domingo, mayo 10, 2026

VOLUME ONE 717: PREGÚNTALE A SARAH CONNOR (NAT SIMONS)


Prometo que si esta mujer viene a mi ciudad me las arreglo para ir a su concierto. Porque hace falta algo de ese disfrute genuino de lo auténtico cuando la música es tu lenguaje. Y ahora Nat Simons habla con la seguridad de las lecciones aprendidas, de los muchos kilómetros recorridos y de experiencias enriquecedoras aquí y más lejos, ya con el castellano naturalizado en sus versos, entre los contornos de la música americana y sintiéndose más libre hacia parcelas de rock íntimo perfilado con elegancia. Es lo que uno siente recreándose en los cortes de Pregúntale a Sarah Connor (Calaverita Records, 2026), una emoción pura que ya se advertía cuando Natalia se atrevía a grabar en inglés junto a Gary Louris y que ahora se reafirma con un sonido y un discurso más desatado que alcanza el éxtasis cuando no lo ves venir. Con dos guitarrazos, otro par de estribillos demoledores y el eco flotante que envuelve un puñado de buenas canciones.

Nota: 7,5/10 

viernes, mayo 08, 2026

BONUS TRACK 331: GOOD SINGIN', GOOD PLAYIN' (GRAND FUNK RAILROAD)


Claro, yo también. Fue gracias a Homer Simpson como conocí a Grand Funk Railroad. Aquellos que crecimos con Los Simpsons corrimos a buscar algún modo de escuchar canciones de aquel grupo al que describía entusiasmado Homer en un episodio de las primeras temporadas. “¿No conocéis a Grand Funk Railroad? ¿Las letras descamisadas de Mark Farner? ¿El bajo aplastante de Mel Schacher? ¿La habilidad a la batería de Don Brewer?”, preguntaba a unos chavales. Aquellos primeros catálogos musicales de música libre en internet nos conectaron con Farner, Schacher y Brewer.

Fuimos degustando sus temas más conocidos en recopilaciones al tiempo que leíamos cómo había surgido aquella banda de rock duro y funk y qué había pasado con ella. Pasamos a sus discos más conocidos, los de los primeros años en que tanto vendieron y tan conocidos fueron, aunque no tan respetados. Duro y energético era su sonido. Quizá no llegamos a completar su discografía porque se nos mezcló mucha música que escuchar en aquellos años. Pero volver a GFR nunca es mala idea.

Así que hoy toca rescatar Good singin’, good playin’, un álbum de 1976 que produjo el mismísimo Frank Zappa. Era el segundo de aquel año, ya el decimotercero desde 1969 (qué barbaridad), y acabaría siendo de los últimos de estudio antes de la publicación de directos y colecciones, la huida de las grabaciones, alguna que otra gira. Podría esperarse, y entenderse, que el grupo podría sonar descafeinado, desfigurado por roces o peleas internas, desubicado incluso en una época en que un cúmulo de estilos y corrientes musicales con otras tendencias y públicos llegaron a coincidir. Venía la banda, ya un cuarteto, de trabajos sosos y ramplones, y aunque este disco queda lejos de sus mejores trabajos, sí captura la identidad abrasadora de Farner y compañía en sus piezas más luminosas (Just couldn't wait, Crossfire, Out to get you).

martes, mayo 05, 2026

VOLUME TWO 139: JEFF BRIDGES


Hoy toca Jeff. Jeff el músico, aparcamos al actor. Jeff Bridges, como muchos otros artistas de las pantallas, cubre su currículo con algún que otro episodio musical y discográfico, nada del otro mundo, una experiencia más para fortalecer su atractiva figura. 

Allá por el año 2000 me encontré sin esperármelo con Be here soon, su primer álbum, en la que por entonces era mi tienda habitual de discos (hoy ya no existe, hoy ya no queda ninguna que merezca favoritismos). El actor venía de ser el mítico Nota en El gran Lebowski y su capricho musical, con Michael McDonald entre los productores, dio como resultado un trabajo fresco y sin ambiciones. A Jeff se le notaba suelto y cómodo, disfrutando con algo con lo que no iba a pasar a la historia pero era más que digno.

Pasaron once años y un merecido Oscar en el pellejo de un músico de country en el film Crazy Heart para que Jeff volviese al estudio para cantar. Como el respetado productor T Bone Burnett había sido el director musical de aquella película, debió convencer a Bridges para rubricar la colaboración con un segundo disco. Tenía buena pinta la propuesta, con Burnett reclutando a sus hombres y mujeres de confianza (Ribot, Crouch, Bellerose, Ciancia, Pahl, Sam Phillips, Rosanne Cash) para respaldar al actor. En cambio la aventura salió torcida. A veces ocurre eso, que los buenos músicos no forman la orquesta que mejor debe sonar. Porque a Jeff no se le nota tan relajado como en su primer disco sino más bien constreñido por la pulida pero plana producción de T-Bone, que no suele fallar con la batuta pero esta vez patinó.

Un par de discos más firmó Bridges en los años siguientes, que no he tenido a mi alcance. Quizá algún día. 

sábado, mayo 02, 2026

VOLUME ONE 716: I'M PEOPLE (HISS GOLDEN MESSENGER)


Cada dos o tres años, Michael Taylor, el mensajero del siseo dorado, nos recuerda que el oficio de cantar, componer e interpretar es un loable y gratificante arte. Sus obras, producto de una paleta que ha mezclado de forma armoniosa los colores del folk, el pop, el rock y el soul en diferentes dosis, son unas veces generosas y estimulantes, con mayor o menor capacidad para dejar rastro en el deleite; otras veces perduran, asombran, conmueven. Aunque M.C. insista en mantener ese relajado, limpio y funcionarial tono en su manera de cantar, rico en detalles si se raspa. 

Con I'm people (Chrysalis, 2026), Hiss Golden Messenger entrega otro disco de los del segundo grupo, a la altura exquisita de Hallelujah Anyhow (2017) y Quietly blowing it (2021). Aunque creas que el músico va a acomodarse otra vez en su efectiva receta, sus temas se expanden discretamente y toman en esta ocasión, bravo, una dirección que los llevan a las esencias espirituales del mejor Van Morrison de los setenta, como en ese fantástico final (qué maravilla de título, 'Depende del río) en el que Sam Beam queda invitado para coronar un álbum estupendo.

Nota: 8/10 

martes, abril 28, 2026

VOLUME TWO 138: FOO


Puede que en estos tiempos no me dé más pereza escuchar a una banda tanto como Foo Fighters. Lo digo por la propia inercia del grupo y por la evolución (más bien permanencia) de su propuesta musical, no por quitarle méritos a una formación solvente y duradera, estable en seguimiento popular y con un frontman carismático, entregado e irreprochable (en el escenario) como Dave Grohl, tan capaz como casi ninguno de meterse a los estadios en la mochila. Pero después de haber ensalzado algunos de sus doce álbumes y de estancarse con la monotonía de sus recientes entregas, desde Sonic Highways (2014) e incluida la despedida y el regreso al camino que supuso la muerte de Taylor Hawkins, uno ya siente ganas de decir: Basta, ya no más.

Grohl, el chico (el señor) más listo de la clase, grita como nadie, cabalga sobre sus canciones y revienta las guitarras. Sus compañeros le siguen la corriente de forma marcial, con el oficio seguro de saber subir los decibelios sin descarrilarse. Pero la banda ya funciona con el piloto programado en función automática, sin piezas que vayan a perdurar ni en discos que consigan fascinar. Al final uno cae en la mala costumbre de dar nuevas oportunidades a quien ya no tiene ganas de concedérselas y se encuentra con que, a la altura de su duodécimo álbum, los FF suenan tan previsibles, huecos y acelerados que en el fondo, como muchos otros contemporáneos, se diluyen en la insignificancia.

viernes, abril 24, 2026

BONUS TRACK 330: DECORATION DAY (DRIVE-BY TRUCKERS)


Otra pregunta para debatir entre fans: ¿con cuál de un glorioso trío o impecable póker de álbumes consecutivos te quedas? Venga, quédate con uno solo. Hoy toca elegir entre estos: Southern Rock Opera (2001), Decoration Day (2003) o The dirty South (2004). Con los Truckers como protagonistas, cabe también ponerse a escoger la mejor de sus portadas o la mejor de las firmas de aquella etapa (Hood, Cooley o Isbell). Yo los acababa de descubrir; los Stones del country alternativo, me los habían descrito con la recomendación de la ambiciosa ópera rock sureña que me prestaban. Del trío de discos en cuestión tenía más nebuloso el quinto del grupo, un Decoration Day que hoy percibo con el mismo vigor que me sedujo entonces, con canciones que te agarran del cuello mientras te dan a conocer el sucio aliento del sur. Patterson Hood tenía más créditos, pero las escasas joyas de Jason Isbell (Outfit y el tema titular) años antes de emanciparse realzan el fantástico brío que en su día exhibió esta banda. Aun así, me quedo con The dirty South.

lunes, abril 20, 2026

VOLUME ONE 715: HONORA (FLEA)

Los sobresalientes entre los mejores suelen tener almas libres, actúan como versos sueltos cuando se desatan de los grupos donde tanto deslumbran, quizá más para mostrar perfiles imprevisibles o ángulos atípicos que para exhibir su destreza. A Flea podemos aplicarle este escenario al escuchar, sentir y celebrar su primer trabajo largo en solitario, Honora (Nonesuch, 2026).

El bajista de Red Hot Chili Peppers ya había confesado sus inclinaciones jazzísticas en ensayos cortos; ahora con más espacio y recorrido se toma su tiempo y sus detalles en jugar con una paleta experimental sinuosa que excita tanto como alivia. Con Thom Yorke, Mshell Ndegeocello y los colegas John Frusciante y Chad Smith entre los invitados. Flea alterna trompeta y bajo, y con sus habilidades moldea un álbum que primero acaricia y luego penetra. 

Ah, y no me tomaré la libertad de castigar a los RHCP a propósito. No me sale darle la espalda a una banda que tan buenos momentos me ha dado aunque añore su lado más rotundo, con Flea presente.

Nota: 7,5/10 

domingo, abril 19, 2026

BONUS TRACK 329: BLUES FROM LAUREL CANYON (JOHN MAYALL)


Excavar puede traer descubrimientos valiosos, reliquias olvidadas o joyas que limpiar. El blues es terreno propicio para desenterrar tesoros, sobre todo si a ellos pusieron brillo en su día maestros de elite, padrinos con mano de santo, como John Mayall. Justo cuando su fábrica de Bluesbreakers echaba el cierre, tres meses de vacaciones y exploración transoceánica en Los Angeles le servirían a la eminencia bluesera para extraer de una formación básica (guitarra, bajo y batería para acompañar su voz y sus esponjosos teclados) un trabajo fantástico perpetrado en el vecindario que le da título. Blues from Laurel Canyon (1968), con Mayall cual ermitaño contemplativo en psicodélico montaje verde de la portada, lo junta con dos adolescentes en las cuerdas, Scott Thompson con el bajo y un tal Mick Taylor al que ya había enderezado, y con el curtido baterista Colin Allen. El disco es capital por ubicarse entre las dos grandes etapas de Mayall, cimas de una larga carrera sin reproches.

jueves, abril 16, 2026

GREATEST HITS 372: UNA NUEVA CANCIÓN DE TOM WAITS


Por un momento recuperé el éxtasis de la impaciencia, esa cuenta atrás hacia el instante en que empieza a sonar la nueva canción de uno de tus músicos favoritos a los que hace mucho tiempo que no le escuchas nada nuevo. Terminada la expectación y la atención al detalle, suspiras de placer, lamentas la sequía tan larga, te felicitas por tener al músico en los pedestales.

Esta información lo explica todo. Volvemos a escuchar cantar (bramar o aullar) a Tom Waits, aunque sea solo en esta píldora fugaz para los tiempos podridos que nos quieren hacer sufrir. Con Massive Atack, juntos, voces a las que no les duele combatir y denunciar con la fuerza de su oficio. Boots on the ground. Danos un poco más, por favor.

 

sábado, abril 11, 2026

BONUS TRACK 328: PRAISE & BLAME (TOM JONES)


"Un fuera de serie". Recojo las palabras de un amigo cuando hace unos días celebramos una gran noticia: la visita a nuestra ciudad de Tom Jones para brindarnos un concierto de su gira actual. Si la buena salud le acompaña, el tigre galés nos saludará dentro de unos meses con 86 años.

Entonces comparo a Sir Tom con Johnny Cash, sin Rick Rubin pero con Ethan Johns al frente de las maniobras. La excelencia de la vejez. Las sesiones de Jones son tan sublimes como las grabaciones americanas finales de Cash. Praise & Blame (2010) inauguraba aquella serie.

El cancionero removía las esencias con perlas de John Lee Hooker, Rosetta Sharpe, Billy Joe Shaver o Bob Dylan, y Jones y Johns rehacían inspiraciones añejas en un álbum de marcada espiritualidad americana en clave de blues, folk y gospel. Lo dicho: soberbio, fuera de serie. Nos vemos, Tom

martes, abril 07, 2026

GREATEST HITS 371: LULLABY (THE CURE)

Una pasada. Como Thriller en su día. Terrorífico. Una canción que queríamos escuchar una vez tras otra. Un vídeo que nos asustaba en sus detalles: la tela de araña, los músicos zombis, el tipejo ese de los labios pintados engullido por una masa negra e informe. Kafka, asumimos después, comprado el disco, la banda oscura, una música que se te metía en el cuerpo tan siniestra como épica. The Cure y su canción de cuna sobrecogedora, fascinante hasta el fin de los tiempos.


lunes, abril 06, 2026

VOLUME ONE 714: AMBIGUOUS DESIRE (ARLO PARKS)


Este disco entra en la caja de esos que a primera vista o en condiciones normales no me gustarían (la normalidad de esas condiciones las conocemos yo y pocos más), pero de alguna forma misteriosa encaja en ese espacio abierto a la seducción que dura días, quizá hasta que no muy tarde se vaya diluyendo para perderse en algún rincón de difícil acceso en la memoria. Mientras, a disfrutar. Eso consigue la joven londinense Arlo Parks, que asombró con agrado en su debut Collapse in sunbeans (2021), en menor medida en My soft machine (2023) y ahora recupera el encanto en Ambiguous desire (Transgressive, 2026).

Arlo se ha echado a la pista, a la evasión del nightclubbing, para flotar o encontrarse, perderse o caer, lo que sea, para lo que ella quiera, con estilismo luminoso, mensajes susurrantes entre el sudor de las discos y las luces envolventes. La atmósfera en que se baña contagia (Heaven, Blue Disco, Luck of life), con percusiones programadas o con bajos pesados. Poesía hedonista para salvarse, vuelos viciosos con los que salir a ratos de la rutina. Luego, la resaca.

Nota: 7,5/10 

lunes, marzo 30, 2026

TK8ss GarZ Dj +


Cuando nos vimos comprando muebles en IKEA nos dijimos: Esto va en serio, nos hacemos mayores. Y luego cuando ya no nos apetecía salir a tomar algo, o cuando dejamos de comprar revistas musicales, o cuando antes de las once de la noche nos queríamos acostar y dar por acabado el día. Ahora nos sentimos aún más mayores, ajenos a este mundo, desconectados del presente y en una esfera musical arrugada y caduca, cuando leemos el adelanto de los músicos y grupos que van llenando el cartel de los festivales que nos cuadran cerca o no tan cerca de casa.

MVRK, 9louro, Dvalentino, Young Miko, Hard GZ, Alizzz, Hinds, Black Country New Road, Puma Blue, Ela Minus, mori, HAAi, Sprints, Holy Fuck, Malibu, Teo Lucadamo, Pacífica, Marie Davidson, Man/Woman/Chainsaw, Altin Gün, Lela Soto, La Tania.

¿Quién soy, dónde vivo, qué ocurre, a dónde nos dirigimos? 

sábado, marzo 28, 2026

GREATEST HITS 370: THINGS HAPPEN (DAWES)

Con esta línea argumental se puede construir un bonito relato, una película intimista, o un entrañable videoclip. Con el hastío de la rutina, la sombra de la desesperanza, quizá un punto de luz a lo lejos al que solo hace falta acercarse. Dawes ponen la firma en los cuatro minutos con que abren su cuarto álbum All your favorite bands (2015), quizá además mi favorito, cuando David Rawlings se había llevado a los californianos a los estudios Woodland de Nashville. Things happen. Busca que algo ocurra y vuelve a sonreír.

martes, marzo 24, 2026

BONUS TRACK 327: ON THE BEACH (CHRIS REA)


Es tan modesto este álbum que parece no querer mostrarnos lo bueno que es. Será que Chris Rea fue siempre así, un tío humilde, un artesano en los márgenes, un músico brillante de esos de los que no te das cuenta. ¿Un tema por el que siempre será conocido y reconocido? Seguramente On the beach, fresco y bien pulido, sensual y elegante, el arranque del álbum del mismo título (1986) que merece los mismos adjetivos, testimonio ochentero de los buenos, los salvables. El británico era prolífico, activo casi cada año, y más adelante regalaría otro disco por el que siento predilección, Blue jukebox (2004). ¿A quién gustaba Chris? Quién sabe, en quien es ajeno a tendencias, en su isla de los bien dotados, satisfechos consigo mismo sin necesidad de que el mundo lo sepa. On the beach, esta es la prueba.

 

viernes, marzo 20, 2026

BONUS TRACK 326: HEROES (DAVID BOWIE)


Ahora que mis allegados se sumergen en las aguas revueltas de la música de David Bowie, me animo a adentrarme yo en unas cuantas corrientes al azar, siempre imprevisibles, de tan incomparable artista. Conviene prepararse, quizá no lo estuve cuando me lancé a él en mi juventud y buscaba el impacto inmediato. Tuve más paciencia, más perspectiva y contexto en las exploraciones de la madurez, y el impacto llegó: no me tumbó, no me noqueó, pero me dejó asombrado con su versatilidad y su inspiración camaleónica. Bowie.

Heroes, la canción, esa obra maestra, eclipsaba y superaba Heroes (1977), el disco, un extraño panel de capas de sonido tan extravagante como cautivador grabado durante la etapa berlinesa en los estudios Hansa bajo la producción de Tony Visconti. Una mitad vocal, otra instrumental. La receta juntaba sabores y texturas que de golpe chirriaban y fascinaban, todo al mismo tiempo. Brian Eno pilotaba las pistas de sintetizadores y Robert Fripp estrangulaba la guitarra eléctrica. Bowie experimentaba con la voz, un héroe robótico de una nueva era, efímero, porque volvería a transformarse, una y otra vez.

sábado, marzo 14, 2026

VOLUME ONE 713: A POUND OF FEATHERS (THE BLACK CROWES)


Dos discos tras el reencuentro y reconciliación confirman que la resurrección de los Black Crowes es más auténtica que artificial. No hay destiempo, nada está desubicado, todo funciona igual que antes. Es justo lo que se les podía pedir: pisar terreno seguro y fidelizar la esencia sin caer en el desfase o en lo inoportuno. Chris y Rich Robinson saben estar juntos (musicalmente) años después de su separación. No han necesitado reclutar a ningún otro miembro de la banda, ni siquiera se les echa en falta. 

La fuerza de su música sigue corriendo por sus venas sin desfallecer. A pound of feathers (Silver Arrow, 2026) es un álbum tan válido como Happiness bastards (2024). Poco importa que en el futuro no consiga dejar huella como la que imprimieron las canciones de Shake... y The southern harmony... pero, hombre, es que aquellas encendieron una luz que aún no se apaga hace más de treinta años años.

Es buena noticia esta continuación del buen rollo que sintoniza a los hermanos. Su nuevo disco es otro latigazo vigorizante con todo aquello que se espera: guitarras de los Stones, atmósferas de Zeppelin, coros calientes, acelerones eléctricos y reposos para coger fuerza. Como siempre, ni más ni menos. Aunque falte el factor sorpresa, no hay lugar al reproche.

Nota: 7,5/10 

jueves, marzo 12, 2026

VOLUME ONE 712: QUEEN OF THE STRAIT (JENN GRANT)


Nos encontramos en otro cruce de caminos, donde el pop y el folk, de nuevo, se abrazan de forma transparente en el último álbum de esta canadiense inesperada que entra en nuestras rutas musicales. Jenn Grant. Así, de la nada, aparecen las delicadas, susurrantes canciones de Queen of the strait (2026), salpicaduras refrescantes, breves pero jugosas, que esta mujer moldea con suavidad para invitarnos a quedarnos con ella más de un rato. Crazy amaga con retratarse como hermana melliza de Knockin' on heaven's door. Gonna be free brinca a la vez que relaja. Take me to the movies acaricia como ese paseo en compañía a la salida del cine. Nos conformamos con poco, invitamos a los benditos desconocidos.

Nota: 7,5/10 

miércoles, marzo 11, 2026

BONUS TRACK 325: GOLDEN AGE OF RADIO (JOSH RITTER)


Este disco puso su fecha poco antes de la aparición de este blog; volver a su música nos ofrece una larga perspectiva, la del tiempo que nos va cambiando a unos y a otros. Josh Ritter, un joven nacido en Moscú (el Moscow del estado de Idaho) mostraba entonces su segundo álbum, amparado por una inesperada gran acogida en Irlanda con su obra de debut y plantado ante públicos que poco después de que él presentase sus primeras canciones iban a adorar a Bob Dylan en su gira interminable. El chico se sacó de la manga una sólida continuación en la que dejaba bien claro que no estaba llamado a caer en el olvido que entierra a cientos de cantautores con la brújula del folk y el pop americano en su camioneta. Y su decena de discos siguientes, donde no tienen lugar los fallos, lo han confirmado.

Me encanta esa cubierta, la captura del interior de un bus escolar con los estudiantes adolescentes sentados mostrándonos sus largos cabellos, tan evocadora como inquietante para congelar la imagen promocional de un film de terror. En minúsculas, el título remitía a la edad dorada de la radio (Golden Age of Radio, 2002), y el contenido enseñaba los trazos firmes, aún con algunas líneas finas que pulir, de un autor más que prometedor. Los capítulos que seguirían a este disco reafirmarían la seguridad, a veces los riesgos, de un músico que enseguida se ganaría nuestra confianza.

jueves, marzo 05, 2026

SOUNDTRACK 297: GLAZER'S SPOTS

Una de cineastas repelentes, repulsivos incluso. Jonathan Glazer. (No tanto como Haneke). Me cuesta llegar al final de sus películas, escasas y separadas por hasta nueve o diez años. Porque entrar ya es difícil. Su frialdad, su rigidez, el peso de lo sensorial sobre la acción, la nada, el mensaje vacío. Entiendo que inviten a la fascinación, tanto como al hartazgo. Admito los extremos. Yo estoy en el de la falta de sabor absoluta, incapaz de sentirme hipnotizado por la sobriedad de su puesta en escena. Ni con la provocación artificiosa de Under the skin. Ni con la desalmada frivolidad de La zona de interés.

En cambio Glazer ha compaginado su selectiva elección de proyectos cinematográficos con sus encargos publicitarios y musicales como director de spots y vídeos (Blur, Nick Cave, Radiohead, Richard Ashcroft). Es en la publicidad donde el impacto de sus imágenes, comprimidas y directas, gana la fuerza de la que carecen sus extrañas películas.

domingo, marzo 01, 2026

VOLUME ONE 711: HEN'S TEETH (IRON & WINE)


Los discos de Iron & Wine son bendiciones frecuentes que nos reconcilian con la música cuando nos esquiva o nos desorienta, o cuando no consigue encender esa pasión que llevamos dentro, agazapada por la escasez de sustancia. Se pone a cantar Sam Beam con la suavidad de sus textos, a hacer que fluyan sus guitarras entre vientos, sus percusiones entre voces, y todo se paraliza para que deleitemos sus canciones. Es así como sus discos han ido creciendo con los años, colecciones de cabecera infalibles, de una poderosa intimidad (Shepherd's dog, Ghost on ghost), obras redondas.

Quizá parezca complejo alcanzar tales cumbres, pero no es necesario si Sam sigue cantando, componiendo, creando y jugando con su música a niveles altos. Beast epic, Light verse y ahora Hen's Teeth (Sub Pop, 2026) son trabajos magníficos, a los que puede que les falten temas sublimes, pero que siempre son generosos en esas texturas tan delicadas y contagiosas que su autor diseña con facilidad. El nuevo álbum, grabado al mismo tiempo que el anterior hace casi dos años y con el delicioso concurso del trío I'm With Her en dos cortes, crece en sus detalles prodigiosos, en la finura sabia de un artista que abrazar hasta el fin de los tiempos.

Nota: 8/10 

sábado, febrero 28, 2026

CANCIONES LARGAS


Hoy ya escasea el tiempo (y tenemos menos paciencia) para entregarlo a la escucha de una canción-río, incluso de un tema-arroyo de los que dedican 7 o alrededor de 10 minutos a contarnos una historia o atraparnos en extensos desarrollos instrumentales. Reconozco que echo de menos aquel tiempo que en sus primeros discos nos robaban los grandes músicos que admiramos hasta el día de hoy, y que siguen sin renunciar a esas piezas que fluyen como un río hacia su desembocadura.

Esto viene a cuento cuando suena de fondo el hechizante vapor de T.B. Sheets, que me trae a la memoria Cowgirl in the sand, Jungleland o Desolation Row. Ahí siguen sus creadores en estantes de lujo de nuestras discotecas, en la esfera sagrada de la adicción. No hay nada tan perfecto como un hit preciso que en menos de 4 minutos nos representa o nos lleva al cielo, pero cuando otras canciones de nuestra vida rozan o superan los 10 minutos y no podemos dejar de escucharlas, la gloria (lo que entendemos por ella) tiene sentido. 

lunes, febrero 23, 2026

VOLUME ONE 710: I SWAM HERE (JOHN CRAIGIE)


Se ha ganado una entrada con cada disco nuevo bajo el brazo. La primera fue la del celebrado descubrimiento, la segunda la de la confirmación, luego el paso a la consagración, ahora el triunfo de la excelencia. Aquí está un tipazo majísimo, un autor fantástico, John Craigie. Un trovador que hace gala de la pulcritud, que convierte la belleza en privilegio. I swam here (Zabriskie, 2026) deja atrás álbumes magníficos y se erige en el mejor monumento, un delicado manjar de folk americano que sortea referencias y escenarios comunes. Y mira tú que algunas canciones nadan entre olas que habría surfeado Jack Johnson, otras se sumergen en la inspiración dylaniana. Oh, qué dulzura, qué delicia. Más sabrosa cuanto más de paladea.

Nota: 9/10 

domingo, febrero 22, 2026

VOLUME ONE 709: THE DAYS OF 58 (BILL CALLAHAN)


Hay que estar prevenido para dedicarle tiempo a Bill Callahan. Debemos estarlo incluso quienes hemos celebrado muestras de su singular repertorio, como algún trabajo con Smog o los excelentes álbumes Apocalypse y Dream River. Nada de lo que firmó después llega a ser memorable, más bien inocuo y cansino: consigue que le des la espalda o que te desentiendas de él hasta ignorar sus siguientes pasos, como a mí me ha pasado. Pero resulta que ahora entrega este My days of 58 (Drag City, 2026) que empieza dándome un pálpito prometedor y se precipita hasta el hartazgo.

Te encontrarás de nuevo con su recitado somnoliento, el habla que no da para cantar pero que aun así depara momentos tensos y lúcidos. Sigue haciendo falta tener paciencia con Bill, una dosis extra de tolerancia. Incluso tienes la sensación de que algo no cuadra en lo que escuchas aunque te mantenga subido al carro. Porque da la impresión de que el disco está grabado sin mucho rigor, sin ajustes, con una producción que pega pistas de instrumentos unos sobre otros. Más de una hora así acaba una vez más en el cajón de las decepciones.

Nota: 4/10 

viernes, febrero 20, 2026

LIVE IN 318: INOCENCIA, EXPERIENCIA, RENDICIÓN, ¿ESPERANZA?

Es un aperitivo nada más, ojalá no un espejismo. El entrante de un plato más abundante para finales de año. U2 no han tenido paciencia, y la urgencia de los tiempos les ha hecho presentar por sorpresa un Ep con nuevas canciones, Days of ash, nuevas letras de denuncia, nuevos gritos frente al hartazgo de quien abusa con el poder. ¿Y la música? La música suena bien, más que aceptable, reta al escepticismo, anticipa quizá algo digno de más, a la altura de la historia, del peso, y con guitarras que rejuvenecen. Hoy sí, Bono y demás, tengo esperanza. Por los viejos tiempos.

lunes, febrero 16, 2026

SOUNDTRACK 296: KILGORE Y EL NAPALM POR LA MAÑANA


Nos sabíamos aquella secuencia de memoria. La calma antes del caos, el cielo amenazador, el desfile cabalgado por Wagner, la destrucción, y aquel coronel al que no podían creer los soldados en pleno bombardeo, el sombrero negro, el pañuelo amarillo, pecho descubierto y una orden clara que cumplir en medio de la locura: hagan surf. El coronel Kilgore fascinado con los bosques quemados y el humo que los envuelve. "Me encanta el olor del napalm por la mañana". ¿A quién se le ocurrió aquella frase? El napalm por la mañana. No vuelve a aparecer más en aquel apocalipsis, pero se come el recuerdo de todo lo demás, también a Brando. Siempre nos gustó Robert Duvall. Después de Don Vito, preferíamos a Tom Hagen. Y nos hizo a todos vulnerables en su primera aparición, el ruiseñor Boo Radley. Adiós, nunca morirás.

miércoles, febrero 11, 2026

VAN VAN VAN VAN VAN

En unas cuantas canciones del último álbum de Van Morrison (sí, otro más), el autor llega al final de sus estrofas sin ánimo de dejarlas. "One more time", se dice a sí mismo o a sus invitados (Elvin Bishop y Taj Mahal salen en los créditos), y el tema continúa unos segundos más, regala otra estrofa de blues. Porque alguien trató de venderle a Morrison un puente, y ese es un buen título para otro tributo al blues, para una veintena de canciones más grabadas en estudio que seguramente gran parte no interprete el norirlandés en concierto. Qué importa. Lo que importa es que haya más canciones, más discos, de blues, jazz, folk, skiffle, lo que sea. Más. Van multiplicado por 40 o más. Un tesoro en casa. 

domingo, febrero 08, 2026

LIVE IN 317: VELADA CON JEFF TWEEDY


Dos guitarras acústicas bien afinadas y Jeff. Nada más hace falta para que una noche lluviosa bajo el techo de un teatro (el Colón de A Coruña) ponga fin reconfortante a la semana. Es que Jeff canta muy bien, es que Jeff toca muy bien, escribe bien, conecta bien. Todo es tan difícil, todo lo hace tan fácil.

Lo has visto un par de veces con su banda y solo con recordar aquellos conciertos sigues sin salir de tu asombro. Wilco son estratosféricos, prodigiosos, en conjunto y cada miembro en su individualidad. Y ahí está Jeff Tweedy, con su fuerza de apariencia vulnerable. Un tipo cualquiera muy especial.

Lo escuchas con su guitarra y en tu cabeza sigue toda la arquitectura sonora de sus compañeros aunque hoy no estén sobre el escenario. Oyes sus diabluras en los perfiles de California stars, Handshake drugs, Jesus etc, You and I, A shot in the arm... Via Chicago, el único tema con instrumento adicional, una melancólica armónica de escalofrío.

Wilco dominaron el repertorio en la noche de Tweedy, pero las canciones de sus discos en solitario (las justas, las mejores de cada colección) también se hicieron grandes. "Siéntete libre para grabar un disco con tus amigos y cantar una canción sin fin". Fin. Ovación. Sobresaliente.

miércoles, febrero 04, 2026

RECORDS

Madrugar, llegar pronto a la charity shop de la zona 3 en el barrio donde nunca tus pies han estado, buscar entre discos usados que cuestan no más de 3 libras, encontrar ese que te faltaba de la vasta carrera de uno de tus músicos favoritos, dar con otro de otro artista al que siempre le has comprado álbumes allí adonde viajas... Encontrar otro majo disco en una preciosa tienda con escaso producto musical mientras afuera la gente se pierde en los laberintos del mercado... Perderse entre las ofertas de una megastore para ver tan nuevos y tan baratos los que te faltan de otro autor de cabecera, o aquellos que tu hermano desea para completar sus discografías... Volver a la calle que aparecía en la portada de aquel disco tan famoso y pagar 12 libras por tres álbumes que desde hace mucho tiempo anhelabas tener originales... Viajar y encontrarte con tu pasado sobre los raíles del vicio, entre campos de fútbol y pintas de Guinness, calles sin fin y música.

jueves, enero 29, 2026

BONUS TRACK 324: JERICHO (THE BAND)


Me niego a ignorar al grupo cuando ya no estaba unido. En su otoño, ausente Richard y apartado Robbie, The Band pasó junto a la casa rosa para rehacerse en el estudio y en la carretera. El resultado no desmerecía nada si se lo comparaba con la década que los había convertido en legendarios. Las reuniones duraron un tiempo hasta que dieron fruto como álbum, el primero este Jericho (1993). Estaban Levon, Rick y el sabio Garth dando unión a todo. Otros tres músicos se sumaron a la banda. Se notaba alegría, quizá un tanto empañada por las ausencias, por una nostalgia irrepetible. Pero el disco tenía fuerza y brío, y lucían por encima de todo dos versiones fantásticas con firma de fantasía: Blind Willie McTell de Dylan y Atlantic City de Springsteen. Pedazo banda, seguían siendo.

lunes, enero 26, 2026

VOLUME ONE 708: WORLD'S GONE WRONG (LUCINDA WILLIAMS)


Exacto, el mundo se está convirtiendo en un lugar peor. Basta con seguir las noticias, el afán imperialista, la represión, la incompetencia, la intolerancia, la ceguera, la violencia que nos rodea y castiga, que nos contagia. Podemos cantar contra ese mundo empeorado, dejar huella de nuestras emociones por ese ahogo mientras esperamos que llegue el momento de que algo mejore. Lo hace Lucinda Williams con su maestría y sensibilidad habituales (que no inmaculadas) en World's gone wrong (Highway 20 Records, 2026), nuevo repertorio que consolida (aunque no le hiciera falta) su estatus de voz incuestionable en el entramado de la música americana.

En un álbum rocoso y sensible al mismo tiempo, duro y melancólico por igual, Lucinda brilla en la cercanía de su recitado, cuando ella y su banda se acercan a los Crazy Horse y cuando domestica sus disgustos. A la altura de otros trabajos excelentes como Blessed o West, un paso por detrás de Down where the spirit... o Essence, tan sentido y comprometido como el conjunto de su obra, el nuevo disco (con la compañía de la gran Mavis Staples en una versión de un tema de Bob Marley) mejora los ratos que le dedicamos a la música mientras el mundo se debilita y desmorona.

Nota: 8/10 

sábado, enero 24, 2026

SOUNDTRACK 295: COMEDIAS TONTAS, RISAS HEREDADAS


Hace más de 30 años vi una película con unos amigos, una comedia tonta con personajes tontos con las que nos echamos unas risas tontas, alguna carcajada generosa. Para siempre quedaron un par de escenas, el gesto estúpido de un personaje y una contestación brutal de otro. Hoy he vuelto a ver esa película. Recordaba aquella contestación y lo mucho que un amigo y yo nos retorcimos de risa en aquel momento, repitiendo las mismas palabras del personaje varias veces en los días siguientes. "Nooooo, ni me impoooorta".

Mi hijo se ha reído tanto al llegar a ese instante de la película como yo hace tres décadas. Y también ha repetido la frase unas cuantas veces antes de irse a la cama. Qué bien se lo pasó. Qué bien me lo pasé yo viendo de nuevo una película tonta de esas que tanto se agradecen en ciertos momentos. No, no te atrevas a decir que son malas películas, te hacen pasar un rato estupendo (más que las batallas revolucionarias). Con una parte de ellas te quedas para siempre. Dos tontos muy tontos

domingo, enero 18, 2026

SOUNDTRACK 294: UN CINE MENOS


Hace unos años, un reportaje que escribí con motivo del cierre de unas salas de cine repasaba aquellos viejos cines de mi ciudad y el lugar donde estaban contrastando las antiguas imágenes del exterior de esas salas con lo que hay en la actualidad en ese mismo lugar. Esa evolución, ese efecto del tiempo, nos deprime a menudo a los nostálgicos. Sí hijo, aquí donde ves una tienda de ropa, un restaurante asiático, el Registro Civil, las dependencias de un gran banco, una sala de conciertos o unas instalaciones sanitarias es el espacio que antes ocupaba un cine donde vi unas cuantas películas: Arma letal, Evasión o victoria, El gran Lewoski, En busca del arca perdida, Un día de furia, Un mundo perfecto

Hoy han cerrado otros cines en mi ciudad, no unos viejos y acogedores cines sino unas cálidas multisalas en un gélido centro comercial. Hacía mucho tiempo que no iba a ver películas allí, pero esas salas me dieron abrigo muchas noches en las que había sesión golfa. Quedan otras dos multisalas a las que a veces voy, cada vez con menos frecuencia. La pregunta es: ¿hasta cuándo estarán abiertas? Lo más triste es que ni siquiera esta vez, con el último cierre hasta la fecha, he sentido pena.

jueves, enero 15, 2026

VOLUME ONE 707: DARLING BLUE (MARCUS KING)


Las prisas, el consumo rápido y la tendencia al olvido en la vorágine de las rutinas nos hacen perder sensaciones. Retenemos menos y al tratar de recordar nos alejamos quizá del verdadero veredicto. Veamos. Cuál sería el mejor disco de aquella primera serie estupenda de Humble Pie, por ejemplo. Diríamos que todos están bien, y es una buena banda de la que cuesta acordarse de los títulos de esos álbumes. Y sin ir tan lejos, con qué disco nos quedamos de Marcus King. También todos están bien, los siete que ya firma antes de cumplir los 30 años. Así que si queremos dar un juicio rápido a Darling blue (Republic, 2025), diremos que el precoz músico de la sureña Carolina, que recupera a su banda para dar nombre al álbum, vuelve a sudar la camiseta para entregar otra dosis pasional y auténtica de la herencia musical con que ha crecido. Country, blues, soul, rhythm and blues conjugados de nuevo con cierta inclinación acústica, salpicada por la precisión de su enchufada guitarra elocuente. Otro bocado de ágil digestión, tan sabroso (y a la vez indistinguible) como los demás.

Nota: 7,5/10 

domingo, enero 11, 2026

GREATEST HITS 369: RIDERS ON THE STORM (THE DOORS BY PLAYING FOR CHANGE)

El presente.

Una entrega nueva de Playing for Change, esa fundación que hace de la música una herramienta para el cambio a través de la interpretación conjunta en distintas esquinas del mundo de una canción de esas que todo el mundo conoce, un himno que enlaza culturas y une territorios en un planeta que busca sus oportunidades. Esta vez es Riders on the storm, con sus dos supervivientes al mando de sus instrumentos, nativos americanos, Don Was, algunos hermanos Nelson, música en Senegal, Argentina, Cuba, Brasil, un rincón de Galicia y la voz recuperado del mismísimo Jim Morrison.

 

El pasado. 

Riders on the storm fue mi bautismo con The Doors. Su atmósfera tenebrosa me sedujo en un capítulo de aquella maravillosa serie, Aquellos Maravillosos Años. Enseguida llegaron los discos, la película, libros sobre Morrison y su banda. Una fiebre de descubrimiento camino de la madurez. Me veo eufórico y fascinado en aquel tiempo. Los Doors eran lo mejor. Todavía lo pienso cuando sus jinetes penetran en el corazón de una tormenta.

martes, enero 06, 2026

BONUS TRACK 323: SOUTHERN ACCENTS (TOM PETTY & THE HEARTBREAKERS)


1985. Peligro. Probablemente tus músicos favoritos hayan grabado alrededor de este año su peor disco. Así consideré yo Southern accents, el paso que siguió a la irrupción y consagración de Tom Petty y su banda entre la segunda mitad de los setenta y la primera de los ochenta. Pese a tener Rebels como arranque o el precioso tema titular o Spike. No sabía bien qué camino quería tomar este álbum o en qué frecuencia pretendía sonar o a qué audiencia debía gustar. Quizá esa combinación de autorías en la producción de sus nueve temas (con Jimmy Iovine, Dave Stewart y Robbie Robertson como artesanos invitados por Petty y Campbell) jugaba en su contra, apostaba por el despiste. Alguna orquestación me sobra, el sonido plastificado de algún corte me patina en este trabajo menor, pecado perdonable en todo caso del bueno de Tom.

viernes, enero 02, 2026

EL ROCK Y EL CINE, EL CINE Y EL ROCK


Se lo leo a un cineasta que tiene trece años más que yo, un hombre al que, por su obra, incluyo en mi generación. Duda que la siguiente, la de nuestros hijos, tenga el cine o el rock entre sus pasiones vitales, las que conforman y dan sentido a su persona. Lo veo a mi alrededor o en mi entorno, niños y niñas, chicos y chicas menores de treinta años a los que no me encaja descubrirles el cine o la música rock como pasiones. Yo también dudo.

Sus vidas tendrán otros referentes, otros patrones; en sus horas de aprendizaje u ocio, de distracción y entretenimiento productivos recibirán estímulos pasionales de fuentes diferentes. Puede incluso que cada cierto tiempo una película o un disco les enganche durante una temporada con el cine y la música; me refiero a leer sobre cine, verlo y apreciarlo, a saber más de un grupo o un cantante, querer comprar (¡¡comprar!!) otro disco.

A menudo me veo con unos cuantos años menos y consigo reconocerme en mi inocencia, con mis ganas de saber más sobre algo que de repente me atrae y seduce, me hechiza. Con hambre por ver y escuchar más, recreado en mi pasión... que hoy a veces me cuesta descifrar como impulso e ilusión auténticos. Sí, ahí están, aunque no lo parezca: un cine que me reconcilia, un disco que me zapatea.