jueves, enero 30, 2025

SO LONG, MARIANNE


 

Una mujer, una canción. Para siempre.

 

miércoles, enero 29, 2025

"HACER CANCIONES, FORMAR UNA BANDA, ES ALGO BUENO PARA EL MUNDO"

Jorge Martí y La Habitación Roja llamaron a mi puerta con motivo del documental In the middle of Norway, la conmovedora confesión del cantante del grupo valenciano sobre cómo transcurre su vida entre Noruega y España, con su familia y su banda, entre el cuidado de personas dependientes y la actividad musical de una formación que cumple 30 años de carrera con seriedad e integridad, sin molestar pero dejándose ver, captando a su alrededor una fiel masa de seguidores que se emocionan con sus canciones abiertas, con historias que, como dice Jorge Martí en esta entrevista, "cuentan lo difícil de manera sencilla". Merece la pena hablar con este hombre, claro y extenso, que dice que esas canciones y los conciertos en los que las tocas "crean comunidad"; que sigue pensando (y yo también lo pienso) que cuando haces canciones o formas una banda en un garaje está haciendo "algo bueno para el mundo, algo bueno para la salud".

Acompañen la lectura, si quieren, con la escucha de su último y estupendo álbum (y ya van 14), Crear.

SOUNDTRACK 285: AQUELLOS INGENUOS, Y TONTOS, MUSICALES

Salvo unas pocas excepciones, no me gustan los musicales de Hollywood, ni del viejo ni del nuevo (los que no son de Hollywood tampoco, véase Emilia Pérez). Ahora que ando completando filmografías de cineastas clásicos, me encuentro en algún capítulo perdido con ese género cinematográfico que en mi juventud, pese al poco agrado, me causaba cierta nostalgia y al que le reconocía su encanto. Pero ya no somos los que éramos, los enfoques han cambiado, los gustos se transforman (a veces sin darnos cuenta), y aquellos viejos musicales que dibujaban un mundo idílico y ñoño hoy nos parecen bromitas ingenuas, vodeviles simplones, argumentos tontos, y sus actores y actrices, con sus esmóquines impecables, el cabello sin desfijar del cráneo después de cada baile arremolinado y su eterna sonrisa de bobalicón son muñecos en coreografías imposibles. El claqué, machacado con la suela de los zapatos, ágil y dinámico, deriva en hartazgo exhibicionista. Prueben a ver alguna de aquellas danzas con Fred Astaire y Ginger Rogers...

viernes, enero 24, 2025

GREATEST HITS 353: MESSAGE IN A BOTTLE (THE POLICE)

Diría que es mi canción favorita de Police. Y lo es por Stewart Copeland. Por eso el baterista protagoniza esta entrada, él solo ante su kit, un diablo de las cajas y los platos poseído por el ritmo electrizante de este tema tan vigoroso. Message in a bottle y su enrevesada y fascinante sección rítmica me dejan sin habla desde el primer día. Creo que Stewart se mete en un laberinto y va tanteando por dónde encontrar la salida sin perder la brújula. El tema va como volando a media altura hasta ganar velocidad y éxtasis, con las baquetas golpeando y saltando en todas partes sin que se le escape la armonía. Aquí tenéis a este mago desde todos los ángulos, maestro de todos.

martes, enero 21, 2025

LA BANDA DE GARTH


El sonido de The Band era el sonido de Garth Hudson. De su órgano salían juegos malabares que daban lujo a la fiesta, emoción a la nostalgia. Ahí estaba, a un lado del escenario ante las teclas o abrazando el acordeón, dando sentido al conjunto, un hilo tal que Charlie Watts. Era el mejor formado, el más discreto, el maestro en quien se confía a ciegas. Y estuvo desde siempre, con Dylan al enchufar las cuerdas, en el sótano de Big Pink, siempre en el grupo cuando ya habían separado caminos. Richard se marcó en 1986, Rick en 1999. Perdimos a Levon en 2012, a Robbie en 2023. Y hoy nos deja Garth Hudson a los 87 años. La magia de un sonido detrás de una gran barba. La Banda ha muerto. Vida eterna a The Band.

domingo, enero 19, 2025

GREATEST HITS 352: BABYLON (DAVID GRAY)

Este álbum, madre mía, qué hermoso álbum. ¿Qué hacíamos en el 98? Veíamos películas como aquella inglesa con varios personajes que se entrecruzaban en los canales y apartamentos de Candem. Allí cantaba David Gray, que bajo el brazo venía con White ladder recién publicado. Babylon lo presentaba, una canción que entonces miraba a la esperanza y hoy rebosa de nostalgia. Lo creíamos irlandés, pero era inglés criado en Gales. Tenía, y tiene, aspecto de buen chico. Y creo que lo es. Sus discos me lo hacen creer, sin fallo. Acaba de publicar Dear life, que no está entre lo mejor, que se me hace largo porque admite el autor que le ha arrastrado un torrente de inspiración y parece no haber sabido descartar. Pero es el duodécimo y se admite no estar siempre a la misma altura. Babylon estaba, y está, en los cielos.

martes, enero 14, 2025

BOOTLEG SERIES 130: FLEETWOOD MAC EN EL CAMBIO DE CICLO


Pocos días antes de que acabase 1974 Fleetwood Mac estaba muy cerca de cambiar una vez más de alineación. Su carrera iba a experimentar su más llamativa transformación, un acceso al territorio pop por el que se había asomado y un abandono de los paisajes de blues rock de los que se iba apartando. El 15 de diciembre la banda se metió en los estudios Record Plant de Sausalito para grabar en una emisión radiofónica, en directo y sin público, un brillante archivo: un concierto con una formación que se consumía, previa a los fichajes de Lindsey Buckingham y Stevie Nicks y en la que contaba las horas el guitarrista Bob Welch.

La edición en disco de aquel documento revela una actuación formidable de esta magnífica y turbulenta banda. Welch se muestra como un instrumentista correoso y profundo, la cada vez más presente Christine McVie desde los teclados aporta un ambiente de extraña sensualidad a temas como Spare me a little of your love y Believe me y el equilibrio rítmico de John McVie y Mick Fleetwood ofrece fascinantes improvisaciones en cortes que se van hasta los diez y once minutos. Los Mac venían de terminar un álbum discreto, Heroes are hard to find, y enseguida se adentrarían en la espiral de éxito, millones, drogas y luchas de egos que los conducirían a la inmortalidad.

domingo, enero 12, 2025

BONUS TRACK 303: MADMAN ACROSS THE WATER (ELTON JOHN)


Conviene no olvidar a nuestros mayores, guardarles el respeto que merecen. Más de medio siglo después de que algunos álbumes fuesen grabados conservan hoy una especie de aura que los sigue embelleciendo, dotados de un sello imperecedero que en nada altera su magnitud. Madman across the water (1971) es uno de esos discos. Y Elton John es ese señor mayor que lo firma y al que hace mucho tiempo admiramos. Pinchen ahora aquella música, su conmovedora orquestación, la intensidad nostálgica de las canciones. Esta obra, mucho antes de que el autor adquiriese imperiales nombramientos honoríficos, llegaba en una época de intensa actividad para Sir Reginald. Un directo, una banda sonora, giras, fama, excesos. Era el quinto álbum, menos de un año después del anterior, menos de un año antes del siguiente. No había descanso, no había altibajos... hasta más tarde. Tiny dancer enamoraba al corazón más pétreo, y Madman... nos devoraba en su inquietante universo. Elton John era ya una asignatura obligada e impartía con maestría.

miércoles, enero 08, 2025

BONUS TRACK 302: ANYTIME TOMORROW (NEAL CASAL)


Hubo una época en la que todos los discos con la bandera Americana (el género, esa corriente identificativa de sonidos y atmósferas procedentes de la mejor tradición folk rock estadounidense) sonaban tan bien como Anytime tomorrow (2000), o como Fade away diamond time (1995). Había muchos de esos álbumes (¿o quizá nos parecía que eran muchos?) que nos congraciaban con un estilo que llegó a parecernos imbatible y al que poco a poco fuimos encontrándole costuras, repeticiones, anodina intrascendencia. Aún queda una energía y una pureza, una huella permanente, en estos discos de Neal Casal. Hoy, cuando él ya no está presente, comprendes por qué fue reclutado por Ryan Adams para The Cardinals o Chris Robinson para prolíficas fabricaciones en cadena o para legar el sonido de ocasionales hermandades: para aportar una sensibilidad que quizá les faltaba a sus jefes y él sabía transmitir con la candidez de su música. Anytime tomorrow no es tan redondo como el trabajo inicial de su discografía en solitario, reproduce esquemas y no es tan propenso al asombro, aunque deja emociones fuertes con esas guitarras de esencia casera, con versos que se deslizan por los placenteros caminos de la alfombra americana.

domingo, enero 05, 2025

BONUS TRACK 301: 100% COLOMBIAN (FUN LOVIN' CRIMINALS)


En su día, situaba este disco por detrás de otros de Huey, Fats y compañía. Hoy que lo recupero, en un impulso por dejarme atrapar por fragancias urbanas y murmuraciones cool, pongo 100% Colombian (1998) en lo alto de la colina musical levantada por los Fun Lovin' Criminals. El groove de su música transmite la elegante amenaza de las mafias de la ciudad: garitos clandestinos, ajustes de cuentas, callejones peligrosos, revólveres en la guantera. El segundo álbum de los Criminals conjuga con estilo una banda sonora urbana sazonada con rock, soul y hip hop. Una fórmula de divertimento elevada a la potencia máxima. No me gustaría encontrarme con el trío en la agitación nocturna de las calles de Nueva York, pero no me perdería uno de sus conciertos, aunque hace ya demasiado tiempo que sus instrumentos están apagados, sin bases, mezclas y ritmos con los que volver a seducir.

BONUS TRACK 300: NEW WORLD ORDER (CURTIS MAYFIELD)

(Llega el cambio de año y llega también, no es nueva, esa sensación de querer soltar amarras y que este barco afronte su deriva hacia destinos inciertos. ¿Seguir navegando o echar el ancla? La respuesta, como dicen, flota o sopla en el viento.)


 

Cuando en 1996 salió este álbum, su mismo lanzamiento fue el mayor motivo de celebración. Curtis Mayfield lleva seis años paralizado de cuello hacia abajo porque una torre de iluminación le había caído encima en la preparación de un concierto en Brooklyn. El bueno de Curtis, que en la década de los setenta nos había regalado una irresistible colección de bailable soul cubierto de aroma blaxploitation, aún podía cantar, un soplo de vida le permitía dar forma a una canción. El mundo, la vida, cambió para él, y adquirió un nuevo orden al que adaptarse, con el que sobrevivir. Así tituló el último de sus álbumes de estudio, New World Order, el testimonio de su dulzura interpretativa, de la delicada suavidad con la que cantaba. El disco, a ratos alegre e inspirador, a ratos intrascendente, rebajaba la capacidad seductora con la que su autor se expresaba dos décadas atrás. Acabaría convertido en testamento, pues Mayfield, castigado por los daños de su parálisis, nos dejaba tres años después.

lunes, diciembre 30, 2024

ESTOS DISCOS QUE NOS DEJA 2024 ESTÁN MUY BIEN...

 ... Sí, como cada año guardamos en este blog para la posteridad unas cuantas colecciones con mimo y admiración, música para conservar en el recuerdo y para volver a escuchar cada poco tiempo cuando el cuerpo nos reclama excelencia. Sin orden. Sin cupo cerrado. Todo placer.

Contados álbumes nos han volado la cabeza, pocos nos han llevado al éxtasis, y un buen grupo de trabajos nos deja verdaderamente satisfechos. Del 7 al 8,5 se llena un pesado saco de discos que, según el momento, pueden cambiar de nota sin perder la notable calificación.

Así que atrás queda otro año y se acerca uno nuevo con dudosas perspectivas.

Disfrutamos mucho con Paul Weller, Native Harrow y The Cure.

La pasamos muy bien con Jon Muq y Jeremie Albino.

Con Waxahatchee y Hurray for the Riff Raff.

 


Y con estas otras chicas, Sarah Jarosz, Norah Jones y Gaby Moreno.



Bravo por Fontaines DC y por David Gilmour.

Por Chuck Prophet & ¿Qiensave? y Nathaniel Rateliff & The Night Sweats.

 


¡¡¡Feliz nuevo año a tod@s!!!

sábado, diciembre 28, 2024

UN DISCO PARA COMPARTIR CADA DÍA


Algún día, si entre mis inquietudes y necesidades se encuentra la gestión de una red social que nada tenga que ver con este cuaderno, sería algo así como este canal: soundwavesoffwax. Me entero de esto, conozco el deseo de Jula, compartir con quienes le sigan en una red las impresiones que le producen los discos que su padre guardó mientras vivía, unos 10.000 vinilos legados y apretados en estanterías. Escoge uno cada mañana y lo escucha, y lo que piensa y siente, lo que le transmite, lo graba para que los demás sean partícipes. Siente así a su padre vivo, es capaz de acercarse a aquello que él también sentía. Ya digo, quizá algún día, con mucho tiempo por delante y la calma suficiente para dedicarle una hora diaria a un disco, yo también cuente con un canal para compartir mi música, un soplo de la vida.

lunes, diciembre 23, 2024

VOLUME ONE 681: OUR TIME IN THE SUN (JEREMIE ALBINO)


Raro es que la fábrica musical de Dan Auerbach me deje indiferente. Siempre hay algo en sus lanzamientos anuales que seduce por su frescura ambiental o su espíritu retro. Esta temporada hay razones para afianzar la fe (Jon Muq) que compensan cierta falta de sabor (Hermanos Gutiérrez). De la cadena productiva de Easy Eye Sound (un fenómeno que merece estudio en las enciclopedias de música) siguen saliendo nombres para el arraigo y el entusiasmo. Jeremie Albino está en ese grupo y su Our time in the sun (2024) se revela como uno de los trabajos más estimulantes del sello de Auerbach y, por extensión, de este año.

Albino es canadiense de origen filipino. No hay exotismo sanguíneo que se le resista al 50% de los Black Keys. Me pregunto cómo surge la conexión: ¿es Auerbach quien descubre chispazos de talento merecedores de ser apadrinados o son esos talentos anónimos ansiosos de darse a conocer los que se acercan al productor para seducirlo y encontrar su oportunidad? Las mejores apuestas, como la de Jeremie Albino, rebosan calidez en cada tema (deliciosos Lay me let my head y Dinner bell), un eco analógico en su huella sonora que empapa los retazos de soul, country y folk (mezclen las corrientes como deseen) en este álbum fabuloso.

Nota: 8,5/10

SOUNDTRACK 284: SOLO ASESINATOS EN EL EDIFICIO


No nos da horas el día para invertir el tiempo de ocio en distracciones televisivas, y cuando las tenemos las repartimos, aunque de forma espaciada, en el seguimiento de una serie. Muy pocas han caído bajo nuestro radar últimamente, así que destaquemos las buenas sensaciones que nos deja una ficción como Only murders in the building (Solo asesinatos en el edificio), entrañable e inteligente comedia criminal financiada e interpretada por el trío de sus protagonistas: Steve Martin, Selena Gomez y Martin Short.

Tenemos un lujoso edificio de Manhattan, el Arconia, de esos en los que se paga por respirar, un poco pijo, para millonarios retirados. Un crimen sacude a la comunidad y quienes lo investigan son los responsables de un podcast entre los que se encuentran una antigua estrella de televisión y un director teatral. La intriga avanza con giros y sorpresas, ninguna forzada, toma vericuetos impredecibles y crea misterios nuevos complicando la investigación. Gomez, Martin y Short, acompañados de un eficiente elenco de secundarios, conducen la trama con más templanza que excesos para conjugar suspense y humor.

Hay cuatro temporadas de Only murders in the building, y nos ha dado tiempo por ahora a disfrutar de las dos primeras, calentitos en ese acogedor edificio con misterios en cada habitación.


miércoles, diciembre 18, 2024

VOLUME ONE 680: HEAVEN, OR SOMEPLACE AS NICE (JOSH RITTER)


La Liga de los músicos sin mácula, aquella en la que ni siquiera nuestros artistas favoritos entran porque alguna vez han firmado un sonrojante patinazo, tiene plaza para Josh Ritter. Busquen alguna salida de tono, no la encontrarán en su docena de discos. El notable es la nota alrededor de la que giran sus trabajos, desde primerizos ejemplos como Golden age of radio (2001) hasta recientes diamantes como Spectral lines (2023). Poco más de un año después de este álbum, Ritter adopta una actitud igualmente reposada, si cabe más adormecida, como en la calma de un retiro, para servirnos otro buen disco, Heaven, or someplace as nice (2024).

Aunque esta vez a su nuevo álbum se le eche en falta algo de músculo y se le añore un enchufe de corriente eléctrica, Ritter se toma las cosas sin prisas, con canciones de fino trazo y elegante hechura, a las que contribuye en cuatro de sus nueve cortes el guitarrista de jazz Bill Frissell. Es en uno de ellos, Only a river (pieza que Bob Weir ya elevaba en su disco Blue Mountain), donde el disco alcanza su pico de excelencia. Ese cielo del título es quizá, el lugar donde el oyente y el propio Josh parecen sentirse con el murmullo de las cuerdas.

Nota: 7/10

lunes, diciembre 16, 2024

LIVE IN 307: ROD STEWART, A CORUÑA 2024


A propósito de Rod Stewart en mi ciudad, en un buen concierto, con una banda de alto nivel y un carismático artista de primera categoría al frente, me pongo a pensar...

Pocos conciertos me quedan por delante para sorprenderme y entusiasmarte, me temo (será que el historial es largo y la capacidad de asombro más escasa). Un gran recinto, aunque sentado cómodamente en buena posición, no es el mejor escenario para deleitarse con la emoción auténtica de quien interpreta; me falta sudor, aguante, o energía juvenil. Me sobran las luces que salpican la oscuridad desde las pantallas, ese vicio que distrae de la esencia. Uno que iba con la invitación de quien cubre el evento para un medio se pregunta: ¿estamos dispuestos a pagar 80 euros por reposar el cuerpo y hasta 136 por ver en pie a un músico a unos pocos metros? Bueno, el recinto para 8.000 espectadores estaba casi lleno.

En cuanto al concierto de Sir Rod, sabíamos que poco o nada habría de rock tabernario, mucho de versiones bien escogidas (Downtown train y I'd rather go blind en cabeza) y una ejecución profesional para contentar a una audiencia de exigencia media-alta a estas alturas de la vida en el DNI de los asistentes. Blues, soul, pop, disco, rock y un músico al que no le fallan ni las fuerzas ni la garganta. Bien por Rod Stewart, te he visto enfrente, y me doy por satisfecho.

sábado, diciembre 14, 2024

BONUS TRACK 299: PARADISE OUTLAW (PIETA BROWN)


Si a este álbum le acompaña la etiqueta "ayer y siempre" pese a haber visto la luz años después de la andadura de este blog se debe a que en ese momento de alumbramiento, 2014, se nos pasó inadvertido, y tampoco habíamos probado ni una gota de la música de Pieta Brown. Le sienta bien esta misma etiqueta a Paradise Outlaw (qué fantástico título) porque su sigilosa atmósfera no pertenece a tiempos concretos, flota en una nube solitaria sin dirección definida y transmite un excitante placer.

Y quietud, sosiego, desde las suaves acústicas a los pellizcos eléctricos que hacen temblar el hilo metálico de lo cercano y confortable. Este disco de hace diez años era ya el sexto de Pieta Brown, otra de esas vocalistas y compositoras que ha convertido en territorio apacible la red de raíces que se estiran hacia numerosos carriles del folk y la americana. Bo Ramsey, otro discreto artesano de las cuerdas, abrigó a Pieta como productor en este y otros álbumes, y ella, serena intérprete, arropara por Justin Vernon y Amos Lee en tres temas, consigue, aunque tarde, conquistarnos.

miércoles, diciembre 11, 2024

SOUNDTRACK 283: UNA DE FRANK CAPRA


Hoy he visto una película de Frank Capra. Puede que hayan pasado quince o veinte años desde la anterior de sus películas que vi, y han sido más de una veintena. No se trata de juzgarlas esta vez, de ordenarlas de mejor a peor en una lista en la que todas me parecen excelentes (Juan Nadie, Vive como quieras, Un gángster para un milagro, Sucedió una noche, Horizontes perdidos...). O me lo parecieron en su momento. Y, la verdad, la mayoría no quiero volver a verlas para no dar oportunidad a que el día de hoy destroce la belleza de los recuerdos.

Con el filme de Capra que acabo de ver, uno muy antiguo que nunca debió de emitir ninguna televisión y que me encuentro en una plataforma, vuelve a mí aquella sensación de ilusión y expectación que me invadía cuando las cadenas emitían viejas películas de aquellos maestros del cine cuya huella nunca se ha perdido y otros que vinieron después han heredado. Regresa el placer de un pasado juvenil en el que el cine ocupaba mucho tiempo en nuestras vidas, sus historias de fe y esperanza, de buena gente frente a villanos aprovechados. Ficciones que creíamos auténticas, un mundo paralelo en salas de proyección a oscuras.

La mujer milagro, se titula, con Barbara Stanwyck derrochando verborrea entre humanos necesitados de fe. Y Capra, siempre, su maestro detrás de la cámara.

domingo, diciembre 08, 2024

BOOTLEG SERIES 129: LUCINDA EN ABBEY ROAD


Habría que instaurar experimentos (pruebas, juegos, competiciones) como estos: versionar a los músicos más versionados de la historia y que los oyentes aprobasen y suspendiesen, con diferentes notas, a los intérpretes que se atreven a orientar viejas canciones hacia nuevos rumbos. Esto ocurre de siempre, y Lucinda Williams lleva unos años, desde que la salud no le deja rendir al cien por ciento, llenando de versiones de Dylan, los Stones y otros su propio jukebox. El séptimo volumen de esta especial caja musical presenta a la propia autora en los mismísimos estudios de Abbey Road de Londres para revivir (como miles de músicos de todo pelaje en cada rincón del planeta) media docena de canciones de The Beatles.

Así que no cuestionemos a una intérprete veterana de primera categoría por meterse en la piel de algunas de esas canciones que, como a muchos y muchas de su generación (y tantos que vinieron después), forjaron su personalidad y su oficio. Eso es lo que tiene Lucinda Williams Sings The Beatles from Abbey Road (2024), oficio, y respiración rockera, y emoción auténtica. Hacen vibrar, por ejemplo, Yer blues, Don't let me down y While my guitar gently weeps (¡cómo no!) pero enfrían Let it be o Something. Yo le doy un aprobado alto... será que los Beatles y yo no crecimos juntos.