jueves, octubre 01, 2026

LIVE IN 323: LA BRISA DE NEIL


Reconozco que la fiebre productiva de Neil Young acaba dándome pereza. Lo mejor de sí ya lo ha entregado, hace 50 y 40 años y en varias dosis, también hace menos tiempo con algún trabajo muy notable entre álbumes olvidables, rutinarios o mediocres. Second song, última producción y segunda con su banda más reciente, The Chrome Hearts, podría incluirse en este grupo de discos discretos. Pero...

Vale. Ya sabes cómo compone el viejo Neil, cómo escribe, cómo canta (ese quebradizo rumiar de abuela cada vez más frágil). Bien, está bien, un poco como siempre. Al final te quedarás con poco de este álbum, siete canciones, de ellas dos muy antiguas de su cosecha que ahora recupera. Esa pereza también la tendrás hasta para puntuarlo. A estas alturas, los titanes no necesitan nota con números o estrellas. Pero...

Te guardas la suavidad crepuscular que cubre toda esta música, un sonido que acompaña mientras conduces despacio por el campo ese coche donde Neil se sienta en la portada. Una brisa que nace de los versos y de la deliciosa capa de detalles sonoros que se teje detrás. Como Willie, como Van, no sabemos cuándo llegará la última carrera. Parece que Young llegará a ella con el motor de ese coche tranquilo.