Nos sabíamos aquella secuencia de memoria. La calma antes del caos, el cielo amenazador, el desfile cabalgado por Wagner, la destrucción, y aquel coronel al que no podían creer los soldados en pleno bombardeo, el sombrero negro, el pañuelo amarillo, pecho descubierto y una orden clara que cumplir en medio de la locura: hagan surf. El coronel Kilgore fascinado con los bosques quemados y el humo que los envuelve. "Me encanta el olor del napalm por la mañana". ¿A quién se le ocurrió aquella frase? El napalm por la mañana. No vuelve a aparecer más en aquel apocalipsis, pero se come el recuerdo de todo lo demás, también a Brando. Siempre nos gustó Robert Duvall. Después de Don Vito, preferíamos a Tom Hagen. Y nos hizo a todos vulnerables en su primera aparición, el ruiseñor Boo Radley. Adiós, nunca morirás.
lunes, febrero 16, 2026
SOUNDTRACK 296: KILGORE Y EL NAPALM POR LA MAÑANA
Nos sabíamos aquella secuencia de memoria. La calma antes del caos, el cielo amenazador, el desfile cabalgado por Wagner, la destrucción, y aquel coronel al que no podían creer los soldados en pleno bombardeo, el sombrero negro, el pañuelo amarillo, pecho descubierto y una orden clara que cumplir en medio de la locura: hagan surf. El coronel Kilgore fascinado con los bosques quemados y el humo que los envuelve. "Me encanta el olor del napalm por la mañana". ¿A quién se le ocurrió aquella frase? El napalm por la mañana. No vuelve a aparecer más en aquel apocalipsis, pero se come el recuerdo de todo lo demás, también a Brando. Siempre nos gustó Robert Duvall. Después de Don Vito, preferíamos a Tom Hagen. Y nos hizo a todos vulnerables en su primera aparición, el ruiseñor Boo Radley. Adiós, nunca morirás.
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