viernes, agosto 20, 2021

SOUNDTRACK 261: OLIVIA, LA HIJA DE VEDDER

Quedémenos por ahora con la anécdota. Eddie Vedder, amigo de Sean Penn, para quien compuso música para su película Into the wild, ha cedido una canción coescrita con su otro amigo Glen Hansard para el último film dirigido por el actor y cineasta, Flag Day. El tema no lleva la voz ni de Eddie ni de Glen, sino de Olivia Vedder, 17 años, hija del líder de Pearl Jam. My father's daughter, se titula, y parece encajar con la complicada relación paterno-filial que la película cuenta, entre el propio Penn y su propia hija Dylan. No está mal el tema, veremos qué tal el film de Penn, quien tras varios aciertos patinó con su anterior dirección.

 


lunes, agosto 16, 2021

LIVE IN 265: KRAUSS Y PLANT... 2ª PARTE

Raising sand (2007) es un buen disco, en mi opinión no tan grande como la crítica y los premios acreditaron en su momento, cinco Grammy incluidos. Supuso el encuentro entre una celebrada cantante de country y bluegrass y quien fuera vocalista de Led Zeppelin, Alison Krauss y Robert Plant, que de la mano de T Bone Burnett en la producción (y con formidables músicos de sesión) formaron una pareja musical muy bien compenetrada. Aquel álbum de versiones (de temas de Gene Clark, Tom Waits y Townes van Zandt entre otros) desprendía una calidez climática confortable. El disco tendrá continuación, Raise the roof, una descendencia con los mismos protagonistas en la que volverán a poner solidez nombres como Buddy Miller, Bill Frisell, Marc Ribot, David Hidalgo y Jay Bellerose. Un solo tema original se sumará a nuevas versiones. Este adelanto, de una canción de Lucinda Williams, vaticina otro buen trabajo.

viernes, agosto 13, 2021

SOUNDTRACK 260: EL ÚLTIMO CONCIERTO DE PULP


El género documental, con toda su capacidad para jugar con la narración, es capaz de hacer que te interesen o te gusten temas y protagonistas que por lo general no son de tu interés o tu agrado. Por ejemplo, Pulp. El documental Pulp. A film about life, death and supermarkets consigue que me interese durante hora y media por el grupo británico, que nunca me ha gustado. La banda, uno de los más reconocidos exponentes del brit pop que se había formado bastantes años antes de su eclosión, dejó de grabar discos en 2001 después de siete trabajos. Hasta 2012 siguieron tocando en algunos festivales y aquel año decidieron despedirse para siempre con una última gira que terminó en la ciudad que les vio nacer, Sheffield. El documental de Florian Habitch recoge ese concierto final, pero ese éxtasis musical de entrega y agradecimiento en el Motorpoint Arena no es lo mejor.

Lo mejor es, como justificando una de sus canciones más conocidas, Common people, los momentos en los que el filme se detiene en la gente corriente de Sheffield: en las ancianas que van al supermercado, en los vendedores de carne, los afiladores de cuchillos, el vendedor de periódicos... en los fans que quieren despedir a Pulp, como esa joven enfermera y madre soltera de Atlanta que viajó desde tan lejos a Inglaterra solo para ver en vivo a Jarvis Cocker... en los miembros de la banda, con sus dolores de huesos, su equipo de fútbol o su destreza para cambiar un neumático pinchado, como el propio Jarvis antes de decirnos que toda esa gente corriente, él entre todos ellos, sigue con sus vidas adelante.

BONUS TRACK 245: LONG MAY YOU RUN (THE STILLS-YOUNG BAND)


En 1976 Crosby, Stills, Nash y Young seguían sin llevarse bien. Pero abrieron un paréntesis a sus diferencias, contuvieron los caprichos de sus egos y probaron a reducir de protagonistas sus proyectos. Stephen Stills y Neil Young, que habían sido los pesos duros de Buffalo Springfield y no habían acabado bien, se juntaron para grabar en Miami un álbum bajo el nombre The Stills-Young Band, en realidad músicos que tocaban con Stills a los que se sumaba Young. Long may you ran, se tituló el álbum. Ahí acabó la aventura y se cerró el parántesis (por iniciativa de Young con una nota de despedida antes de que el trabajo estuviera a la venta), reabierto puntualmente en las décadas siguientes para que los cuatro músicos volvieran a tocar juntos.

El disco es apreciable, es una lástima que el tiempo lo convirtiera en anécdota. Lo que no lo hace notable es el desequilibrio y la sensación de cierto descuido. Los temas de Young, cinco, encajarían en cualquiera de sus álbumes de aquella década, y destacan Midnight on the bay y Fontainebleau. Los cuatro de Stills hacen flojear el conjunto, pese a momentos de inspiración guitarrera en Black coral y Guardian angel. Young aún descargaría su huracán al año siguiente, mientras Stills no levantaría cabeza tras un par de estupendos primeros discos.

miércoles, agosto 11, 2021

SOUNDTRACK 259: THE CAMINO VOYAGE

El Camino de Santiago en una barca. Esta es una historia muy bonita, la cuenta el documental The Camino Voyage. Cuatro irlandeses se embarcan en un bote tradicional de no más de ocho metros de eslora para llegar desde Dublín hasta Santiago de Compostela a través del Mar Céltico, el Golfo de Vizcaya y el Mar Cantábrico. Solo ellos y el mar implacable, con la fuerza de sus brazos para remar y la voluntad invencible de llegar al final del camino. Navegaban entre olas y descansaban en la costa, cada uno en una tienda de campaña hasta el día siguiente. Conocían a gente que les animaba, que les ayudaba, cantaban viejas canciones. Cubrieron el reto, el sueño, en tres etapas, una por año, cuando tenían el tiempo libre para echarse al mar y pelear contra sus caprichos.

Uno de los bohemios peregrinos del mar es el músico Glen Hansard, que se unió en sustitución de otro remero en la tercera etapa, desde Pasajes en el País Vasco hasta A Coruña en Galicia, desde donde el grupo, con la barca sobre un coche, llegó a Santiago. Danny Sheehy, poeta, decía junto a la catedral que al año siguiente arreglarían la embarcación y volverían al mar para bajar hasta Portugal. A mediados de 2017, el bote artesanal volcó a la altura de Foz de Minho y Sheehy murió; sus tres compañeros (Brendan Begley, Liam Holden y Brendan Moriarty) fueron rescatados con vida y trasladados a un hospital.

Hansard, que solo había remado aquel tramo un año antes, utilizó imágenes del documental, dirigido por Donal O'Ceilleachair, para acompañar el vídeo de su canción Good life of song, una de las maravillas que contiene su disco de 2019 This wild willing. Tengo ganas de nadar, de remar.

lunes, agosto 09, 2021

LIVE IN 264: CHARLIE


Charlie
no viaja. No hay gira con Watts. La noticia se conoció hace unos días. La salud obliga a evitar viajes, conciertos y esfuerzo físico a un hombre de 80 años. Sus compañeros Mick, Keith y Ronnie, de 78,77 y 74 años, sí actuarán como toros sobre el escenario en una ruta por Estados Unidos el próximo mes, acompañados a sus espaldas por Steve Jordan. La pregunta es: ¿irías de nuevo a ver a los Stones sin Charlie en la batería?

"Los Rolling Stones no existirían sin Charlie Watts", reconoció en su día Richards. Sí, ese señor sentado en el fondo que parece tocar la batería siempre al mismo compás, que no sabes bien si está sonriendo o concentrado o le duelen los huesos, es el hilo invisible que mantiene en bloque la conexión musical de la banda más grande de todos los tiempos, el pegamento que da sintonía a un vínculo que va más allá de la relación personal y musical.

Vale, pero los Stones van a salir otra vez de gira, y sin Charlie, lo que viene a cuestionar la frase de Keith Richards. Los Rolling Stones darán conciertos, existirán, sin Charlie Watts. Sí, a mí me resultaría muy extraño, algo antinatural incluso, ver al grupo sin Charlie detrás. ¡Salud!

jueves, agosto 05, 2021

FREAK GIRL GOLD MEDAL


Nos admitirnos tod@s un@s a otr@s tal como somos, sobre todo quienes más nos importan y queremos. En las rarezas, en los vicios grandes y pequeños, en graciosas frivolidades o pasiones incontrolables que a veces nos irritan están también nuestros encantos, el factor único e irremplazable que no encontramos en nadie más y acabamos por adorar. Un@s somos fieles a listas escritas para dejar constancia de las cosas que pasan por nuestra vida; otr@s trasnochamos un día sí y otro también para no perdernos las pruebas de los Juegos Olímpicos y anotar con distintos colores en una libreta series, rondas, resultados y medallistas. Pasarán las horas y los días y batallaremos con el sueño y el cansancio. Merece la pena. Al final habrá premio. Medalla de oro. Porque hay cosas que todavía nos siguen volviendo loc@s. Hoy tendrás 38 y nos volverán a separar diez años, y a veces no sé quién es más adulto de los dos, cuál actúa más como un niño. No me importa, campeona. Aquí seguimos.

miércoles, agosto 04, 2021

BONUS TRACK 244: PARANOID (BLACK SABBATH)

Abramos una puerta para Black Sabbath, apenas mencionado en este blog. No me va el rollo Sabbath, nunca me atrajeron ni Ozzy Osbourne ni su música, me parecieron siempre más interesantes otros aspectos de su entorno: cómo nacieron en la llanura grisácea de Birmingham a finales de los sesenta, el impacto que causaron en los jóvenes entonces y en la prensa, que los masacró al principio, y la huella influencial que dejaron como germen o fuente del heavy metal y multitud de bandas. El circo de excesos, los mensajes macabros, la brujería, el satanismo y la destrucción fueron signos de identidad que me provocaron la indiferencia y me alejaron del grupo en sus distintas etapas. Ozzy es un payaso sin gracia. No me gustan los discos de Sabbath, pero sí admito que Paranoid (1970), su obra más referencial e inspiradora, me cautiva. Su tosquedad y sus limitaciones, pero también la contudencia rítmica, tienen un innegable poder para hipnotizar, con piezas reconocibles como Paranoid o Iron Man y con temas más ambientales como Planet Caravan o Hand of doom. Cuando me llega del pasado alguna de esas canciones, con la fuerza de su ritmo y los riffs secos de Iommi, me trasladan a viejos antros de la noche en mi juventud que cayeron en el olvido y echaron el cierre. Tiempos en que nos creíamos un poco heavies.

lunes, agosto 02, 2021

LIVE IN 263: MIGUEL RÍOS, A CORUÑA 2021


Agosto de 2021. Razones por las que he disfrutado como un loco de un concierto de Miguel Ríos.

Porque fue el primero después de un océano de 19 meses sin música en vivo, aunque tuviera que estar sentado a 20 metros del escenario, separado a un metro y medio de quienes tenía más cerca, y con una mascarilla puesta que me impedía mostrarle la satisfacción de mi rostro a los músicos.

Porque el artista me dio la bienvenida como el padre a un hijo del rock and roll.

Porque al calor de su banda, Black Betty Trio, el rockero se confunde con el bluesman.

Porque muchos de sus clásicos siguen dándote escalofríos (El blues del autobús, El río, Santa Lucía).

Porque algunas de sus canciones nuevas, con las que ha regresado tras un largo tiempo como los sabios que aún no lo han dicho todo, también te ponen la piel de gallina (Cruce de caminos, El blues de la tercera edad, Para que yo me llame Ángel González).

Porque recordó a un hombre que ayudó mucho a los músicos de la ciudad. 

Porque todavía hace falta que confíes en un músico más que en un sociólogo o un político para oír decir que las fronteras y la prostitución, el maltrato y el crimen sin sentido están mal y que la atención al prójimo no tiene precio.

Porque me dio las graciñas, carallo.

Porque me hizo reír.

Porque se le vio feliz.

 

domingo, agosto 01, 2021

BOOTLEG SERIES 99: THE NEW BASEMENT TAPES


El experimento pasó algo inadvertido, un encuentro como de puntillas, sin apenas alcance pese a su exquisitez, aunque surgiera ni más ni menos que del descubrimiento de canciones inéditas que en 1967 Bob Dylan había escrito para sus celebradas cintas del sótano. El proyecto se llamó The New Basement Tapes, un supergrupo con letras mayúsculas comandado por el productor T Bone Burnett, enrolado a mediados de los setenta en la Rolling Thunder Revue del mismísimo Dylan. A Bob se le agradece en el disco, el único legado de la banda fugaz, grabado en 2014, "su confianza y generosidad". Durante dos semanas se juntaron Elvis Costello, Jim James, Taylor Goldsmith, Marcus Mumford y Rhiannon Giddens, y no olvidemos al sensacional percusionista Jay Bellerose. De sus talentos y sensibilidades nacieron esas nuevas grabaciones del sótano, una veintena a caballo entre el rock y el folk. Nada sobra, nada falta (esta vez ni siquiera molesta Costello). Manjar.

jueves, julio 29, 2021

BONUS TRACK 243: TINY MUSIC... (STONE TEMPLE PILOTS)


¿Merece cada disco que llega a su 25 aniversario una reedición con contenidos extra? Alguien ha pensado que Tiny music..., la tercera obra de Stone Temple Pilots, es merecedora de resurrección discográfica, sino para ensalzarla al menos para brindarle un estimable recuerdo. Si hablamos de memoria, el caso es que yo sitúo este álbum, subtitulado "canciones de la tienda de regalos del Vaticano", en mis años de universidad, cuando la fiebre grunge me daba unas cuantas sacudidas. Entonces pensaba, y nada me ha hecho cambiar de opinión, que este grupo, que no surgía de Seattle sino de Los Angeles, siempre se quedaría en un discreto segundo plano. Core era un contundente golpe de salida, Purple alcanzaba lo más parecido a un estado de gracia. Tiny music... bajaba a la tierra sin perder grasa. Y en adelante, con Scott Weiland en circulación y luego en la dimensión de los ausentes, todo en Stone Temple Pilots resultó ser prescindible.

Este tercer álbum, de nuevo con Brendan O'Brien descabalgándose de Pearl Jam para enrolarse con la banda angelina, demostraba que era posible desmarcarse del grunge sin dejar de estar desaseado. Tras un climático despegue de minuto y medio, la arruga guitarrera permitía dar entrada a travesías psicodélicas (Adhesive) y chispazos de pop (Art school girl). STP cuidaba bien su partitura, pero si propulsarse hacia lo diferente ni sacar ventaja. Hoy Tiny music... es un disco curioso y aceptable, no creo que merecedor de ediciones especiales.

martes, julio 27, 2021

GREATEST HITS 270: SOMETHING HAS TO CHANGE (RODNEY CROWELL)

De uno de estos viejetes de los que hablamos, aquí tenemos otra lección que aprender. Triage, el último disco de Rodney Crowell, confirma que en los veinte últimos años de carrera no existe mancha alguna en su historial de trabajos, hasta una docena. Sex and gasoline o Close ties son álbumes superiores, pero todos en el otoño de su legado guardan canciones ejemplares que no te cansas de escuchar, de las que desearías haber sido su autor y su intérprete. "Algún día, de algún modo, algo tiene que cambiar", canta el gran Rodney desde algún sótano, máscara a la vista aún.

sábado, julio 24, 2021

COSAS DE LA EDAD


Este viernes han publicado discos Jackson Browne (72 años), Rodney Crowell (70) y David Crosby (79). Este año hemos podido escuchar buenos, muy buenos nuevos discos de músicos que cargan con sus años de la manera más estable con que su salud les permite pero que no pierden dignidad en su profesión. Hablamos tantas veces de nuevas eras y generaciones opuestas que el aprecio a la sabiduría, a la veteranía, corre el peligro de perder relevancia. En los mayores está el conocimiento y el ejemplo, y hoy más que nunca no podemos pedir que estén callados, no debemos apartarles de nuestra atención. Sigamos. En 2021 también escuchamos los nuevos álbumes de Tom Jones (81), Willie Nelson (88), John Hiatt (68), Paul Weller (63), Miguel Ríos (77), Steve Cropper (79), Marianne Faithful (74) y Van Morrison (75).

Añoro los 76 años que tendría hoy Tom Petty si estuviera entre nosotros y con sus rompecorazones. No me importaría que Mavis Staples siguiera con su voz en forma este año con 82. El año pasado Jerry Lee Lewis grabó a los 85 con T Bone Burnett un álbum góspel del que no tenemos noticias. ¿No es ya hora, a los 71, que vuelvas a gruñir, Tom Waits? Canciones de la edad.

miércoles, julio 21, 2021

LIVE IN 262: EL REINADO DE LAS SOMBRAS DE BOB DYLAN


En este mundo digital, a golpe de iconos, dedos alzados y corazones, en la tiranía de las plataformas audiovisuales y las redes que exprimen vidas online, Bob Dylan emerge del silencio entre las sombras de lo añejo, lo primitivo, entre el humo de la pureza inmediata. Más de un año y medio después de su último concierto... (como debe ser un concierto, unos junto a otros y sin barreras que nos impidan gritar las canciones ni abrazarnos)... ha grabado casi una hora de hechizante música en Shadow Kingdom a través de un fascinante túnel del tiempo por el que flotan canciones de ensueño. ¿Qué broma es esta, viejo?

Dylan y su inédita banda (¿pero donde están Tony, Charlie y los demás?) enmascarada, sin percusión, se instalan en humeantes clubes de aire clandestino, fotografiados en vaporoso blanco y negro, con mujeres sensuales calladas, perdedores a vueltas de todo, granujas en el filo que huyen de la justicia. Parece que estamos en los años 20 esquivando la ley seca, en un sótano en mitad de ninguna parte, y la banda ofrece compañía con su música a unas vidas en busca de algo a lo que agarrarse. Las canciones son la nicotina, el alcohol, la droga que se deshace en círculos de humo y sombras cambiantes.

La música quedó en el estudio y la banda la interpreta en esos reducidos escenarios donde solo los músicos menos el cantante llevan máscara, qué importa que no encaje el sonido con los dedos que rasgan unas cuerdas. Viejas canciones casi todas, revividas en nuevos trajes del sastre que siempre cambia las hechuras. Desháganse, desintégrense en ellas, en Tombstone blues, Queen Jane Aproximately, Forever Young, What was it you wanted, Pledging my time. ¿Es esta la antesala del cielo, del infierno?

martes, julio 20, 2021

LIVE IN 261: LOS CHICOS (Y LAS SALAS), POR ÓSCAR AVENDAÑO

Es difícil quedarse con un solo tema de Perros Negros por encima de los demás. Hoy me decido por Los chicos, delicia en el manjar más reciente de Óscar Avendaño y Reposado. ¿La razón? Veréis, esas salas vacías que esperan público en la entrada y en las primeras filas, esas salas de su ciudad que esperan que él vuelva a pisarlas. Los chicos todos juntos, unos delante otros detrás, los músicos al frente añorantes de su arte para ti, para mí y para todos los demás.

jueves, julio 15, 2021

BONUS TRACK 242: ZOOROPA (U2)


U2
y su música, para lo bueno y lo malo, merecen juicios en perspectiva. Su alcance y popularidad, empañados hoy o disueltos entre el vértigo de la diversidad, aún conservan cierto respeto, sobre todo para quienes una vez fuimos sus fans y apenas veíamos más allá de sus fronteras. Probemos con Zooropa, por ejemplo. Un álbum que me descolocó cuando salió al mercado en 1993, que ha permanecido mucho tiempo en un rincón de mi memoria oculto por el recuerdo de discos mejores y peores de la banda, y que ahora, quién sabe si por el giro en su música en el que se instaló en su momento o por el poso que ha dejado con el tiempo, es digno de distinciones superiores.

Zooropa sucede al imbatible Achtung Baby y a su espectacular puesta en escena por medio mundo o más: ya sabéis, Bono y compañía rodeado de modelos Trabants de Berlín, pantallas y grafitis, "todo incluso mejor que lo auténtico", Bono desde el escenario convertido en un demonio mediático, un provocador de circo con purpurina y carmín. Ese espectáculo de saturación e imágenes seguiría teniendo funciones parecidas, incluso más estrafalarias, con la gira de Zooropa y anticiparía el plástico discotequero, y roquero, que llegaría cuatro años más tarde con Pop, otro buen álbum a defender. Pero olvidemos los conciertos, quedémonos en el estudio. 

Brian Eno y Flood se encerraron con el grupo en tres estudios de Dublín mientras seguía la gira Zoo TV. De la unión salió una continuación coherente de Achtung Baby (donde habrían tenido sitio Zooropa o Stay (farewell, so close), una de las cimas de la banda en toda su carrera), salpicada de experimentación, bucles y sonidos más retorcidos, estrangulados. Hay temas concebidos para el baile (el irresistible Lemon), para entrar entrance (The Edge cantando en Numb) o para entrar en territorios turbulentos (Dirty day). Y una coda sublime, juguetona y a la vez liberadora con Johnny Cash al micro y Bono gimiendo detrás en The wanderer. El resto del repertorio incluye alguna nadería como Babyface, de lo peor del grupo, pero no hacen palidecer un disco que hoy mantiene un genuino colorido.

miércoles, julio 14, 2021

VOLUME ONE 577: EXIT WOUNDS (THE WALLFLOWERS)


Roots and wings
, el muy bien recibido adelanto de Exit wounds (New West, 2021), el nuevo álbum de The Wallflowers, es su mejor tema, una canción sobre la que ponerse encima con las riendas bien agarradas y dejarse llevar por la tierra o el asfalto. En ella es reconocible el rock limpio y refinado del grupo de Jakob Dylan, también algún destello que revive al siempre vivo Tom Petty. Me engancha este tema, lo he pinchado varias veces seguidas, y me gustan bastante tres o cuatro canciones más de este resurgimiento del grupo después de nueve años apagado. Pero el resto pasa inadvertido y me deja con sed en la garganta. Dylan vuelve a cantar bien y su banda funciona sin reproches, apoyada por las voces de Shelby Lynne en cuatro cortes. El modo en que cabalga el álbum, en cambio, deriva en anodino. No me excusaré en la comparación: The Wallflowers difícilmente volverán a brillar tanto como en el magnífico Bringing down the horse de 1996, no lo pretenden ahora tampoco, simplemente y desde entonces se quedan de nuevo a medio camino de todas las direcciones.

Nota: 6,5/10

lunes, julio 12, 2021

BONUS TRACK 241: IN THE SKIES (PETER GREEN)


La vida de Peter Green es carne de literatura, quizá materia prima de adaptación para el cine, y su legado musical merece ensalzarse. Para empezar, por haber sido uno de los fundadores de Fleetwood Mac, cuando la banda deslumbraba con su esmerada finura blues de traje británico. Su guitarra pasó por los Bluesbreakers de John Mayall entre las de Clapton y Mick Taylor. Pero era un verso libre, un tipo raro que se cansó pronto de la compañía de Fleetwood, McVie y Spencer y que se desprendía del dinero que ganaban con la música y los conciertos. El consumo de LSD lo recluyó varios años en instituciones psiquiátricas con agresivos tratamientos. Volvió a la música, volvió a abandonarla, volvió a engancharse, a aislarse del resto del mundo, a malvivir de empleos extraños. Esto, a grandes rasgos.

¿Y su obra? Una muestra, este In the skies de 1979, con el que regresaba de sus años de infierno en los hospitales. Es una delicia relajante escuchar el eco estiloso de su guitarra, el instrumento de un maestro que parece de segunda fila y que suena desde la primera. El blues flirtea con el funk en un par de cortes y cuando entra la voz se intuye el enigma de un artista incomprendido. Peter Green resistió en este mundo y en el suyo hasta hace justo un año, tenía 74.

sábado, julio 10, 2021

VOLUME ONE 576: BIG COLORS (RYAN ADAMS)

Diría/escribiría lo que ya dije/escribí otras veces: que este tipo es un autor de canciones demasiado bueno, demasiado. No sé por dónde va a salir, ahora que su vida privada lo ha castigado al juicio público como persona; mas como artista aquí me tiene de seguidor, aquí encuentra mis bendiciones. Cuando creí darlo por perdido tras discos monótonos y de carne blanda, resurgió en 2011 con Ashes and fire. Desde entonces, ha salpicado su música con virajes de sonido que nos devuelven a frivalidades ochenteras, calculadas, sin abusar ni de teclados ni de atmósferas y sin renunciar a la consistencia melódica que tan firmemente le convirtió hace dos décadas en una de las banderas que mejor movía el viento del estilo Americana. Ryan Adams está juntando ahora para el público la música que dejó grabada hace un año y medio, y después de un apesadumbrado pero delicioso álbum, Wednesdays, regresa enseguida con uno reanimado y también excelente, Big colors (Paxam, 2021), un peldaño por debajo de su entrega anterior, donde de nuevo a esa fiebre por repescar el pop cristalino con aroma británico se le da la bienvenida. Reafirmando su don como compositor, aquí tenemos otros cuantos temas notables (Do not disturb, Fuck the rain, I surrender, Summer rain) para un buen disco.

Nota: 7,5/10

miércoles, julio 07, 2021

GREATEST HITS 269: BOBBY JEAN (BRUCE SPRINGSTEEN)

Si me piden escoger una canción de añoranza, sin pensarlo mucho diría esta. El tipo que canta, mucho tiempo después, se acuerda de aquella chica que conocía desde que eran adolescentes, de cuando se marchó, de lo salvajes que eran o se creían, de la música, las bandas y la ropa que les gustaba a los dos. Se pregunta si alguna vez ella se acordará de él cuando escuche esta canción en una radio o la habitación de un motel. Él sí, él la recordará, y solo le dirá que aún la echa de menos. Buena suerte, adiós. Bobby Jean. El Boss me llega al alma, y el solo de Jake (como antes el de Clarence), y estos tipos juntos unidos por la música.


lunes, julio 05, 2021

SOUNDTRACK 258: LUCA


Los niños, los adultos, los monstruos y bichos, los seres de este o de otro planeta creados por Pixar han despertado nuestras emociones más básicas y naturales. Después de Toy Story y sus cuatro entregas, Inside out, Cars, Monstruos S.A. o Ratatouille nos hemos sentido mejores personas o quisimos agarrarnos a las cosas bellas que nos regala la vida. Y con Luca, su última producción, ocurre lo mismo. La lástima es tener que conformarnos hoy con la pantalla pequeña para cumplir con la cita anual de la casa; el placer es arrimarse de nuevo a unos personajes deliciosos, a una historia para niños y mayores que encierra el impagable valor de la amistad y la tolerancia (Sí, la tolerancia que hoy destrozan los salvajes o las malditas redes sociales). El verano, el pueblo pesquero junto al mar, los monstruos escondidos, los monstruos visibles... y una Vespa. Luca. Risas y lágrimas, magisterio insuperable de Pixar.

viernes, julio 02, 2021

GREATEST HITS 268: I FEEL THE EARTH MOVE (CAROLE KING)

Estas canciones valen una fortuna. Creo que cualquiera de las canciones creadas hace muchos años por Carole King, tanto las surgidas de los despachos de Brill Building para cientos de intérpretes como aquellas que ella misma cantó en sus discos, tienen el valor sagrado del placer inmaterial. No importa el modo en que se transformen, cualquier estilo las haría elogiosas, no perderían ese encanto íntimo con que fueron compuestas. Pongamos esta por ejemplo, que la propia Carole desnuda en la elegancia lisa de su piano. Siento que la Tierra se mueve.

martes, junio 29, 2021

DYLANOLOGÍA


De fanatismos hemos escrito algo en este blog. Fanáticos moderados somos, con un punto de locura si la pasión lo requiere en algún momento. Algo debemos tener de filias intensas en nuestros gustos para sobrevivir a la grisura. Optamos por la mesura en todo caso, controlada entre los límites de la devoción, para no cegarnos ni atiborrarnos, para sentirnos racionales cuando nos asalta un arrebato de sinrazón. Dylan viene al caso. El viejo Bob.

He comprado esto que me anunciaba la revisa Uncut. The Complete Bob Dylan. Tengo mucho de Dylan entre mis propiedades, sé mucho de su vida y su obra, y siempre hay momentos en los que quiero leer, escuchar y saber más. ¿Quién no entre mis gemelos de fiebre musical? En este volumen el dylanófilo se encontrará algunos aspectos curiosos y unos cuantos rankings sobre los que discutir y debatir.

Entre los primeros datos, hay músicos de acompañamiento más longevos, personajes secundarios de portadas de discos, indumentaria icónica, peinados, los alias utilizados en su carrera, los primeros valedores, spots publicitarios, referencias a otros músicos en letras... Los listados repasan los mejores singles, directos, bootleg series, álbumes, versiones de otros músicos, intervenciones en películas, libros y programas radiofónicos del Theme Time Radio Hour... Todo muy entretenido, escrito y evaluado por expertos en la materia.

miércoles, junio 23, 2021

VOLUME ONE 575: QUIETLY BLOWING IT (HISS GOLDEN MESSENGER)


Confío en lo infalible. Con o sin cambios, pero firme, auténtico y placentero. Hiss Golden Messenger y la música que no flaquea. Y buenas canciones, repito: canciones que caen como caricias por la espalda, que llaman a alguien para compartir. Quietly blowing it (Merge, 2021), nueva muestra del mérito. Lo simple es mágico, te hace nadar con Sanctuary, Glory strums o ese pastel que lleva por título el rótulo de este disco. Hoy tocó telegrama. ¿Para qué hablar más? Dale al Play.

Nota: 8/10

lunes, junio 21, 2021

SOUNDTRACK 257: WHAT DRIVES US

"Te tienes que subir a una furgoneta si quieres triunfar en este negocio".

La furgoneta es la clave, la excusa de este documental/reportaje mitómano promovido y dirigido por el ubicuo (con tendencia el cansancio) Dave Grohl. La frase que encabeza este post sale de boca de Ringo Starr, pero la proclama no garantiza el éxito: ¿cuántos miles de furgonetas han desgastado sus ruedas y el motor pero los músicos que las condujeron quedaron en la cuneta? No basta con el mensaje, pero en todo caso, What drive us es una producción entretenida y en algún momento emocionante que toma como punto de partida la importancia que en una carrera musical tuvieron aquellas viejas furgonetas que las bandas alquilaban o compraban para apretar en ellas sus instrumentos y equipos y viajar cientos y miles de kilómetros en sus primeras giras, sin saber si un día llegarían a ser estrellas de rock y, por supuesto, a ser conducidos por chóferes en grandes autobuses sin cargar más sus guitarras al hombro o a viajar en avión con todo lujo de comodidades de un bolo a otro.

Por el documental, narrado con fórmula testimonial, repasan aquellos primeros días de cervezas y convivencia apretada en furgonetas Slash y Duff, Brian Johnson, Steven Tyler, Ben Harper, The Edge, Jennifer Finch, Lars Ulrich, Ringo, Flea... y los Foo Fighters con Grohl, entrevistador presente que también acompaña las primeras experiencias sobre ruedas del joven trío Radkey. Hay algún desvío en la ruta para detenerse en capítulos personales de superación o para relatar las primeras sensaciones sobre un escenario, los primeros ensayos, los sueños de juventud. Sientes de alguna manera la ¿perdida? inocencia de una banda que comienza a tocar, los días salvajes y, sí, también el poder incorruptible del rock and roll.

sábado, junio 19, 2021

VOLUME ONE 574: WHAT THE FLOOD LEAVES BEHIND (AMY HELM)


Hay un ambiente muy acogedor que envuelve este disco. Quizá a uno le invade ese sentimiento solo con pensar que ha sido grabado en el granero que Levon Helm convirtió en estudio en su casa de Woodstock. Allí su hija Amy se crió entre campo y música, y allí ha grabado What the flood leaves behind (Renew Music, 2021), un álbum que de haber tenido entre cinco y diez generosos minutos más sería más redondo. Amy Helm me parece una artista encantadora. Con la banda Ollabelle entre 2004 y 2011 y en solitario de 2015 hasta este año, en el que ha vuelto con sus hijos a su hogar desde la ciudad. En ella encuentro un fuerte vínculo con la inspiración más pura de la música americana de raíces, traducido en cuidadas canciones donde bailan juntos el folk, el blues, el soul y el country, que Amy doma y mima con su voz viva y cordial. De esa unión han salido tres discos magníficos. El último está a la altura de los demás, con Josh Kaufman (Bob Weir, The Hold Steady) como productor al mando de exquisitos músicos. Nada sobra en esta obra (ya digo, quizá se echa en falta uno o dos temas más o más extensión en algunos), donde sobresalen joyas como Verse 29, Wait for the rain y una de esas canciones vitalistas que ya tienen ganado el trono de lo mejor del año, Are we running out of love?.

Nota: 8,5/10

miércoles, junio 16, 2021

VOLUME ONE 573: HARDCORE FROM THE HEART (JOANA SERRAT)


Duele tragar una decepción, causa picor en la garganta y se añora el suave sabor que antes habían dejado los primeros bocados. A pesar del revés, seguiremos pendientes de todo cuanto haga Joana Serrat. Su afianzada soltura para componer, el mérito de no encasillarse en nada ni rebajarse a concesiones y una coherente evolución de su estilo son motivo de confianza y atención. Nos detenemos en Hardcore from the heart (Great Canyon Records, 2021), un álbum que incita a la insistencia, a buscar destellos de brillantez, que los hay (Demons, These roads, que podríamos ubicar en un disco de Fleetwood Mac con la voz de Stevie Nicks). Pero acabamos cegados, confusos y aturdidos. Algo saturados del eco denso que propaga la textura sonora. Si el mayúsculo Dripping Springs (2017) no merecía reparos, su nuevo trabajo, de nuevo grabado en Texas y con el apoyo de músicos de bandas y nombres como Midlake, Kurt Vile, Sharon Van Etten o Mercury Rev, sí los tiene. En resumen, queda que a lo largo de estos sobresaltos del corazón que Joana comparte me siento como en un disco de Lana del Rey, a quien la catalana ha expresado atracción. Es en esta comparación atmosférica donde me pierdo y me desengancho. Hasta la próxima.

Nota: 5,5/10

lunes, junio 14, 2021

BOOTLEG SERIES 98: TONI MONSERRAT... FROM COAST TO COAST


Esto es un viaje, una aventura, una experiencia. Es la vida. De los kilómetros nace la música: de emociones en la carretera, de la soledad al volante y de la compañía en las paradas para repostar. A bordo de un Cadillac del 73, de San Francisco a Nueva York. La lírica del asfalto, un disco hecho en el camino. ¿Rock americano? Desde Mallorca o desde cualquier parte del mundo.

Si no leyeras los créditos de TransAm, escritos en inglés, creerías que este álbum se grabó en un estudio de Nashville con un diestro y sensible vocalista y compositor bien respaldado por envidiables músicos cargados de sesiones y kilómetros. El autor, el conductor del Cadillac, es Toni Monserrat, firmante satisfecho de un trabajo que evidencia que el amor por un género musical penetra hasta las entrañas y se transmite con pasión. A bordo de un coche viejo.

A través de Milanamúsica Records nos alegramos de que el rock americano de corazón y bien trabajado tenga pasaporte nacional. Toni Monserrat, con años de bagaje por carreteras y escenarios, ha volcado en TransAm su gusto por el folk rock y el country rock que en las autopistas y caminos de los Estados Unidos, entre los estados que unen San Francisco con Nueva York en uno u otro sentido, encuentra genuina expresión. Creo que los Jayhawks, con Louris y Olson enlazando voces, y Tom Petty, descansan en este disco junto a Toni y sus músicos, entre ellos Tim Easton para un par de temas. Quizá el autor, inspiradísimo en cortes como Comin' over y Collision course, lleve otros guías en el equipaje. Qué buen disco.

Y como tantas otras veces, con o sin música de fondo... ¡cuántas ganas de llenar el depósito y perderse!

viernes, junio 11, 2021

VOLUME ONE 572: HI (TEXAS)


Que te esperes poco a nada y te encuentres con bastante más que suficiente merece satisfacción. Esto pasa con Hi (BMG, 2021), el nuevo trabajo de Texas, un disco realmente agradable y entretenido, de los que dejan con ganas de más incluso. Más no le pido... así debería ser todo.

Seguramente a mí me paso lo que a muchos, que desconectamos de la banda tras sus tres primeros álbumes, allá por 1993, y que lo que vino después nos causó indiferencia. Quizá Texas empezó a ser el grupo de Sharleen Spiteri, presente en todas las portadas, a partir de White on blonde en 1997, un buen álbum con el que los escoceses se desmarcaban del pop rock para pegarse el sello de pop soul. ¿Se comió ella al grupo, aunque Texas siempre ha podido presumir de estabilidad? No tanto, pero los trabajos siguientes carecían de la solidez de aquel giro estilístico. Y Hi, sin alejarse mucho de los márgenes trazados por la banda desde hace más de dos décadas, luce como una traje elegante y brillante de pop, con barniz dominante de soul y algún fleco de country inesperado pero bien acoplado. Escuchen Mr. Haze, Heaven knows, Sound of my voice o You can call me y reconcíliense de alguna forma con Texas.

Nota: 7,5/10

martes, junio 08, 2021

GREATEST HITS 267: A SORT OF HOMECOMING (U2)

De cuando las canciones de U2 eran pura y dura emoción, tiempo atrás, demasiado. Así empezaba aquel fuego inolvidable y el grupo regresaba al hogar después de sus mayores conquistas lejos de casa. Eno y Lanois orientaban y la música ahora llegaba a un punto de ebullición sin barreras: la furia asimilada, la mecha de la grandeza próxima (Joshua..., Rattle...). Esta versión en directo de A sort of homecoming tiene más limpieza que la grabada en el álbum y retrata a una banda de este planeta. Ves aún a tipos accesibles, lejos de la divinidad. Éramos todos más jóvenes, nos sentíamos enormes con U2.

sábado, junio 05, 2021

VOLUME ONE 571: WHERE THE SPIRIT RESTS (CHRIS ECKMAN)


Los que guardamos con cariño la música de The Walkabouts, nunca hemos perdido de vista a Chris Eckman. Una de las banderas de la banda de Seattle, perezosa en la última década, reside desde hace tiempo en Eslovenia, en Ljubliana. Antes y después del inicio del descanso indefinido del grupo, Eckman no ha dejado de trabajar en proyectos paralelos (Dirtmusic, The Strange, entre unos cuantos) o respaldado con la producción a distintas formaciones europeas, la mayoría balcánicas, entre las que no debemos olvidar a los Bambi Molesters. Su capítulo de trabajos en solitario incluye un manojo de discos muy atractivos, el último ejemplo este Where the spirit rests (Glitterhouse, 2021). La postal brumosa de la cubierta conduce a una música lánguida y atmosférica que se deshace en niebla y calima, con la voz más raspada de Eckman (siempre conmovedor) como timón de un álbum de predominio acústico relajante y a la vez inquietante, apropiado para acompañar paréntesis para la reflexión.

Nota: 8/10

miércoles, junio 02, 2021

BONUS TRACK 240: WHATEVER YOU SAY, SAY NOTHING (DEACON BLUE)


Al final fui a ver a los Deacon Blue. Fue hace algo más de dos años (lo conté aquí) cuando hicieron parada en mi ciudad. Y la noche fue como esperaba, un trago de nostalgia por el tiempo que ha pasado desde aquella ola de pop rock de facturación escocesa en la década de los 80 y parte de la de los 90 y por los años que llevan encima Ricky Ross y compañía. Fue que entraran listas para estallar las notas al piano de Real gone kid y ponerse a saltar sin parar los cuatro minutos que dura esta joya curativa de canción. Un poco de esa emoción musical se siente todavía con los primeros discos de Deacon Blue, entre ellos este cuarto Whatever you say, say nothing (1993), a pesar de que se advierten matices que lo diferencian de los predecesores: menos melódico, más guitarrero. El sexteto de Glasgow, con alguna pausa larga en su carrera, ha mantenido una coherencia de identidad elogiable, sin la euforia y la energía de sus comienzos, pero con propuestas fiables. Whatever... parece buscar un espectro más amplio de público (quizá por el concurso de Paul Oakenfold en la producción), contiene esencias más atmosféricas y consigue levantarse con momentos de vigor como Your town u Only tender love. No es su mejor disco pero refuerza mi admiración por ellos.

lunes, mayo 31, 2021

GREATEST HITS 266: WAITING FOR THE SUN (JOLIE HOLLAND)

No le encuentro encaje a Jolie Holland. Repasando alguno de sus trabajos, sigo ubicándola en tierra de nadie, en su propio suelo libre de comparaciones. Fácil no es agarrarse a su música, requiere oído atento e interés paciente. Quizá sea fruto de su peregrinaje formativo, de su habilidad para tener entre manos varios instrumentos, o de una voz quebrada que no sabes si va descomponerse o está de cachondeo. Un ejemplo de su extraña atracción es este Waiting for the sun, tema con el que cerraba el turbio pero estimulante disco de 2014 Wine dark sea. Lo que empieza como una apacible celebración para cantar y bailar en grupo deriva en oxidada fiebre sonora.

viernes, mayo 28, 2021

LO QUE NO HAY QUE ESCUCHAR


Veo que es costumbre y hoy me siento crítico de más. Si nos dicen por escrito todavía la música que tenemos que escuchar, el pop, rock o lo que sea "que hoy hay que escuchar", yo apuesto por lo que no hay que escuchar. A quien le pueda interesar. Bajo mi punto de vista, desde luego. Mira que soy curioso en esto de la música y no me cuesta darle una o más oportunidades a lo que me llama la atención, incluso a lo que no va conmigo pero por la razón que sea está en boca de todos o genera alabanzas, ante las que habría que ser cauteloso. Por instinto. No son manías personales, repito, no lo son. No me gusta esto, no entiendo por qué gusta a aquellos que nos dicen que tenemos que escucharlo. Hoy son est@s, otro día podrían ser otr@s...

St. Vincent, Billie Eilish, Tulsa, Weezer, Phoebe Bridgers, Lana del Rey, Ty Segall, Lambchop, Angel Olsen, Tindersticks, Sufjan Stevens.

martes, mayo 25, 2021

BONUS TRACK 239: ON HOW LIFE IS (MACY GRAY)


Me cuesta creer que tanta gente se ha desprendido de este álbum. Lo habré visto, al precio de entre 2 y 4 euros, en no pocos bazares de segunda mano, acumulando polvo entre baratijas y sospechosas ediciones. En cambio no he visto en semejantes lugares ninguno de los discos que siguieron al estupendo debut de Macy Gray, en los que no llegó a brillar tanto como en este trabajo que le dio el éxito y los premios y que también (a la postre así fue) le puso delante una infranqueable barrera hacia la superación. On how life is (1999) descubría una voz inusual en la esfera de R&B, ronquera y arena, una sensualidad atípica con la que alimentar el denso e irregular catálogo del neo soul (llamémoslo así para generalizar). Macy, con sus rizos en llamas, dejaba atrás un frustrado debut, un paso en falso con veladas mal cobradas y demasiados standards de jazz y soul en el retrovisor, y se lanzaba sin paracaídas con un primer disco cálido, bailable y de eco perdurable. Andrew Slater (Fiona Apple, The Wallflowers) pulía el producto en la mesa, bien armado con notables temas (Do something, I've commited murder, Why didn't you call me) y un éxito que nos hartamos de oír en todas partes, I try, pero de innegable efectividad. Y el disco, más de dos décadas después, aún tiene gancho como formar parte de nuestras discografías y no querer deshacerse de él.

sábado, mayo 22, 2021

GREATEST HITS 265: JOKERMAN (BOB DYLAN)

Apostaría a que fue esta. Es esta la primera canción que recuerdo haber escuchado de este señor, Bob Dylan (¿o fue God gave name to all the animals?). Tendría unos 10 años, y supongo que para mí fue una canción entre tantas. Hoy, cuando veo los 50 cerca de mis talones y este hombre cumple 80, me pregunto cuánto de broma tuvo aquel tema con la vista puesta en el presente. Ha pasado mucho tiempo: antes de aquella canción había mucho por descubrir, después vendría otro tanto, señor Jokerman, música interminable en vivo y en el estudio. Todo acaba... ¿Cuándo?

Sigues siendo la Luz. Ochenta ya.


jueves, mayo 20, 2021

BOOTLEG SERIES 97: THE KLEEJOSS BAND... ENTRE LA MALEZA


Hay una canción en este álbum, un tema cercano y reconfortante, dedicado a la droga de buscar música en una tienda de discos. "Nos gusta revolver entre estanterías y plásticos, volvemos como yonkis en busca de otra dosis, danos más veneno que queremos vivir", cantan The Kleejoss Band en Revólver; sí, la tienda de discos de Barcelona (qué apropiado nombre/verbo para el vicio de manosear, ordenar y desordenar) pone título al tema, que alude a las visitas obligadas cada vez que se vuelve a la ciudad, a los tipos que exploran y remueven entre vinilos y cds y a la sala Rocksound. Es una buena canción, no la mejor de Maleza, el sexto trabajo de los zaragozanos y el primero en castellano, una obra que contiene cinco o seis proyectiles rockeros superiores que le disparan a uno hacia el éxtasis.

Evitaré las comparaciones porque no puedo. Quizá las guarde para más adelante porque Maleza es lo primero que descubro y me anima a ponerme con más, a detenerme en la evolución de esta banda que los amigos de Milanamúsica Records, que editan el disco, nos sirven en una muestra más de su exquisito gusto por el rock americano hecho en nuestro idioma. El álbum de The Kleejoss Band entra como un puñal en superficies blandas, ejecutado con vigor al servicio de poderosos cortes: Amanecer, Cimarrón, Las canciones no esperan, Anónimo campeón (ese contagioso Uhuh uh uh del estribillo).

Decía que no puedo comparar, pero sí encontrar reflejos en Maleza que quizá coincidan con aquellos en los que se inspira el grupo de Luis Kleiser y Joss Mayoral, con Nacho Prol y Andrés McMalo en la retaguardia. Advierto en no pocos detalles una depurada huella grunge de profunda marca, entiéndase la frescura lejana de Mother Love Bone y de los primeros Pearl Jam, reconocible en la contundencia rítmica y el nervio guitarrero. Hay también un poco de destilería sureña, alguna salpicadura de los Afghan Whigs de antaño. Guiños o acentos que refuerzan un trabajo musical de sólida energía, de los que se celebran en salas grandes o pequeñas y rodeados del sudor curativo del rock and roll.

lunes, mayo 17, 2021

VOLUME ONE 570: LATEST RECORD PROJECT VOLUME 1 (VAN MORRISON)


George Ivan Morrison
tiene 75 años. Era un adolescente y ya lideraba más de una banda a cargo de los teclados y el saxo. Antes de cumplir los 20 y como voz principal ya había salido de gira más allá de Belfast y de las islas con una de aquellas formaciones y se había puesto al frente del grupo Them, con el que grabó un par de duraderas canciones (Gloria, Baby please don't go) pese a permanecer poco en su seno. A mediados de los años sesenta dio arranque a una trayectoria en solitario que de manera estable, con material propio y repertorio ajeno, ha deparado hasta el día de hoy 47 discos, cinco de ellos en fantástico directo, obras maestras otro puñado. ¿Tiene este hombre algo más que decir?¿Es capaz aún de que su música nueva sea elogiable?

¿Es Latest record project Volume 1 (BMG, 2021) un álbum digno de recordar, de aplaudir, de enmarcar? Sí, sí y sí. En su dinámica de hiperactividad (seis discos en menos de cinco años) y como bendecido por el don vicioso de la creatividad (28 temas nuevos reúne este primer volumen), Van Morrison exprime del estudio y de excelentes músicos material de altísimo nivel para demostrar que no hay virus que le debilite, que no hay relojes que le hagan caduco. ¿Más de lo mismo? Sí y no. Blues, soul, rhythm & blues, pop y un poco de folk conversan de nuevo en un álbum de exquisita ejecución vocal e instrumental, pero fusionados en armoniosa convivencia para dar forma a canciones que, sin dejar de remitir a otras lejanas o cercanas, adoptan novedosos ángulos. Ningún tema de este disco será recordado al final de los tiempos, pero ninguno es mercancía barata y casi una decena es de lo mejor que se le ha escuchado al viejo león de Belfast en la última década (Where have all the rebels gone, Blue funk, Double agent, Duper's delight, Western man, Jealousy...).

Cuando agradeces de verdad que la música te ayude a caminar en línea recta por la vida, fíjate en quién maneja el volante, es probable que Van Morrison apriete suavemente el acelerador.

Nota: 8,5/10

viernes, mayo 14, 2021

VOLUME ONE 569: DELTA KREAM (THE BLACK KEYS)


Cuando suena la última nota de Delta Kream (Nonesuch, 2021), le queda a uno la sensación de haber sudado blues a chorros y de necesitar una buena ducha para quitarse la grasa de encima. Las afiladas versiones que The Black Keys han juntado en su último disco, grabado en unas pocas horas, sin ensayos y en compañía de un par de curtidos escuderos de bluesmen de Mississippi, se incrustan en el pellejo y dejan costra. También tienen el poder de transportarnos a esos lugares donde las canciones fueron una vez creadas entre balbuceos y lamentos por los músicos a los que tributan: a orillas de un pantano invadido por mosquitos, en el porche ruinoso bajo el que escapar de un sol sofocante, en un tugurio con la peor calaña. Deja cierto agotamiento el repertorio, escaso de matices, directo a la garganta pero tremendamente hipnótico con la linealidad de sus bases y la crudeza ardiente de sus guitarras. Los temas atrapan al oyente de inmediato (Crawling kingsnake, Poor boy a long way from home, Going down South) aunque se deslicen pronto en la memoria. Auerbach y Carney parecen por momentos los Black Keys de Rubber factory o Attack and release, pero a la vez saltan otro escalón adelante en un sensacional camino que no conoce límites.

Nota: 7,5/10

jueves, mayo 13, 2021

VOLUME TWO 109: TOM JONES


Un poquito más de Tom Jones, más que nada para ensalzar la ocupación de cantar, una profesión que le ha dado de comer durante más de medio siglo y que ha ejercido con magisterio. Si vamos a una serie de álbumes editados por Decca entre 1965 y 1975, podemos comprobar en sus surcos que no hay canción que se le resista a Thomas John Woodward, ni una; lo mismo la suaviza para derretir que la calienta para excitar; puede que la reviva en clave soul o la convierta en marca de crooner. En su larga, popular y exitosa carrera Sir Tom ha podido con cualquier tema, de clásicos a desconocidos, varios de ellos absorbidos como un vendaval. Rock, pop, blues, R&B, gospel, disco... lo que sea.

En más de un disco de esta serie de Decca despacha a los Bee Gees y a John Fogerty, en otro muerde Hey Jude y enciende (Sitting on) The dock of the bay; en otro disco se divierte con Al Green y con Carole King, y en otro vibra con Try a little tenderness y se acaramela con What the world needs now is love. Son 15 álbumes amenos y curiosos, no todos a la misma altura pero sí con un par de piezas magistrales en la voz torrencial de su cantante, muestra de la capacidad de Tom Jones para dominar cualquier registro y ofrecer reinterpretaciones con brillantez hasta nuestros días.

lunes, mayo 10, 2021

VOLUME TWO 108: BILL EVANS


El jazz tiene monstruos y héroes, tanto fracaso como gloria en las páginas de oro de su historial. Vende bien las huellas de sordidez. Explota sus miserias, biografías que terminan en la autodestrucción y la ruina. Deja hermosos cadáveres (Baker, Parker, Morgan, Pepper, Davis) detrás de música prodigiosa, intérpretes que no parecen de este mundo, que no parecen humanos. Hoy es turno de Bill Evans. Un bicho raro extraordinario. Encogido ante su piano, entre la reverencia y la obsesión, tocaba como si entregase la vida al instrumento, como si le confesara sus miedos. Tenía mucho de siniestro este hombre: apenas sonreía en las fotos, dirías que es un tipo siniestro y enfermo, un genio callado e incomprensible. Su obra desprende una belleza triste y sobrecogedora. Escuchen Everybody digs, Walts for Debby, Explorations o Undercurrent, para empezar. Busquen el documental Bill Evans. Time remembered.

viernes, mayo 07, 2021

VOLUME ONE 568: SMOKE FROM THE CHIMNEY (TONY JOE WHITE)


Estoy algo desconcertado al tratar de darle autoría a este disco. ¿Se lo firmamos al señor que pone el nombre y la imagen en la portada o a los músicos que completaron las crudas pistas que el mismo hombre, al morir en 2018, había dejado sin grabar en los últimos quince años? ¿En qué medida un álbum es tuyo si no tienes decisión alguna sobre el mismo? ¿De seguir vivo, estaría Tony Joe White satisfecho con lo que Dan Auerbach y sus músicos más a mano han hecho con parte de su legado en 2021? Probablemente sí. Smoke from the chimney (Easy Eye Sound, 2021) es el último y póstumo disco del malogrado autor de Louisiana, con frecuencia llamado el rey del rock de los pantanos, escenario atmosférico que vuelve a estar muy presente en esta postrera y satisfactoria herencia de White desde el más allá.

Es de suponer que la amistad de Auerbach con White y su hijo y aquella voluntad irrealizable de grabar juntos algún día ha permitido revivir con fidelidad la música que el propio autor hubiera interpretado si continuara entre los vivos. Porque escuchando las húmedas canciones que White y su guitarra esbozaron una vez y ahora adquieren cuerpo y maciza presencia, nos reencontramos con el clima denso y misterioso de sus mejores trabajos, como los realizados entre 1969 y 1973. Estos temas de hoy remiten a los mejores temas de ayer, con afortunadas muestras en la canción que da título al disco, Boot money y Bubba Jones, por ejemplo.

Nota: 8/10

miércoles, mayo 05, 2021

LIVE IN 260: KEYS & BLUES, Pt.2

Sucio, afilado, resbaladizo, polvoriento, terrenal y vigoroso BLUES. The Black Keys rinden cuentas a las entrañas de R. L. Burnside.

lunes, mayo 03, 2021

VOLUME ONE 567: TETHERS (MINOR MOON)


Breve reseña para un nombre nuevo. Rápido telegrama: Wilco + Jonathan Wilson = Minor Moon. Detrás de esta banda/proyecto está Sam Cantor, integrante de Half Gringa, un músico asentado en Chicago como Wilco, con quien comparte la intrincada arquitectura compositiva y el gusto por asignarle más de un rumbo a las canciones. El parecido con Wilson se puede notar en las texturas psicodélicas del envoltorio y en líneas melódicas que no siguen caminos rectos, sino que se disparan hacia direcciones imprevisibles antes de regresar a los cauces más comunes. Las similitudes con unos y otro se advierten en Tethers (Ruination Record Co., 2021), un álbum sin etiquetas y de identidad desconcertante, tan sugerente como adictivo.

Nota: 8/10

viernes, abril 30, 2021

BONUS TRACK 238: SENDEROS DE TRAICIÓN (HÉROES DEL SILENCIO)

Héroes. Silencio y Rock & Roll. He visto el documental sobre los Héroes del Silencio. Está muy bien, cuenta lo que tiene que contar: cómo se crea un grupo (allá en la provincia), cómo se encuentra a sí mismo (entre el sacrificio y los sueños), cómo triunfa (por imagen, actitud, valentía), cómo se desborda (por exceso, por descontrol), cómo se destruye (por incapacidad para convivir). Subían los créditos y me calentaba de ganas de escuchar, después de mucho tiempo, Senderos de traición (1992). Vaya cuatro aquellos tipos, Bunbury, Valdivia, Cardiel y Andreu.

Yo tenía 19 años. Desgasté la aguja con aquel disco. De Entre dos tierras a Con nombre de guerra. El mar no cesa fue el anzuelo. Con Senderos... entré en la secta. En El espíritu del vino encontré trucos que no me convencían. Con Avalancha reconecté sin devociones, pero ya me daba todo un poco igual. Y los Héroes, como tantos otros, fueron arrinconados en el desván como una parte nostálgica de mi juventud. El documental me envió de nuevo al túnel del tiempo. Y Senderos de traición, a la bravura de un grupo como no habrá otro igual en nuestro rock: de Senda a Hechizo, de Oración a Decandencia.

lunes, abril 26, 2021

VOLUME ONE 566: SURROUNDED BY TIME (TOM JONES)


La sabiduría reside en los mayores. Tom Jones, un señor de 80 años, un Sir. "Fui un cantante de la leche", le hemos leído estos días; esa sería la frase que le gustaría dejar como epitafio. ¿Alguna duda? Bravo, Sir Tom. Un cantante descomunal, sí (descomunal es eso, no el regate de un futbolista). Un señor mayor muy sabio que alecciona a los músicos de su edad sobre cómo saber envejecer desde el luminoso crepúsculo de la elegancia y la autenticidad. Llevo un par de días y varias escuchas atrapado por este disco, el número cuarenta y tantos de su carrera, enredado en unas canciones envueltas en atmósferas de turbidez e incertidumbre que resultan fascinantes. 

 

Esto es Surrounded by light (S-Curve, 2021). Sir Tom repite con Ethan Johns en la silla de producción, encargado además del concurso de varios instrumentos. La asociación vuelve a ser tan celebrada como la que unió a Johnny Cash con Rick Rubin en los últimos años de vida del hombre de negro. Es una comparación recurrente, la he leído estos días en más de un texto, no hay otra mejor. Jones y Johns han terminado cuatro álbumes esplendorosos desde 2010. En los tres primeros (Praise & Blame, Spirit in the room y Long lost suitcase) el galés universal enterraba su lado más frívolo y bailable (alguna vez grotesco) para encanecer y arrugar su imagen y echarle mano en clave blues, góspel o americana a versiones de piezas tradicionales y temas escondidos o de segunda categoría de autores conocidos o con carreras perdidas en el olvido. En Surrounded by light repite fórmula pero oscurece más las referencias, se aleja de los originales acomodándose en ambientes más sobrios y a la vez desconcertantes, con teclados y efectos electrónicos que dan a la voz y a la interpretación de Jones el tono de una lección magistral, de sentencias culminantes. Este cuarto capítulo se viste con variedad de instrumentación que traslada la música a territorios psicodélicos con un enfoque introspectivo, al servicio de versiones evocadoras, con alguna ejecución sublime: agótense de escuchar Talking Reality Television Blues de Todd Snider, Lazarus Man de Terry Callier y la conmovedora This is the sea de The Waterboys.

¿Me imagino a otros viejetes, Willie Nelson, Van Morrison o Bob Dylan, saliendo de sus áreas de confort para dirigirse hacia el firmamento en el mismo carruaje que Tom Jones? No. El caso es ganarse el cielo por la puerta grande. Qué honor el de Sir Tom.

Nota: 9/10