miércoles, junio 17, 2009

GREATEST HITS 72: MY BABY JUST CARES FOR ME (NINA SIMONE)

Un soplo de calma, cortinas abiertas para que entre el aire, por favor. Conviene no pensar, no analizar si lo que hacemos está bien o mal. Tan fácil como cantar y desear. Nos mira Nina: “A mi chica no le importan los coches ni las carreras, ni la ropa, ni los espectáculos, ni los lugares de primera categoría. A mi chica sólo le importo yo”. Puede que alguien me cuide, es lo que todos deseamos.

domingo, junio 14, 2009

SOUNDTRACK 83: UNITED STATES OF TARA

Los viajes por la televisión me han llevado hasta United States of Tara, del canal Showtime, cuya primera temporada se estrenó a comienzos de año en USA y poco después en las pantallas españolas. Fue el aparente aspecto cómico de su argumento lo que me invitó a seguirla, pero no tardé en encontrar que bajo su ácida capa de humor negro reposa una visión amarga sobre la debilidad humana y una reflexión nada complaciente acerca de la infelicidad. Tara, una excepcional Toni Collette, tiene un desorden disociativo de la personalidad y en su interior convive con otras tres mujeres en las que se transforma según sean los acontecimientos que ocurren en el entorno de su vida familiar. La aparición de una u otra personalidad genera situaciones embarazosas, comprometidas, divertidas, jocosas, pero en ningún caso agradables. Y es bien jodido.

Tara deja de medicarse para tratar de hallar el origen de su problema. No es fácil. A veces se transforma en T, una salvaje y repelente adolescente sin rastro de cerebro. Otras veces se convierte en Buck, un veterano del Vietnam, obsceno y provocador. También Tara se transforma en Alice, una ejemplar ama de casa, casta y bondadosa, tan demasiado perfecta que es irritante. Alrededor de Tara convive su marido Max (John Corbett), paciente y cariñoso a pesar del hastío que le provoca la enfermedad de su esposa; su hija adolescente Kate (Brie Larson), equivocada con sus novios; su hijo Marshall (Keir Gilchrist), un cinéfilo homosexual, sensible y reservado; y su hermana Charmaine (Rosemarie DeWitt), incapaz de asentarse emocionalmente y conmocionada por tener los pechos amorfos.

Uno de los productores ejecutivos de la serie es Steven Spielberg y la creadora y guionista de Tara es Diablo Cody, autora del libreto de Juno. Se nota, porque la serie tiene ese tono gamberrete y socarrón que tenía el oscarizado film interpretado por Ellen Page. Ese humor a veces demasiado chispeante y resabidillo asoma por Tara, en sus personajes insatisfechos, temerosos y débiles. Como era de esperar, Toni Collette se erige en una gran estrella de la interpretación, frágil cuando es Tara e irresistiblemente espectacular cuando da vida a sus opuestas personalidades.

Habrá segunda temporada. Quizá la siga. Es una serie inteligente pero incómoda, incluso de una ternura indeseable.

martes, junio 09, 2009

VOLUME ONE 193: YONDER IS THE CLOCK (THE FELICE BROTHERS)

Hoy en día alguna inexplicable razón me lleva a desconfiar de los solistas o grupos de corto historial que cada año presentan un nuevo trabajo. Y eso mismo pensé, que debía ser desconfiado, ante el tercer trabajo de los hermanos Felice en los últimos tres años. Y eso que la banda me gusta. Me gusta pero me asalta alguna reserva al escucharla. Por ejemplo, no me convence el orden que le dan al repertorio de canciones, que consigue saltar del júbilo a la melancolía con cierta brusquedad y confiere al conjunto de inestabilidad rítmica. Me gustaría bastante verlos en directo, donde creo que esa descompensación quedaría anulada y mejoraría más la impresión que tengo de ellos.

Yonder is the clock (Team love, 2009) sigue la tónica de Tonight at the Arizona y The Felice Brothers. He leído que este es el “disco definitivo” del grupo. No lo entiendo. Definitivo, ¿por qué?: ¿es que no van a grabar más?, ¿es que andaban tratando de hallar un estilo o sonido y ya lo han conseguido después de frustrados intentos?, ¿es que a partir de ahora no van a llegar a esta altura en sus siguientes trabajos? A mí no me parece que este sea el llamado “disco definitivo” de The Felice Brothers. Como los dos anteriores, el nuevo álbum es satisfactorio, desgarrador cuando se vuelve nostálgico y melancólico cuando se empapa de esa alegría de taberna que tan bien transmiten sus voces e instrumentos. Al hablar de ellos surge inevitablemente la comparación con The Band y Bob Dylan. En Yonder is the clock, también, de eso no logran librarse, y ni falta que hace. El orden de los temas me sigue resbalando, pero algunos conmovedores como Run Chicken run, Boy from Lawrence county y Cooperstown convierten el disco es otro trabajo admirable.

Nota: 8/10

VOLUME ONE 192: RIVER OF TIME (JORMA KAUKONEN)

Parece el jefe de un clan de estibadores o el camionero más veterano de la carretera. Con ese aspecto cuesta imaginar que de su garganta salga la voz dulce y crepuscular de un viejo trovador apegado a las raíces de la música americana y de sus dedos brote el sonido pulcro de una guitarra acústica afinada con delicadeza. Jorka Kaukonen, el fantástico guitarrista de Jefferson Airplane y cofundador de Hot Tuna, sigue sentándose a menudo en la mecedora de su porche para cantarle a los atardeceres, a los cafés junto al fuego, a las visitas de los amigos, a las viejas guitarras, a los pequeños placeres de la vida en definitiva.

Como hiciera en Too many years (1998) y con más insistencia en Blue country heart (2002) o Stars in my crown (2007), ahora sigue esa línea acústica y tradicional que parece haberle tirado más que la enchufada con la electricidad en su carrera con su duodécimo álbum, River of time (Red House, 2009). Los aliados que se encuentra esta vez son para brindarles una reverencia: Levon Helm le ha prestado el estudio que tiene en su hogar y se ha sentado de nuevo a la batería; y Larry Campbell se ha puesto a tocar violines, dobros, mandolinas y guitarras (además de encargarse de la producción) para dotar a este agradable disco de blues y folk de un aire entrañablemente atemporal.

Nota: 7/10

viernes, junio 05, 2009

VOLUME ONE 191: LOVE TATTOO (IMELDA MAY)

En una de nuestras travesías nocturnas Jaime me habló por primera vez de Imelda May, una guapetona que lo volvía loca por lo bien que cantaba rockabilly y el erotismo sofisticado que expulsaba su imagen. La vimos en un videoclip pocos días después, con sus mallas negras, su top con piel de leopardo, el mechón rubio en el tupé, el carmín salvaje de los labios, los grandes aros en sus lóbulos… un volcán al que lanzarse de cabeza. Aún es joven esta irlandesa estelar al frente de su formación, en la que de las guitarras se encarga el británico Darrel Higham, un devoto de Eddie Cochran que deja correr por sus venas todo el irrepetible rock and roll de los cincuenta.

Su primer disco es este animado Love tattoo (Foottapping, 2008), un trabajo entusiasmado por la época que recupera medio siglo después de que Elvis, Gene Vincent, Carl Perkins, Duane Eddy y compañía les pusieran música. Predomina el rockabilly perfectamente pulido y sincronizado, aunque tres cortes que se distancian hacia el jazz vocal armonizado amplían el radio de curiosos a los que pretende seducir. Y lo consigue.

Nota: 7/10

lunes, junio 01, 2009

SOUNDTRACK 82: RADIO ENCUBIERTA, ROCK N ROLL!!!

Lo mejor de Radio encubierta (The boat that rocked, Richard Curtis, 2009) es precisamente el rock and roll, la vitalidad con la que sus disc jockeys piratas propagan a través de las ondas radiofónicas su pasión por la música popular que la BBC se resistía a difundir y el entusiasmo con que la población británica de mediados de los sesenta comparte esa vía de escape sonora que se les mete en el cuerpo y les hace viajar adonde sus vidas no les permiten. La película, estrenada hace unos días en nuestras salas, deja bastante que desear, aunque al final de la proyección seamos más de uno los que salgamos a la calle con una sonrisa duradera por haber renovado nuestros sagrados votos con la música que más nos gusta.

Radio encubierta tiene exquisitos ingredientes mal condimentados, por eso el plato no está demasiado rico. Daba para mucho más, o al menos para ser tratado con algo más de finura e inteligencia, la historia de esos pinchadiscos de una emisora pirata de rock and roll que emite música las 24 horas al día desde un barco anclado en el Mar del Norte y a la que las autoridades gubernamentales persiguen hasta querer cortarles la programación. Pero (y ahora empieza lo malo) hay muy pocos personajes que caigan bien, porque son ridículos, desfasados (Rhys Ifans) o hasta caricaturescos (Kenneth Branagh); otros merecían un más cercano tratamiento; la acción avanza a veces a trompicones, con elementos que entran o salen de escena a la fuerza para generar nuevas situaciones y conflictos; una pena…

Hay que salvar del naufragio total una excepcional banda sonora que da gusto recuperar en cualquier momento (Small Faces, The Who, Moody Blues, Procul Harum, Leonard Cohen, Rolling Stones, Jimi Hendrix, The Kinks, Cat Stevens…) y un par de hermosas reflexiones sobre el amor que las personas brindan a su música preferida, un rock and roll que nos sobrevivirá a todos más allá de cualquier tragedia.

domingo, mayo 31, 2009

VOLUME ONE 190: THE BRIGHT MISSISSIPPI (ALLEN TOUSSAINT)

Crece mi estima por Joe Henry, como queda claro en los posts en los que su nombre y su obra se entromete a propósito de la alusión principal a otros protagonistas de este blog. Todo lo que ha hecho o que en el futuro haga este músico y productor norteamericano será detectado por mis radares y luego examinado con suma atención y esperado placer. En agosto sacará nuevo álbum, que espero que sea equiparable en calidad a los maravillosos Scar y Civilians. Pero mientras, Henry sigue comandando la producción de interesantísimos músicos a los que enriquece con el acompañamiento de sus propios instrumentistas habituales y con los que viaja de manera fascinante por distintos y reconocibles parajes de la música americana.

El último socio de Joe Henry es Allen Toussaint, toda una institución de la música de Nueva Orleans, autor y productor de innumerables éxitos en las décadas de los cincuenta y sesenta. Toussaint, pianista de vocación, tiene además una producción propia, bastante espaciada en años, y en el actual se ha dejado conducir por Joe Henry para darle forma a un hermoso álbum de inspirada tradición local, la de la Nueva Orleans más calurosa y seductora, The bright Mississippi (Nonesuch, 2009). El trabajo se beneficia de la impagable presencia de artistas de la talla del trompetista Nicholas Payton, el clarinetista Don Byron o el guitarrista Marc Ribot, colega del mismísimo Tom Waits. En el piano y el saxo colaboran Brad Mehldau y Joshua Redman, ni más ni menos. El conjunto recrea el ambiente puro de esa ciudad bañada de música por sus poros, vibrante y sobrecogedora al mismo tiempo, denominación de origen con la máxima calidad.

Nota: 8/10

miércoles, mayo 27, 2009

LIVE IN 74: FRIVOLIDADES… ¿DISPARATES?

Las figuras más notables de la música popular, pasajeros del tren del rock and roll y del pop, han experimentado algún que otro salto sin red por los géneros en ocasiones de manera más que sorprendente. No les ha importado arriesgarse hasta el extremismo ni les ha preocupado generar el rechazo de la crítica o incluso de buena parte de sus fans más incondicionales. Con una sólida carrera a sus espaldas se han permitido la frivolidad de pisar terrenos donde nunca antes habían estado para demostrar que están capacitados para ir más allá de sus propios moldes, asombrar a su público más cercano o aproximar al que se le resiste y atreverse a desequilibrar coherente o incoherentemente el rumbo de sus carreras. David Bowie, Elvis Costello, Neil Young, Lou Reed, Pete Townshend, Robert Plant o Rod Stewart han sido algunos en ponerse extrañas máscaras. El más reciente en cambiar de registro ha sido Iggy Pop. (Lo que ha hecho un bastardo como Chris Cornell con su última propuesta, un insultante disparate llamado Scream, no tiene nombre ni perdón).

Mis oídos y otros sentidos se tropiezan o se mantienen firmes ante ciertos desvíos como los de David Bowie (Low sí, Earthling no), Neil Young (Everybody’ rockin’ sí, Trans no) o Rod Stewart (Body wishes sí, sus entregas del cancionero standard americano no). Otras patochadas de Costello y Reed provocan un rechazo atroz. Por no hablar de la pueril costumbre de dedicarse a cantar villancicos navideños adaptados más o menos a un estilo propio pasados por el filtro de la pulcritud. Y Preliminaires, lo último de Iggy (y verdadera razón de esta rápida reflexión), supone un decepcionante desconcierto.

A uno de los reyes del punk rock le apetece ahora disfrazarse de crooner, arrimar su música al jazz y a la canción francesa, adaptar algún clásico además, aparte de recurrir a la reinterpretación de temas de bossa nova, darle incluso algún aire de pop nocturno sofisticado. Admite que se ha inspirado en la obra del escritor francés Michel Houllebecq y se ha guardado en el baúl todo su repertorio de muecas y contorneos, gritos y retortijones. Preliminaires es un disco tan insulso como inapropiado, una rareza en el fondo insignificante. No hay quien se lo crea. Me parece que no se cree ni Iggy mismo.

lunes, mayo 25, 2009

CUMPLEAÑOS

¿Cuántos? Los que hagan falta. Todos hasta nunca acabar. Nunca has tenido edad, por eso sé que nunca te perderé. Cuando no sepa a qué lugar dirigirme me guiaré por una canción, por los versos que recite tu voz. Una manta contra el frío, una luz para la oscuridad, una sonrisa contra el dolor, un amigo contra la soledad. Felicidades por hacernos felices.


miércoles, mayo 20, 2009

VOLUME ONE 189: WILCO (THE ALBUM) (WILCO)


Ya flota en algún nivel de la esfera el último trabajo de estudio de Wilco. Dentro de un mes será un elemento más palpable (para el que quiera invertir más sentidos en el disco además del auditivo). Su música, la de este grupo generalmente reverenciado, parece flotar casi siempre, o al menos a mí me transmite esa sensación difícil de describir, la de sostenerse entre el techo y el piso. Es juguetona y caprichosa, le entra un ataque epiléptico en el momento más inesperado y a continuación se suaviza, templa su calculada fiereza. Lo demuestra el grupo en sus directos y con pinceladas en la armadura de sus discos. En Wilco (The Album) (Nonesuch, 2009) también se percibe sutilmente. Es un buen disco éste, el octavo de la banda. Le ocurre algo similar al anterior, Sky blue sky (2007), que entra debilitado en el oído pero va enderezando su cuerpo poco a poco. Y a mí me gusta, más cuanto le doy nuevas escuchas.


No tiene un temazo antológico como aquel Impossible Germany del disco previo, pero Wilco (The Album) se alimenta de otros sabrosos bocados; alguno hay que masticarlo, como Wilco (The Song) o Bull Black Nova, mientras que otros se deshacen en la boca sin mover la mandíbula, como Solitaire, You and I o el precioso I’ll fight. Traspira nervio reposado, calma y contenida emoción. Son Wilco, sin más, a mí me cuesta arrimarlos a viejas fuentes o a otros contemporáneos.

Nota: 8/10

martes, mayo 19, 2009

LIVE IN 73: THE BLACK CROWES, AZKENA ROCK 2009

El sensacional, apasionante, formidable y entrañable concierto de The Black Crowes en la edición 2009 del Azkena Rock Festival eclipsó el resto de directos. No los presencié todos, unos no me interesaron y a algún grupo ya lo había visto en otro momento. Me quedo con las buenas sensaciones que me produjeron Howlin’ Rain y un jovial y entregado Eli ‘Paperboy’ Reed, aplaudo a Elliott Brood, Dan Auerbach y a Juliette Lewis con su nueva banda y entierro en el olvido por completo a The Freeks, The Breeders y Woven Hand.

El plato fuerte, la principal atracción del festival fueron unos colosales Black Crowes, convertidos en alguna fase de su actuación en una especie mixta de formación a la que podríamos frívolamente bautizar como Allman Crowes, entretenida con sus largos y evocadores desarrollos. Los hermanos Robinson y su banda nos brindaron una lección magistral de profesionalidad y actitud. Fuimos partícipes de las tablas de unos músicos que no necesitan sintonizar con un público entusiasmado más que con la eficacia perfecta de su tradición musical y el carisma sencillo de su líder, un Chris Robinson alegre y danzante que supo saludarnos desde arriba como más nos agrada: “Hello, Rock and Roll people”. Distantes pero iluminados estuvieron sus guitarristas, Rich Robinson y Luther Dickinson, enfrascados en amigables duelos de blues rock. Por la sangre de los cuervos circulan los genes que definen a las grandes bandas de la historia del rock y los Black Crowes son una de ellas.

Y como culmen, el repertorio fue fantástico. Temíamos que, como en su nuevo álbum en directo, desgranarían el disco Warpaint y le añadirían unos pocos cortes más. Pero se adaptaron a las condiciones de un macrofestival y regalaron a una audiencia española a la que hacía una década que no visitaban con las notas de sus mejores temas: Sting me para empezar, Twice as hard para continuar, Soul singing, Wiser time, Thorn in my pride, Hard to handle, Remedy… y tres piezas del estupendo Warpaint. Inolvidable.

domingo, mayo 17, 2009

600 / VACACIONES (II)

Este es el post número 600 de este blog. El autor nunca pensó si iba a llegar tan lejos y ni siquiera ahora piensa si es corto el camino que ya ha recorrido. Quién sabe, ya se verá. La música que sigo escuchando, las películas o series que pasan delante de mí y las cosas que me ocurren o suceden a mi alrededor siguen animándome a dejar testimonio de mí mismo es este espacio que comparto con todo el que lo desee. Una vez más, gracias a todos.


Esta vez soy yo el que se va. Muy poco tiempo. El justo para no añorar nada. Porque antes y después hay una despedida en un dormitorio a oscuras y una bienvenida con la voz ahogada en sonrisas, hay un beso de buenos días y un abrazo de buenas noches.

miércoles, mayo 13, 2009

BONUS TRACK 66: MOONTAN (GOLDEN EARRING)

Los giros que da la vida… Me pasé media etapa universitaria escuchándole a un amigo sus insistentes recomendaciones para que escuchara algún disco de Golden Earring y nunca le hice caso. En su habitación me ponía alguna canción de la que pronto me olvidaba. Yo me desviaba hacia otras cosas, seguía otra música y entonces (he de reconocerlo) no era yo muy dado a explorar nuevos territorios o a descubrir artistas de otros tiempos. Pasaron los años y creo que nunca más volví a oír hablar de Golden Earring, a lo mejor sólo leí alguna alusión a ellos en el artículo de una revista. Ahora sí he probado y me he encontrado este magnífico Moontan (1973).

Esta banda holandesa nunca tuvo mucho éxito. Radar love, un vibrante rock con fases de percusiones que parecen tribales, un recitado sencillo y un eficaz guitarreo, fue quizá su tema más sobresaliente desde el punto de vista comercial, y por el que aún encuentra incansables melómanos que lo reconocen en ciertos bares y se lanzan a recordar que algún día le prestaron atención a esta banda. Moontan incluye este modesto hit. Pero también este álbum, incrustado en un momento de la década en la que el rock duro de los jóvenes airados se va haciendo más adulto y la influencia del progresivo salpica las tendencias inconformistas de otros grupos, contiene otras canciones que gustan de beber del glam (Suzy Lunacy), la psicodelia (The vanilla queen, Are you receiving me?) y el festivo y bien compenetrado encadenado de guitarras (Just like Vince Taylor). Nunca es tarde… ahora tampoco.

martes, mayo 12, 2009

GREATEST HITS 71: BEST OF YOU (FOO FIGHTERS)

Las imágenes nos zarandean. Agresividad y ternura. Nacimiento y supervivencia. Reposo y agitación. Guitarras musculadas, percusiones traqueteantes y bramidos suplicantes. Best of you hay que cantarla gritando, hay que sentirla como un delirio.

Me reencontré con esta canción hace unos días. No la había olvidado pese a escucharla poco. En las últimas horas, en cambio, me he empachado un poco de ella. Me atrevería a decir que difícilmente Foo Fighters compondrán una canción mejor. La música del grupo de Dave Grohl me ha entrado siempre por un oído y salido por otro. Ha estado en la segunda división de todo el hard rock derivado del fenómeno grunge. Algún tema de cada disco despierta la atención justa para reconocerlo entre una selección escuchada durante varias horas en varios locales, pero nada más. Best of you, incluida en el álbum In your honour (2005), será, al menos para mí, un brutal techo que sobreviva a la propia banda.

lunes, mayo 11, 2009

LIVE IN 72: CLEM SNIDE (Vigo, 9-5-2009)

Peculiar concierto el de Clem Snide. Con su actuación en Vigo cerraron una gira española que los mantuvo por Europa dos meses. Dos horas dedicó Eef Barzelay y su grupo, esta vez con formato de trío y ante una modesta audiencia, a presentar unos cuantos temas de su magnífico último trabajo, Hungry bird, junto a un nutrido repertorio en el que no faltaron piezas estupendas de Soft spot, End of love o Your favourite music. Alguna que otra nueva canción (lo más flojo de la selección) y otros temas incluidos en la obra en solitario del autor completaron una velada a la vez agradable y extraña, sobria en momentos íntimos y freak en otros más disparatados, en la que no quedó duda alguna del carisma que gasta el simpático solista, excelente cantante y refinado músico que es Eef.

Es que la música de Clem Snide se degusta precisamente con calma y refinamiento. Es suave y espaciosa, tirante a veces hasta resultar afilada, sobre todo cuando a su líder se le da por hablar de “sentimientos tristes”, “amar lo desconocido” o recrearse con la muerte o alguna otra desgracia. Otras veces es cínico e irónico y entonces sus temas parecen bromas sofisticadas. Pero siempre da la impresión de que a esta música americana de Clem Snide la cubre una emoción de nostalgia apesadumbrada a la que sienta de maravilla esa voz afectada de Eef Barzelay. Él y su guitarra, siempre la misma en el concierto de Vigo, pero muy bien acompañada por el bajista y un versátil percusionista, le dieron cuerpo flexible al listado de canciones. Levantaba los brazos el autor después de cada canción como si hubiera ganado una simple prueba atlética. Claro que le felicitamos aunque no le colguemos ninguna medalla.

sábado, mayo 09, 2009

GREATEST HITS 70: BULLFROG BLUES (RORY GALLAGHER)

Este hombre era una máquina, una fuerza de la naturaleza. Rory Gallagher transmitía con su guitarra feroz y su voz encarnizada todo el veneno sano y renovable que circula por las venas y arterias del rock and roll. Se metía al público en el bolsillo con su entusiasmo auténtico, acercándose a la gente para salpicarla de sudor o compartir un whiskey o una cerveza.

El primer contacto que tuve con Rory hace muchos años fue el torrencial directo Live in Europe (1972). Messin’ with the kid y este espectacular Bullfrog blues encumbran su propia estrella y la impagable energía brutal de su trío único y, yo diría incluso, irrepetible.

miércoles, mayo 06, 2009

VOLUME ONE 188: TOGETHER THROUGH LIFE (BOB DYLAN)


He dejado correr unos días para que las nuevas canciones bienvenidas de Bob Dylan fueran madurando en mi cabeza, en mi recuerdo; para que su regusto no se quedase en una efímera sensación y se prolongase más tiempo y con mayor profundidad más allá de los márgenes que guardan mi admiración por el músico y autor más grande del planeta. Ahora puedo decir que la música de Together through life (Columbia, 2009) es una bendición.

El tiempo pasa y algo siempre queda: los brotes de genialidad, una magia que no se ajusta a ningún momento y a ningún lugar, una emoción imperecedera. Dylan se ríe al terminar el recitado de una estrofa en un par de temas. Milagro. Es un disco alegre, con sus blues y sus serenatas, con su pulso retro, sus campos de cultivo y la carretera a través del espejo retrovisor que devuelve la imaginación a los años cincuenta. Este viejo arrugado y distante señor le ha cambiado algunos adornos a su disfraz mutante para demostrarle al mundo, sin la necesidad de hacerlo, que en sus manos y en sus versos, en su voz podrida de melancolía y kilómetros, aún descansa el amor perdurable hacia la tradición y la habilidad envidiable de adaptarla a cualquier época distinta.

Uno tras otro desde 1997, los nuevos álbumes de Dylan parecen rejuvenecer su figura y su genio. Together through life, donde reaparece Mike Campbell a la guitarra y debuta David Hidalgo al acordeón para unirse a sus más recientes legionarios, lo incrusta más en el olimpo. Desde Behind here lies nothin’ hasta It’s all good.

Nota: 9/10

viernes, mayo 01, 2009

BONUS TRACK 65: FIRST STEP (FACES)

Rockeros por un lado, mods por otro, y ambos bien condimentados en Faces. 1970. El primer paso es First step, el primero de los cuatro fantásticos álbumes de los chicos de la taberna, Rod, los dos Ronnie, Ian y Kenny. Me debilito con sólo mencionarlos, de algún modo entrañable y romántico me toca el alma este grupo.

Rod Stewart ya tenía dos discos por su cuenta y con Ronnie Wood antes le había dado empuje arenoso a las aventuras grupales de Jeff Beck. Ronnie Lane e Ian McLagan acababan de dejar en la cuneta a Small Faces. Se quedaron con las ‘caras’ y le dieron juntos a las cervezas y al whiskey bañados en blues añejo y rock sudoroso con una pizca desnuda de folk caluroso. La batidora creó un jugo delicioso, el que sirve este First step, esquivo a veces a pesar de abrir sus fauces embriagadoras.

Wicked messenger destapa las esencias. Stone las agita. Around the plynth las retuerce. Flying las libera. Y Three button hand me down las esparce en todas direcciones. Fantástico.