Reconozco que encaro con la misma pereza dedicar unas pocas líneas a Quique González que escuchar su nuevo trabajo. Aún guardo cierto cariño por las buenas canciones de sus primeros discos, que se me antojan ya muy lejanos, y eso, de algún modo, parece obligarme a hacerle un pequeño hueco de nuevo aunque considere que ya nada de lo que compone me dice algo. Y eso es lo grave, o lo triste, no decir nada. Delantera mítica (Varsovia, 2013) suena bien, muy americano, está muy bien grabado, de nuevo en Nashville a las órdenes de Brad Jones y con irreprochables músicos norteamericanos de sesión y gira. Fraseos que parecen firmes pero estribillos blandos, chirriante ambiente de madrugada con estética de aislados perdedores. Y la misma voz apelmazada en un conjunto que pierde la uniformidad. Tres o cuatro temas aprovechables, pero a medida que el disco avanza se va apagando, apagando, hasta una versión final de Is your love in vain? que... pues eso, que tampoco dice nada.
Nota: 5/10



















