La ceniza se esparce por las mesas y el humo ciega la vista. Las barajas estás sucias, carcomidas por el vicio de las partidas sin fin. No queda hielo en las copas ni aguante en el cuerpo. Aún suena débil la música, una melodía de conquista, la banda sonora de un momento. Queda el eco de las conversaciones, de cómo nos conocimos. A la chica que se apoyó en la barra le sucedió otra, y otra, y una más, siempre hay mujeres apoyadas en la barra. Al final le sucederá un principio. Y tras la noche vendrá el día… no queda otra. Un poco de luz.
lunes, septiembre 26, 2011
CLOSING TIME
La ceniza se esparce por las mesas y el humo ciega la vista. Las barajas estás sucias, carcomidas por el vicio de las partidas sin fin. No queda hielo en las copas ni aguante en el cuerpo. Aún suena débil la música, una melodía de conquista, la banda sonora de un momento. Queda el eco de las conversaciones, de cómo nos conocimos. A la chica que se apoyó en la barra le sucedió otra, y otra, y una más, siempre hay mujeres apoyadas en la barra. Al final le sucederá un principio. Y tras la noche vendrá el día… no queda otra. Un poco de luz.
jueves, septiembre 22, 2011
BONUS TRACK 96: ONLY THE NAMES HAVE BEEN CHANGED (KELLY JONES)
Tiene su intriga ese título y los que corresponden a sus diez canciones, diez nombres de mujer… ¿las que alguien ha querido, las que ha abandonado, las que se han marchado, las que pasaron por su cama?: Suzy, Rosie, Liberty, Katie, Violet, Jayne, Misty, Emily, Jean y Summer. ¿Son mujeres reales, son ficticias? Quizá esos nombres han sido cambiados, quizá no. Only the names have been changed es la broma, el juego y a la vez el disco que en solitario firmó Kelly Jones en 2007 mientras Stereophonics preparaba su álbum Pull the pin.
Dice el propio Kelly Jones que en dos días grabó los temas y en cinco dejó listo un disco de poco más de media hora “en la vena del Murder ballads de Nick Cave”. La aventura tiene su parecido, un aire de evocadora redención, nostalgia en las letras, en el modo pacífico y dramático de cantar. Casi desnudo, sin baterías ni bajos, con guitarras afiladas y resonantes, orquestaciones tenues y algún piano doliente. Un descubrimiento alentador, un ejercicio de notable encanto.
lunes, septiembre 19, 2011
LIVE IN 113: STAY IN BERLIN
sábado, septiembre 17, 2011
VOLUME ONE 246: JEFF BRIDGES (JEFF BRIDGES)
Poco o nada hay que reprochar a un tipo de esos a los que el tiempo engrandece como es Jeff Bridges, actor impecable, de carisma poderoso, reforzado por su bien llevada veteranía en la pantalla y la consecución merecida de su primer Oscar el pasado año en la agradable película Crazy heart. En ella Jeff interpretaba a un cantante de country en las últimas. Aunque ahora pueda sospecharse, aquel papel no ha despertado en el actor sus ganas de cantar; ya lo había hecho en un más que aceptable disco de debut grabado hace once años, Be here soon, de paso inadvertido. Era un trabajo digno y evocador, con intervenciones de David Crosby y Michael McDonald y una notable ilusión a cargo de su autor. Ahora, en cambio, Jeff Bridges graba su segundo álbum, Jeff Bridges (EMI, 2011) y se rodea de un socio clave en la música seleccionada e interpretada en Crazy heart, el productor T Bone Burnett, responsable del poco mérito que tienen los espesos trabajos recientes de BB King, John Mellencamp y Elton John.
Jeff Bridges es un disco apagado y soñoliento, con un Bridges más crepuscular que hace una década, ajustado a la imagen de viejo forajido que explotó en Crazy heart. Músicos de Nashville aparecen en los créditos, así como Rosanne Cash, que viene a despertar alguna canción mustia y agotada. Poco conserva este álbum más que el buen nombre de Bridges gustándose en uno de sus más célebres personajes. Todo lo demás, de lo más olvidable.
Nota: 5/10
martes, septiembre 13, 2011
VOLUME ONE 245: THE WHOLE LOVE (WILCO)
Wilco se te mete bien dentro, aguijonea primero y escarba después convirtiendo su música, sus canciones, en diseño de alta costura. A mí me absorbe de esta manera desde Sky blue sky, como con Wilco (The album) y ahora con The whole love (Anti-, 2011). En su salsa única, genuino en su especie, sin comparación, de primera división. Composiciones de talento perfeccionista, salpicadas de ruidos, detalles y caprichos exquisitos, aparente sencillez, espíritu libre.
The whole love empieza con el chorro de un volcán y termina acariciado por la brisa de la costa. En el camino no sabes qué dirección va a tomar cuando termina un tema y comienza otro. Art of almost (tremendo título, El arte de(l) casi) nos mete en una atmósfera sombría con algunos pasajes siniestros, insanos. Su estructura es extravagante: repiquetea, se suaviza, amaga, y finalmente explota. Siete minutos de delirio controlado. One Sunday morning (Song for Jane Smiley’s boyfriend) nos saca de la función en otra burbuja, tierna, idílica y contagiosa, al trote y con extremo cariño. Trece minutos de ensueño que se quedan cortos. Hay alegría veraniega (Dawned on me), un viaje en el tiempo al pasado (Capitol City) y pura belleza (Black moon, Whole love). Genial.
Nota: 9/10
sábado, septiembre 10, 2011
BONUS TRACK 95: BLOOD AND CANDLE SMOKE (TOM RUSSELL)
Este hombre tiene un buen lote de discos, una veintena, el último de este mismo año. Pero yo doy un paso atrás y comienzo a catar a Tom Russell con su anterior trabajo, de hace dos años, Blood and candle smoke. Pues porque en los créditos figuran un tal Joey Burns y un tal John Convertino, y otros músicos de Calexico, por eso al empezar a saborear este disco el oyente se traslada a la frontera. Y después el itinerario nos lleva por lugares como Crosses of San Carlos, Santa Ana wind, Guadalupe o American rivers que reflejan los títulos de las canciones. Y la música toda que contiene este disco hermoso es puramente americana, se siente como el polvo de la carretera, y el viento de los desiertos. Y una mujer hace unas voces de compañía que son una delicia de armonía. Y Tom Russell es un peregrino con la voz de un Johnny Cash menos envejecido, un trovador mayúsculo.
lunes, septiembre 05, 2011
GREATEST HITS 117: IS THIS THE END (ZEE AVI)
Ayer no la conocía de nada, hoy sé que esta chica canta, así tan tierna y virginal, tan de cuento de hadas, y que una de sus canciones es una preciosidad. Zee Avi se llama, nació en Borneo, se mudó a Kuala Lumpur, luego a Londres. Dos discos tienes. Y 25 años. Poco más me interesa saber. Tan sólo escuchar. Y esto me gusta.
Is this the end… ¿de qué? De todo, de nada.
jueves, septiembre 01, 2011
LIVE IN 112: SONIC… DONDE DIJE DIGO…
Esto lo tenía pendiente, me lo ha recordado Diego para confirmar que donde dije digo… con matices, que quede claro. Resulta que un día me descargo música variada por aquí y por allá y cuando visualizo en la pantalla la información sobre el intérprete que estoy escuchando no sé qué mecanismo tecnológico me impide conocer quién canta, qué es lo que suena… pero me gusta, vaya… así que investigo y lo que estaba disfrutando no era otra cosa que Sonic Youth. Pero se trataba de dos de sus discos más frescos, The eternal (2009) y Rather ripped (2006), y entonces pienso que me voy a tener que tragar mis palabras (lo cual no me importa ni me duele en este caso), porque siempre he tenido cruzada a esta banda, su ruido peleón, su pelotón de apostados seguidores, su prensa arrimada, su maldita música. Vuelvo un poco atrás, me descargo Dirty y Sister, la misma mierda que había escuchado mucho antes… pero mientras me gusten The eternal y Rather ripped, lo voy a celebrar, desde luego.
martes, agosto 30, 2011
NO PRICE
jueves, agosto 25, 2011
VOLUME ONE 244: I’M WITH YOU (RED HOT CHILI PEPPERS)
¿Y qué nos podemos esperar ahora de los RHCP? Añoranza la justa, poca más bien, aunque su reaparición, cinco años después de su último paso por el estudio, aún reanima cierta curiosidad. Por advertir si conservan la picardía, si rechazan la comodidad. El tiempo, en el caso de la banda californiana, no parece envejecerlos, tampoco rejuvenecerlos. Mantiene su jovialidad, el impulso rítmico que propulsan Flea y Chad Smith (en forma como siempre, ¿verdad Pepe?), la voz aún juvenil de Kiedis. Pero tampoco hay que lanzar cohetes.
Los Peppers vuelven a escena sin John Frusciante en las guitarras, estelar protagonista del álbum anterior, Stadium Arcadium. Le suple en I’m with you (Warner, 2011) el joven Josh Klinghoffer, cuyas cuerdas, muy variadas, se esconden en una maraña de efectos de producción y bajo la dictadura rítmica del bajo revoltoso de Flea. De los 14 temas sobran dos. Aturde y enciende el arranque, Monarchy of roses, el single The adventures of Rain Dance Maggie es resultón, Look around resucita el Mother’s milk, y algunos trucos de sobreproducción, a cargo de nuevo de Rick Rubin, robustecen buenos temas como Brendan’s death song o Police station. Bien, pero no tanto.
Nota: 7/10
jueves, agosto 18, 2011
VOLUME ONE 243: DIRTY JEANS & MUDSLIDE HYMNS (JOHN HIATT)
Es de una raza a la que el tiempo no obliga a repararse, incorruptible. Se le venera con respeto máximo. Faltaría más. Lo tuve delante hace unos meses presentando The open road, su penúltimo trabajo, allá en Shepherd’s Bush. El último es Dirty jeans & mudslide hymns (New West, 2011), empaquetado tan deprisa y con tanta maestría como la que su veteranía lo recubre. John Hiatt luce esa madera de artesano sabio en su último disco, magnífico cofre de historias que huele y sabe a raíces, musgo y rocío. Entre lo mejor de sus joyas.
De cabo a rabo, con la aspereza ruda de Damn this town y la ternura crepuscular de When New York had her heart broke. Entre un tema y otro, hay donde escoger maravillas: Don’t wanna leave you now, Adios to California, Hold on for your love… Infalible.
Nota: 9/10
viernes, agosto 12, 2011
miércoles, agosto 10, 2011
VOLUME ONE 242: QUEEN OF THE MINOR KEY (EILEN JEWELL)
Ocurre que te separas de alguien un tiempo pero no dejas de estar enamorado. Y cuando te reencuentras constatas que cualquier paréntesis es incapaz de acabar con tu amor. Ya no podré desenamorame de Eilen Jewell, sobre todo si se empeña en levantarse como una reina pacífica del rockabilly contemporáneo. Queen of the minor key (Signature Sounds, 2011) es su quinto disco, la cara tan bonita con la que nos tropezamos después de ese tiempo de ausencia física y eterna presencia emocional.
Otra vez Eilen se entrega a su música con su parsimoniosa imagen y voz, sin golpear con sus botas en el suelo ni arrugar su rostro. Sus canciones siguen rindiendo tributo al rock and roll de los cincuenta, al blues, al country, con un poco de surf y de folk y esa banda tan pulcra y precisa que la acompaña. Santa Fe y Only one, tranquilas y tiernas, son el contrapunto del animado repertorio que componen I remember you, Warning signs o Bang Bang Bang. Queen… es tan fresco como Letters from sinners and strangers, está a un pelo de la divina hermosura de Sea of tears. Y es otro gozo.
Nota: 8/10
BEAUTIFUL
Una canción y sus voces entrelazadas. La sorpresa que nunca te esperas. Una lectura íntima. Una boca que no deja de reír. La noche en el campo. El silencio en la niebla. Los dibujos que adornan sus orejas. Las manos por los brazos. Lo que dices y lo que callas. Cuando estás a su lado y cuando estás lejos. Nada hay más bonito que puedas encontrar.
jueves, agosto 04, 2011
VOLUME TWO 55: SCREAMING TREES
Yo los encajo en la primera división del grunge (por llamarlo así, como se conoció en su día y perdura), pues la segunda línea de bandas de rock duro de Seattle son bastante mediocres (y malas), como pude comprobar en un reciente documental. He vuelto a Screaming Trees un par de días, no por tratar de resolver cuál de sus dos últimos álbumes es mejor, Sweet oblivion (1992) o Dust (1996) (la pelea se mantiene, uno no es superior al otro), sino al encontrarme con una colección de rarezas y un inédito álbum de ocho cortes que nunca vio la luz a finales de los noventa. Ambos archivos guardan tan buenos temas como los que contienen los discos oficiales, así como la esencia de la banda, su energía juvenil, las rugosas guitarras de Gary Lee Conner, la personalidad intrigante de Lanegan, la contundencia rítmica de Martin.
Duraron una década. Oscuros al principio, sin cuajar éxito. No interesaban a las compañías. Domesticaron su primitivismo sin perder agresividad. Se pelearon, trabajaron por separado y acabaron disolviéndose después de ese díptico glorioso de discos. Festejaría un reencuentro. Nos conformaremos con Last words, una grabación sin publicar con aquellos temas de finales de los noventa que aparece ahora en las tiendas.
martes, agosto 02, 2011
LIVE IN 111: PJ20 ADVANCE
Ya está completo, hay miles de horas en la sala de montaje, imágenes que nunca hemos visto, otras perspectivas, nuevas impresiones, las que traen los años, 20 nada menos. Han dejado atrás la adolescencia y yo quiero que sigan envejeciendo bien. Un buen amigo suyo, Cameron Crowe, ha hablado con ellos hasta cansarse, ha buceado en los archivos y nos ha transmitido ese espíritu de la juventud que hace respirar el rock and roll. Hasta septiembre no podremos verlo, quizá un poco antes. Enhorabuena. Siempre con vosotros, PJ.
sábado, julio 30, 2011
BONUS TRACK 94: NORTH HILLS (DAWES)
Bueno, compararlos con CSN es demasiado, un despropósito. Pero son majos estos chicos de California. Han respaldado a Jackson Browne de gira por España, entre otros lugares, y sus armonías sofisticadas recuerdan a las de antaño, todavía inigualables. Y este disco es solo de hace dos años, pero escuchándolo una y otra vez me parece ya un clásico. Y me iría con ellos de carretera, a ver dónde terminan. Dawes. Qué maravilla este North Hills. (2009) No puedo expresarlo mejor.
lunes, julio 25, 2011
VOLUME ONE 241: BLACK DUB (BLACK DUB)
Pues así de la nada otra vez me tropiezo con un sabroso hallazgo: Black Dub. Por aquí anda Daniel Lanois (¡lo que se nota!), guitarreando, en las teclas, coros y al frente de la sala de máquinas creando atmósferas, bien respaldado por un par de músicos de su confianza, el baterista Brian Blade y el bajista Daryl Johnson. El tesoro contiene una exquisita joya: Trixie Whitley, otro diamante de los que encapricharse. Chris Whitley, ese malogrado y gran compositor que nos dejó hace unos pocos años, fue su padre, del que la chica ha heredado, sobre todo, una personalidad interpretativa de las que pueden dejar huellas. No sólo eso, también una voz con cuerpo y carácter, con profundo sentimiento al meterse en la carne de la canción. Trixie, de 24 años, aún parece una adolescente escandinava, pero con sólo oírla podemos creer que las suyas son las cuerdas vocales de una solista curtida en los estudios, los escenarios y algún tugurio de blues.A finales del año pasado destaparon su proyecto, titulado Black Dub. Lanois puro explorando ambientes reagge, rock y blues con un clima pantanoso y pegajoso. En las percusiones y en ese enjambre de cuerdas flotantes que teje el fantástico productor (por cierto, uno de los mentores del propio Chris Whitley) descansan temas excitantes (Surely, Slow baby), alguno sublime (I believe in you, Nomad), y un disco brillante.
Nota: 8/10
jueves, julio 21, 2011
SOUNDTRACK 108: BEGINNERS
La sala vacía, pero más íntima la soledad, el espacio. Ríes a lo ancho, lloras a lo largo. Y te encuentras en los fotogramas. El protagonista tiene tu misma edad o pasea a un perro que te recuerda al tuyo. Desconoce qué dirección tomar, cómo volver a sonreír. Quieres a esos actores que no actúan, que son ellos. Quieres al padre que cuida, a la chica que aparece. Y ella se llama como a quien más deseas, a quien adoras. Cuando acaba, todo empieza. Como El apartamento. Se miran el uno al otro, ahí empieza todo. Son principiantes. El cine… hoy sí.
lunes, julio 18, 2011
GREATEST HITS 115: THE WALLS ARE COMING DOWN (FANFARLO)
Estos chavalitos no son cabeza de cartel, nada tienen de monos y no aparecen ni en la línea delantera de las estanterías ni en la primera plana de las biblias musicales. Y no aburren, que es lo que cuenta. Tampoco se bastan ya con una portada en blanco y un título ramplón en letras negras para no necesitar más presentación. Este tema rompe muros, sí, caen las paredes, es intenso, vibrante, entrañable y hermoso. De estos chavales de Londres, Simon, Mark, Leon, Cathy, Justin y Amon, yo me fío.

