sábado, enero 24, 2015

SOUNDTRACK 163: WHIPLASH… RITMO


Whiplash (Damien Chazelle, 2014) o entrar en la música, sentirla, vivirla. Ser música. Música es sudor, es sangre, son lágrimas. Pasión y renuncia, exigencia y disciplina, si de verdad es música a lo único a lo que te quieres entregar. Subirse al tren del ritmo, acelerar y frenar. Golpear una caja, un plato y abrazar el eco. Soplar y apretar para embellecer el viento. Acariciar las teclas y conquistar el cielo.

Whiplash es un film para músicos y para amantes de la música. Para naufragar en su sonido. No importan sus trampas, sus complacencias, la alegría con que traspasa un par de límites. Whiplash vibra y retumba. Te agarra del cuello y te traga. Y ganará dos o tres Oscars.

lunes, enero 19, 2015

VOLUME ONE 352: MODERN BLUES (THE WATERBOYS)


Destapamos la sección de vinilos del nuevo año. Algunos ya han pasado por la aguja, este es el más grato. Británicos grabando en Nashville cantando a Elvis, a Hendrix, a Charlie Parker, a Marvin Gaye, a Kerouac, a Escocia… Modern blues (Harlequin & Clown, 2015), titulan The Waterboys. Algo de blues hay, sí, pero sobre todo esa constante energía rockera que Mike Scott gasta, seguro y valiente, tipo de una pieza, vibrante cantando, emocionante escribiendo.

Brillantes vuelven los Waterboys, uno de los pocos grupos a los que no les puedes encontrar bajones en la década de los 80. Siempre me gustaron (a Scott lo disfruté en mi playa hace años), aunque en sus últimos trabajos ya no tuvieran canciones legendarias. A Modern blues es fácil encontrárselas. Y a la primera escucha: la vigorosa Destinies entwined, la escalofriante I can see Elvis, los diez minutos colosales de Long strange golden road. El disco es vigoroso, elegante, emotivo, auténtico.

Nota: 8,5/10

domingo, enero 18, 2015

LIVE IN 168: BLACK CROWES, VIDA ETERNA


Digerida la noticia sobre la separación de los Black Crowes, comunicada por Rich Robinson a través de unas explicaciones que convierten a su hermano Chris en el responsable de la ruptura, evito caer en lamentaciones. La vida de una banda no es más que eterna en el sentimiento de admiración que embarga a su público, me digo.

Los Crowes estaban ya distanciados. Su último disco de estudio es de hace cinco años y su último concierto, de finales de 2013. Cada miembro estaba metido en otras historias musicales (Chris con su hermandad, Rich a su aire, Gorman y Greene en otro grupo, los demás colaborando). No dudo de que habrían grabado otro gran disco si pusieran empeño, ni de que sus actuaciones seguirían siendo vibrantes y cautivadoras, como las dos que tuve el placer de disfrutar en Vitoria y Londres. Pero 24 años de discos, giras, peleas, éxito, proyectos y todos los vicios y manías que acompañan al rock and roll, desgastan y a veces matan.

La música de The Black Crowes, por suerte, no se enfada y vive siempre.

jueves, enero 15, 2015

JONES STREET



Jones Street, Greenwich Village, New YorkOne year ago.
En el origen, en el encuentro, donde la música entra y cura. Una mañana helada en busca de un punto en el suelo. Un grandioso recuerdo para tiempos de debilidad y angustia, tiempos de cambio y esperanza. I’m always here for you.

lunes, enero 12, 2015

SOUNDTRACK 162: BIRDMAN


Llegado a este punto, con fotogramas sin medida en la retina y miles de argumentos que se entrecruzan, confunden y olvidan en la memoria, el gusto, el interés, la paciencia y la tolerancia que aún mantengo por el cine me piden algo diferente de verdad, me piden riesgo, extravagancia, coraje… propuestas extraordinarias que me dejen clavado en la butaca o me dejen horas pensando en ellas. Birdman, la película recién estrenada de Alejandro González Iñárritu, lo hace. Es extraordinaria. Como también lo son Gravity, Boyhood, The Artist o Heat, Magnolia y El club de la lucha si me voy más atrás.

Birdman revela (más bien confirma) la maestría técnica de Iñárritu, perseguidor con su steadicam de los pasos y sobresaltos de los actores durante todo el metraje. Esa prodigiosa pericia narrativa la refuerzan un reparto en estado de gracia (inmenso Michael Keaton, imponente Edward Norton) y una visceral lectura, tan realista como pesimista, de la popularidad efímera, de la inutilidad de la crítica y la irrelevancia del reconocimiento artístico en este, a menudo, nauseabundo mundo contemporáneo.

viernes, enero 09, 2015

BONUS TRACK 141: WORKIN’ WITH THE MILES DAVIS QUINTET


El jazz desentierra sensaciones y garabatea ilusiones, las sensaciones reclaman el jazz, su humo y sus escenas en blanco y negro. No sé, por ejemplo, después de un día tonto, de un susto, una espera anodina y un largo paseo a medianoche, lejos de las junglas de asfalto pero a una orilla de las olas de una bahía tranquila. Hace un año nos íbamos a New York. Solo recordarlo me lleva de nuevo allí, adonde he de volver. Esta música también me hace viajar allí.

En la otra orilla, en New Jersey, el estudio de Rudy van Gelder abría las puertas al quinteto de Miles Davis. En dos sesiones de 1958 grabaron los preciosos álbumes de los gerundios para Prestige: Cookin’, Relaxin’, Workin’ y Steamin’ with The Miles Davis Quintet: Red Garland al piano (qué maravilloso y seductor suena en el tema inicial, It never entered my mind), Paul Chambers al bajo, Philly Joe Jones en la batería, John Coltrane con el saxo tenor y Miles soplando la trompeta. Workin’ es música sin prisas, para acariciar. Oro.

domingo, enero 04, 2015

BONUS TRACK 140: MUSIC (CAROLE KING)


Hace tiempo escuchaba a gente adorar a Carole King. Se puede llegar a este punto, sí. Por convertir en arte la composición musical, y también la interpretación. Carole componía en el Brill Building de New York junto a Gerry Goffin maravillas de los años 60 que en aquellos años y más adelante cantaron The Shirelles, Aretha Franklin, The Drifters, The Monkees, Manfred Mann, The Byrds, The Crystals, Rod Stewart… A principios de los 70 Carole empezó a cantar, sentada en el piano. En aquella década firmó un disco por año, incluso dos. De 1971 es su obra maestra, Tapestry, un disco superventas maravilloso, y en ese mismo año firmaba Music, otro álbum que en absoluto queda ensombrecido por el anterior. Porque la música que compone y canta Carole King suena inocente y se digiera madura. Su entereza y preciosismo son lección para cualquier época. Music tiene sabrosas canciones perfectamente desarrolladas y cantadas como Brother, brother o Sweet seasons, temas que muchos años después conservan intacta la virtud de enamorar.

sábado, enero 03, 2015

GREATEST HITS 168: THE WOMAN IN YOU (BEN HARPER)


Entramos en 2015 bien derechos, con el pie correcto, paciencia, emoción, un nuevo horizonte y música estupenda para que a la mejor compañía no le falte el mejor de los complementos de esta (y de todas las) vida(s). Ben siempre está ahí, y las mujeres, nuestras mujeres, también. Ben no falla, ellas tampoco. Nosotros tampoco debemos fallar. “The woman in you is the worry in me”, gime Ben, el inmenso y celestial Ben Harper. Mmmm. El tema, The woman in you, es más largo en directo y cuando estalla, como se intuye en este montaje reducido, sobrecoge su remolino de gritos, guitarra y percusión. Empecemos bien el año, pronto llegarán nuevos oyentes. How you doing? Muak.

sábado, diciembre 27, 2014

VOLUME ONE 351: INVISIBLE HOUR (JOE HENRY)


Joe, Joe Henry. Hoy en día la música, mi música y el modo en cómo la experimento, se explica en Joe Henry y en todo lo que pasa por las manos de Joe Henry: por lo que sé de él, por lo que él escribe e interpreta, por su trabajo y por todo lo que intuyo a su alrededor. Fino músico, emotivo cantante, genial productor.

Este disco es para sentirlo reposado, (estoy de acuerdo, Dufresne) para que su latido se confunda con el nuestro mientras estamos trabajando o leyendo por la noche, o mientras huimos. Invisible hour (Ear Music, 2014) se grabó en 2013 y Joe lo dejó madurar casi un año. Habla de las relaciones, del tiempo, del matrimonio, del recuerdo. Sus líneas no tienen desperdicio, sus canciones, bellas, densas y de un delicado poder enternecedor, tampoco. Joe salió de gira poco antes del verano, pasó por España, gastó millas y países, y volvió a seguir grabando y produciendo (en 2015 nos espera otra vez con Bettye LaVette). Él sin banda, una o dos guitarras, un piano, su hijo con su saxo y un clarinete. Maravilloso. Me encantaría conocer a Joe Henry, hablar sin parar y escuchar música con él.

Este disco no está en ninguna (o casi ninguna) de las listas de la mejor música del año que se han publicado en papel o pantalla. Qué importa. La única lista de referencia, la única que vale de algo es la que configuramos nosotros mismos. La calidad la decidimos nosotros y muchas veces coincide con la calidad que aprecian muchos otros. Invisible hour es uno de los mejores discos de 2014. Nota: 9,5/10

Feliz 2015 y feliz música.

LIVE IN 167: LUIS MORO & TRIBECA’S BAND, BETANZOS 2014


Son contados los conciertos vividos este año… El bueno de Amos Lee se portó muy bien en Barcelona, el maestro Joe Henry nos brindó el mejor regalo musical del año en Avilés, y Luis Moro y su banda demostraron este viernes en Betanzos, en el Café Lanzós, que la música se vive, que le música hierve, explota y entra en nosotros.
A Luis Moro lo sigo desde hace mucho tiempo, aunque había perdido la cuenta de los años que llevaba sin verlo en directo (tampoco me gusta abusar demasiado de algo o alguien, y además tengo mis manías). Él toca solo, en dúo, en trío y a veces con su banda al completo. Fran, Andy, José y Luis forman ahora la Tribeca’s Band. Se entienden de maravilla aunque puedan ensayar menos de lo que desean. Quizá no les haga falta. Juntos lo dan todo y más. Ellos también hierven. Hay músicos excelentes que no transmiten nada, que son brillantez fría y distante. Luis y los suyos, además de brillantes, son emoción compartida. Se nota en el sudor, en los detalles, en los duelos, en las felicitaciones tras rematar un tema subido a la cúspide.
La música de Luis Moro está hecha, y sobre todo interpretada, para “sentirse bien”. Él mismo lo dice en más de un verso, habla de la música o de las canciones para que hagan “sentir bien”, aunque hablen de angustias, temores, dramas o melancolías. Lleva más de un año presentado su disco de 2013, Cielo color Burdeos, un notable paso adelante en su trayectoria, un disco que hace sentir bien. En Betanzos, la Tribeca’s Band regaló una actuación magnífica, encendida y entregada. Nunca han sido invisibles, seguirán deslumbrando.

miércoles, diciembre 24, 2014

VOLUME ONE 350: GOOD MUSIC



Al cierre de este 2014 que ha sido como un soplo y ha pasado como un rayo, encajo en este post otros discos elogiables con fecha de este año que por razones variadas no han tenido su correspondiente post y reseña particular. Es buena música, merece un detalle. A quien pueda interesar…

-Angus & Julia Stone / Angus & Julia Stone
-Buffalo Clover / Test your love
-Dave Alvin & Phil Alvin / Common ground
-Eladio y los Seres Queridos / Orden invisible
-Hurray for the Riff Raff / Small town heroes
-Ian McLagan & The Bump Band / United States
-Kasey Chambers – Bittersweet
-Loudon Wainwright III / Haven’t got the blues (yet)
-Nell Robinson / The rose of no-man’s land
-Oscar Avendaño y los Profesionales / Demasiado oro
-Ray Bonneville – Easy gone
-Rodney Crowell / Tarpaper sky
-She & Him / Classics
-Steve Gunn / Way out weather
-Stevie Nicks / 24 karat gold: songs from the vault
-The New Basement Tapes / Lost on the river
-The Secret Sisters / Put your needle down
-Yusuf / Tell ‘em I’m gone

martes, diciembre 23, 2014

BONUS TRACK 139: ONLY FOR THE LONELY (MAVIS STAPLES)


Mavis me encanta. La edad engrandece a músicos de sobrada experiencia y (la mayoría de las veces) reconocida trayectoria. Y negros una buena parte (Lee Fields, Bettye Lavette, Sharon Jones). Mavis Staples tiene 75 años y sus trabajos más recientes, los de la última década, son excelentes. Cuando tenía 30 años ya ansiaba soltar riendas, lo justo, porque en los años siguientes seguiría cantando junto a su familia, los maravillosos The Staples Singers. Only the lonely (1970) fue su segundo álbum, en el que repetía temas grabados un año antes en su debut. Con Stax como hogar discográfico y con musicazos a su servicio como los MG’s sin Booker T. y eficaces artesanos de sesión de Muscle Shoals, de la convivencia no podía salir más que un trabajo bueno de verdad. Y este disco lo es. Mavis canta con firmeza, seguridad, pasión. A mí no me tosas, parece decir. Pequeña y matona. Muy grande.

sábado, diciembre 20, 2014

GREATEST HITS 167: HERO (FAMILY OF THE YEAR)


La canción está a la altura de la película en la que suena, Boyhood. El grupo que la compone e interpreta, Family of the Year, me temo que no. El film se rodó durante 13 años, el tema es de un disco de 2012 y (la gran mayoría de) nosotros lo descubrimos este año, primero en el ‘trailer’ y después en el metraje de esta película extraordinaria. La formación californiana lo incluye en su álbum Loma Vista, agotadora muestra de blandengues píldoras pop con vocación de himno y exceso de voces conjuntadas ¡en todos los temas! Hero, en cambio, es una delicia aislada cuya inocencia interpretativa encaja con la emotiva intimidad del ambicioso film de Richard Linklater.

lunes, diciembre 15, 2014

VOLUME ONE 349: BERKELEY TO BAKERSFIELD (CRACKER)



Hay dos caras de Cracker en su décimo álbum de estudio: la que gamberrea con encendidos latigazos rockeros y la que trota acompasada por los sonidos country que suelen salpicar sus discos. Ambos perfiles confluyen en California, universo descrito en los 18 cortes de Berkeley to Bakersfield (429 Records, 2014), visual disco temático por el que discurren calles, locales, lugares, tipos y costumbres de la bahía de San Francisco y de los parajes interiores del estado norteamericano. Son dos discos en uno, 70 minutos: lo mejor del grupo de Lowery y Hickman desde el Greenland de 2006.

Los dos bloques no se pelean, conviven sin empujarse por la virtud del equilibrio que atesoran sus intérpretes. La banda se divierte con textos animados e historias elocuentes, con guitarras distinguidas unas veces y agitadas otras. El primer disco navega descarado y aguerrido, caña que engancha. El segundo transita por espacios abiertos para la contemplación y la nostalgia, a lomos de un caballo sin perder la guitarra refinada y concluye maravillosamente con un par de temazos para enmarcar (I’m sorry baby y Where have those days gone) en uno de los mejores cierres de este año que se va cansando.

Nota: 8/10

viernes, diciembre 12, 2014

SOUNDTRACK 161: SONIC HIGHWAYS, LA SERIE


Volvemos a los Foo Fighters, cuyo último álbum fue reseñado el mes pasado, para ensalzar el emocionante vehículo a través del cual Dave Grohl ha presentado su música y compartido abiertamente sus vínculos sentimentales con la riqueza musical de su país. Es tipo listo Grohl, muy listo; le sobra dinero, carisma y talento y se ha trabajado una producción nada modesta para poner en pie Sonic Highways, la serie del canal HBO.

Excelente documental, sin duda. Ocho capítulos vibrantes, montados a veces a ritmo de vértigo, como si Oliver Stone enlazase los fotogramas, con tomas maravillosas de paisajes y ambientes y retratos conmovedores de los entrevistados, todos ellos Grohl mediante. Y su banda, mientras, currándose las canciones de su nuevo disco, de estudio en estudio, ciudad en ciudad, conviviendo idílicamente en el mundo de las maravillas. Debemos agradecerle que su pasión y el fabuloso equipo técnico con el que ha contado en cada documental nos hiciera sentir casi en nuestra propia carne cómo se vive y se crece en Chicago, Washington, Nashville, Austin, Los Angeles, New Orleans, Seattle y New York.
Podemos ser condescendientes o no con uno de los mensajes finales que Grohl proclama, en un desliz algo sentimentaloide y en un inesperado cara a cara con Barack Obama en un despacho de la Casa Blanca (el presidente con su uniforme de trabajo diario, el músico desgreñado, en camisa y vaqueros y luciendo sus tatuajes): cualquier chico de un pueblo de Virginia (el propio Grohl) puede llegar muy lejos en este país de autopistas sonoras. Él lo ha hecho.

miércoles, diciembre 10, 2014

SOUNDTRACK 160: FINDING VIVIAN MAIER

La historia encaja en el universo literario de Paul Auster. Interviene la dichosa y caprichosa casualidad, que destapa una obsesión oculta, un legado extraordinario y la personalidad misteriosa de una artista anónima. Somos indescifrables. ¿Quién es Vivian Maier? Digamos que la niñera fotógrafo de las calles de Chicago. Algo más que esto cuenta el documental Finding Vivian Maier, dirigido por John Maloof y Charlie Siskel en 2013.
John Maloof, un joven amante de la historia que prepara un libro sobre los barrios de Chicago, compra en una subasta un archivo de fotografías que pertenece a una tal Vivian Maier. Revela unas cuantas fotos y las vende en internet. No dejan indiferente: un historiador advierte un talento prodigioso en esas fotos, contacta con Maloof, investigan, hablan que gente que conoció a la mujer, recuperan cajones llenos de negativos, hasta 100.000: calles, casas, familias, intrigantes autorretratos y sobre todo seres de la ciudad captados espontáneamente por la cámara Rolleiflex que Vivian lleva colgada al cuello allí adonde va, sola o con los niños de las familias que cuida. Fascina su ojo sagaz, la magia del momento atrapado, imágenes que hablan. La comparan con Robert Frank, Diane Arbus, Cartier-Bresson... Se escanean sus fotos y se exhiben en Londres, New York... Y ella, apenas revelaba sus carretes, simplemente hacía fotos en todas partes, fotos y más fotos.
El archivo fue comprado por Maloof en 2007, Vivian Maier, sola, encerrada en su cuarto, moría en 2009. Os puede interesar más. Y más. Recomiendo el documental.

domingo, diciembre 07, 2014

GREATEST HITS 166: RIDERS ON THE STORM (THE DOORS)


Todas las canciones tienen su propia historia en la vida de cada uno. Esta empezó con The Wonder Years, aquella nostálgica serie de televisión con la que crecimos muchos, Aquellos maravillosos años. En uno de sus primeros capítulos, a un siniestro personaje le acompañaba este tema de los Doors en una escena nocturna. Yo me dije entonces… cómo me gusta esta canción. Y encontré a The Doors. Y crecí. Desde entonces he oído muchas veces el tema original y unas cuantas versiones. Algunas son contundentes, entregadas, poderosas, muy buenas, pero la esencia, el alma, el latido interno de Riders on the storm, con su lluvia incesante y su misterioso encanto, solo lo tiene el tema al que la voz de Jim Morrison convierte en inmortal.

BONUS TRACK 138: YANKEE HOTEL FOXTROT (WILCO)


Utilizamos esta sección, con el epígrafe ‘Bonus track’, para reivindicar discos de otros tiempos, lejanos o cercanos, que han dejado huella, que tienen su rastro duradero más allá de las complacencias personales. Discos imperecederos, podríamos decir. Pero hacemos una excepción esta vez a propósito de Wilco y su reciente oferta comercial (recopilatorio básico y caja con rarezas y grabaciones insólitas). Todos los grandes, solistas o bandas, tienen una obra horrorosa, un descalabro monumental. Pues el de Wilco es Yankee Hotel Foxtrot, uno de sus discos que curiosamente atrae las alabanzas de la crítica supuestamente experta y de gran parte de sus fans más aduladores. Pues no, en Tribecasessions aconsejaremos siempre no escuchar este disco calamitoso.

En un ejercicio de masoquismo incomprensible, justo después además de haber visto el documental I am trying to break your heart, en el que se cuenta la gestación traumática de este disco espantoso en la carrera de la banda de Chicago, ratificamos la pobreza que atesora este trabajo incomprensiblemente encumbrado. Lo que unos han llamado inventivo, arriesgado, atrevido, brillante y genial, nosotros lo consideramos pobre, caprichoso, bizarro y descerebrado. Gran parte de la culpa la tuvo Jay Bennett, fallecido miembro con el que hubo encontronazos en la producción de este disco y tras el que se dio de baja en el propio grupo. Demos gracias a que se borrara de Wilco, pues la banda, después de este álbum, no ha hecho más que encadenar sus mejores obras. Yankee…, no lo entiendo por mucho que me detenga a intentar comprenderlo, no hay por donde cogerlo.

jueves, diciembre 04, 2014

LIVE IN 166: IAN McLAGAN


Cada año nos dejan músicos para nunca volver, aunque su música nos quede para siempre. Del viaje final de unos nos enteramos tarde, en pequeños obituarios de la prensa o una página web; del de otros, con más detalles, semblanzas y cobertura mediática. A unos les prestamos poca atención en vida, a otros les tuvimos respeto y cariño. Fue gente que nos hizo disfrutar con su música. De eso se encargó Ian McLagan, caído este miércoles a los 69 años. Su pertenencia a Small Faces y a Faces, atrás, sentado ante las teclas, basta para realzar su relevancia. Tuvo su propia band, The Bump Band, y trabajó con grandes como los Stones, Dylan y Springsteen y artistas de la talla de Billy Bragg, Ron Wood, Rod Stewart, Ryan Adams y Lucinda Williams, con quien participó en su glorioso disco de este mismo año.

Hoy he pinchado First step, de Faces, joya donde los prominentes teclados de McLagan cubren de bruma y zozobra el debut primoroso del grupo. Buen viaje Ian.

martes, diciembre 02, 2014

VOLUME ONE 348: STORYTONE (NEIL YOUNG)


De tanta ocupación a la que se ha entregado Neil Young en los últimos dos años ha corrido el riesgo de accidentarse por exceso de actividad. Musicalmente lo ha hecho con un par de álbumes calamitosos, Americana (2012) y A letter home (2014); personalmente ha roto una convivencia de más de 35 años y se ha divorciado. Otro par de discos, estos sí buenos, una memorias y esfuerzos persistentes en crear, patentar y desarrollar un nuevo sistema de sonido digital han llenado gran parte de la vida de Young desde 2012. Storytone (Reprise, 2014), su último trabajo, desvela al autor audaz, inconformista y a veces genial que es y ha sido.

Los temores con que afronté este disco se han evaporado. Los diez primeros temas los interpreta Neil Young solo, acompañado por un piano en uno, por una acústica en otro, por un ukelele o una armónica, además de su voz. Los diez siguientes son los mismos temas con el añadido de una orquesta, una banda o una big band; en unos casos no encaja muy bien el experimento, en otros, de maravilla. Los dos bloques componen un conjunto aireado por la melancolía, íntimo al desnudo y lírico, en ocasiones muy hermoso, cuando mandan los arreglos y la orquestación.

Nota: 7/10

SOUNDTRACK 159: THE RUTLES: ALL YOU NEED IS CASH


¿Conocéis a los Rutles? No, supongo que no, porque The Rutles no existen. O si. Fueron creados por Eric Idle y Gary Weiss en 1978 para parodiar en un programa de televisión el nacimiento, la carrera y la disolución de The Beatles. La idea original era que la producción formase parte del Saturday Night Live y acabó convirtiéndose en un documental descacharrante, delirante, maravilloso.

Con Idle al frente es lógico que The Rutles: All you need is cash esté filtrado por el humor genuino e intransferible del grupo cómico al que pertenecía, los Monty Phyton. La parodia es de campeonato: para empezar, los cuatro de Liverpool son bastante feos, con Idle como McCartney; después, el grupo en sus orígenes, el viaje a Hamburgo (tocan en un local ahora cerrado y lleno de ratas), los cortes de pelo, los ridículos movimientos mientras actuaban, los numeritos infantiles por el campo y las calles, la histeria de las fans, las películas (Ouch! en vez de Help!), el cambio de rumbo gracias al consumo de… té (con quien les pone en contacto un tal Bob Dylan), el viaje espiritual a la India (donde conocen a un gurú del sexo que viste gabardina), Tragical Hystory Tour, el romance del presunto Lennon con una soldado nazi, la fiebre compositora del supuesto McCartney, la separación… y muchas cosas más.
Aparecen Jagger, Bill Murray, Paul Simon, Belushi y Ayckroyd, Ron Wood, Harrison. Y las canciones son variaciones desternillantes de los propios temas de The Beatles. Podéis encontrarlo en la Red. Si queréis partiros de risa un rato, ya sabéis.