viernes, junio 30, 2023

BOOTLEG SERIES 117: RIDERS OF THE CANYON


Tres catalanes y un irlandés suman en Riders of the Canyon, proyecto que se anuncia como faceta musical paralela de Joana Serrat. Cuatro voces y sus guitarras con el respaldo de varios músicos españoles y anglosajones se juntan en este disco con el mismo nombre del grupo, una propuesta de pulida americana con el enfoque de sus cuatro protagonistas, unos con un punto de ímpetu y vibración, otros con la apuesta por la mesura y el descanso. Para este cronista, este irregular trabajo oscila entre lo anodino que firman Roger Usart y Víctor Partido y la seguridad que nace de los temas cantados por Matthew McCaid y Joana Serrat (Master of my lonely time y Some kinda addiction, especialmente), aportación que la devuelve al terreno de la confianza.

martes, junio 27, 2023

BRUCE (2006-2023)


Hoy no hubo paseo al terminar de cenar. No hubo caricias al entrar por la puerta. No hubo mierda que recoger ni orines que mojar con agua de la botella. Hoy fue un día de mierda porque Bruce ya no está.

Lo vi a los pocos días de nacer, tranquilo entre sus hermanos. "Ese es el que quiero", dije. Negro, con un mechón blanco en el pecho. Cariñoso hasta el último día. Chillaba en el transportín de camino a casa.

El primer día gimió para que lo subiera a la cama, y mira que me advirtieron para que no lo permitiese. No se volvió a bajar. Se pegaba a mis pies, a mi cuerpo, se acurrucaba junto a mi cabeza, temblaba en sueños.

Lo cuidé en cada paseo, en viajes, y me lo cuidaron cuando yo no pude hacerlo. Entraba en casa y ahí estaba, corría a recibirme desde un sofá o desde el interior de un armario. Y me seguía a todas partes.

Pero estos días le pudo el calor, le venció la edad. Casi ciego, casi sordo, sufrió media hora hasta que le dije en susurros que lo mejor era no sufrir más. Habría cumplido 17 años dentro en menos de dos meses.

Hasta siempre, Bruce. Mi jefe, mi mejor amigo, mi vida.

domingo, junio 25, 2023

VOLUME ONE 635: SUPERNATURAL THING (M. WARD)


Sin darnos cuenta, este hombre discreto, este sensacional guitarrista, M. Ward, anda ya por su docena de discos en algo más de dos décadas. No sé cuánto de extraordinario o de sobrenatural tiene el asunto, pero muchas veces tiendo a creer que músicos como él merecen ser ensalzados aparte. Quizá porque son una especie aparte, un espécimen difícil de encajar en un modelo concreto o sencillamente encajable en cualquiera. Supernatural thing (Anti-, 2023) es tan pop como indie (mézclense apellidos si se prefiere), con algún desvío country y algún otro jazz (mézclense entre ellos y con los anteriores, a su antojo), y es M. Ward una vez más: limpio y cristalino, amable y juguetón, capaz de que te rindas a sus cuerdas con arreglos deliciosos o de que le busques la sonrisa a la vida.

Nota: 8/10

lunes, junio 19, 2023

VOLUME ONE 634: WIDE OPEN LIGHT (BEN HARPER)


Entre nuestros músicos más queridos hay algunos cuya luz brilla en la abundancia y en la escasez, en lo mínimo y en lo máximo, cuando gritan o cuando susurran. Si a ellos les apetece, se enchufan y alcanzan el éxtasis eléctrico o se desconectan para buscar el estremecimiento íntimo. Ese grupo admite a Ben Harper, cuántas veces ensalzado en este cuaderno digital. De nuevo con motivo de Wide open light (Chrysalis, 2023). Su álbum más reciente tiene más parentesco con aquel Winter is for lovers (2020) minimalista e inusual que con el más enérgico (y a la vez reflexivo) Bloodline maintenance (2022). El repertorio, con Harper sentado y la guitarra tumbada sobre sus rodillas, tiene algo más de cuerpo y el músico canta sobre sus letras salvo en dos cortes, aunque con los pocos instrumentos de acompañamiento que suenan pidiendo permiso para dejarse oír. No hace falta mucho más para construir canciones puras y sencillas capaces de llegar a la complejidad de nuestro corazón (Giving ghosts, Masterpiece, One more chance, Love after love). Harper otoñal, sabio una vez más.

Nota: 7,5/10

viernes, junio 16, 2023

GREATEST HITS 319: NEVER GONNA CHANGE (DBT)

Ya que estamos con Isbell en su reinado, volvamos un rato a cuando no le crecía pelo en la cara. Jason, Patterson y Mike se repartían las voces en Drive-By Truckers. El año es 2004, y con esta formación que aparece en este garito sudoroso los vi a unos pasos de distancia en un viaje relámpago a Gijón. Estábamos por este álbum, The Dirty South, y la banda escupía crónicas dolientes y miserables de aquel profundo y sucio sur que bien conocían. Never gonna change, con Jason como actor principal, contenía relato, principios, furia, algo de rabia, y una seguridad musical aplastante. Los sureños vibraban delante de ellos, con algo de orgullo y nada de vergüenza.


martes, junio 13, 2023

VOLUME ONE 633: WEATHERVANES (JASON ISBELL AND THE 400 UNIT)


Han pasado años desde que Jason Isbell se graduó en la academia Drive-By Truckers. Su carrera en libertad va ya por el noveno álbum y el camino recorrido le ha convertido, más que en el alumno aventajado, en el profesor admirado. También en un baluarte firme de la primera línea del rock americano, relator naturalista de viejos sueños y caminos erráticos, músico consistente, intérprete sin mancha. Con cada disco que pasa se advierten sólidos pilares, solvencias incuestionables en el rock descriptivo y emocional de Isbell. Weathervanes (Southeastern Record, 2023) podría digerirse como el trabajo en el que, sin dejar de ser modesto autor, se empapa de frescuras más ambiciosas, con el eco de grandes historias que contar para amplias audiencias, firmando material que en voz de Springsteen habría sonado también triunfal. El mismo Boss resuena en ecos anchos como los de When we were close o King of Oklahoma o en espacios más apretados como Volunteer o White Beretta. Pero es Jason Isbell, garantía propia.

Nota: 8/10

domingo, junio 11, 2023

GREATEST HITS 318: RHIANNON (FLEETWOOD MAC)

En 1976 así se las gastaban Fleetwood Mac en directo. Quién sabe cuán colocados estaban, si se habían lanzado los muebles a la cabeza antes de subir al escenario o lo harían después. Pero llevaban algunas canciones hasta los instantes de éxtasis que las grandes bandas saben alcanzar y hacer perdurar, siempre con el rostro distante y seductor de Stevie Nicks al frente, la bruja Rhiannon invitando a una sesión de sexo. Qué goce.

jueves, junio 08, 2023

AQUÍ ESTAMOS DE BLANCO


La portada es blanca, apenas se ve lo que parece una tenue línea del horizonte por el que se funde el cielo, casi no se distinguen las letras del título... pero ahí está la banda.

En su día me gustaron, me distrajeron más bien, me enganché a algunos temas... y luego me distancié. El hombre que se pone al frente sabe de qué va el negocio, sabe mimar al público. Es un jefe, que harta.

La música es bálsamo para los golpes que da la vida, las pérdidas domésticas y las de la familia de la carretera. Es redención, es salvavidas. Es una capa blanca celestial para el negro del dolor.

Ese blanco puro con que la banda se arropa es el triunfo del concepto sobre la materia, el del silencio sobre el ruido. No soy devoto de esta iglesia (sí de otras), y me despista el eco de estos truenos.

Será que pido bajar el volumen, lejos de los estadios que llenan, dicen, las mejores bandas del planeta.

lunes, junio 05, 2023

VOLUME ONE 632: SUCH FEROCIOUS BEAUTY (COWBOY JUNKIES)


Los golpes de la vejez mantienen fuertemente unidos a los hermanos Timmins, ejemplo cada año y cada disco tan admirable de solidez musical, de fidelidad a una esencia, de integridad expresiva. Sí, porque las canciones de Cowboy Junkies cumplen décadas y peinan canas sin marchitarse ni perder el rumbo. Desde All that reckoning, que en 2018 puso fin a un periodo de seis años de inactividad, los canadienses han traducido el luto de sus pérdidas familiares en la publicación periódica de álbumes donde guardar honor al dolor y rendir cuentas con sus fuentes de inspiración. Y sin renunciar a una identidad que los hace cada vez más nobles (esa languidez sonora, el crujido crepuscular de la guitarra, el clima de calma densa). Con Such ferocious beauty (Cooking Vinyl, 2023), los herederos repiten esquemas sin resultar reiterativos, se permiten algún zumbido quejumbroso y siguen sentados como dueños del bosque en compañía de grillos y otras criaturas de la noche con una decena de sanadoras canciones (Hard to built, easy to break, Mike Tyson (here it comes), Throw a match).

Nota: 7/10

sábado, junio 03, 2023

LIVE IN 294: DYLAN X 8


Esta vez, la octava en tus últimos 25 años de vida, a los 82 tacos del fulano y tras un álbum colosal (Rough and rowdy ways), vas sin tener la certeza de nada. El lugar, el teatro Coliseu de Porto. Y una hora antes te paseas por la parte de atrás, donde ves el autobús de gira aparcado con las luces encendidas, las cortinas corridas pero nadie dentro. Te encuentras con unos paisanos ante la verja que preguntan al personal si el hombre ya ha entrado, si va a marcharse nada más acabar o aún esperará un rato. Y repasas lo típico: las veces que lo has visto (la primera, la última), los conciertos a los que fuiste hace unos meses, hace años...

Te sientas 50 minutos antes y ves como el teatro se va llenando, como sube el volumen del murmullo, el público consultando el reloj, porque el móvil te lo han metido en una bolsa sellada de tela para que no puedas ni mirar la hora. Crecen los nervios también: pero si he visto a este tipo siete veces antes, me lo sé de memoria casi, ¡por qué este gusanillo, esta inquietud maravillosa! Hasta que todo el mundo está sentado y primero se apagan unos focos y después otros, y desde el asiento ves siluetas en sombras que se dirigen a sus instrumentos. Gritan algunos, y tú también.

Llega casi a las dos horas, da cinco veces las gracias y presenta a la banda, tipos con los que ha compartido miles de horas en la carretera como para ser su familia de sangre (sagrado Tony, bendito Charlie); está de buen humor Bob, dices. Recorre su último disco, salvo el monumental tema final, escoge cinco o seis temas olvidados de trabajos lejanos y descarta toda canción clásica, típica. Canta como siempre y canta como nunca, qué bien canta tan mal, qué hermoso es oírle recitar, dejar arrastrar un verso final. Acaba, sales deprisa y llamas por teléfono para volver a decir que ha sido la hostia, que decir que es tan grande es quedarse corto.