¿No os ha pasado esto alguna vez? En el lugar y el momento menos esperado, en una tarde cualquiera al sol, suena de fondo una gran canción, una de uno de tus músicos favoritos que hace mucho tiempo que no escuchas. ¡A estas horas y suena esto, qué maravilla! Se la has escuchado mil veces, en el disco y en algún concierto, te sabes la letra según avanza, sigues los versos sin equivocarte. Oh, qué temazo... pero no das con el título... hasta que llegas a ese instante en que tu músico tan especial lo canta. Entonces recibes un subidón: por el reencuentro, la memoria y la emoción tan poderosa que sentiste aquella vez en que tú también cantabas entre la multitud que creías en la tierra prometida.
miércoles, septiembre 09, 2026
martes, septiembre 08, 2026
BOOTLEG SERIES 140: ALBATROSS
Albatross es un precioso tema instrumental de Fleetwood Mac. Lleva la firma de Peter Green a finales de los años sesenta y aparece en más de un álbum del grupo. Su finura traslada a orillas del mar bajo el sol de un trópico, ausente de todo, hedonismo, libertad. Como no es fácil hacerse con una copia del primer disco de Christine Perfect, la futura Christine McVie de los Mac, he de conformarme con esta opción menor que veo publicada por Epic con la firma de la propia Perfect/McVie y la que sería su banda. La primera mitad reúne Albatross y otros siete temas blues de la primera vida del grupo; la segunda la forman otros ocho cortes que habían entrado en el disco de la mujer. No es que Christine, fallecida hace poco, tuviera una voz de ensueño, pero sus canciones (entre ellas una siempre agradecida versión de I'd rather go blind) tienen una modesta y impecable pegada de oficio y precisión.
jueves, septiembre 03, 2026
BONUS TRACK 337: SLOWHAND (ERIC CLAPTON)
Vamos con Clapton. ¿Nos acordamos de Eric Clapton? Pregunta para aquellos que desconocen todo aquello que viene de atrás, lo que una vez fue magisterio sagrado, cuerdas divinas, pedestales de adoración. Hablamos de música en carne viva. Allí estaba Eric. En los 70 te puedes pelear entre dos o tres de sus discos para decidirte a quedarte con el mejor. Un día pensarás que es 461 Ocean Boulevard, otro día te quedarás con Slowhand (1977). ¿Por qué no? Limpio, equilibrado, versátil, pulido por la mano de Glyn Johns, ejecutado por el pulso lento del guitarrista. Algo que empieza con Cocaine no te puede dejar indiferente.
¿CUÁNTOS DISCOS RECONOCES?
Es un simple entretenimiento, un pasatiempo que Youtube nos ofrece para que nos alcance la hora del sueño cada noche. Un quiz visual para poner a prueba tus conocimientos musicales, compites contra ti mismo. Se trata de saber nombrar las portadas de discos, sin que se vean los créditos, que se suceden durante unos doce minutos. Una serie de 50, dos puntos cada disco, uno por su autor y otro por su título. Así que si alcanzas los 100 puntos te sientes un hacha, y si llegas a la mitad, piensas que algo falla, que no sabes tanto.
Hay discos de los años 60, de los 70, de los 80, de los 90 y de los 2000; algunos son muy conocidos, otros no tanto; con los primeros te aseguras los dos puntos, con los segundos no siempre uno, quizá porque te puede llegar a fallar la memoria, sabes quien pone la firma pero no cómo se titulaba aquel álbum, o te viene a la mente una palabra pero no das con el nombre completo. Lo dicho: una prueba para darte cuenta de la mucha música que has escuchado en los años que te acompañan. Una hazaña sin importancia.
martes, septiembre 01, 2026
VOLUME ONE 723: SOFT CONTROL (THE AFGHAN WHIGS)
Los seis años que separan los seis primeros álbumes de The Afghan Whigs de los cuatro siguientes, entre 2008 y 2014, no redujeron la capacidad de Greg Dulli y sus amigos para crear las seductoras atmósferas que envuelven el conjunto de su discografía. Al llegar al décimo trabajo, la banda exprime una identidad reconocible que ni puede ni quiere quitarse de encima, esa marca de fábrica que confiere a las hechuras rockeras unas esencias souleras. Me cuesta encontrar grupos con los que comparar. Siempre se ha atribuido a Dulli y su formación principal este hermanamiento, aunque en los discos que sucedieron al paréntesis se perdiera cierta sutileza para dar entrada a más corrientes revueltas, a más claroscuros. Soft control (BMG, 2026) deja entrar más luminosidad y por momentos recupera las excelencias de Black love y 1965. Algún peldaño por debajo de aquellas diabluras, pero otro buen álbum de los Afghan Whigs.
Nota: 7,5/10
jueves, agosto 27, 2026
BONUS TRACK 336: BOSTON (BOSTON)
Leo sobre esta efeméride, el medio siglo desde la aparición del álbum Boston, de la banda del mismo nombre, y me caen preguntas. ¿Nos acordamos de este grupo, de aquel exitoso disco? ¿Fui alguna vez maduro o adulto en lo que se refiere a gustos musicales como para detenerme bien a saborear este paradigma del llamado rock orientado a adultos (AOR)? ¿Por qué Boston era adulto y Led Zeppelin no? ¿El resto del rock era para la juventud?
Nunca sintonicé con aquello, con ejemplos como Boston, o más tarde Asia, Journey, Toto, Chicago, Kansas. Me costó encontrarle atractivo cuando era joven, no consigo hallarlo siendo algo más que adulto. El caso de Boston se analiza siempre a través de la figura de su líder, Tom Scholz, y su perfeccionismo enfermizo, su manejo tecnológico, su ansia de control. Boston, el álbum, es una obra suya aunque le acompañasen otros cuatro músicos con los que acabó a disputas.
Dicho esto, aquel álbum de debut que recupero ahora es un buen trabajo. No se puede negar su efectividad para perpetrar algún buen single (ese reconocible More than a feeling a la cabeza), su limpieza sofisticada, cierto afán de perdurar o trascender. Fue un bombazo que entusiasmó al público que supo disfrutarlo. Dudo si ahora lo disfrutará como entonces. A mí, como se dice, sigue pareciéndome ni fu ni fa.
martes, agosto 25, 2026
GREATEST HITS 382: ROOSTER (ALICE IN CHAINS)
Vete a saber en qué dimensión flotaba Layne Staley cuando se sentó en aquel estudio para cubrir el encargo acústico de la MTV a mediados de los noventa. Nos cayeron unos cuantos buenos conciertos en aquel formato (a veces sutilmente enchufado), algunos con el sonido prístino y reconfortante que le salió a Alice in Chains en su propio capítulo. Parece mentira lo calmosas que suenan sus canciones libres del nihilismo eléctrico que caracterizaba a la banda. Canta Layne que él sabe que va a morir, voz premonitora de su destino no mucho tiempo después. Rooster es una de las cimas del grupo, no sé si testimonio generacional de un tiempo y un periodo musical que acabó borracho de su impacto hasta acercarse al olvido. Para mí el tesoro de una época que clavó sus espuelas en la espalda y que, de vez en cuando, consigue acariciarme con un escalofrío.
domingo, agosto 23, 2026
LIVE IN 321: AQUELLAS CANCIONES, AQUELLAS BANDAS QUE CREÍMOS PERFECTAS
Escojamos a uno de esos grupos musicales que nos hicieron memorable la primera juventud. U2. Elijamos una de sus mejores canciones, de esas con letra, interpretación y clímax perfectos. Pride. Suena en una emisora, nos acompaña en el coche. Son cuatro minutos que nos reencuentran con aquel joven que escuchaba este tema y se entusiasmaba con la banda, que se introducía con voracidad (y algo de irracionalidad) en todo cuanto tenía que ver con aquel grupo. Pride es cojonuda. U2 ya no.
Hace poco nos descubrieron nuevas canciones, sí, los mismos cuatro tipos con los que aprendimos a amar el rock primero y la música después (o al revés, también es válido). Un Ep, luego otro Ep. Y parece que pronto van a dar forma a un nuevo Lp. Han seguido sonando más canciones. Se escuchan, pasan y escapan. Quiero pensar que algo nos dicen, me esfuerzo por que lo hagan. Me cuesta. La juventud, con su éxtasis, quedó atrás.
lunes, agosto 17, 2026
VOLUME ONE 722: TEMPLE SONGS (LAURA VEIRS)
Es una sólida abonada de este blog, Laura. Tenemos debilidad por ella, tan frágil que parece. Desde su bautismo hasta el día de hoy, la adorable Laura Veirs nos ha dado calma cuando más se agita todo, luminosidad mientras amenazan las tinieblas. Su voz serena y flotante como la de un hada vigilante que nos narra un cuento ha estado presente cada dos o tres años con discos de porcelana, folk de texturas delicadas, no siempre vidriosas. Temple songs (Raven Marching Band, 2026) cumple esos rasgos. Es un capítulo más de autoestima y superación tras su ruptura con Tucker Martine, productor y pareja. Laura ahora se lo trabaja todo: escribir, grabar, producir, arreglar, interpretar. Y todo le sale bonito, en menos de media hora. La seguimos queriendo mucho.
Nota: 8/10
miércoles, agosto 12, 2026
GREATEST HITS 381: AIN'T NO SUNSHINE (BILL WITHERS)
Mi eclipse consiste en darle la espalda al sol, tumbado junto a una piscina y sin más compañía que la de un libro que retrata a los gallegos en su emigración. Tengo una playlist a mano, 96 minutos repartidos en 28 canciones que mencionan, celebran, honran o aluden al sol. Yo mismo la he elaborado como respuesta íntima a la expectación colectiva. Se hace de noche durante algo más de un minuto; en ese momento no me da la vista para seguir la lectura. Y Bill Withers, en reproducción aleatoria, canta justo en esos segundos que el sol ya no desprende brillo. Magia.
sábado, agosto 08, 2026
UN BREAK POR GLEN
Me esfuerzo por llenar de variedad este cuaderno de vicios y virtudes, por cambiar perfiles, explorar músicas, saltar de un tiempo a otro. Pero llevo días estancado en el abatimiento causado por la muerte del muy querido Glen Hansard y la inspiración no sale. Al mismo tiempo me asombra y conmueve la enorme respuesta de afecto que Dublín ha brindado a su entrañable busker: la despedida masiva en la catedral, la multitud en las calles donde cantaba, la unión de su familia y sus amigos con letras y canciones. Sí, la música regala a los seres más queridos.
Todo ello, y esas canciones magníficas a las que he vuelto estos días (Low rising, When your minds made up, Falling slowly, Lowly deserter, Didn't he ramble, Time will be the healer, Movin’ on, Good life of song, Between us there is music, Bearing witness) me dejan adormecido, con afectada pereza. Es tiempo de un break. Espero volver pronto con energía y ganas, más animado, con nuevos vicios y virtudes.
martes, agosto 04, 2026
BONUS TRACK 335: OCEAN RAIN (ECHO AND THE BUNNYMEN)
Qué chulas portadas las de los primeros discos de Echo and The Bunnymen. El cielo en la orilla del mar, la cascada entre el hielo, una barca a través de una gruta, el bosque pantanoso en la noche. Siempre con cuatro tipos en la imagen, firmes y contemplativos. Estamos en los primeros años ochenta.
Los Echo nunca estuvieron entre mis inquietudes. A algunos de sus coetáneos me acerqué mucho más y de otros me alejé enseguida. La neutralidad se impuso respecto a McCulloch. Pero he dedicado algo de tiempo a repasar alguno de aquellos viejos álbumes, como el de la barca en la gruta, Ocean rain (1984).
Sí, como recogen las reseñas, la música está más arreglada y pulida, es menos siniestra y más cautivadora. Es posible que el grupo llegase a su cima melódica, con pasajes de belleza acústica, y temas como Seven seas, Ocean rain y el fantástico The Killing Moon sirvieron para que de alguna manera Echo dejaran algo de huella para la posteridad.
miércoles, julio 29, 2026
EL MÚSICO QUE ME HABRÍA GUSTADO SER
El músico que me habría gustado ser... yo, que no sé tocar ningún instrumento. En Grafton Street lo fui a buscar aunque no estuviera, ante el callejón donde sus canciones gritaban de noche. En aquella sala de Bruselas, a dos metros de sus pies, lloré porque supe que muy pocos más conciertos en mi vida serían tan hermosos como aquel. El músico al que me hubiera encantado ofrecerle mi amistad, con el que habría compartido manos, hombros, dolores e ilusiones. Hoy lloras por la alegría que te dio, por la bondad, por la furia y ternura de la música. Amigo Glen, contigo siempre.
BOOTLEG SERIES 139: LOS DOORS, DESPUÉS DE JIM
No fueron seis álbumes de estudio legendarios. The Doors publicaron más discos tras la muerte de Jim Morrison, que muy poco tuvieron de leyenda. Dos seguidos, uno poco más de un mes después de la desaparición del Rey Lagarto, Other voices, a finales de 1971. El otro un año más tarde, Full Circle. Ahí acabó todo, Elektra dijo adiós. Nadie se acuerda de ellos, ninguna de sus canciones se incluyó en ninguna recopilación de la banda. Muy poco tienen para recordar.
Ojo: no son malos discos, tampoco memorables. Su desgracia es haber aparecido después de Jim. Cantan Manzarek y Krieger, y dirías que en algún tema no desentonaría un quejido de Morrison. Un poco de blues y otro poco de rock, ni rastro de psicodelia. Factura correcta, escasez de sustancia. Tengo una exótica edición de una copia que reúne los dos trabajos en un solo disco. No son fáciles de encontrar. La historia, el mito, todo ya estaba escrito.
domingo, julio 26, 2026
BONUS TRACK 334: BRINGING DOWN THE HORSE (THE WALLFLOWERS)
Pues han pasado 30 años desde entonces, de aquel momento en que pensamos que este grupo sería "the next big thing". Lo fueron durante un rato. Con One headlight como pasaporte de garantía. No recuerdo cómo, pero acabé viéndolos en un concierto en Madrid, con alguna entrada vip o algo parecido en mi bolsillo y desde lejos, tanto como para no advertir ningún parecido entre Jakob Dylan y su famoso padre. Tenían su segundo álbum recién salido del horno, un disco limpio y elegante, vibrante, encantador, un trampolín hacia nuevas alturas, quizá una consolidación. Porque cuatro años antes habían salido de la nada, y en la nada se quedaron hasta que de alguna manera fueron a parar al conocimiento y la intuición de T Bone Burnett para que les produjera su segunda oportunidad.
Y esa fue Bringing down the horse (1996). Con ese temazo que sigue siendo One headlight. A Dylan junior le secundaban músicos de sesión (y de banda) de futura consagración como Michael Ward y Rami Jaffee, y asomaban como invitados desde Patrick Warren a David Rawlings, de Sam Phillips a Mike Campbell, además del padrino Burnett. El segundo disco de The Wallflowers desprende las emociones de una nostalgia luminosa, y suena tan bien en una década como en otra, entonces y treinta años más tarde.
miércoles, julio 22, 2026
LIVE IN 320: REDESCUBRIR MÚSICA, VOLVER AL PASADO
Conviene este ejercicio. Sirve para reencontrarte con quien eras. En aquella denostada década de los ochenta que aprendimos a apreciar más tarde. Las bandas que nos enseñaron a escuchar música. A comprar discos. A grabar cintas. Los grupos de los que nos olvidamos porque llegaron otros. Aunque nunca se fueron. La música desde el principio: la forma en que una banda hace nacer un sonido y lo va alimentando, haciendo crecer, transformando, el grupo que cambia y la música también a su alrededor. Tú cambias... Y llega un momento en que te apetece volver al principio. Escuchar los discos de aquel grupo uno a uno y por orden, y revivir al chico que los escuchaba tan atento.
viernes, julio 17, 2026
VOLUME ONE 721: FOREIGN TONGUES (THE ROLLING STONES)
Poco más puedo añadir que no hayan dicho y escrito los expertos. No les voy a llevar la contraria. La vida pierde el encanto que le encontramos si en ella no están los Rolling Stones. Sensaciones.
A lo largo de un extenso paseo marítimo en el otro extremo del país dedico parte de su recorrido a pie a la segunda hora de mi vida para el disco que estos viejetes han grabado contra las leyes de la naturaleza o el achaque de sus huesos, o contra el aburrimiento. Y me divierto tanto como la primera vez, y como las que vendrán, seguro.
Quiero que hasta el fin de los días me hagan compañía estas guitarras que se cruzan, la armonía eléctrica que junta a Keith con Ronnie. Quiero que los yeahs balsámicos y seductores de Mick me sigan diciendo que aún estoy despierto, aún puedo caminar erguido un largo trecho. Quiero que el rock siga señalando el rumbo de mis pasos. Porque en la sangre de estos abuelos, cierto, nunca le llega la hora.
Música nueva en alma vieja, riffs ardientes, estribillos calientes, canciones sobresalientes (In the stars, Mr. Charm, Divine intervention, Never wanna lose you, Side effects). En otra era, en otros tiempos, aquí siguen tan puros, tan auténticos, genuinos monarcas del rock and roll, más de sesenta años después. Lean.
Nota: 8/10
jueves, julio 09, 2026
GREATEST HITS 380: JAVELIN (KEVIN MORBY)
Tocan vacaciones, un respiro, descanso, un viaje. Viajar está bien, dejarse caer en otro lugar e imaginar. No pensar, no preocuparse. Escuchar música. Si alguien cae por estas líneas en algún momento, os dejamos unas canciones para pasar un rato en buena compañía.
"Sabes que soy feliz viajando. A través del aire, por la autopista, como una jabalina". Campo a través, por caminos de tierra, sobre mis botas, en moto, en la autopista. Con Kevin Morby.
GREATEST HITS 379: DO I WANNA KNOW (DUA LIPA & ARCTIC MONKEYS)
Hacemos la vista gorda. Los monos llevan tiempo domesticados y en anodina sintonía. La juventud queda tan lejos para ellos como para nosotros. Cuando vuelve aquel arrebato, eso sí, aún serpentea un escalofrío. Lo cool de plástico no me va, puestos a elegir, mejor el latex de Dua Lipa, más notable aquí que sus aliados árticos.
GREATEST HITS 378: STOLEN CAR (BETH ORTON)
Como arrancar un coche, robado o no, y dejar que las ruedas se acoplen al asfalto. Así avanza la canción que nos dio a conocer a la espigada británica Beth Orton. Llega un momento en que cada instrumento se entrelaza sigilosamente bajo la cristalina languidez de Beth, que después de aquel estreno nos dejó bellos, aunque poco frecuentes, testimonios de su arrebatadora exquisitez.
GREATEST HITS 377: GOING TO TOWN (THE AFGHAN WHIGS)
Aquel amor negro era un álbum de rock muy negroide, guitarrazos con estilo, chulería eléctrica para conquistar curvas con acento soul. Greg y los Whigs chasqueaban los dedos y se llevaban el botín. Siguieron en la senda negra algún tiempo más hasta que se volvieron más oscuros, de una espesa turbiedad. Somos mayores.
GREATEST HITS 376: A CARA O CRUZ (RADIO FUTURA)
El duelo entre 37 grados y A cara o cruz acaba siempre en tablas. Lógico, en un álbum tan impecable nada sobresale. O todo. Las supe de memoria, cada sílaba, cada nota, cada giro de Auserón en su voz, los ritmos tan parecidos de cada canción. El coche me ha reconectado con Radio Futura, el mejor grupo del rock español más añorado. "Pongamos las cosas claras".
GREATEST HITS 375: A NIGHT LIKE THIS (THE CURE)
Rulaban los discos, los casetes. Música que escupía la radio por las noches, que buscábamos en las tiendas durante los recreos del instituto. Nos creíamos guays por estar a la última, por hablar y alabar a las bandas que descubríamos, de las que nuestros mayores no nos hablaban porque no conocían. Con sus trajes caídos, el pelo enmarañado en las cabezas grandes, los labios pintados. Una seductora oscuridad. Robert Smith y su grupo.
viernes, julio 03, 2026
LIVE IN 319: SIR TOM, KING JONES
Es un señor mayor que camina despacio al salir al escenario, también al marcharse, con la espalda un poco encorvada, precavido para no tropezar. Pero mientras canta se mantiene firme, alguna vez apoyado en un taburete, otras veces en pie, sonriente al agradecer, presentar sus canciones o contar una anécdota, profundo y poderoso al cantar. Le basta muy poco a Tom Jones para reafirmar su categoría de gigante.
Este jueves en el Coliseum de A Coruña, el galés, solo con su presencia y 86 años encima, impuso su condición de mito. Willie Nelson sigue grabando discos y es mayor que él, recordó. Y cuando en los setenta actuaba en Las Vegas coincidió con Elvis, contó. "Elvis me dijo", se rió.
La edad y el cansancio no desgastan en absoluto el vigor de su voz inmortal, un lujo que embellece aún más canciones con las que hace cinco y seis décadas se enamoraban nuestros mayores (la divertida It’s not unusual, la arrebatadora Delilah), o que más tarde nos llevaban a la pista de baile (If I only knew, Kiss, Sexbomb).
Ante una audiencia con predominio de edad madura, sir Tom Jones navegó por unos cuantos de aquellos éxitos del pasado remoto y por otros no tan lejanos, actualizados, reinventados, inmunes a la pérdida de encanto: It’s not unusual en clave acústica, Sexbomb con barniz de blues.
Pero en sus versiones (de Bob Dylan, Leonard Cohen, Cat Stevens, Ry Cooder, The Waterboys) elevó su magisterio. Esa capacidad para reinterpretar las joyas ajenas, alejarlas del enfoque del original y dotarlas de trascendencia (Tower of song, Not dark yet, This is the sea) subió la emoción de la velada, la entrega a su sabiduría.
Unas bailaron en pie ante sus butacas, otros no escatimaron aplausos de satisfacción. Ovación para la nostalgia y sin discusión. Sir Tom arrancó confesando que estaba envejeciendo (I’m growing old) y terminó rejuvenecido con todo un incunable eterno (Johnny B. Goode, de Chuck Berry) para rugir que el rock y la música popular no tienen edad. "Que Dios os bendiga", se despidió Mr. Jones con paso corto, despacio.
(Con mi permiso)
No solo suscribo esto, lo firmo.
martes, junio 30, 2026
BONUS TRACK 333: THE KÖLN CONCERT (KEITH JARRETT)
Una película me lleva a este disco, a una proeza histórica. Pero no vuelvo a aquel álbum, recupero las sensaciones que me produjo aquella vez que lo escuché a través de la historia que cuenta este filme. Hablamos de Köln 75, hablamos de The Köln Concert, una de las citas que en 1975 dedicó Keith Jarrett, solo ante un piano, a improvisar ante una audiencia imbuida con su música, con la conexión extrasensorial, extraterrestre, de un músico con su instrumento. La grabación se convirtió en uno de los discos de jazz más vendidos de todos los tiempos. Un tesoro, un monumento.
Jarrett, que había dejado atrás su paso por la banda de Miles Davis y ya tenía el abrigo del sello ECM, arrastraba dolores de espalda y de un día para otro viajó de Zúrich a Colonia por carretera para plantarse en el auditorio de ópera de la ciudad alemana ante 1.400 personas en un concierto que había organizado una joven entusiasta de 17 años, Vera Brandes. A Vera y sus amistades sigue la película Köln 75 en gran parte de su metraje. Otro poco es para Jarrett y un periodista norteamericano. A partir del momento en que una y otro se encuentran estalla una fascinante, poderosa explosión de música, cine e improvisación increíble.
Desaparece un rato cuando puedas. Piérdete entre las teclas de aquel piano.
domingo, junio 28, 2026
BOOTLEG SERIES 138: EL DISCO PERDIDO DE RODNEY CROWELL
Una de álbumes perdidos. Esas colecciones o piezas sueltas que en un tiempo lejano grabas y guardas o de las que te desentiendes y olvidas por completo. Eso le ocurrió al bueno de Rodney Crowell hace veinte años, que perdió la noción de canciones que había grabado, algunas en compañía de buenos amigos (Guy Clark) y amigas (Emmylou Harris). Hoy las ha recuperado de sus archivos en lo que, él admite, se puede considerar un disco perdido que pasa a engrosar su amplia y rica discografía: Then again (2026). Entonces no encontró el momento, o el sentido, de ver la luz; ahora son parte de un legado que Rodney siempre ha cuidado con mimo. Aunque se advierte cierta irregularidad en el conjunto, no se puede negar la entereza y la emoción que hacen fuertes un manojo de buenos temas, entre ellos los bendecidos con las voces de sus queridas amistades.
miércoles, junio 24, 2026
SOUNDTRACK 301: EL BAJO PERDIDO DE McCARTNEY
Más McCartney. Su bajo, ese Hofner bello y delicado, su artilugio reconocible con la caja en forma de violín, el instrumento que acompaña su creatividad e identidad como Beatle y más allá. Los fans conocerán la historia, lo que tiene de mito y de realidad; el resto tenemos la oportunidad de seguirla, más o menos fascinados, con los hechos y la investigación que ofrece el documental El bajo perdido de McCartney.
Esto es: en 1961, la época de Hamburgo, Paul compra un precioso bajo Hofner con el que compone e interpreta las primeras canciones de los Beatles. Va a todas partes con sus cuatro cuerdas. Poco después lo alterna con otros bajos de la misma marca, pero el primero del 61 lo lleva encima en sus giras y grabaciones, para ensayar o simplemente porque está ahí, testigo silencioso de la evolución de la banda hasta su separación.
Más de diez años después, cuando Paul había creado Wings, el Hofner del 61 desaparece, es robado de un camión con más equipo musical dentro. A Macca no le duele la pérdida al principio, ya había pasado página y aquel bajo lo asociaba al tiempo Beatle, al que ya nadie quería regresar. El documental nos muestra cómo la búsqueda de aquella reliquia se convierte años más tarde en una aventura fascinante.
Periodistas, beatlemaníacos, antiguos colaboradores de Paul en su carrera, ingenieros de sonido, restauradores de instrumentos y el propio Macca van relatando lo que pasó con aquel bajo perdido hasta por fin dar con su paradero medio siglo después, hasta que volvió a las manos de McCartney, su pieza maestra.
jueves, junio 18, 2026
SOUNDTRACK 300: THE MIDDLE
Desconozco si alguna vez la compararon con The Simpsons, pero me valen las similitudes. El Springfield de la profunda América en la genital serie de animación sería el ficticio Orson de Indiana donde los Heck de carne y hueso comparten sus contratiempos de familia americana de clase media tirando a baja. Llego tarde a The Middle, que empezó a emitirse en 2009 y duró hasta 2018, pero el atracón de la primera temporada me ha dejado prendado de esa familia y sus vivencias, las rutinas del matrimonio y crecimiento de sus tres hijos. Con la acidez y la ternura como fórmula en el tono, algo de incomodidad despiadada y bastante mala leche.
La patosa, invisible e ingenua Sue que nada encuentra a su medida. El perezoso e inadaptado Axl, un parásito en calzoncillos adicto a la idiotez. El entrañable y pequeño Brick, que repite palabras en voz baja y no se despega de los libros. La entregada, nerviosa y abnegada Frankie, madre coraje mal pagada. El franco, despreocupado y poco sociable Mike, gigantón padre que no duda en dirigirse con crudeza a quienes más quiere. Cinco elementos, próximos y humanos, que retuercen los esquema de la mediocridad familiar americana, espejos donde vernos reflejados.
miércoles, junio 17, 2026
VOLUME ONE 720: PEACHES! (THE BLACK KEYS)
Qué bien sienta un poco de crudeza en la vibración de las cuerdas, la música a palo seco, sin embudos ni maquillajes, cocinada al natural, lanzada como una roca a ras de tierra, de una intensidad pura, intimidante. Blues grasiento untado en soul, rock desde las entrañas. Los Black Keys en su versión más rústica, dando prolongación a aquel mejunje sucio que era Delta Kream (2021) ahora con Peaches! (Easy Eye Sound, 2026), deliciosa y refrescante falta de aseo para revestir canciones ajenas.
La pausa de cinco años que se dieron Dan y Patrick en mitad de la pasada década dio paso a un arrebato de producción de seis álbumes hasta el presente. Nada que reprochar al vicio de trabajar que sufre Auerbach, como padrino, conductor e intérprete al amparo de su factoría discográfica. La banda se ha lanzado a la pista de baile o ha navegado por los pantanos, quizá por capricho, puede que de acuerdo a su estado de ánimo, nunca sin defraudar.
Nota: 8/10
jueves, junio 11, 2026
SOUNDTRACK 299: HILLEL Y RHCP
El bonito cadáver en la historia de Red Hot Chili Peppers fue Hillel Slovak. Entre su público hubo quien se bajó del bus cuando su guitarrista se apeó del mundo con un empacho de droga y angustia cuando los años ochenta se acercaban a su fin. Entonces eran unos jovenzuelos un tanto disfuncionales cuya música y espectáculos eran salvajes, abrasivos, también un circo de payasadas. No había lugar a la indiferencia que el funk y el rock de su música escupía. Quedaba camino por allanar, superficies que pulir, otras revoluciones que protagonizar, en los estudios y en los escenarios. Un relato que mejorar. El peso de Slovak en las primeras ecuaciones de RHCP se cuenta, con la distancia justa entre la frialdad de los hechos y el calor personal de la nostalgia, en el documental El origen de RHCP. Nuestro hermano Hillel.
El género del docudrama musical lleva años regalando brillantes ejemplos, bien sea para retratar a Metallica, Amy Winehouse o Taylor Swift. El film que recupera aquellos años de los Peppers, aquella época bañada en ácido en la que solo el batería Jack Irons parecía el único tipo con algo de sensatez, es tan notable como aquellos ejemplos. Cuarenta años después, Irons, Flea y Kiedis repasan los excesos de su juventud, sus aventuras musicales, las idas y venidas de un proyecto imprevisible, y ensalzan a un amigo, un hermano, que sin duda fue determinante en la orientación que tomó la banda, en un sonido nervioso que con los años mejoraría pero también se estancaría. Llegaron nuevas épocas. Hillel no supo sobrevivir, que lo hicieran sus amigos casi fue un milagro.
martes, junio 09, 2026
BONUS TRACK 332: BLOODFLOWERS (THE CURE)
A estos calificativos responde el álbum Bloodflowers (2000), un trabajo que se lanzó en su día con más timidez en la presentación de los primeros temas, más bien sin singles vendibles. Pero tal carencia en absoluto juega en contra: el disco, largo, profundo e hipnótico representa la fuerza más contagiosa de una banda cuyo culto nunca ha menguado y encuentra generaciones mucho más jóvenes. Las canciones de estas flores de sangre alcanzan el poderoso éxtasis que hace dos años tuvo el fascinante regreso de Smith y sus góticos compañeros, con el disco Songs of a lost world, tras un extenso descanso.
miércoles, junio 03, 2026
LA CASITA ROSA
La casita de marras, la de Benito, es rosa. Y la única casa rosa que yo conozco cuando la música está de por medio es Big Pink. ¿Elegirían Benito y su gente este color por su admiración por aquellos tipejos que a finales de los sesenta se encerraron en una casa rosa de Woodstock para componer e interpretar una músicas inigualable? Lo dudo mucho. ¿Sabrán los privilegiados ocupantes de esa casita bailonga que otras raíces y tradiciones musicales se mezclaban y festejaban hace más de 50 años en otra pink house? Lo dudo más. En el sótano de aquel escondite la música encontró una catedral.
martes, junio 02, 2026
VOLUME TWO 140: MACCA Y FANTASÍAS
¿Qué puedo escribir y contar de Paul McCartney a estas alturas? ¿O de los Beatles? Todos tenemos un beatle dentro, uno al que queremos más, con el que abrazamos nuestra debilidad, pero cedo la palabra a los que saben más que yo. Podría decir que el último álbum de Macca es bueno de verdad, fantástico, más rico cuanto más se escucha, y qué gusto da ver que se llega tan lejos sin perder brillantez. Pero no, escuchando y disfrutando The boys of Dungeon Lane me he puesto a pensar y fantasear con...
Y si resulta que Lennon ha estado vivo todo este tiempo y todo el mundo se despierta mañana con un disco nuevo que ha grabado en el último año. Y si ahora salen a la luz las canciones que Lennon tenía grabadas poco antes de morir y se convierten en un álbum póstumo tanto tiempo después. Y si Paul y John dejaron acabado un disco que ha estado hasta ahora guardado con candado y se edita cuando los dos se reencuentren en el más allá. Y si los cuatro, antes de la separación, firmaron un disco maldito que se hará público cuando ninguno viva para contarlo.
Piensas esto, y alguna que otra fantasía que se te ocurre, porque lo último de McCartney, de lo bueno que es te invita a soñar.
viernes, mayo 29, 2026
GREATEST HITS 374: DANCING IN THE DARK (BRUCE SPRINGSTEEN)
Sonó de golpe a una hora cualquiera en una de esas emisoras que programan lo que llaman, lo que se consideran, clásicos. Los más de cuarenta años pasados la han convertido en eso, en un clásico, pero yo creo que la canción Dancing in the dark fue un clásico desde el momento que se escuchó por primera vez. Mi momento. ¿Por qué? Bueno, pues porque suena como un suave cortejo, irresistible y seductor, la invitación a bailar de un buen tipo que guarda la rudeza para desnudarse como un hombre tierno. O porque la música va en locomotora con el viento en la cara. Come on baby, hay canciones que están hechas para nosotros, que nunca te cansas de escuchar aunque suenen en el lugar más insospechado o el momento menos adecuado pero consiguen que estés contento. Como los tipos que la cantan ante la multitud. Te llaman para decirte que siempre es bueno encontrarte bailando en la oscuridad.
jueves, mayo 28, 2026
VOLUME ONE 719: WHO'S KEEPING TIME? (ALELA DIANE)
Hay tantos músicos que pasan por tu vida regalándote buenos momentos en etapas fugaces en las que les dedicas un poco de tu atención que es imposible seguirles la pista. Pasa el tiempo y sin esperarlo, de alguna manera, te reencuentras con ellos. Como con Alela Diane, que encendió chispas en mí hace unos cuantos años y reaparece ahora sin aviso. Y se celebra la reconexión, porque Who’s keeping time? (Loose Music, 2026) (ah, ese tiempo) es su disco más notable.
Pues sí, pasa el tiempo, ocho años desde su álbum anterior. Por entonces, esta hija de Portland, pariente musical de Joni Mitchell, Gillian Welch o Joana Newsom, había desaparecido de mi radar. Nuevas señales (esa cubierta en compañía de gansos o patos, Alela a la espera de alguien en la mesa solitaria con la cordillera al fondo) me llevan de nuevo a esta autora. Leo que su disco se gestó en un ático e interpretó, pero bien podría haber sido en ese paraje silencioso de la portada, con la calma como única aliada.
Who’s keeping time? se digiere con reposo, sin prisas, como pasa con tantas piedras preciosas del folk estadounidense que nunca dejan de pisar en las raíces sin perder el miedo a actualizarse. Y así, se suceden canciones frágiles y hermosas que envuelven este estupendo reencuentro con Alela Diane.
Nota: 7,5/10
viernes, mayo 22, 2026
LOS DISCOS DE NUESTRA VIDA / UNA VIDA LLENA DE DISCOS
Sin vanidad alguna (aunque lo proclame el nombre de su blog), J está embarcado en un precioso y emocionante proyecto: cubrir un año entero reseñando, en clave muy personal y sentimental, aquellos discos que han sido, y son, importantes en su vida. A ritmo de un álbum por día, con foto del elegido y el relato que explica por qué ese disco es especial.
Qué bueno. Vas viendo la sucesión de entradas y descubres que has escuchado prácticamente todos y que la mayoría también te gustan mucho. Te sorprendes por alguna selección inesperada (porque no te encaja en la idea o imagen que te has hecho del bloguero o porque en realidad ese álbum a ti no te gusta nada). Pero casi siempre te imaginas a J, y a ti mismo, viviendo eso disco tan bueno en el momento en que llegó a tu vida.
Así, ves a las personas que te acompañaban cuando de repente descubres un álbum de Wilco o The Black Crowes; recuerdas el impacto que te causó un día, una semana, un mes; los hechos y momentos que marcaron tus pasos cuando esos discos eran tu banda sonora...
Estoy convencido de que, si me pusiera a ello, también crearía mi propio diario discográfico a lo largo de un año. Sería un ejercicio de reflexión, nostalgia y, al fin y al cabo, bienestar. Pero J lo está haciendo muy bien. Sigamos leyéndolo, con su música en la cabeza.
jueves, mayo 21, 2026
GREATEST HITS 373: CHINA GIRL (DAVID BOWIE)
Creo que este fue el primer vídeo que vi de David Bowie, y durante mucho tiempo mantuve en el recuerdo la tórrida y a la vez húmeda escena de la playa, la desnudez de los cuerpos unidos que las olas bañan en la orilla. Deteniéndome más tarde con otra atención en la historia que cuentan las imágenes, no pude evitar reírme con la ingenuidad del relato, la ridiculez de algunas escenas. Pero China girl me sigue pareciendo una de las mejores canciones de Bowie, presente en un disco que me gusta reconocer, Let's dance (1983). Iggy Pop, que quizá debía algunos favores, comparte los créditos autorales de un tema terriblemente seductor, y Bowie, susurrante o impulsivo, lo eleva hasta niveles arrebatadores.
lunes, mayo 18, 2026
SOUNDTRACK 298: MICHAEL
No fui demasiado exigente. Me conformé con una eficaz narración, buenas actuaciones, sólida dirección. Cine de entretenimiento puro, bien hecho. Aunque quedase mucho por contar, aunque no llegásemos al fondo del asunto. Pero queda la música. Y qué música. Se disfruta mucho en Michael, mucho, más en una pantalla grande y con el sonido bien alto. Porque Michael Jackson era único. Cuando cantaba delante de sus hermanos, cuando era zombi en Thriller, el rey de los gamberros en Beat it, bailando en Billy Jean, zarandeándose en Bad. Con el tiempo, con lo que sabemos y lo que no, con lo que intuimos, la historia de Michael es triste. Pero tío, tener la oportunidad de escucharlo cada vez que puedas a todo volumen y verlo tan eléctrico en un escenario, lo convierte en un gigante.
domingo, mayo 17, 2026
VOLUME ONE 718: LITTLE WIDE OPEN (KEVIN MORBY)
Si tienes un gato al que llamas Morby y un perro al que llamas Bruce (vivos o muertos), es que un tal Kevin y un tal Springsteen son algo más que músicos a los que admiras. Te acompañan siempre, te dan luz, te orientan o te animan cuando más lo necesitas. Probablemente hasta el fin de tus días.
"El cielo es un lugar en la tierra". Escuchas a Kevin cantar y dices sí, porque sabes que en la tierra hay un lugar que es como el cielo, y solo lo sabes tú, tú lo sabes explicar. En Badlands, o en tu tierra. Morby y Springsteen tienen canciones que llevan el mismo título. Porque han estado ahí, en esas malas tierras.
Bueno y bonito. Tan bueno y tan bonito. ¿Cabe algo más? Little wide open (Dead Oceans, 2026), es eso: bueno y bonito. Mucho. Por eso es un diez, un 10, el trabajo de un maestro, la música que va contigo, en la voz y su discurso y en cómo bombea un bajo, sisea la percusión o las cuerdas te aprietan.
Esa es la fiesta. Celebrar lo que te atrapa y conmueve, el modo en como un tipo al que abrazarías cada vez que te lo encontrases te habla del cielo abierto y de la tierra, de amar y vivir. Kevin Morby, en nuestros altares. ¿Qué más desear? Nada más. Por un largo tiempo no tengo ganas de escuchar nada más.
Nota: 10/10
viernes, mayo 15, 2026
ES SOLO ROLLING STONES, PERO ME GUSTA
Cuando nací, el tipo que cantaba con sus labios gruesos estaba a punto de cumplir 30 años, los mismos a los que se acercaba el guitarrista tan feo que se movía a su lado.
El tiempo corrió, unas veces despacio, otras deprisa. Más canciones, más guitarras, más discos que empecé a comprar cuando llegué a la adolescencia. Que seguiré comprando.
Mick tiene 82 años, como Keith. Yo hoy cumpliré uno más. Muchos se quedaron por el camino, el suyo no tiene fin, yo les acompañaré. Sus lenguas nos lamen, su música nos mantiene vivos.
domingo, mayo 10, 2026
VOLUME ONE 717: PREGÚNTALE A SARAH CONNOR (NAT SIMONS)
Prometo que si esta mujer viene a mi ciudad me las arreglo para ir a su concierto. Porque hace falta algo de ese disfrute genuino de lo auténtico cuando la música es tu lenguaje. Y ahora Nat Simons habla con la seguridad de las lecciones aprendidas, de los muchos kilómetros recorridos y de experiencias enriquecedoras aquí y más lejos, ya con el castellano naturalizado en sus versos, entre los contornos de la música americana y sintiéndose más libre hacia parcelas de rock íntimo perfilado con elegancia. Es lo que uno siente recreándose en los cortes de Pregúntale a Sarah Connor (Calaverita Records, 2026), una emoción pura que ya se advertía cuando Natalia se atrevía a grabar en inglés junto a Gary Louris y que ahora se reafirma con un sonido y un discurso más desatado que alcanza el éxtasis cuando no lo ves venir. Con dos guitarrazos, otro par de estribillos demoledores y el eco flotante que envuelve un puñado de buenas canciones.
Nota: 7,5/10
viernes, mayo 08, 2026
BONUS TRACK 331: GOOD SINGIN', GOOD PLAYIN' (GRAND FUNK RAILROAD)
Claro, yo también. Fue gracias a Homer Simpson como conocí a Grand Funk Railroad. Aquellos que crecimos con Los Simpsons corrimos a buscar algún modo de escuchar canciones de aquel grupo al que describía entusiasmado Homer en un episodio de las primeras temporadas. “¿No conocéis a Grand Funk Railroad? ¿Las letras descamisadas de Mark Farner? ¿El bajo aplastante de Mel Schacher? ¿La habilidad a la batería de Don Brewer?”, preguntaba a unos chavales. Aquellos primeros catálogos musicales de música libre en internet nos conectaron con Farner, Schacher y Brewer.
Fuimos degustando sus temas más conocidos en recopilaciones al tiempo que leíamos cómo había surgido aquella banda de rock duro y funk y qué había pasado con ella. Pasamos a sus discos más conocidos, los de los primeros años en que tanto vendieron y tan conocidos fueron, aunque no tan respetados. Duro y energético era su sonido. Quizá no llegamos a completar su discografía porque se nos mezcló mucha música que escuchar en aquellos años. Pero volver a GFR nunca es mala idea.
Así que hoy toca rescatar Good singin’, good playin’, un álbum de 1976 que produjo el mismísimo Frank Zappa. Era el segundo de aquel año, ya el decimotercero desde 1969 (qué barbaridad), y acabaría siendo de los últimos de estudio antes de la publicación de directos y colecciones, la huida de las grabaciones, alguna que otra gira. Podría esperarse, y entenderse, que el grupo podría sonar descafeinado, desfigurado por roces o peleas internas, desubicado incluso en una época en que un cúmulo de estilos y corrientes musicales con otras tendencias y públicos llegaron a coincidir. Venía la banda, ya un cuarteto, de trabajos sosos y ramplones, y aunque este disco queda lejos de sus mejores trabajos, sí captura la identidad abrasadora de Farner y compañía en sus piezas más luminosas (Just couldn't wait, Crossfire, Out to get you).
martes, mayo 05, 2026
VOLUME TWO 139: JEFF BRIDGES
Hoy toca Jeff. Jeff el músico, aparcamos al actor. Jeff Bridges, como muchos otros artistas de las pantallas, cubre su currículo con algún que otro episodio musical y discográfico, nada del otro mundo, una experiencia más para fortalecer su atractiva figura.
Allá por el año 2000 me encontré sin esperármelo con Be here soon, su primer álbum, en la que por entonces era mi tienda habitual de discos (hoy ya no existe, hoy ya no queda ninguna que merezca favoritismos). El actor venía de ser el mítico Nota en El gran Lebowski y su capricho musical, con Michael McDonald entre los productores, dio como resultado un trabajo fresco y sin ambiciones. A Jeff se le notaba suelto y cómodo, disfrutando con algo con lo que no iba a pasar a la historia pero era más que digno.
Pasaron once años y un merecido Oscar en el pellejo de un músico de country en el film Crazy Heart para que Jeff volviese al estudio para cantar. Como el respetado productor T Bone Burnett había sido el director musical de aquella película, debió convencer a Bridges para rubricar la colaboración con un segundo disco. Tenía buena pinta la propuesta, con Burnett reclutando a sus hombres y mujeres de confianza (Ribot, Crouch, Bellerose, Ciancia, Pahl, Sam Phillips, Rosanne Cash) para respaldar al actor. En cambio la aventura salió torcida. A veces ocurre eso, que los buenos músicos no forman la orquesta que mejor debe sonar. Porque a Jeff no se le nota tan relajado como en su primer disco sino más bien constreñido por la pulida pero plana producción de T-Bone, que no suele fallar con la batuta pero esta vez patinó.
Un par de discos más firmó Bridges en los años siguientes, que no he tenido a mi alcance. Quizá algún día.
sábado, mayo 02, 2026
VOLUME ONE 716: I'M PEOPLE (HISS GOLDEN MESSENGER)
Cada dos o tres años, Michael Taylor, el mensajero del siseo dorado, nos recuerda que el oficio de cantar, componer e interpretar es un loable y gratificante arte. Sus obras, producto de una paleta que ha mezclado de forma armoniosa los colores del folk, el pop, el rock y el soul en diferentes dosis, son unas veces generosas y estimulantes, con mayor o menor capacidad para dejar rastro en el deleite; otras veces perduran, asombran, conmueven. Aunque M.C. insista en mantener ese relajado, limpio y funcionarial tono en su manera de cantar, rico en detalles si se raspa.
Con I'm people (Chrysalis, 2026), Hiss Golden Messenger entrega otro disco de los del segundo grupo, a la altura exquisita de Hallelujah Anyhow (2017) y Quietly blowing it (2021). Aunque creas que el músico va a acomodarse otra vez en su efectiva receta, sus temas se expanden discretamente y toman en esta ocasión, bravo, una dirección que los llevan a las esencias espirituales del mejor Van Morrison de los setenta, como en ese fantástico final (qué maravilla de título, 'Depende del río) en el que Sam Beam queda invitado para coronar un álbum estupendo.
Nota: 8/10
martes, abril 28, 2026
VOLUME TWO 138: FOO
Puede que en estos tiempos no me dé más pereza escuchar a una banda tanto como Foo Fighters. Lo digo por la propia inercia del grupo y por la evolución (más bien permanencia) de su propuesta musical, no por quitarle méritos a una formación solvente y duradera, estable en seguimiento popular y con un frontman carismático, entregado e irreprochable (en el escenario) como Dave Grohl, tan capaz como casi ninguno de meterse a los estadios en la mochila. Pero después de haber ensalzado algunos de sus doce álbumes y de estancarse con la monotonía de sus recientes entregas, desde Sonic Highways (2014) e incluida la despedida y el regreso al camino que supuso la muerte de Taylor Hawkins, uno ya siente ganas de decir: Basta, ya no más.
Grohl, el chico (el señor) más listo de la clase, grita como nadie, cabalga sobre sus canciones y revienta las guitarras. Sus compañeros le siguen la corriente de forma marcial, con el oficio seguro de saber subir los decibelios sin descarrilarse. Pero la banda ya funciona con el piloto programado en función automática, sin piezas que vayan a perdurar ni en discos que consigan fascinar. Al final uno cae en la mala costumbre de dar nuevas oportunidades a quien ya no tiene ganas de concedérselas y se encuentra con que, a la altura de su duodécimo álbum, los FF suenan tan previsibles, huecos y acelerados que en el fondo, como muchos otros contemporáneos, se diluyen en la insignificancia.
viernes, abril 24, 2026
BONUS TRACK 330: DECORATION DAY (DRIVE-BY TRUCKERS)
Otra pregunta para debatir entre fans: ¿con cuál de un glorioso trío o impecable póker de álbumes consecutivos te quedas? Venga, quédate con uno solo. Hoy toca elegir entre estos: Southern Rock Opera (2001), Decoration Day (2003) o The dirty South (2004). Con los Truckers como protagonistas, cabe también ponerse a escoger la mejor de sus portadas o la mejor de las firmas de aquella etapa (Hood, Cooley o Isbell). Yo los acababa de descubrir; los Stones del country alternativo, me los habían descrito con la recomendación de la ambiciosa ópera rock sureña que me prestaban. Del trío de discos en cuestión tenía más nebuloso el quinto del grupo, un Decoration Day que hoy percibo con el mismo vigor que me sedujo entonces, con canciones que te agarran del cuello mientras te dan a conocer el sucio aliento del sur. Patterson Hood tenía más créditos, pero las escasas joyas de Jason Isbell (Outfit y el tema titular) años antes de emanciparse realzan el fantástico brío que en su día exhibió esta banda. Aun así, me quedo con The dirty South.
lunes, abril 20, 2026
VOLUME ONE 715: HONORA (FLEA)
Los sobresalientes entre los mejores suelen tener almas libres, actúan como versos sueltos cuando se desatan de los grupos donde tanto deslumbran, quizá más para mostrar perfiles imprevisibles o ángulos atípicos que para exhibir su destreza. A Flea podemos aplicarle este escenario al escuchar, sentir y celebrar su primer trabajo largo en solitario, Honora (Nonesuch, 2026).
El bajista de Red Hot Chili Peppers ya había confesado sus inclinaciones jazzísticas en ensayos cortos; ahora con más espacio y recorrido se toma su tiempo y sus detalles en jugar con una paleta experimental sinuosa que excita tanto como alivia. Con Thom Yorke, Mshell Ndegeocello y los colegas John Frusciante y Chad Smith entre los invitados. Flea alterna trompeta y bajo, y con sus habilidades moldea un álbum que primero acaricia y luego penetra.
Ah, y no me tomaré la libertad de castigar a los RHCP a propósito. No me sale darle la espalda a una banda que tan buenos momentos me ha dado aunque añore su lado más rotundo, con Flea presente.
Nota: 7,5/10











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