Conviene este ejercicio. Sirve para reencontrarte con quien eras. En aquella denostada década de los ochenta que aprendimos a apreciar más tarde. Las bandas que nos enseñaron a escuchar música. A comprar discos. A grabar cintas. Los grupos de los que nos olvidamos porque llegaron otros. Aunque nunca se fueron. La música desde el principio: la forma en que una banda hace nacer un sonido y lo va alimentando, haciendo crecer, transformando, el grupo que cambia y la música también a su alrededor. Tú cambias... Y llega un momento en que te apetece volver al principio. Escuchar los discos de aquel grupo uno a uno y por orden, y revivir al chico que los escuchaba tan atento.
miércoles, julio 22, 2026
LIVE IN 320: REDESCUBRIR MÚSICA, VOLVER AL PASADO
Conviene este ejercicio. Sirve para reencontrarte con quien eras. En aquella denostada década de los ochenta que aprendimos a apreciar más tarde. Las bandas que nos enseñaron a escuchar música. A comprar discos. A grabar cintas. Los grupos de los que nos olvidamos porque llegaron otros. Aunque nunca se fueron. La música desde el principio: la forma en que una banda hace nacer un sonido y lo va alimentando, haciendo crecer, transformando, el grupo que cambia y la música también a su alrededor. Tú cambias... Y llega un momento en que te apetece volver al principio. Escuchar los discos de aquel grupo uno a uno y por orden, y revivir al chico que los escuchaba tan atento.
viernes, julio 17, 2026
VOLUME ONE 721: FOREIGN TONGUES (THE ROLLING STONES)
Poco más puedo añadir que no hayan dicho y escrito los expertos. No les voy a llevar la contraria. La vida pierde el encanto que le encontramos si en ella no están los Rolling Stones. Sensaciones.
A lo largo de un extenso paseo marítimo en el otro extremo del país dedico parte de su recorrido a pie a la segunda hora de mi vida para el disco que estos viejetes han grabado contra las leyes de la naturaleza o el achaque de sus huesos, o contra el aburrimiento. Y me divierto tanto como la primera vez, y como las que vendrán, seguro.
Quiero que hasta el fin de los días me hagan compañía estas guitarras que se cruzan, la armonía eléctrica que junta a Keith con Ronnie. Quiero que los yeahs balsámicos y seductores de Mick me sigan diciendo que aún estoy despierto, aún puedo caminar erguido un largo trecho. Quiero que el rock siga señalando el rumbo de mis pasos. Porque en la sangre de estos abuelos, cierto, nunca le llega la hora.
Música nueva en alma vieja, riffs ardientes, estribillos calientes, canciones sobresalientes (In the stars, Mr. Charm, Divine intervention, Never wanna lose you, Side effects). En otra era, en otros tiempos, aquí siguen tan puros, tan auténticos, genuinos monarcas del rock and roll, más de sesenta años después. Lean.
Nota: 8/10
jueves, julio 09, 2026
GREATEST HITS 380: JAVELIN (KEVIN MORBY)
Tocan vacaciones, un respiro, descanso, un viaje. Viajar está bien, dejarse caer en otro lugar e imaginar. No pensar, no preocuparse. Escuchar música. Si alguien cae por estas líneas en algún momento, os dejamos unas canciones para pasar un rato en buena compañía.
"Sabes que soy feliz viajando. A través del aire, por la autopista, como una jabalina". Campo a través, por caminos de tierra, sobre mis botas, en moto, en la autopista. Con Kevin Morby.
GREATEST HITS 379: DO I WANNA KNOW (DUA LIPA & ARCTIC MONKEYS)
Hacemos la vista gorda. Los monos llevan tiempo domesticados y en anodina sintonía. La juventud queda tan lejos para ellos como para nosotros. Cuando vuelve aquel arrebato, eso sí, aún serpentea un escalofrío. Lo cool de plástico no me va, puestos a elegir, mejor el latex de Dua Lipa, más notable aquí que sus aliados árticos.
GREATEST HITS 378: STOLEN CAR (BETH ORTON)
Como arrancar un coche, robado o no, y dejar que las ruedas se acoplen al asfalto. Así avanza la canción que nos dio a conocer a la espigada británica Beth Orton. Llega un momento en que cada instrumento se entrelaza sigilosamente bajo la cristalina languidez de Beth, que después de aquel estreno nos dejó bellos, aunque poco frecuentes, testimonios de su arrebatadora exquisitez.
GREATEST HITS 377: GOING TO TOWN (THE AFGHAN WHIGS)
Aquel amor negro era un álbum de rock muy negroide, guitarrazos con estilo, chulería eléctrica para conquistar curvas con acento soul. Greg y los Whigs chasqueaban los dedos y se llevaban el botín. Siguieron en la senda negra algún tiempo más hasta que se volvieron más oscuros, de una espesa turbiedad. Somos mayores.
GREATEST HITS 376: A CARA O CRUZ (RADIO FUTURA)
El duelo entre 37 grados y A cara o cruz acaba siempre en tablas. Lógico, en un álbum tan impecable nada sobresale. O todo. Las supe de memoria, cada sílaba, cada nota, cada giro de Auserón en su voz, los ritmos tan parecidos de cada canción. El coche me ha reconectado con Radio Futura, el mejor grupo del rock español más añorado. "Pongamos las cosas claras".
GREATEST HITS 375: A NIGHT LIKE THIS (THE CURE)
Rulaban los discos, los casetes. Música que escupía la radio por las noches, que buscábamos en las tiendas durante los recreos del instituto. Nos creíamos guays por estar a la última, por hablar y alabar a las bandas que descubríamos, de las que nuestros mayores no nos hablaban porque no conocían. Con sus trajes caídos, el pelo enmarañado en las cabezas grandes, los labios pintados. Una seductora oscuridad. Robert Smith y su grupo.
viernes, julio 03, 2026
LIVE IN 319: SIR TOM, KING JONES
Es un señor mayor que camina despacio al salir al escenario, también al marcharse, con la espalda un poco encorvada, precavido para no tropezar. Pero mientras canta se mantiene firme, alguna vez apoyado en un taburete, otras veces en pie, sonriente al agradecer, presentar sus canciones o contar una anécdota, profundo y poderoso al cantar. Le basta muy poco a Tom Jones para reafirmar su categoría de gigante.
Este jueves en el Coliseum de A Coruña, el galés, solo con su presencia y 86 años encima, impuso su condición de mito. Willie Nelson sigue grabando discos y es mayor que él, recordó. Y cuando en los setenta actuaba en Las Vegas coincidió con Elvis, contó. "Elvis me dijo", se rió.
La edad y el cansancio no desgastan en absoluto el vigor de su voz inmortal, un lujo que embellece aún más canciones con las que hace cinco y seis décadas se enamoraban nuestros mayores (la divertida It’s not unusual, la arrebatadora Delilah), o que más tarde nos llevaban a la pista de baile (If I only knew, Kiss, Sexbomb).
Ante una audiencia con predominio de edad madura, sir Tom Jones navegó por unos cuantos de aquellos éxitos del pasado remoto y por otros no tan lejanos, actualizados, reinventados, inmunes a la pérdida de encanto: It’s not unusual en clave acústica, Sexbomb con barniz de blues.
Pero en sus versiones (de Bob Dylan, Leonard Cohen, Cat Stevens, Ry Cooder, The Waterboys) elevó su magisterio. Esa capacidad para reinterpretar las joyas ajenas, alejarlas del enfoque del original y dotarlas de trascendencia (Tower of song, Not dark yet, This is the sea) subió la emoción de la velada, la entrega a su sabiduría.
Unas bailaron en pie ante sus butacas, otros no escatimaron aplausos de satisfacción. Ovación para la nostalgia y sin discusión. Sir Tom arrancó confesando que estaba envejeciendo (I’m growing old) y terminó rejuvenecido con todo un incunable eterno (Johnny B. Goode, de Chuck Berry) para rugir que el rock y la música popular no tienen edad. "Que Dios os bendiga", se despidió Mr. Jones con paso corto, despacio.
(Con mi permiso)
No solo suscribo esto, lo firmo.
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