sábado, enero 30, 2021

BONUS TRACK 233: HONESTIDAD BRUTAL (ANDRÉS CALAMARO)


Ando de ruta histórica por el rock latinoamericano. Rompan todo me conduce. Es una magnífica serie documental que emite una plataforma audiovisual, y que, de forma apasionada, ágil, con acertados testimonios de protagonistas directos y oportuno material de archivo, explora las raíces, los primeros acordes, el impacto inicial, la respuesta social e institucional y la evolución del rock en los países de América Latina, principalmente Argentina y México, también Chile, Uruguay, Perú. Muy recomendable. Estoy descubriendo a bandas y músicos que fueron semilla o que hicieron crecer el árbol rockero de esas latitudes (Manal, Almendra, Los Abuelos de la Nada, Billy Bond y la Pesada del Rock and Roll, Soda Stereo, El Tri, Café Tacvba...). En ese camino que sigo doy unos pasos adelante y me recreo un par de horas largas en un disco que hacía mucho tiempo que no escuchaba y que ahora, intacta su huella, considero aún formidable: Honestidad brutal, de Andrés Calamaro en 1999.

El músico argentino, nunca tan brillante como en este trabajo en mi opinión, adoptó una actitud catárquica para afrontar las angustias que le perseguían: una agotadora gira y la ruptura con su pareja. Tenía cientos de canciones en su libreta e hizo malabarismos y conjuros con ellas para acabar seleccionando las 37 que conforman este álbum doble, tantas como los años que cumplía aquel año. La experiencia, también asfixiante, dio como resultado un álbum grabado en tres países (Estados Unidos, España y Argentina), carísimo, versátil, de variable geometría, polémico, gamberro, nostálgico, que suda dylanismo por casi todos sus poros (la voz raspada, la entonación estirada, esa portada teñida en rojo y negro que remite al Blood on the tracks con que Dylan quemaba espíritus). Solo cojea el Calamaro abrazado al tango, pero deslumbra el que se empaña de rock, de blues, reggae y funk. Canciones hay muchas que sobresalen, mas quédense con Negrita, El día de la mujer mundial, Veneno, No tan Buenos Aires o esta obra maestra: Con Abuelo. Calamaro nunca más llegó a esta grandeza.

miércoles, enero 27, 2021

SOUNDTRACK 255: ALTA FIDELIDAD, LA SERIE

¿Sabíais que Alta Fidelidad tiene versión televisiva? Veinte años después de su entrañable adaptación al cine de la mano de Stephen Frears, la sensacional novela de Nick Hornby, de obligada lectura para todo melómano, adopta formato de diez capítulos de media hora. Vamos al grano: no, High Fidelity, la serie, no está tan bien como la película. Le encuentro un problema evidente: la existencia de una magnífica versión anterior, que para todo aquel que la admire supondrá un lastre con el que cargue el modelo televisivo. No está mal el producto, en realidad, pero el peso del film, del que no se puede desprender, no juega a su favor.

Estamos en Nueva York. Volvemos a tener una tienda de discos (vinilos en concreto), que parece que se siguen consumiendo. Y al frente, Rob, a quien le gusta hacer sus top five y repasa las relaciones afectivas de su vida para hacer frente a la ruptura con la última de ellas hace un año. Esta vez Rob es Robyn, una mujer, una más que aceptable Zoë Kravitz, cuya madre fuera de la ficción, Lisa Bonet, era una de las novias de Rob, John Cusack, en la película de Frears. La también hija de Lenny Kravitz salva el tipo distanciada de los rasgos de Cusack, pletórico como afligido despechado, pero como compañeros de tienda no están a la altura los principales sencundarios, un friki sensible blanco y una alborotadora negra; sobre todo por la falta del carisma que sí les sobraban a Todd Louiso y a Jack Black en la versión cinematográfica. 

En fin, la serie es un complemento intrascendente del libro y de la película del que merece salvarse el atractivo de Kravitz. Se ve y se olvida, aunque te vuelvan a entrar las ganas de grabar una cinta... o, puestos al día, confeccionar un play list.

domingo, enero 24, 2021

GREATEST HITS 262: LITTLE GIRL BLUE (JANIS JOPLIN)

Pueden pasar muchos años sin escuchar una canción y cuando vuelves a ella, o vuelve ella a ti, sientes por un momento que nada ha cambiado. Nada destruye la belleza escalofriante de Little girl blue, nada apaga la llama sobrecogedora que enciende la voz y la entrega de Janis Joplin con esta canción. "Oh, sé que eres infeliz".

jueves, enero 21, 2021

VOLUME ONE 557: WEDNESDAYS (RYAN ADAMS)

El regreso, brillante regreso, de Ryan Adams trae una nota de advertencia. A comienzos de 2019 varias mujeres utilizaron la prensa para acusar al músico de abusos. Aquel año preveía publicar Wednesdays, álbum que finalmente guardó y retrasó hasta darlo a conocer en diciembre de 2020, aunque hasta dentro de unos pocos meses no estará disponible en formato físico. Tras el largo silencio de casi dos años, cabe preguntarse qué diferencia este Wednesdays (Pax Americana) al que no me decido a poner fecha del que prevía ser el lanzamiento original, cuánto de lo ocurrido empapa los surcos de este disco. Se intuyen vínculos, quizá certezas. La obra se funde en su contexto. Pero yo prefiero aislarla de su entorno y recibir las canciones de este álbum tal como vienen, una por una o todas juntas, porque de cualquier manera construyen un trabajo magnífico de Ryan Adams.

Cercano a 29 (2006) y Ashes & fire (2011) por la íntima sobriedad que traspira de su contenido, Wednesdays encierra a un autor apesadumbrado, que ama y pide perdón (o se disculpa y ama). Enseña un perfil reposado en forma de canciones tristes, compasivas, amargas, moldeadas con la enviadiable delicadeza de sus mejores composiciones, como parte de los que integraban sus dos espléndidos primeros álbumes. Yo encuentro un poco de Neil Young en la maravillosa I'm sorry and I love you, de los lamentos rotos de Dylan en Blood on the tracks en Wednesdays, del Adams de Gold en la única pieza que gana un poco de velocidad, Birmingham. Don Was interviene en la producción y al fondo, casi inadvertida, una voz que parece la de Emmylou Harris le da un aliento melancólico a un par de temas a este disco finalmente vivo.

Nota: 9/10

lunes, enero 18, 2021

VOLUME ONE 556: INTRODUCING... (AARON FRAZER)


La presentación de Aaron Frazer corre a cargo de Dan Auerbach. Todo o casi todo lo que este hombre toca a mí me cautiva de alguna manera, en su propio sello para dar a conocer a viejos desconocidos o alumbrar promesas o a nómina de peces más gordos, lo mismo da. Auerbach es garantía, y cerca de él orbitan nombres que da gusto descubrir. Introducing... (Easy Eye Sound, 2021) presenta a Aaron Frazer, baterista de Durand Jones & The Indications, arrebatador firmante ahora de una obra envuelta en ropajes vintage que abrigan un resplandeciente soul para no dejar de pinchar. Exacto, arrebata este chico con falsete que seduce con voz de chica. La música que guarda su estreno es cálida y precisa, nerviosa y sensual, combina la pureza del pasado con el lustre del presente que tan bien suele filtrar Auerbach en sus producciones (Yola, Valerie June, Dr. John, Marcus King, Robert Finley, él mismo). Te dejas llevar por ella con hechizos de otro tiempo.

Nota: 8/10

viernes, enero 15, 2021

LIVE IN 255: SILVIA Y VÍCTOR


Y entonces, se echa sobre ti una canción que te deja paralizado mientras suena (cuatro minutos bastan), que te enseña ese poder extraordinario que tiene la música para remover emociones y darte esperanza, para querer abrazar a un ser querido cuando lo tienes lejos. Eso lo consigue hoy, hoy que escucho esto por primera vez, Silvia Penide y Víctor Manuel. El efecto boomerang es el bonus track del Ep que la coruñesa ha grabado en los últimos meses, Los días de plomo. Uno de los temas de su álbum anterior cobra una vida nueva rescatado para su nuevo trabajo. Ella y Víctor se funden a distancia, separados por 600 kilómetros y unidos por la gracia de la tecnología, en una canción irresistiblemente hermosa. "Tú sabes que tú puedes". Siéntelo.

El efecto boomerang

miércoles, enero 13, 2021

GREATEST HITS 261: EL RÍO (MIGUEL RÍOS)

¿Qué tienen los ríos que son tan poéticos, que nos despiertan recuerdos y nos liberan en sus orillas, que en sus aguas vemos reflejados viejas alegrías o amores? Me gustan mucho unas cuantas canciones que hablan sobre ríos como escenarios de evasión y melancolía. The river (Springsteen), Ol' man river (Jerome Kern), Harlem River (Kevin Morby), Down by the river (Neil Young), Moon river (Henry Mancini)... son unas cuantas delicias fluviales. Pero quizá me acompaña siempre El río, de Miguel Ríos, y aún hoy permanecen indelebles sus versos sencillos, frescos y puros. "Yo recuerdo aquel día que nos fuimos a bañar. Aquel agua tan fría y tu forma de nadar. En el río aquel, tú y yo y el amor que nació de los dos".

 


lunes, enero 11, 2021

GREATEST HITS 260: ONE OF US (LIAM GALLAGHER)

Cuando veo, escucho o leo algo sobre Liam y Noel juego a imaginarme que llegará un día, puede que no muy tarde, en que nos encontremos con un disco nuevo de Oasis. Y en ese juego escucho un álbum fantástico que enterrará años de fricciones y desprecios para, quién sabe, poco después volver a removerlos. Los dos álbumes que desde 2017 ha grabado Liam Gallagher están bien. De ahí no pasan. Contienen ambos tres o cuatro temas con inspiración y fuerza y el resto, más anodino, los difumina. Pero sueltos, libres, al volver a oírlos, dices: este tío aún sabe llenarte de euforia... quizá porque lo ves y esperas que de un momento a otro te insulte de nuevo mientras camina hacia ti. One of us, del disco Why me? Why not. (2019) es uno de esos buenos temas. En algún comentario a este vídeo es gracioso (¿es cierto?) leer que "Liam no quiere que vuelva Oasis, lo que quiere es que vuelva Noel".

 


viernes, enero 08, 2021

BONUS TRACK 232: IT'LL SHINE WHEN IT SHINES (OZARK MOUNTAIN DAREDEVILS)


Las enciclopedias de nuestro querido rock and roll con todas sus variantes y vertientes recogen en pocas páginas, si cabe en uno o dos párrafos, aquella banda o solista del que nadie se acuerda. Son nombres que en su tiempo de humilde esplendor fueron respetables actores de segunda o tercera fila hasta desvanecerse y quedar en la parte del fondo de la memoria de muy pocos. De alguna manera, con el enfoque del tiempo pasado, fueron poseedores de un peso que no por liviano deja de tener su importancia, aunque apenas sean citados muchos años después. ¿Qué se puede decir de The Ozark Mountain Daredevils? En su origen, allá en los terrenos más intrincados de Missouri, fueron un sexteto que emergió a la sombra de formaciones de country rock con más gloria y fortuna durante los primeros años setenta, léase los Eagles en primer plano, Little Feat o Doobie Brothers en segundo. Su puñado inicial de discos, de 1973 a 1978, no desmerece ante ninguno de los de aquellas bandas, aunque escuchándolos hoy se advierte una cauta modestia, un afán de contención que distingue a las buenas bandas de las que, igual de buenas, con más ruido y agallas van un paso por delante. It'll shine when it shines (1974), con el empuje en la producción de Glyn Johns, es buena muestra de la sencilla valía de los osados habitantes de las montañas Ozark.

martes, enero 05, 2021

BONUS TRACK 231: BRING ON THE NIGHT (STING)


Le tengo ganas a un libro de Tito Lesende que edita Efe Eme para embarcarme en su particular repaso a los mejores cien discos de rock en directo (los firmados por músicos españoles los dejaría para otro volumen, explica). Coincidiría en buena parte con su selección, apuesto, y me apuntaría lagunas apetecibles para ponerme al día. No lo sé, pero intuyo que este Bring on the night con la firma de Sting en 1986 no figura en la lista de Lesende. Y no porque sea mal disco, o porque se quede lejos de transmitir la fuerza de la música en vivo. Me apetecía, tan carente de música a flor de piel, dejarme remover por el oleaje sonoro y emocional de intérpretes sobre un escenario y este álbum me refresca en gran medida.

Es curioso, no me queda nada de The Police entre mis posesiones, pero no guardo nada de Sting en solitario. Es un músico y una persona que respeto y que he disfrutado dos veces en directo, en cambio no siento la necesidad de tener su obra cerca. Bring on the night dejaba escuchar a un Sting algo soberbio presumiendo de banda tras haber alumbrado su primer álbum. Con sus músicos grabó el segundo en directo y en formato doble, para demostrar, en canciones intensas que se juntan y se separan, que el jazz que corría por las venas de su grupo (Brandford Marsalis, Kenny Kirkland, Darryl Jones y Omar Hakim entre ellos) se fundía elegantemente con ventiscas bluseras y brisas pop. No creo que merezca pasar a la historia o integrar un centenar de live albums especiales, pero es un digno secundario de los mejores.

domingo, enero 03, 2021

VOLUME ONE 555: J. T. (STEVE EARLE & THE DUKES)


J. T. es Justin Townes. Era (es) el hijo de Steve Earle. En agosto pasado dejó de vivir a los 38 años; una mezcla peligrosa de sustancias desaconsejables, se supo tiempo después. Había tenido una infancia difícil y una juventud en el filo, y llevó consigo una herencia genética que le permitió grabar un puñado de discos, algunos más que estimables. Ahora su padre con su banda, The Dukes, ha grabado un disco que lo despide, que lo recuerda como epitafio con diez versiones de sus canciones y un último adiós salido de la pluma de Steve, otro forajido de la vida.

J. T. (New West, 2021) es además la mejor colección de temas (no importa propios o ajenos) que graba Steve Earle desde The low highway en 2013. En el homenaje a su hijo, el veterano cantautor descarta la despedida fúnebre y el discurso doliente de una música trascendente (como hizo Nick Cave con el intragable Ghosteen para honrar también a su vástago perdido) para cubrir sus versiones con esas sábanas arrugadas que salpican las gotas de blues, country y folk tan bien decoran las carreras de padre e hijo. Se advierte el dolor irreparable pero se celebra la música que permanece y nada estropea.

Nota: 7/10

jueves, diciembre 31, 2020

LIVE IN 254: ¡QUÉ BUENA MÚSICA!


Hasta aquí llegamos. Ponemos fin a un año para olvidar que no se nos olvidará. Hasta el próximo. La música nos ha dejado discos nuevos de alta calificación, un consuelo para días, semanas y meses grises: muchos notables, algunos sobresalientes. Buena salud a todo el mundo.

Rough and rowdy ways, Bob Dylan

Songs for our daughter, Laura Marling

My echo, Laura Veirs

Letter to you, Bruce Springsteen

Closeness, Native Harrow

Love is the king, Jeff Tweedy

Fetch the bolt cutters, Fiona Apple

Pick me up off the floor, Norah Jones

folklore / evermore, Taylor Swift

martes, diciembre 29, 2020

SOUNDTRACK 254: RECURSOS INHUMANOS


Pocos novelistas me producen tanta angustia, tanto vicioso desasosiego, como Pierre Lemaitre. Me pregunto no pocas veces por qué este hombre es tan enrevesado y cruel, por qué sus personajes llegan a extremos de fría perversión. Es una mente enferma, llego a pensar, un retratista del lado humano más sórdido. No te fíes de Lemaitre, los naipes que esconde en su juego te llevarán por el camino más insospechado y te conducirán a desenlaces imprevistos que en más de una ocasión te dejarán sin habla. Como en la saga del comisario Verhoeven. Como en Vestido de novia. Como en Tres días y una vida. La adaptación televisiva de una de sus obras, Recursos inhumanos, traduce en imágenes la prosa veloz, a veces adrenalítica, del autor francés, y la historia se ve impulsada por la habilidosa dirección de Ziad Doueiri y el sensacional trabajo de Eric Cantona al frente del reparto, amén de la puesta en escena y el pulido de los diálogos a cargo del propio Lemaitre.

Seis capítulos circulan por el antes, el durante y el después del desventurado Alain Delambre, un cincuentón que llega al límite de su insatisfacción por el prolongado desempleo por el que pasa y emprende una calculada venganza, aunque deje en el camino a las víctimas más próximas, contra una gran empresa sin escrúpulos, de las que estrujan las hojas de cálculo en que convierte a sus empleados para cuadrar cuentas o aumentar ingresos. Lemaitre, Doueiri y Cantona consiguen que te metas en el pellejo de ese antihéroe incauto, de un superviviente desesperado en un mundo cada vez más cercano a la inhumanidad.

domingo, diciembre 27, 2020

BONUS TRACK 230: PEARL (JANIS JOPLIN)

Desconozco si quienes conmemoraron los 40 años del asesinato de la estrella del pop más grande que Jesucristo se acordaron de brindarle un minuto de silencio dos meses antes a Janis Joplin, a quien una letal sobredosis de heroína apagó para siempre hace 50 años. Unas horas antes había cerrado la grabación de Pearl, álbum póstumo que vio la luz pocos meses después. Sola en un motel de Los Angeles se ahogaba en la muerte. Pearl es tan desgarrador y doloroso tanto por su condición de testamento como por la tristeza derramada que transmite la propia Janis, imbatible voz, eterna musa, colosal intérprete. 

La Fult Tilt Boogie Band la respaldaba en aquellas últimas sesiones. Move over la mueve sobre una ácida locomotora, Cry baby la envalentona entre lágrimas, Me and Bobby McGee la inmortaliza por cortesía de Kris Kristofferson, y Trust me la desnuda tan frágil como era bajo la furia y sus ropajes. A veces me paro a imaginar qué Janis Joplin (qué Jim Morrison también) tendríamos hoy si la música continuase siendo parte activa de lo que hubiera sido su vida longeva. Nadie le ha ganado aún y nadie lo hará.

jueves, diciembre 24, 2020

GREATEST HITS 259: CANCIONES

¿Cómo se mide la "importancia" de una canción? Una canción es bonita, intensa, inquietante, representativa, crítica, lenta, rápida, melosa, animada, alegre, divertida, estúpida... puede ser lo que tú creas, lo que tú sientas, pero ¿importante? Oigo a un locutor calificar una canción como "de las más importantes del año" (me cuesta calificarla como tal, canción). ¿Importante por qué? ¿Nos ha hecho ver las cosas de otra manera, ha cambiado nuestra percepción del mundo y de la vida? ¿Este año maldito no se comprende sin esa canción?

Estas canciones que he oído este año me han gustado mucho. A su manera me han ayudado a sobrellevarlo. Y no creo que ninguna sea "importante".

-Bone of contention, Lucinda Williams

-Loved so little, Matt Berninger

-The mystery of you, Jim White

-The shape of your name, Heath Cullen

-The kids are having none of it, Frazey Ford

-Time machine, Alicia Keys

-Dance of the clairvoyants, Pearl Jam

-Hope we meet again, Laura Marling

 

viernes, diciembre 18, 2020

VOLUME TWO 107: PARA SIEMPRE TAYLOR


No puedo saber si somos pocos o muchos los que este año hemos dado la bienvenida a nuestros hogares a una visitante que no esperábamos, Taylor Swift. Su doble sesión creativa de 2020, folklore y evermore, álbumes grabados bajo candado sanitario, anunciados por sorpresa y separados por medio año que la apartan del luminoso camino que hasta ahora la ha consolidado en la fama y el éxito para transformarla en una reposada autora arropada por texturas otoñales e invernales, son para mí una de las mejores noticias musicales del año. La oferta se confunde, más bien se funde, o se complementa, y un disco remite al otro. De los dos sale un mismo vapor que se disuelve en los ambientes apartados y naturales a los que traslada su musica frágil y a la vez consistente, de una elegante delicadeza. La voz y el mensaje limpio de esta chica inusual (extraordinaria a su manera) me han dado un poco de abrigo en este año frío. Me gusta reconocerlo. folklore me gusta más que evermore, pero si unas canciones de un disco se entrometieran en el otro y de este saltasen otras para su álbum hermano, no advertiría los cambios. Se agradece, Taylor.

martes, diciembre 15, 2020

EL TIEMPO DETENIDO DE BUENA MAÑANA


El ajetreo de los días, la urgencia de los deberes cotidianos y el vicio por seguir consumiendo música actual no me dejan tiempo para entregarme a ese placer acogedor de hacer que el reloj se detenga en un disco viejo para repasarlo, para saborearlo. Ocurre que a veces me cuadra pasar frente a un antiguo café bien conservado en el que el desayuno se acompaña de un suave hilo musical clásico, con temas a los que el rock y el pop dieron creación en la década de los setenta. Ese tiempo que ocupan cinco o seis canciones mientras el café calienta el cuerpo se detiene en ese café. Lo paran Jefferson Airplane, Derek and the Dominos, Crosby, Stills & Nash, Donovan, America. Otro día son The Band, los hermanos Allman o Van Morrison. Vuelvo a casa, allí me esperan esas canciones para congelar el tiempo.

domingo, diciembre 13, 2020

PAUL IS NOT DEAD


Teorías al margen, Paul is Alive. 

Ahora que recordamos que John murió hace 40 años, conviene recapitular, y aplaudir, que en cuatro décadas Paul ha grabado casi una veintena de discos de estudio, en algunos, con y sin Wings, dejando muestra de su talento compositivo y de su inquietud creativa (Band on the run, Flaming pie, Driving rain, Chaos and creation in the backyard). Me he preguntado más de una vez qué música haría Lennon si siguiera vivo... porque la que engorda la carrera de McCartney, con altibajos y momentos culminantes, con pasos cambiantes, es un ejemplo de coherencia que merece todo el aprecio incuestionable que tenía cuando los Beatles aún tenían vida.

Digo esto porque en 2020 Paul ha grabado McCartney III, que como McCartney y McCartney II hace cincuenta y cuarenta años respectivamente, son trabajos creados por completo por Paul en solitario, él al frente y a cargo de todo. Sí, hoy un beatle sigue grabando discos y... ¿le importa a alguien? No diré mucho más, tan solo que esta tercera entrega de absolutismo mccartneyano a la que me resulta difícil darle un análisis, encontrarle una reseña, me gusta mucho. Y bien que me alegro. De que Paul siga vivo.

jueves, diciembre 10, 2020

VOLUME ONE 554: SEASONAL SHIFT (CALEXICO)


No me gusta la Navidad y evito los discos navideños que los músicos (incluso los que más aprecio) graban para versionar villancicos o canciones propias de estas fechas a las que distintas culturas se abrazan desde tiempos remotos. Pero hay excepciones, muy pocas, y Seasonal shift (Anti-, 2020), que acaban de cocinar Calexico, es una de ellas. ¿Disco navideño? Bueno, sí, o más bien no del todo. Sí y no. Puede ser. El caso es que cuando Calexico tienen algo que decir, nuevo o viejo, experimentos o versiones, siempre me pongo de buen humor. Y digo (vuelvo a decir), qué buenos son.

Explica Joey Burns que con el paso de las estaciones, los cambios que se producen en el mundo tienen resonancia en nuestro interior y que lo que en principio iba a ser la grabación de un EP de seis canciones (probablemente con piezas que habrían tenido perfecta cabida en cualquiera de los últimos álbumes del grupo) se convirtió en algo más, donde temas que aluden a la Navidad tienen permiso para estar. Y así, aunque suenan campanas y la banda pasa por su engrase multicultural cortes de protagonismo navideño que antes cantaron John Lennon y Tom Petty, Seasonal shift se parece más a un álbum de Calexico en toda su esencia. En este año de cambios, en este año en que el mundo que conocemos cambia.

Escucharlo es una delicia, vaya que sí. Desde esos temas marca de la casa (Heart of downtown, Peace of mind) hasta esas deliciosas piezas compartidas con Gaby Moreno (My burrito sabanero) o el fado lloroso que se apropia Gisela Joao (Tanta tristeza). Así que este año, una vez más, nos unimos a esas voces finales que en todos los idiomas nos desean una feliz Navidad, para celebrar de nuevo a Calexico.

Nota: 7,5/10

martes, diciembre 08, 2020

GREATEST HITS 258: BEAUTIFUL BOY (JOHN LENNON)

Yo tenía 7 años y supongo que rara vez veía las noticias en la tele. Pero de aquel día, entre niebla y humo, en blanco y negro, permanece disperso el recuerdo de aquella noticia que daba el telediario. Un joven se había acercado a un músico muy famoso y le había disparado, a la puerta de su casa. No sabía quien era aquel John Lennon, tardaría unos años en escuchar su música (o quizá no, quizá aquellos días escuchaba sus canciones en la radio, que las pinchaban una tras otra)... Pues 40 años han pasado desde aquel crimen ante aquel edificio fantasmagórico de Nueva York, junto a Central Park. Y sé muy bien muchas cosas de aquel Lennon, al que aún hoy sigo sin encontrar simpático. Pero un genio, sí, un genio capaz de crear cosas como esta.