó siempre, cuando Tiempo de matar y Contact, y me cayó bien. Un chuleta que degusta papeles que exigen transformación. Imponente en Mud y en la serie True detective.
Joaquin Phoenix. Su atractivo es turbador. Lo miro a sus ojos desconcertantes y al labio asqueado y creo que va a saltar sobre mí desde la pantalla. Me inspira peligro, también fragilidad. Sublime como Johnny Cash y en The master.

Philip Seymour Hoffman. Me entristeció su muerte. Una gran pérdida para la interpretación. Me imponía, me daba miedo, me sobrecogía. La última noche, Los idus de marzo, La duda… Qué bueno era.

domingo, febrero 02, 2014

GREATEST HITS 156: FEELING GOOD (NINA SIMONE)



Ya lo dice Nina. Así de fácil se siente uno bien…

Birds flying high you know how I feel
Sun in the sky you know how I feel
Breeze driftin' on by you know how I feel
 
It's a new dawn
It's a new day
It's a new life
For me
And I'm feeling good

Fish in the sea you know how I feel
River running free you know how I feel
Blossom on the tree you know how I feel

Dragonfly out in the sun you know what I mean, don't you know
Butterflies all havin' fun you know what I mean
Sleep in peace when day is done
That's what I mean
And this old world is a new world
And a bold world for me

Stars when you shine you know how I feel
Scent of the pine you know how I feel
Oh freedom is mine
And I know how I feel

miércoles, enero 29, 2014

SOUNDTRACK 143: MUJERES Y HOMBRES (Beautiful girls & Qué les pasa a los hombres)


Las películas son nuestro espejo, la recreación del comportamiento. Cuando no son los sueños más íntimos e intensos que albergamos lo que el cine nos cuenta, son los relatos al detalle de cuantas acciones nos definen. Las de los hombres y las de las mujeres. Pasa ahora, en el cine más pegado a nuestros días y en el de hace veinte años, en las películas clásicas y en los albores del cinematógrafo. El experimento consistió en recuperar dos films más bien recientes que en clave de comedia costumbrista con ligeras y fáciles meditaciones generacionales hablan de mujeres y de hombres y de la relación entre ambos y comprobar si las fórmulas laberínticas de su química son asunto universal ajeno al avance del tiempo.

Beautiful girls (1995) conserva el encanto hogareño de las gentes demasiado sencillas y de buen corazón. El film del malogrado Ted Demme es una parada en el camino para curar la resaca, un regreso a los orígenes para visualizar nuestra evolución, lo que queríamos ser y lo que somos, los ideales que amamos y las realidades a las que nos abrazamos. Aún me veo como Willie encerrado en una cabaña sobre el río helado, un Romeo disléxico. Sí, las chicas nos vuelven locos, sobre todo las bonitas. Yo a la mía le digo eso de ‘good night sweet girl’. Maravillosa película entonces, cuando metía la segunda marcha en mi tercera década… maravillosa película ahora.

Qué les pasa a los hombres (2009) es un amable fresco coral sobre los juegos caprichosos que persiguen la búsqueda ilusoria del amor y sobre la complejidad para dar con la pareja ideal. Así somos, unos metiéndonos en el cerebro de otras, unas jugando a ser otras personas, dándole vueltas y vueltas a la cabeza sin darnos cuenta de las evidencias que tenemos delante: que no podemos dejar escapar a quien más nos quiere. Amable e inofensiva película de Ken Kwapis, posee un encanto contemporáneo y sano, aunque no perdura. Mientras, seguimos encontrándonos en el cine.

sábado, enero 25, 2014

POR FAVOR MÁTAME


El rock and roll tiene su cupo generoso de retrasados mentales, tipos descerebrados y desbordados por sus excesos que protagonizaron vergonzosos y patéticos episodios de la cultura rock. Unos cuantos desfilan por las páginas de Por favor mátame, una crónica testimonial cuyo subtítulo en castellano, La historia oral del punk, describe cuanto narra. Recopilan y firman Legs McNeil y Gillian McCain; publica Libros Crudos. Músicos vivos o fallecidos, promotores, roadies, groupies, fotógrafos, escritores y personajes varios que fueron actores y testigos de la eclosión y el ocaso del punk rock entre finales de los 60 y comienzos de los 80 repasan en diferentes momentos, sin cortapisas y con extrema crudeza, lo que vivieron en aquella época (conciertos, orgías, chutes, peleas, muerte, éxitos y fracasos…), unos años irrepetibles pero también destructivos.

La lectura de las 500 páginas de este sensacional libro (regalado con cariño y degustado con pasión) traslada a uno a las cloacas de Nueva York, Detroit, Londres y Los Angeles. Las drogas, consumidas en cantidades gigantescas, elevaron a unos hacia efímeros tronos y llevaron a otros a la tumba. Egos desbocados, garitos mugrientos, fulanas calientes, músicos, artistas y seudoartistas de dudosa categoría… Basura.
¿Retrasados mentales? Sí: Johnny Thunders, Sid Vicious y Johnny Rotten, Iggy Pop, Dee Dee Ramone, Dead Boys. Otros actores de poco fiar en aquellas crónicas también salen mal parados en el recuerdo de quienes dejan su testimonio en el libro: Patti Smith, Lester Bangs, Lou Reed, Nico, Wayne Kramer, Richard Hell, Joey Ramone. Y la música… aún perduran algunos discos, algunas canciones, huellas de un tiempo en el que la trasgresión, el enfado, la furia, el arrebato punk, justificaban la rebelión. Cuando sonaba mejor que ahora.

martes, enero 21, 2014

VOLUME ONE 317: THE RIVER & THE THREAD (ROSANNE CASH)


Primera delicia de 2014. A la espera de más cosecha póstuma de Johnny Cash conservada bajo llave, nos conformamos con el nuevo material de su hija Rosanne, cuyos cuatro últimos discos, todos en la última década, son estupendos. Tiene unos días este The river & the thread (Blue Note, 2014), un modesto recorrido por paisajes americanos (y el río Mississippi) a lomos de once temas producidos por John Leventhal y cantados con brillante modestia y exquisita elegancia. En el viaje intervienen amistades como David Mansfield y Derek Trucks, además de un coro de maestros al que se apuntan Rodney Crowell y Kris Kristofferson. Temas sobresalientes, unos cuantos: A feather’s not a bird, Modern blue o 50,000 watts. Bonito de verdad.

Nota: 7,5/10

BONUS TRACK 126: THE STOOGES (THE STOOGES)


Pocos rockeros hay tan repugnantes y patéticos como el Iggy Pop de The Stooges. Conociendo las travesuras estúpidas que hacía en los primeros años setenta y que alimentaron su legendaria figura de músico salvaje, cuesta creer que saliera vivo de aquella espiral de excesiva autodestrucción. Claro que ahora ya no hay drogas duras diarias en su dieta sino zumos de frutas y costumbres sanas. El impacto de The Stooges se debió a la violencia escénica de su líder y la ferocidad de su música, fórmula más que inspiradora del punk. Su éxito de ventas fue discreto y a medida que crecía su fama gamberra, se apagaba la popularidad marginal del grupo, a todas luces sobrevalorado.

Su primer álbum, producido por un John Cale ya fuera de la Velvet en 1969, ofrece en cambio una dosis equilibrada de enfado rockero y excitación psicodélica. Piezas reconocibles como I wanna be your dog y No fun mantienen su garra intacta, aunque escuchado en conjunto The Stooges ahora parece más un artefacto singular e influyente para muchos hardrockeros posteriores que una obra realmente memorable.

sábado, enero 18, 2014

VOLUME ONE 316: GIVE THE PEOPLE WHAT THEY WANT (SHARON JONES AND THE DAP-KINGS)


Recién desempaquetado de Strand, en la 12 con Broadway, se estremece para mí Sharon Jones and The Dap-Kings. Parece que esta señora, ex funcionaria de prisiones, lleva toda la vida dándole a esto del soul y el funk callejeros, pero fue a mediados de los noventa cuando empezó a dejarse oír por circuitos nocturnos de Brooklyn. Un espécimen del retro que da gusto. Desde 2002 suma cinco álbumes, todos agradecidos, unos más vigorosos que otros. En su última entrega, Give the people what they want (Daptone, 2014), la mujer y su decena de escuderos se toman un descanso, guardan los rugidos de otros discos y el sonido sudoroso del asfalto. Tiene el álbum brisas más hogareñas y melodías más tiernas, sin perder nunca la solidez aplastante del imponente soul. En poco más de media hora… corto y se hace corto.

Nota: 7/10

viernes, enero 17, 2014

NYC & YOU & ME


Aunque nunca más vuelvas a hacerlo, hay cosas que tienes que sentir una vez en la vida. Tres momentos en la Gran Manzana…

Un café en el Reggio, Greenwich Village
Un paseo en Coney Island con el frío en los huesos
Central Park de abajo a arriba y de norte a sur

En la mejor de las compañías.

viernes, enero 10, 2014

VOLUME ONE 315: HIGH HOPES (BRUCE SPRINGSTEEN)



Llegados a este punto y en vista del rumbo reciente que ha tomado su obra, lo normal es que ya no nos levantemos del asiento para celebrar a lo grande un nuevo trabajo del Boss (verlo y sentirlo en vivo es otra historia, una experiencia siempre excitante y grandiosa). Con High hopes (Columbia, 2013) también nos vamos a quedar sentados. El disco no es tan flojo como temía, bastante inferior a Wrecking ball (2012), casi parejo a Magic (2007) y bastante superior a Working on a dream (2009). Al escucharlo te encuentras con una versión propia demencial, una regrabación plomiza e innecesaria, dos temas insignificantes, tres correctos, dos buenos y tres realmente excelentes, piezas marca Boss que reafirman la imposibilidad de perder la fe en Bruce Springsteen.

Leyendo reseñas sobre cómo se grabó este álbum que reúne nuevas mezclas de viejos temas, recupera canciones descartadas en otros tiempos y recoge un par de versiones, con el productor Ron Aniello en una parte del mundo jugueteando con los cortes, acompañándolos de efectos y programaciones y Bruce y sus músicos en otra, de gira, dando o no el visto bueno al material… (me) da un poco de pena constatar la facilidad con la que, a distancia y fríamente, se fabrica un producto musical. Y eso se nota en el disco, recargado de sonido, distorsionado de voces, cajón de sastre y de estilos (rock, folk, gospel), un artilugio caprichoso.

Sí, “un capricho del Boss”, rezan con acierto algunas crónicas. Al Jefe no le voy a perdonar que confíe en Tom Morello para adornar canciones, a veces con discreción, otras con irritación, como cuando destroza un gran tema como The ghost of Tom Joad, en este álbum insoportable. Por lo demás, High hopes está bien. Pero me quedo en el sitio.

Nota: 6,5/10

miércoles, enero 08, 2014

SOUNDTRACK 142: DEREK, LA GENIALIDAD DE RICKY GERVAIS



Derek contiene humor zafio y dolor desnudo, real, sin trampas… personajes de un patetismo que da nauseas y de una bondad tan grande que nada la puede agotar… escenas mortalmente duras y escenas tiernamente hermosas. Con la serie Derek (2012) ríes y lloras, pero te marchas jodido a la cama. Mezclar todo eso, esos contrastes tan auténticos que la vida nos depara en cada capítulo, de manera natural como ocurre en Derek, con la simpleza de sus argumentos y la acidez de su crítica, me parece un prodigio. Sí, Ricky Gervais es un GENIO, un GENIO ABSOLUTO.

Derek, el propio Gervais, es un retardado que trabaja en un modesto asilo de ancianos, que avanza a pasitos, encorvado y con el flequillo rozándole la vista. Sus amigos son un salido asqueroso que se pasa el día agarrado a una lata de cerveza y moviendo la pelvis, un chapuzas agobiado por todo con un peinado imposible y sobre todo Hannah, la entregada, paciente y angelical encargada del asilo. Derek ayuda a los ancianos a pasar felices sus últimos días, se cuestiona los dilemas más absurdos, mete la pata constantemente, se hunde cuando alguien se muere y tiene un corazón inmenso.

Derek enseña la grandeza de la vida cuando esta se apaga por el valor que tiene cuando está encendida. Muestra el valor del compañerismo y la pureza de la inocencia. The Office y Extras fueron delicias descacharrantes. Life’s too short fue un latigazo picante. Derek, embarazosa, brutal y encantadora, es la obra maestra de Ricky Gervais.

domingo, enero 05, 2014

SOUNDTRACK 141: A PROPÓSITO DE LLEWYN DAVIS


Afuera hace frío, mucho frío, en las calles del Greenwich. Dentro, en el Gaslight Cafe, perdura el calor en el lecho de una canción, el silencio que la respeta y los ángulos de luz que quiebran la oscuridad y alumbran el humo de los cigarrillos. New York, primeros años sesenta.
A propósito de Llewyn Davis. Bien que me ha gustado, tenía muchas ganas. Esperaba algo inusual, también delicado y elegante, cualquier relato que no cayese en lugares comunes ni lo condujesen personajes convencionales. Es la odisea que en pocos días sigue un perdedor que también ve esfumarse su ilusión por tener algo que decir en la escena folk de aquellos días, un caradura, un imprudente, un don nadie en el fondo. El ambiente, ese escenario urbano gélido, aparece desmitificado. No esperéis momentos épicos ni finales felices, pero sí hay escenas hermosas y personajes que, aunque nada recomendables, se hacen entrañables.

El carisma que viste a los personajes surgidos de la invención de los hermanos Coen escapa de las virtudes y las acciones ejemplares, como se advertía en los desechos de El gran Lebowski, en las pobres almas de Fargo, en los caraduras y gamberros de O Brother o Quemar antes de leer. Y ese carisma lo tiene Llewyn Davis, un muy acertado Oscar Isaac. Ni se hace querer ni se le quiere dañar a palos, pero en sus canciones, troncos a los que se agarra para no hundirse aún más, se vuelve un ángel. A su alrededor desfilan fantasmas acabados y vive unas pocas aventuras absurdas. El universo Coen, el de los Coen que me gustan.

viernes, enero 03, 2014

FOLK SONGS


En vísperas de conocer a Llewyn Davis leo las líneas finales de una crítica y comparto una sensación: “…como una canción folk, de esas que nunca fueron nuevas pero nuncase harán viejas”. A veces caigo por esos terrenos, por las llanuras interminables que los trenes cruzan y el folk describe con una guitarra acústica y un lamento desafinado. Los emblemas del folk americano no fueron buenos cantantes pero de sus pulmones salía la voz más arraigada a la tierra y la expresión más auténtica, aunque algunos jugueteasen con el mito que crearon. La estela imborrable de la cultura popular aún revive cuando menos te lo esperas la denuncia chispeante de Pete Seeger, las heridas crujientes de Dave van Ronk, el quejido polvoriento de Woody Guthrie o el relato amable de Ramblin’ Jack Elliot.

Cierto, las folk songs no pertenecen a ningún tiempo, en todo caso a una época muy lejana que la imaginación nos acerca. A ellas han vuelto y siguen volviendo músicos de los más variados géneros con versiones o creaciones propias (Beck, Mavis Staples, Springsteen, Gillian Welch, Tom Jones, Robert Plant…) para no perder de vista sus orígenes. A ellas vuelvo en ratos de melancolía distante.