Es tan modesto este álbum que parece no querer mostrarnos lo bueno que es. Será que Chris Rea fue siempre así, un tío humilde, un artesano en los márgenes, un músico brillante de esos de los que no te das cuenta. ¿Un tema por el que siempre será conocido y reconocido? Seguramente On the beach, fresco y bien pulido, sensual y elegante, el arranque del álbum del mismo título (1986) que merece los mismos adjetivos, testimonio ochentero de los buenos, los salvables. El británico era prolífico, activo casi cada año, y más adelante regalaría otro disco por el que siento predilección, Blue jukebox (2004). ¿A quién gustaba Chris? Quién sabe, en quien es ajeno a tendencias, en su isla de los bien dotados, satisfechos consigo mismo sin necesidad de que el mundo lo sepa. On the beach, esta es la prueba.











