Me resulta enternecedor cuando al acercarnos al final aún tenemos fuerza suficiente en los pulmones como para soplar muchas velas, con aparente ilusión, sin agotarnos en el intento. Ese señor inglés de aspecto anodino que hace unos días cumplió 90 años no es un señor cualquiera entre el anonimato de la vejez apartada de los focos. Nadie diría, si no se fija mucho en sus rasgos, que una vez fue una estrella del rock, eso sí, quizá la más aburrida del grupo legendario que formaba con sus amigos. El bajista callado, el compañero de apariencia ausente pero de ritmo bien presente, el miembro sin aura que parecía desubicado en plena juerga. Mick, Keith, Ronnie y Charlie siguieron adelante, Bill se marchó de la fiesta, aún quería divertirse con la música de otra manera. El sonido de su bajo en todas aquellas canciones también es inmortal. Ese señor, quizá el más viejo del lugar, lo hace sonar a los 90 años.
martes, octubre 27, 2026
LIVE IN 324: BILL, 90
Me resulta enternecedor cuando al acercarnos al final aún tenemos fuerza suficiente en los pulmones como para soplar muchas velas, con aparente ilusión, sin agotarnos en el intento. Ese señor inglés de aspecto anodino que hace unos días cumplió 90 años no es un señor cualquiera entre el anonimato de la vejez apartada de los focos. Nadie diría, si no se fija mucho en sus rasgos, que una vez fue una estrella del rock, eso sí, quizá la más aburrida del grupo legendario que formaba con sus amigos. El bajista callado, el compañero de apariencia ausente pero de ritmo bien presente, el miembro sin aura que parecía desubicado en plena juerga. Mick, Keith, Ronnie y Charlie siguieron adelante, Bill se marchó de la fiesta, aún quería divertirse con la música de otra manera. El sonido de su bajo en todas aquellas canciones también es inmortal. Ese señor, quizá el más viejo del lugar, lo hace sonar a los 90 años.
domingo, octubre 25, 2026
VOLUME ONE 727: FUDGE (MICHAEL KIWANUKA)
Hablando en plata, sin filtros de corrección, diríamos que el quinto disco de Michael Kiwanuka es un tostonazo. Siendo más correctos, adaptándonos al canal de la comunicación seria y digna de respeto, podríamos decir que Fudge (Geffen, 2026) queda aplastado por su ensimismamiento y por incapacidad de despegar para emocionar.
Cuando estábamos acostumbrados (y algo cansados) a que el británico echase mano de los productores que tan bien habían barnizado sus primeros trabajos, en especial Love & Hate (2016), la plantilla de Fudge ya no tiene espacio para Inflo ni Danger Mouse, sino para miembros de su banda y otros arreglistas que entre las sesiones de su anterior trabajo, el correcto Small changes de hace dos años, fueron participando en el entramado de las canciones que componen este Fudge.
Lo que de allí se obtuvo fue algo más imperfecto y sin pulir, espontáneo pero temoroso, también con escasez de cambios. Kiwanuka ha pasado tiempo enfermo y esta recopilación de piezas grabadas hace meses parece haber visto la luz para sin mucho afán por demostrar que tienen algo de brillo. Las buenas sensaciones han durado bastante; ahora no se encuentran.
Nota: 3,5/10
miércoles, octubre 21, 2026
VOLUME TWO 141: BONNY LIGHT HORSEMAN
Los créditos finales de las películas nos ofrecen muchas veces gratos descubrimientos: canciones de fábula, artistas inesperados, bandas de las que nunca oyes hablar. Podrían haberme sonado de algo, de alguna referencia, pero no, desconocía qué o quién estaba detrás de Bonny Light Horseman. Un irresistible tema suyo de su primer álbum, Deep in love, cierra un film y me abre el contacto con este supertrío. Por separado los conocía, pero no estaba al corriente de la alianza fantástica que forman Anaïs Mitchell, Eric D. Johnson y Josh Kaufman.
Seguía, y sigo, más los pasos de Kaufman, por su tarea de producción y su acompañamiento instrumental con Hiss Golden Messenger, Josh Ritter, Amy Helm o The National, entre otros. Garantía de lujo. Los tres coincidieron a finales de la década pasada en la órbita de Bon Iver y de aquel encuentro salió su formación, con el primer álbum en 2020. Ahí estaba Deep in love, ahí fluían libres distintas brisas de folk, agitado, mezclado o combinado con belleza y sutileza. Eric y Anaïs alternan sus voces frágiles y conmovedoras, y entre todos firman temas o revisten piezas tradicionales y olvidadas de folk.
Una vuelta al género, vasto, caprichoso y zigzagueante, abierto a todo. Embriagador muchas veces, como cuando hay destrezas extraordinarias en sus artífices.
lunes, octubre 19, 2026
VOLUME ONE 726: DOPAMINE CHAMBER (FONTAINES D.C.)
Qué bien. La mejor banda de rock del momento (eso dicen, eso escriben) y la artista, cantante, diva y fenómeno social y cultural del presente (sin discusión, hasta gobierno y oposición estarían de acuerdo para atrapar un manojo de simpatías o votos). Juntos unos y otra en una canción del nuevo disco del grupo, el quinto en siete años. No se hable más, un temazo, sintonía perfecta, ella cubre de oro todo lo que toca, ellos son dinamita pura. Nada puede fallar.
Nos gustó mucho Romance (2024), descubrimos que quizá (quizá) estábamos alejados ciegamente de la corriente que elevaba a la banda. Habría que escuchar de nuevo aquello que nos turbó al principio, un triplete de álbumes contundentes, ásperos y feos porque es posible que estuviésemos equivocados, ahora que el grupo se adapta con naturalidad a la destreza de cambiar sin dejar de golpear con la misma fuerza de frente y de revés. Antes de encontrar tiempo para ese repaso llega el quinto volumen, este Dopamine chamber (XL, 2026) que une por un momento a los volcánicos dublineses y a la chica iluminada de otra galaxia.
Ahí, a la altura del octavo corte, el disco cae de lleno en el sopor y ya no vuelve a despertar. El tema (qué maravilla, dirán) es la confirmación de la decepción. Las intrigantes atmósferas y el sonido sombrío con que arrancaba el álbum quedan atrás y el conjunto se vuelve frío y anodino. Sin desprenderse de su vigor natural, Fontaines D.C. se sofistifican en una operación de refinado que tiene más de programado que de espontáneo. La chica, mejor ni mentarla, de qué sirve.
Nota: 4/10
domingo, octubre 18, 2026
DAVID, CANDY Y LA MÚSICA PERFECTA
Espeluznante. Pídele a esa nueva amiga, se llama IA, un pequeño o gran favor, o un arreglo que te ahorre esfuerzo y facilite las cosas. Luego engañas a los demás y les cuentas que lo has hecho tú, les dices que todo ha salido de tu invención y es fruto de tu talento. Que así es tu arte, espontánea, auténtica y libre. Es tu don. Alucinante: le has compuesto un tango a un ser que añoras o un bolero a tu tierra, un rap a las peleas de quienes dicen que te representan o un rock a tus rutinas diarias. Tal cual: así lo he escuchado en un programa de radio. Después recurre a tu amiga de toda la vida, para componer o para escuchar. Música se llama. Sale de ti, nace en tu interior. No hay nada tan perfecto como lo que crean tus manos, tus pulmones, tu voz. Un ejemplo.
miércoles, octubre 14, 2026
LOS PRIMEROS
Un viejo éxito de un grupo español que suena en la radio, quizá el primero con que se dieron a conocer, despierta los recuerdos de las primeras veces. Quizá entonces empezamos a tararear, a repetir estribillos, a interesarnos por algo que se escuchaba en la radio, en el coche, en la tele. La música.
Aquel fue el primer disco. La fiesta de la primera comunión me trajo un tocadiscos portátil, una caja naranja que al abrirse enseñaba un plato y la aguja. Cayeron dos singles, dos pequeños vinilos. La chica de un trío cantaba que se había colado en otra fiesta y bebía coca-cola. Hoy escucho esa canción. Me río.
No tardaron en llegar los vinilos grandes. Ahora dudo. El legendario Rock & Ríos, doble, del que hoy solo conservo un disco, u otro álbum de leyenda, Thriller de Michael Jackson, del que últimamente sigo escuchando aquellos temazos grabados por el menor de los Jackson con Quincy Jones. Escalofrío.
Llegaron los compact disc más tarde. Para escucharlos tenía un discman que alguien me regaló unas navidades y acabaron pasando por el cuarto de la residencia universitaria. En una tienda que había en mi calle (hoy una oficina inmobiliaria) la Creedence fueron los primeros, un recopilatorio de oro que hoy descansa en la estantería entre un disco de Cracker y otro de The Cult. Los de la Creedence, por cierto, los tengo en vinilo.
Del primer disco descargado en Mp3 ya no me acuerdo. Eso ya no tiene tanto encanto.
martes, octubre 13, 2026
VOLUME ONE 725: A MILE SOUTH OF HEAVEN (JESS WILLIAMSON)
Recreémonos en Jess Williamson cantando desde el asiento de su furgoneta en medio de la nada, recogida en sí misma, con la vista puesta en lo que deja atrás el espejo retrovisor de su puerta. En su nuevo álbum, A mile south of heaven (New West, 2026), hay miradas al pasado y recelo del presente, nostalgia en clave country salpicada de los adornos que siempre guardan los pliegues del americana. Jess añora su Texas natal sin moverse de Los Angeles, y allí en un estudio de Sunset Sound bajo la producción de Shooter Jennings fabrica un disco sutil de lastimosas guitarras steel y versos delicados. No necesita retorcer esquemas ni inventar nada sino ceñirse sincera a las hechuras y esencias del género. Bonita música para que te acompañe en cualquier carretera.
Nota: 7,5/10
jueves, octubre 08, 2026
VOLUME ONE 724: THE AGE OF EVERYTHING (JOHNNY MARR)
Lo bueno de los Smiths es que ahí estaba Johnny Marr. Consumada la ruptura, el futuro hundió la reputación de su vanidoso compañero mientras él se ganó el sueldo como eficaz apoyo de otras bandas y en proyectos que nunca le hicieron caer en la egolatría. Lejos del grupo que le dio culto y éxito, Johnny firmó capítulos en solitario cargados de interés y brillo. El ejemplo más reciente, este The age of everything (BMG, 2026). Las guitarras ondulantes de Marr florecen en cada tema de este álbum, el quinto de su autor, pegadizas o envolventes. Flechazos instantáneos (Spin, Ophelia) y un par de gemas (How come, In and out of love) encienden un trabajo a la altura del talento de aquella alma creativa del antiguo grupo histórico de Manchester.
Nota: 7,5/10
miércoles, octubre 07, 2026
GRATIS
Hoy cuesta creer que aquello fuera así, abierto al disfrute de todo el mundo, llegar y ver sin pagar. Hoy costaría el 10% de nuestro sueldo, en algún caso el 20% según el músico, y gran parte del público no se parecería en nada al que lo vivió de aquella manera tan pura, sin artificios. Un concierto de rock al aire libre: Londres, 1969.
Ocurrió en Hyde Park un 7 de junio. Por primera vez actuaban en directo unos veinteañeros reunidos en forma de supergrupo: Ginger Baker, Ric Grech, Eric Clapton y Steve Winwood. Blind Faith. Duraron poco, no había aura de entendimiento. Muy cerca, Baker y Clapton se juntarían décadas después con Jack Bruce para revivir Cream bajo el techo del Royal Albert Hall. Un pastón a dejar en caja.
Veo alguna imagen de aquella actuación. Serios, solo Winwood dibuja alguna sonrisa tras el teclado mientras canta. En la imperfección todo es compacto. Unas 100.000 personas los ven de cerca y de lejos en el parque. Suenan muy bien. Pocos recuerdan aquella reunión, aquel grupo efímero. Qué inocentes éramos. La música gratis.
jueves, octubre 01, 2026
LIVE IN 323: LA BRISA DE NEIL
Reconozco que la fiebre productiva de Neil Young acaba dándome pereza. Lo mejor de sí ya lo ha entregado, hace 50 y 40 años y en varias dosis, también hace menos tiempo con algún trabajo muy notable entre álbumes olvidables, rutinarios o mediocres. Second song, última producción y segunda con su banda más reciente, The Chrome Hearts, podría incluirse en este grupo de discos discretos. Pero...
Vale. Ya sabes cómo compone el viejo Neil, cómo escribe, cómo canta (ese quebradizo rumiar de abuela cada vez más frágil). Bien, está bien, un poco como siempre. Al final te quedarás con poco de este álbum, siete canciones, de ellas dos muy antiguas de su cosecha que ahora recupera. Esa pereza también la tendrás hasta para puntuarlo. A estas alturas, los titanes no necesitan nota con números o estrellas. Pero...
Te guardas la suavidad crepuscular que cubre toda esta música, un sonido que acompaña mientras conduces despacio por el campo ese coche donde Neil se sienta en la portada. Una brisa que nace de los versos y de la deliciosa capa de detalles sonoros que se teje detrás. Como Willie, como Van, no sabemos cuándo llegará la última carrera. Parece que Young llegará a ella con el motor de ese coche tranquilo.
sábado, septiembre 26, 2026
BONUS TRACK 339: RUMOURS (FLEETWOOD MAC)
Ya que son mentados, vamos a ellos, a los Fleetwood Mac de Rumours (1977). La intrahistoria turbulenta de este disco está a la altura de su contenido. Hay mucha literatura testimonial. Un superventas colosal, una banda en situación volcánica (atrás quedaban sus raíces de blues, ahora desprendía brisas de pop lustroso), un trabajo impecable que acabó adoptando hechuras míticas. En aquellos días unos se peleaban con otros, regados de drogas y capaces así de crear un álbum de esos que décadas después conservan su aura legendaria.
Las fotos elevaban su poderoso grado de seducción, el que nacía de la mera presencia de Stevie Nicks y Lindsey Buckingham, pareja antes de entrar en el grupo y disuelta mientras se grababa Rumours. Las canciones hervían de fascinación (Dreams, You make loving fun), vibrantes en su cabalgada (Go your own way) e hipnóticas en su éxtasis (Gold dust woman). La música soberana de los años setenta.
LIVE IN 322: ¿DÓNDE ESTABAS CUANDO... NIRVANA?
Podría ser una sección más de este blog, o de cualquier publicación o programa. Lo pensé al enterarme esta semana de que hace justo 35 años, un 24 de septiembre, las tiendas de discos empezaban a vender un álbum titulado Nevermind, el segundo de un grupo del que muy pocos apenas sabíamos nada, Nirvana. ¿Dónde estaba yo? ¿qué hacía yo?, me pregunté. ¡Cuánto llegamos a saber después!
En respuesta: empezaba mis estudios universitarios y en uno de aquellos programas musicales de la tele emitieron aquel vídeo nuevo de una banda de aspecto desaliñado que saltaba, gritaba y se retorcía en un siniestro gimnasio escolar. Espíritu juvenil, decían. Furia, enfado, guitarreo contra la insatisfacción, la desesperanza. ¿Punk moderno? El aullido de lo que llamaban rock alternativo.
Luego leímos y supimos mucho de Nirvana y de Seattle, del grunge, de muchas otras bandas que se perdieron o que envejecieron bien. Rara vez volvemos a ellas, quizá porque aparece un documental o una de sus canciones suena por la tele o alguien la ha rescatado y popularizado. En ese reencuentro volvemos al tiempo en que nosotros también descubríamos todo aquello y nos sumergíamos en la corriente.
Y 35 años después escucho Nevermind tratando de retornar a aquel zeitgest, con otros oídos, digiriendo la onda expansiva que tuvo aquel disco durante unos años, una década, y advirtiendo en perspectiva cómo su impacto se fue diluyendo. Algunas de sus grandes canciones hoy me parecen ajenas, vaya. Y me pregunto: ¿cuántos jóvenes escuchan Nirvana en el instituto?
martes, septiembre 22, 2026
BOOTLEG SERIES 141: STEREOPHONIC
Me tropiezo con una estupenda canción que forma parte de esto en una exploración por Youtube. Empiezo a indagar. ¿Qué es esto, qué es Stereophonic, que suena tan bien? Voy sabiendo: una obra de teatro con múltiples nominaciones a premios y celebradas críticas; la grabación del segundo álbum de una banda en los años setenta, las relaciones entre sus miembros, las expectativas del éxito... Eso cuenta Stereophonic, con canciones compuestas por Will Butler, de Arcade Fire. Se estrenó hace dos años, con actores que se convierten en músicos, con músicos-actores, con canciones que parecen grabadas en los setenta. Sí, piensa en Fleetwood Mac. Suena tan bien o mejor.
domingo, septiembre 20, 2026
BONUS TRACK 338: FLESH + BLOOD (ROXY MUSIC)
Nunca tuve sintonía con Roxy Music. Cantaban que el amor es la droga, pero no llegué a enamorarme de su música, ninguna adicción hizo amago de darse. Y eso que el erotismo exuberante de las portadas de sus primeros discos invitaba a descubrir si detrás de los encantos de aquellas mujeres había música igual de seductora. Pues a mí no me hacía tilín. No quita ello para elogiar un manojo de singles eficaces, certeros, duraderos, y algún disco meritorio de ser guardado en las estanterías. Avalon, por ejemplo, o este Flesh + Blood (1980) con el que la banda de Brian Ferry entraba en su segunda década de vida.
Descolocan y a la vez emocionan las relecturas de In the midnight hour y Eight Miles High, distantes de su esencia soul y psicodélica, revestidas de fascinación. Se impone un single infalible como Same old scene y deslumbra una joya secundaria como My only love. Todo suena con el escrúpulo de la exquisita factura, muy Roxy Music, que casi siempre a uno no le aportan sustancia pero alguna vez se le da por saber de maravilla. Como aquí.
martes, septiembre 15, 2026
GREATEST HITS 384: COME AS YOU ARE... NIRVANA AROUND THE WORLD
Traemos otra grabación colectiva con ensamble mágico, desde distintos y distantes lugares del planeta y con variadas voces e instrumentos, casi todos anónimos. La mezcla vuelve a ser otro prodigio de la iniciativa Playing for change y el espíritu de entrega y colaboración consigue una fantástica versión de uno de los temas más conocidos (¿el mejor, por qué no?) de Nirvana. Come as you are de Mali a Australia, de París a Budapest, de Marruecos a la natal Aberdeen de Cobain. Placentera fascinación.
miércoles, septiembre 09, 2026
GREATEST HITS 383: THE PROMISED LAND (BRUCE SPRINGSTEEN)
¿No os ha pasado esto alguna vez? En el lugar y el momento menos esperado, en una tarde cualquiera al sol, suena de fondo una gran canción, una de uno de tus músicos favoritos que hace mucho tiempo que no escuchas. ¡A estas horas y suena esto, qué maravilla! Se la has escuchado mil veces, en el disco y en algún concierto, te sabes la letra según avanza, sigues los versos sin equivocarte. Oh, qué temazo... pero no das con el título... hasta que llegas a ese instante en que tu músico tan especial lo canta. Entonces recibes un subidón: por el reencuentro, la memoria y la emoción tan poderosa que sentiste aquella vez en que tú también cantabas entre la multitud que creías en la tierra prometida.
martes, septiembre 08, 2026
BOOTLEG SERIES 140: ALBATROSS
Albatross es un precioso tema instrumental de Fleetwood Mac. Lleva la firma de Peter Green a finales de los años sesenta y aparece en más de un álbum del grupo. Su finura traslada a orillas del mar bajo el sol de un trópico, ausente de todo, hedonismo, libertad. Como no es fácil hacerse con una copia del primer disco de Christine Perfect, la futura Christine McVie de los Mac, he de conformarme con esta opción menor que veo publicada por Epic con la firma de la propia Perfect/McVie y la que sería su banda. La primera mitad reúne Albatross y otros siete temas blues de la primera vida del grupo; la segunda la forman otros ocho cortes que habían entrado en el disco de la mujer. No es que Christine, fallecida hace poco, tuviera una voz de ensueño, pero sus canciones (entre ellas una siempre agradecida versión de I'd rather go blind) tienen una modesta y impecable pegada de oficio y precisión.
jueves, septiembre 03, 2026
BONUS TRACK 337: SLOWHAND (ERIC CLAPTON)
Vamos con Clapton. ¿Nos acordamos de Eric Clapton? Pregunta para aquellos que desconocen todo aquello que viene de atrás, lo que una vez fue magisterio sagrado, cuerdas divinas, pedestales de adoración. Hablamos de música en carne viva. Allí estaba Eric. En los 70 te puedes pelear entre dos o tres de sus discos para decidirte a quedarte con el mejor. Un día pensarás que es 461 Ocean Boulevard, otro día te quedarás con Slowhand (1977). ¿Por qué no? Limpio, equilibrado, versátil, pulido por la mano de Glyn Johns, ejecutado por el pulso lento del guitarrista. Algo que empieza con Cocaine no te puede dejar indiferente.
¿CUÁNTOS DISCOS RECONOCES?
Es un simple entretenimiento, un pasatiempo que Youtube nos ofrece para que nos alcance la hora del sueño cada noche. Un quiz visual para poner a prueba tus conocimientos musicales, compites contra ti mismo. Se trata de saber nombrar las portadas de discos, sin que se vean los créditos, que se suceden durante unos doce minutos. Una serie de 50, dos puntos cada disco, uno por su autor y otro por su título. Así que si alcanzas los 100 puntos te sientes un hacha, y si llegas a la mitad, piensas que algo falla, que no sabes tanto.
Hay discos de los años 60, de los 70, de los 80, de los 90 y de los 2000; algunos son muy conocidos, otros no tanto; con los primeros te aseguras los dos puntos, con los segundos no siempre uno, quizá porque te puede llegar a fallar la memoria, sabes quien pone la firma pero no cómo se titulaba aquel álbum, o te viene a la mente una palabra pero no das con el nombre completo. Lo dicho: una prueba para darte cuenta de la mucha música que has escuchado en los años que te acompañan. Una hazaña sin importancia.
martes, septiembre 01, 2026
VOLUME ONE 723: SOFT CONTROL (THE AFGHAN WHIGS)
Los seis años que separan los seis primeros álbumes de The Afghan Whigs de los cuatro siguientes, entre 2008 y 2014, no redujeron la capacidad de Greg Dulli y sus amigos para crear las seductoras atmósferas que envuelven el conjunto de su discografía. Al llegar al décimo trabajo, la banda exprime una identidad reconocible que ni puede ni quiere quitarse de encima, esa marca de fábrica que confiere a las hechuras rockeras unas esencias souleras. Me cuesta encontrar grupos con los que comparar. Siempre se ha atribuido a Dulli y su formación principal este hermanamiento, aunque en los discos que sucedieron al paréntesis se perdiera cierta sutileza para dar entrada a más corrientes revueltas, a más claroscuros. Soft control (BMG, 2026) deja entrar más luminosidad y por momentos recupera las excelencias de Black love y 1965. Algún peldaño por debajo de aquellas diabluras, pero otro buen álbum de los Afghan Whigs.
Nota: 7,5/10
jueves, agosto 27, 2026
BONUS TRACK 336: BOSTON (BOSTON)
Leo sobre esta efeméride, el medio siglo desde la aparición del álbum Boston, de la banda del mismo nombre, y me caen preguntas. ¿Nos acordamos de este grupo, de aquel exitoso disco? ¿Fui alguna vez maduro o adulto en lo que se refiere a gustos musicales como para detenerme bien a saborear este paradigma del llamado rock orientado a adultos (AOR)? ¿Por qué Boston era adulto y Led Zeppelin no? ¿El resto del rock era para la juventud?
Nunca sintonicé con aquello, con ejemplos como Boston, o más tarde Asia, Journey, Toto, Chicago, Kansas. Me costó encontrarle atractivo cuando era joven, no consigo hallarlo siendo algo más que adulto. El caso de Boston se analiza siempre a través de la figura de su líder, Tom Scholz, y su perfeccionismo enfermizo, su manejo tecnológico, su ansia de control. Boston, el álbum, es una obra suya aunque le acompañasen otros cuatro músicos con los que acabó a disputas.
Dicho esto, aquel álbum de debut que recupero ahora es un buen trabajo. No se puede negar su efectividad para perpetrar algún buen single (ese reconocible More than a feeling a la cabeza), su limpieza sofisticada, cierto afán de perdurar o trascender. Fue un bombazo que entusiasmó al público que supo disfrutarlo. Dudo si ahora lo disfrutará como entonces. A mí, como se dice, sigue pareciéndome ni fu ni fa.
martes, agosto 25, 2026
GREATEST HITS 382: ROOSTER (ALICE IN CHAINS)
Vete a saber en qué dimensión flotaba Layne Staley cuando se sentó en aquel estudio para cubrir el encargo acústico de la MTV a mediados de los noventa. Nos cayeron unos cuantos buenos conciertos en aquel formato (a veces sutilmente enchufado), algunos con el sonido prístino y reconfortante que le salió a Alice in Chains en su propio capítulo. Parece mentira lo calmosas que suenan sus canciones libres del nihilismo eléctrico que caracterizaba a la banda. Canta Layne que él sabe que va a morir, voz premonitora de su destino no mucho tiempo después. Rooster es una de las cimas del grupo, no sé si testimonio generacional de un tiempo y un periodo musical que acabó borracho de su impacto hasta acercarse al olvido. Para mí el tesoro de una época que clavó sus espuelas en la espalda y que, de vez en cuando, consigue acariciarme con un escalofrío.
domingo, agosto 23, 2026
LIVE IN 321: AQUELLAS CANCIONES, AQUELLAS BANDAS QUE CREÍMOS PERFECTAS
Escojamos a uno de esos grupos musicales que nos hicieron memorable la primera juventud. U2. Elijamos una de sus mejores canciones, de esas con letra, interpretación y clímax perfectos. Pride. Suena en una emisora, nos acompaña en el coche. Son cuatro minutos que nos reencuentran con aquel joven que escuchaba este tema y se entusiasmaba con la banda, que se introducía con voracidad (y algo de irracionalidad) en todo cuanto tenía que ver con aquel grupo. Pride es cojonuda. U2 ya no.
Hace poco nos descubrieron nuevas canciones, sí, los mismos cuatro tipos con los que aprendimos a amar el rock primero y la música después (o al revés, también es válido). Un Ep, luego otro Ep. Y parece que pronto van a dar forma a un nuevo Lp. Han seguido sonando más canciones. Se escuchan, pasan y escapan. Quiero pensar que algo nos dicen, me esfuerzo por que lo hagan. Me cuesta. La juventud, con su éxtasis, quedó atrás.
lunes, agosto 17, 2026
VOLUME ONE 722: TEMPLE SONGS (LAURA VEIRS)
Es una sólida abonada de este blog, Laura. Tenemos debilidad por ella, tan frágil que parece. Desde su bautismo hasta el día de hoy, la adorable Laura Veirs nos ha dado calma cuando más se agita todo, luminosidad mientras amenazan las tinieblas. Su voz serena y flotante como la de un hada vigilante que nos narra un cuento ha estado presente cada dos o tres años con discos de porcelana, folk de texturas delicadas, no siempre vidriosas. Temple songs (Raven Marching Band, 2026) cumple esos rasgos. Es un capítulo más de autoestima y superación tras su ruptura con Tucker Martine, productor y pareja. Laura ahora se lo trabaja todo: escribir, grabar, producir, arreglar, interpretar. Y todo le sale bonito, en menos de media hora. La seguimos queriendo mucho.
Nota: 8/10
miércoles, agosto 12, 2026
GREATEST HITS 381: AIN'T NO SUNSHINE (BILL WITHERS)
Mi eclipse consiste en darle la espalda al sol, tumbado junto a una piscina y sin más compañía que la de un libro que retrata a los gallegos en su emigración. Tengo una playlist a mano, 96 minutos repartidos en 28 canciones que mencionan, celebran, honran o aluden al sol. Yo mismo la he elaborado como respuesta íntima a la expectación colectiva. Se hace de noche durante algo más de un minuto; en ese momento no me da la vista para seguir la lectura. Y Bill Withers, en reproducción aleatoria, canta justo en esos segundos que el sol ya no desprende brillo. Magia.
sábado, agosto 08, 2026
UN BREAK POR GLEN
Me esfuerzo por llenar de variedad este cuaderno de vicios y virtudes, por cambiar perfiles, explorar músicas, saltar de un tiempo a otro. Pero llevo días estancado en el abatimiento causado por la muerte del muy querido Glen Hansard y la inspiración no sale. Al mismo tiempo me asombra y conmueve la enorme respuesta de afecto que Dublín ha brindado a su entrañable busker: la despedida masiva en la catedral, la multitud en las calles donde cantaba, la unión de su familia y sus amigos con letras y canciones. Sí, la música regala a los seres más queridos.
Todo ello, y esas canciones magníficas a las que he vuelto estos días (Low rising, When your minds made up, Falling slowly, Lowly deserter, Didn't he ramble, Time will be the healer, Movin’ on, Good life of song, Between us there is music, Bearing witness) me dejan adormecido, con afectada pereza. Es tiempo de un break. Espero volver pronto con energía y ganas, más animado, con nuevos vicios y virtudes.
martes, agosto 04, 2026
BONUS TRACK 335: OCEAN RAIN (ECHO AND THE BUNNYMEN)
Qué chulas portadas las de los primeros discos de Echo and The Bunnymen. El cielo en la orilla del mar, la cascada entre el hielo, una barca a través de una gruta, el bosque pantanoso en la noche. Siempre con cuatro tipos en la imagen, firmes y contemplativos. Estamos en los primeros años ochenta.
Los Echo nunca estuvieron entre mis inquietudes. A algunos de sus coetáneos me acerqué mucho más y de otros me alejé enseguida. La neutralidad se impuso respecto a McCulloch. Pero he dedicado algo de tiempo a repasar alguno de aquellos viejos álbumes, como el de la barca en la gruta, Ocean rain (1984).
Sí, como recogen las reseñas, la música está más arreglada y pulida, es menos siniestra y más cautivadora. Es posible que el grupo llegase a su cima melódica, con pasajes de belleza acústica, y temas como Seven seas, Ocean rain y el fantástico The Killing Moon sirvieron para que de alguna manera Echo dejaran algo de huella para la posteridad.
miércoles, julio 29, 2026
EL MÚSICO QUE ME HABRÍA GUSTADO SER
El músico que me habría gustado ser... yo, que no sé tocar ningún instrumento. En Grafton Street lo fui a buscar aunque no estuviera, ante el callejón donde sus canciones gritaban de noche. En aquella sala de Bruselas, a dos metros de sus pies, lloré porque supe que muy pocos más conciertos en mi vida serían tan hermosos como aquel. El músico al que me hubiera encantado ofrecerle mi amistad, con el que habría compartido manos, hombros, dolores e ilusiones. Hoy lloras por la alegría que te dio, por la bondad, por la furia y ternura de la música. Amigo Glen, contigo siempre.
BOOTLEG SERIES 139: LOS DOORS, DESPUÉS DE JIM
No fueron seis álbumes de estudio legendarios. The Doors publicaron más discos tras la muerte de Jim Morrison, que muy poco tuvieron de leyenda. Dos seguidos, uno poco más de un mes después de la desaparición del Rey Lagarto, Other voices, a finales de 1971. El otro un año más tarde, Full Circle. Ahí acabó todo, Elektra dijo adiós. Nadie se acuerda de ellos, ninguna de sus canciones se incluyó en ninguna recopilación de la banda. Muy poco tienen para recordar.
Ojo: no son malos discos, tampoco memorables. Su desgracia es haber aparecido después de Jim. Cantan Manzarek y Krieger, y dirías que en algún tema no desentonaría un quejido de Morrison. Un poco de blues y otro poco de rock, ni rastro de psicodelia. Factura correcta, escasez de sustancia. Tengo una exótica edición de una copia que reúne los dos trabajos en un solo disco. No son fáciles de encontrar. La historia, el mito, todo ya estaba escrito.
domingo, julio 26, 2026
BONUS TRACK 334: BRINGING DOWN THE HORSE (THE WALLFLOWERS)
Pues han pasado 30 años desde entonces, de aquel momento en que pensamos que este grupo sería "the next big thing". Lo fueron durante un rato. Con One headlight como pasaporte de garantía. No recuerdo cómo, pero acabé viéndolos en un concierto en Madrid, con alguna entrada vip o algo parecido en mi bolsillo y desde lejos, tanto como para no advertir ningún parecido entre Jakob Dylan y su famoso padre. Tenían su segundo álbum recién salido del horno, un disco limpio y elegante, vibrante, encantador, un trampolín hacia nuevas alturas, quizá una consolidación. Porque cuatro años antes habían salido de la nada, y en la nada se quedaron hasta que de alguna manera fueron a parar al conocimiento y la intuición de T Bone Burnett para que les produjera su segunda oportunidad.
Y esa fue Bringing down the horse (1996). Con ese temazo que sigue siendo One headlight. A Dylan junior le secundaban músicos de sesión (y de banda) de futura consagración como Michael Ward y Rami Jaffee, y asomaban como invitados desde Patrick Warren a David Rawlings, de Sam Phillips a Mike Campbell, además del padrino Burnett. El segundo disco de The Wallflowers desprende las emociones de una nostalgia luminosa, y suena tan bien en una década como en otra, entonces y treinta años más tarde.
miércoles, julio 22, 2026
LIVE IN 320: REDESCUBRIR MÚSICA, VOLVER AL PASADO
Conviene este ejercicio. Sirve para reencontrarte con quien eras. En aquella denostada década de los ochenta que aprendimos a apreciar más tarde. Las bandas que nos enseñaron a escuchar música. A comprar discos. A grabar cintas. Los grupos de los que nos olvidamos porque llegaron otros. Aunque nunca se fueron. La música desde el principio: la forma en que una banda hace nacer un sonido y lo va alimentando, haciendo crecer, transformando, el grupo que cambia y la música también a su alrededor. Tú cambias... Y llega un momento en que te apetece volver al principio. Escuchar los discos de aquel grupo uno a uno y por orden, y revivir al chico que los escuchaba tan atento.
viernes, julio 17, 2026
VOLUME ONE 721: FOREIGN TONGUES (THE ROLLING STONES)
Poco más puedo añadir que no hayan dicho y escrito los expertos. No les voy a llevar la contraria. La vida pierde el encanto que le encontramos si en ella no están los Rolling Stones. Sensaciones.
A lo largo de un extenso paseo marítimo en el otro extremo del país dedico parte de su recorrido a pie a la segunda hora de mi vida para el disco que estos viejetes han grabado contra las leyes de la naturaleza o el achaque de sus huesos, o contra el aburrimiento. Y me divierto tanto como la primera vez, y como las que vendrán, seguro.
Quiero que hasta el fin de los días me hagan compañía estas guitarras que se cruzan, la armonía eléctrica que junta a Keith con Ronnie. Quiero que los yeahs balsámicos y seductores de Mick me sigan diciendo que aún estoy despierto, aún puedo caminar erguido un largo trecho. Quiero que el rock siga señalando el rumbo de mis pasos. Porque en la sangre de estos abuelos, cierto, nunca le llega la hora.
Música nueva en alma vieja, riffs ardientes, estribillos calientes, canciones sobresalientes (In the stars, Mr. Charm, Divine intervention, Never wanna lose you, Side effects). En otra era, en otros tiempos, aquí siguen tan puros, tan auténticos, genuinos monarcas del rock and roll, más de sesenta años después. Lean.
Nota: 8/10
jueves, julio 09, 2026
GREATEST HITS 380: JAVELIN (KEVIN MORBY)
Tocan vacaciones, un respiro, descanso, un viaje. Viajar está bien, dejarse caer en otro lugar e imaginar. No pensar, no preocuparse. Escuchar música. Si alguien cae por estas líneas en algún momento, os dejamos unas canciones para pasar un rato en buena compañía.
"Sabes que soy feliz viajando. A través del aire, por la autopista, como una jabalina". Campo a través, por caminos de tierra, sobre mis botas, en moto, en la autopista. Con Kevin Morby.
GREATEST HITS 379: DO I WANNA KNOW (DUA LIPA & ARCTIC MONKEYS)
Hacemos la vista gorda. Los monos llevan tiempo domesticados y en anodina sintonía. La juventud queda tan lejos para ellos como para nosotros. Cuando vuelve aquel arrebato, eso sí, aún serpentea un escalofrío. Lo cool de plástico no me va, puestos a elegir, mejor el latex de Dua Lipa, más notable aquí que sus aliados árticos.
GREATEST HITS 378: STOLEN CAR (BETH ORTON)
Como arrancar un coche, robado o no, y dejar que las ruedas se acoplen al asfalto. Así avanza la canción que nos dio a conocer a la espigada británica Beth Orton. Llega un momento en que cada instrumento se entrelaza sigilosamente bajo la cristalina languidez de Beth, que después de aquel estreno nos dejó bellos, aunque poco frecuentes, testimonios de su arrebatadora exquisitez.
GREATEST HITS 377: GOING TO TOWN (THE AFGHAN WHIGS)
Aquel amor negro era un álbum de rock muy negroide, guitarrazos con estilo, chulería eléctrica para conquistar curvas con acento soul. Greg y los Whigs chasqueaban los dedos y se llevaban el botín. Siguieron en la senda negra algún tiempo más hasta que se volvieron más oscuros, de una espesa turbiedad. Somos mayores.
GREATEST HITS 376: A CARA O CRUZ (RADIO FUTURA)
El duelo entre 37 grados y A cara o cruz acaba siempre en tablas. Lógico, en un álbum tan impecable nada sobresale. O todo. Las supe de memoria, cada sílaba, cada nota, cada giro de Auserón en su voz, los ritmos tan parecidos de cada canción. El coche me ha reconectado con Radio Futura, el mejor grupo del rock español más añorado. "Pongamos las cosas claras".
GREATEST HITS 375: A NIGHT LIKE THIS (THE CURE)
Rulaban los discos, los casetes. Música que escupía la radio por las noches, que buscábamos en las tiendas durante los recreos del instituto. Nos creíamos guays por estar a la última, por hablar y alabar a las bandas que descubríamos, de las que nuestros mayores no nos hablaban porque no conocían. Con sus trajes caídos, el pelo enmarañado en las cabezas grandes, los labios pintados. Una seductora oscuridad. Robert Smith y su grupo.
viernes, julio 03, 2026
LIVE IN 319: SIR TOM, KING JONES
Es un señor mayor que camina despacio al salir al escenario, también al marcharse, con la espalda un poco encorvada, precavido para no tropezar. Pero mientras canta se mantiene firme, alguna vez apoyado en un taburete, otras veces en pie, sonriente al agradecer, presentar sus canciones o contar una anécdota, profundo y poderoso al cantar. Le basta muy poco a Tom Jones para reafirmar su categoría de gigante.
Este jueves en el Coliseum de A Coruña, el galés, solo con su presencia y 86 años encima, impuso su condición de mito. Willie Nelson sigue grabando discos y es mayor que él, recordó. Y cuando en los setenta actuaba en Las Vegas coincidió con Elvis, contó. "Elvis me dijo", se rió.
La edad y el cansancio no desgastan en absoluto el vigor de su voz inmortal, un lujo que embellece aún más canciones con las que hace cinco y seis décadas se enamoraban nuestros mayores (la divertida It’s not unusual, la arrebatadora Delilah), o que más tarde nos llevaban a la pista de baile (If I only knew, Kiss, Sexbomb).
Ante una audiencia con predominio de edad madura, sir Tom Jones navegó por unos cuantos de aquellos éxitos del pasado remoto y por otros no tan lejanos, actualizados, reinventados, inmunes a la pérdida de encanto: It’s not unusual en clave acústica, Sexbomb con barniz de blues.
Pero en sus versiones (de Bob Dylan, Leonard Cohen, Cat Stevens, Ry Cooder, The Waterboys) elevó su magisterio. Esa capacidad para reinterpretar las joyas ajenas, alejarlas del enfoque del original y dotarlas de trascendencia (Tower of song, Not dark yet, This is the sea) subió la emoción de la velada, la entrega a su sabiduría.
Unas bailaron en pie ante sus butacas, otros no escatimaron aplausos de satisfacción. Ovación para la nostalgia y sin discusión. Sir Tom arrancó confesando que estaba envejeciendo (I’m growing old) y terminó rejuvenecido con todo un incunable eterno (Johnny B. Goode, de Chuck Berry) para rugir que el rock y la música popular no tienen edad. "Que Dios os bendiga", se despidió Mr. Jones con paso corto, despacio.
(Con mi permiso)
No solo suscribo esto, lo firmo.
martes, junio 30, 2026
BONUS TRACK 333: THE KÖLN CONCERT (KEITH JARRETT)
Una película me lleva a este disco, a una proeza histórica. Pero no vuelvo a aquel álbum, recupero las sensaciones que me produjo aquella vez que lo escuché a través de la historia que cuenta este filme. Hablamos de Köln 75, hablamos de The Köln Concert, una de las citas que en 1975 dedicó Keith Jarrett, solo ante un piano, a improvisar ante una audiencia imbuida con su música, con la conexión extrasensorial, extraterrestre, de un músico con su instrumento. La grabación se convirtió en uno de los discos de jazz más vendidos de todos los tiempos. Un tesoro, un monumento.
Jarrett, que había dejado atrás su paso por la banda de Miles Davis y ya tenía el abrigo del sello ECM, arrastraba dolores de espalda y de un día para otro viajó de Zúrich a Colonia por carretera para plantarse en el auditorio de ópera de la ciudad alemana ante 1.400 personas en un concierto que había organizado una joven entusiasta de 17 años, Vera Brandes. A Vera y sus amistades sigue la película Köln 75 en gran parte de su metraje. Otro poco es para Jarrett y un periodista norteamericano. A partir del momento en que una y otro se encuentran estalla una fascinante, poderosa explosión de música, cine e improvisación increíble.
Desaparece un rato cuando puedas. Piérdete entre las teclas de aquel piano.
domingo, junio 28, 2026
BOOTLEG SERIES 138: EL DISCO PERDIDO DE RODNEY CROWELL
Una de álbumes perdidos. Esas colecciones o piezas sueltas que en un tiempo lejano grabas y guardas o de las que te desentiendes y olvidas por completo. Eso le ocurrió al bueno de Rodney Crowell hace veinte años, que perdió la noción de canciones que había grabado, algunas en compañía de buenos amigos (Guy Clark) y amigas (Emmylou Harris). Hoy las ha recuperado de sus archivos en lo que, él admite, se puede considerar un disco perdido que pasa a engrosar su amplia y rica discografía: Then again (2026). Entonces no encontró el momento, o el sentido, de ver la luz; ahora son parte de un legado que Rodney siempre ha cuidado con mimo. Aunque se advierte cierta irregularidad en el conjunto, no se puede negar la entereza y la emoción que hacen fuertes un manojo de buenos temas, entre ellos los bendecidos con las voces de sus queridas amistades.
miércoles, junio 24, 2026
SOUNDTRACK 301: EL BAJO PERDIDO DE McCARTNEY
Más McCartney. Su bajo, ese Hofner bello y delicado, su artilugio reconocible con la caja en forma de violín, el instrumento que acompaña su creatividad e identidad como Beatle y más allá. Los fans conocerán la historia, lo que tiene de mito y de realidad; el resto tenemos la oportunidad de seguirla, más o menos fascinados, con los hechos y la investigación que ofrece el documental El bajo perdido de McCartney.
Esto es: en 1961, la época de Hamburgo, Paul compra un precioso bajo Hofner con el que compone e interpreta las primeras canciones de los Beatles. Va a todas partes con sus cuatro cuerdas. Poco después lo alterna con otros bajos de la misma marca, pero el primero del 61 lo lleva encima en sus giras y grabaciones, para ensayar o simplemente porque está ahí, testigo silencioso de la evolución de la banda hasta su separación.
Más de diez años después, cuando Paul había creado Wings, el Hofner del 61 desaparece, es robado de un camión con más equipo musical dentro. A Macca no le duele la pérdida al principio, ya había pasado página y aquel bajo lo asociaba al tiempo Beatle, al que ya nadie quería regresar. El documental nos muestra cómo la búsqueda de aquella reliquia se convierte años más tarde en una aventura fascinante.
Periodistas, beatlemaníacos, antiguos colaboradores de Paul en su carrera, ingenieros de sonido, restauradores de instrumentos y el propio Macca van relatando lo que pasó con aquel bajo perdido hasta por fin dar con su paradero medio siglo después, hasta que volvió a las manos de McCartney, su pieza maestra.
jueves, junio 18, 2026
SOUNDTRACK 300: THE MIDDLE
Desconozco si alguna vez la compararon con The Simpsons, pero me valen las similitudes. El Springfield de la profunda América en la genital serie de animación sería el ficticio Orson de Indiana donde los Heck de carne y hueso comparten sus contratiempos de familia americana de clase media tirando a baja. Llego tarde a The Middle, que empezó a emitirse en 2009 y duró hasta 2018, pero el atracón de la primera temporada me ha dejado prendado de esa familia y sus vivencias, las rutinas del matrimonio y crecimiento de sus tres hijos. Con la acidez y la ternura como fórmula en el tono, algo de incomodidad despiadada y bastante mala leche.
La patosa, invisible e ingenua Sue que nada encuentra a su medida. El perezoso e inadaptado Axl, un parásito en calzoncillos adicto a la idiotez. El entrañable y pequeño Brick, que repite palabras en voz baja y no se despega de los libros. La entregada, nerviosa y abnegada Frankie, madre coraje mal pagada. El franco, despreocupado y poco sociable Mike, gigantón padre que no duda en dirigirse con crudeza a quienes más quiere. Cinco elementos, próximos y humanos, que retuercen los esquema de la mediocridad familiar americana, espejos donde vernos reflejados.
miércoles, junio 17, 2026
VOLUME ONE 720: PEACHES! (THE BLACK KEYS)
Qué bien sienta un poco de crudeza en la vibración de las cuerdas, la música a palo seco, sin embudos ni maquillajes, cocinada al natural, lanzada como una roca a ras de tierra, de una intensidad pura, intimidante. Blues grasiento untado en soul, rock desde las entrañas. Los Black Keys en su versión más rústica, dando prolongación a aquel mejunje sucio que era Delta Kream (2021) ahora con Peaches! (Easy Eye Sound, 2026), deliciosa y refrescante falta de aseo para revestir canciones ajenas.
La pausa de cinco años que se dieron Dan y Patrick en mitad de la pasada década dio paso a un arrebato de producción de seis álbumes hasta el presente. Nada que reprochar al vicio de trabajar que sufre Auerbach, como padrino, conductor e intérprete al amparo de su factoría discográfica. La banda se ha lanzado a la pista de baile o ha navegado por los pantanos, quizá por capricho, puede que de acuerdo a su estado de ánimo, nunca sin defraudar.
Nota: 8/10
jueves, junio 11, 2026
SOUNDTRACK 299: HILLEL Y RHCP
El bonito cadáver en la historia de Red Hot Chili Peppers fue Hillel Slovak. Entre su público hubo quien se bajó del bus cuando su guitarrista se apeó del mundo con un empacho de droga y angustia cuando los años ochenta se acercaban a su fin. Entonces eran unos jovenzuelos un tanto disfuncionales cuya música y espectáculos eran salvajes, abrasivos, también un circo de payasadas. No había lugar a la indiferencia que el funk y el rock de su música escupía. Quedaba camino por allanar, superficies que pulir, otras revoluciones que protagonizar, en los estudios y en los escenarios. Un relato que mejorar. El peso de Slovak en las primeras ecuaciones de RHCP se cuenta, con la distancia justa entre la frialdad de los hechos y el calor personal de la nostalgia, en el documental El origen de RHCP. Nuestro hermano Hillel.
El género del docudrama musical lleva años regalando brillantes ejemplos, bien sea para retratar a Metallica, Amy Winehouse o Taylor Swift. El film que recupera aquellos años de los Peppers, aquella época bañada en ácido en la que solo el batería Jack Irons parecía el único tipo con algo de sensatez, es tan notable como aquellos ejemplos. Cuarenta años después, Irons, Flea y Kiedis repasan los excesos de su juventud, sus aventuras musicales, las idas y venidas de un proyecto imprevisible, y ensalzan a un amigo, un hermano, que sin duda fue determinante en la orientación que tomó la banda, en un sonido nervioso que con los años mejoraría pero también se estancaría. Llegaron nuevas épocas. Hillel no supo sobrevivir, que lo hicieran sus amigos casi fue un milagro.
martes, junio 09, 2026
BONUS TRACK 332: BLOODFLOWERS (THE CURE)
A estos calificativos responde el álbum Bloodflowers (2000), un trabajo que se lanzó en su día con más timidez en la presentación de los primeros temas, más bien sin singles vendibles. Pero tal carencia en absoluto juega en contra: el disco, largo, profundo e hipnótico representa la fuerza más contagiosa de una banda cuyo culto nunca ha menguado y encuentra generaciones mucho más jóvenes. Las canciones de estas flores de sangre alcanzan el poderoso éxtasis que hace dos años tuvo el fascinante regreso de Smith y sus góticos compañeros, con el disco Songs of a lost world, tras un extenso descanso.
miércoles, junio 03, 2026
LA CASITA ROSA
La casita de marras, la de Benito, es rosa. Y la única casa rosa que yo conozco cuando la música está de por medio es Big Pink. ¿Elegirían Benito y su gente este color por su admiración por aquellos tipejos que a finales de los sesenta se encerraron en una casa rosa de Woodstock para componer e interpretar una músicas inigualable? Lo dudo mucho. ¿Sabrán los privilegiados ocupantes de esa casita bailonga que otras raíces y tradiciones musicales se mezclaban y festejaban hace más de 50 años en otra pink house? Lo dudo más. En el sótano de aquel escondite la música encontró una catedral.

























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