jueves, mayo 10, 2018

VOLUME TWO 90: HOLLY GOLIGHTLY


Holly Golightly, la autora musical, tiene el mismo nombre que Holly Golightly, el personaje creado por Truman Capote para protagonizar su conocida novela Desayuno en Tiffany’s. Solo oír o leer este nombre real y ficticio me enciende la imagen de Audrey Hepburn entre joyas y croissants. Cuando vi la película Flores rotas, de Jim Jarmusch, descubrí a Holly la cantante, con el fabuloso tema There is an end al comienzo del film junto a la banda The Greenhornes. Entonces, a mediados de la década pasada, me puse al día con Holly, londinense asentada en USA, que ya tenía a sus espaldas más de un puñado de trabajos discográficos. Rock garajero de sutiles matices, folk costroso de aire vintage muy del gusto en comunidades indies; por ahí se mueve su música. Sola, con la formación The Brokeoffs o en otros proyectos, Holly Golightly acumula una veintena de discos nada despreciables.
 
Hoy Holly pasa por este blog con motivo de su último disco, Clippety Clop, de nuevo con The Brokeoffs, un curioso y divertido trabajo dedicado a los caballos que, como en su obra es común, trota y cabalga de forma juguetona y eficiente entre estilos abiertos con acentos psicodélicos. Es buena excusa para tomar las riendas y perderse o, quién sabe, engancharse.

martes, mayo 08, 2018

LIVE IN 219: RY, PRÓDIGO Y PRODIGIOSO


El respeto que le tengo es grande aunque distante, nunca me he apegado a él desde el disfrute que me brindan sus cuerdas deslizantes y el paisaje intrigante e inabarcable que crean con el eco de un solo acorde. A Ry Cooder hay que saber morderle, creo. Si se mastica sin prisas y se le mueve de un lado a otro del paladar, sabe de maravilla, y uno se fascina con la maestría instrumental que canaliza sus ricas tradiciones musicales, desde sus áridas bandas sonoras a sus viajes por la cultura cubana. Estos días Ry me ha mordido con esta canción, Straight Street, que abre su nuevo álbum en seis años, The prodigal son, y aún me escuece de placer la herida de sus dientes, como esas canciones que no te quitas un tiempo de la cabeza y con las que te entregas a la magia de una guitarra. El disco, por cierto, excelente.

sábado, mayo 05, 2018

GREATEST HITS 207: MAMA, YOU BEEN ON MY MIND (BETTYE LAVETTE)

Merecen más que un día, que un encuentro de unión, un regalo y un beso. Merecen todos y cada uno de nuestros días por alumbrarnos sobre la escena de la vida. Nos trajeron y luego nos dejaron volar, aunque sigamos cerca de su vientre. Quizá hoy todos pensemos más en ellas, quizá las queramos más, de las que nos separamos y a las que nos hemos unido. La versión de esta canción que podéis ver se grabó hace menos de un mes. No sé, así tan íntima y desnuda a mí me emociona mucho, me saca un desahogo de gratitud y amor.

A las mamás.

martes, mayo 01, 2018

VOLUME ONE 468: CONDUCTOR (GOODNIGHT, TEXAS)


Hacen falta matices novedosos o enfoques que se salgan de lo común, de lo que suena trillado, para conseguir hacer atractivos hoy algunos géneros americanos de raíces. A veces está muy bien meterse una buena sesión musical de country, blues o folk de toda la vida, pero la repetición, aunque bien trabajada e interpretada, agota o acaba aburriendo. Por eso son de agradecer tradiciones retocadas y transformaciones ingeniosas, apuestas que en distintas épocas han explotado Beck o Jack White, por ejemplo, con desiguales resultados y casi siempre bien recibidas. Encuentro esos giros estilísticos en el disco con el que descubro a Goodnight, Texas (otro de esos obsequios con los que el azar nos hace tropezar), Conductor (2018).

A medio camino entre el lugar de origen de sus dos componentes principales, Avi Vinocur y Patrick Dyer Wolf, en las costas opuestas del país, se ubica en el mapa el austero y más bien desnudo enclave de Goodnight, en el estado de Texas, que da nombre al grupo. La acústica silencia a la eléctrica y la mandolina y el banjo, electrificados con ecos metálicos y penetrantes, se imponen en el in crescendo poderosa de canciones inesperadamente turbadoras (Long shot, Outrage for the execution of Willie McGee, Tucumcari). Son estos los temas que dejan huella en un muy buen disco que discurre por cauces revueltos de apariencia tranquila. 

Nota: 7,5/10