lunes, agosto 19, 2013

VOLUME ONE 300: DEVIL IN ME (NATALIE DUNCAN)



¡La madre que parió este disco! Si su nombre no figurase en los créditos me habría pasado inadvertido como tantos a lo largo de un año, pero Joe Henry lleva la batuta del sonido y encaja con su exactitud y distinción habituales las emociones internas que surgen de las voces y los instrumentos. Así que le debo obligada atención. Me preguntó cómo ella y él dieron el uno con el otro. Natalie Duncan es una veinteañera de Croydon criada en Nottingham, dueña de una voz vibrante y profunda que exprime con intensidad y que acompaña de una exquisita y exigente formación pianística. Ahí se acerca su música más a Alicia Keys que a Amy Winehouse. Tampoco hace falta llamarse Adele o morir pronto dejando un podrido cadáver para transformarse en icono en Inglaterra.

Y Devil in me (Verve, 2012) fue uno de los mejores trabajos del año pasado. Se me escapó y no entró en la lista de escogidos porque, vaya, llegué a él un poco tarde. Expertos músicos arropan a la chica y un sonido que cabalga entre el soul y el R&B con naturalidad viste un disco excelente. A la edición extendida le sobran los tres últimos temas añadidos, pero la original se beneficia de preciosos cortes como Sky is falling, Find me a home o Because so sweet. Inesperada asociación, festejado descubrimiento.

Nota: 8/10

jueves, agosto 15, 2013

BONUS TRACK 119: TRANSFIGURATION OF VINCENT (M WARD)



“Este álbum fue diseñado para mantener viva la pérdida y detrás de mí”. Así se explicaba Matt en 2003. ¿Cómo lidiaba con la pérdida? En su caso, finalizando un disco, Transfiguration of Vincent, y dedicándoselo a “tú ya sabes quién”. Conocí a M Ward antes de que tocase con Norah Jones y fuese el Him de She & Him junto a Zooey Dechanel, pero este trabajo, el segundo de su producción, cae ahora en mis manos con el mismo frescor que sus anteriores obras.

Es que me gusta demasiado este hombre, el tacto relajante con que rasguea la guitarra y los climas plácidos que brotan de sus acordes, su voz calmosa y algunos efectos extravagantes. En …Vincent le ayudan colegas como Jason Lytle o Howe Gelb, se permite algunas excentricidades guitarrísticas y moldea el Let’s dance de Bowie hasta hacerla irreconocible. Los discos que siguieron a este lo reafirman como lo que es, lo que me parece: un discreto genio callado.

martes, agosto 13, 2013

BOOTLEG SERIES 29: LOU BOND


De excursión por los blogs se tropieza uno con tesoros musicales olvidados, rarezas que la escasa difusión, la carga del tiempo y el paso veloz de las tendencias esconden lejos de nuestro alcance. Otro ejemplo es este disco hermoso que ilustra el rostro recio bajo la sombra de una visera de este hombre que camina a solas por una calle, guitarra acústica al hombro, al calor de un día soleado. Lou Bond solo grabó este álbum en su carrera. Fue en 1974, aunque su contenido se reeditó hace tres años. No le acompañó la suerte mientras compuso y cantó para Chess y Stax años antes, un par de singles suyos nada más fueron prácticamente ignorados. Bajo el sello de una filial de Stax encontró el impulso para firmar Lou Bond con siete temas propios y ajenos.

Su historia remite en parte a la de Rodriguez (sobre el que ahora leo algunas críticas de quienes censuran los hallazgos del pasado elogiados en el presente). En su único disco Bond suena elegante y cristalino. Es fácil acordarse de Richie Havens o Terry Callier, de un folk-soul suave y atmosférico. Su voz, bien acompañada por evocadores arreglos de cuerda, se estremece con tal finura y sensibilidad en algún momento que consigue sobrecogernos.

domingo, agosto 11, 2013

30 AÑOS NO SON NADA



Esta fue nuestra manera de celebrarlo.

Con un atardecer que nos enmudece a orillas del Cantábrico (la imagen no hace justicia al momento real). Un paseo perfecto por las calles ondulantes de Comillas. El mar cálido y la arena infinita. La lluvia incesante sobre el rumor del puerto. Las vistas a los pies del palacio. Un sendero hacia la cascada donde el agua nos roba las palabras. La naturaleza a nuestro alcance y la pureza de los animales salvajes. Las casas escondidas que la costa asturiana le robó a las islas griegas. La carretera abierta. Un poco de música para sentirse vivos. La noche sobre el silencio del embalse. Los saltos en la piscina. Los amigos que tienes, los amores que encuentras. La alegría en tu cara por una fiesta sorpresa aunque vomites a las once y cuarto. Estás en la mejor edad. Un placer ser testigo de ello.

sábado, agosto 03, 2013

VOLUME ONE 299: THERE'S A MAN WITH A GUN OVER THERE (NIÑO Y PISTOLA)


Me sabe a gloria ahora. Porque me recreo en el convencimiento de que hay música y emociones que despierta que nunca se pierden. Y porque me lo ha recomendado Dufresne, quien me los dio a conocer hace un par de años y a él también le ha gustado mucho su último trabajo. Salió hace unos meses… es lo que pasa cuando no estás al corriente como debieras del buen rock and roll que se hace en España. En Galicia, tan tan cerca. El disco de este año de Niño y Pistola es magnífico.

Los diez cortes de There’s a man with a gun over there (Ernie, 2013) (ese glorioso verso de For what’s is worth) componen un álbum de concepto. No los separa ninguna pausa, tan solo el salto que da la historia que cuenta entre el quinto y el sexto corte. La inspiración es un suceso real ocurrido en USA a mitad del siglo pasado, pero hoy en día podría ocurrir en cualquier parte del planeta… ya sabemos por qué… Un trabajador compra un arma y mata a su maltratador jefe. Da con sus huesos en la cárcel y diez años más tarde regresa a un hogar sin alma y sale en busca de su pasado.

Y la música, madre mía, el riego sanguíneo que da vida al grupo vigués es nuestra madre naturaleza. Escuchadlo, es asignatura obligatoria. Podría escribir sin parar (con el soberbio Zuma de fondo), pero dejo que hablen ellos mejor que yo:

"Ninguna de las canciones que hemos hecho habría existido nunca sin Stephen Stills, o sin Neil Young, Robbie Robertson, George Harrison, Sandy Denny, Grace Slick, Ray Manzarek, Bob Dylan, Joni Mitchell y un largo etcétera; y todos ellos están presentes en cada minuto de nuestra música. Este LP es nuestro humilde tributo a todos ellos y sobre todo al legado que nos han dejado.  (...) A todos ellos y a todos vosotros está dedicado este disco"

Nota: 9/10

jueves, agosto 01, 2013

GREATEST HITS 149: BETTE DAVIS EYES (KIM CARNES)



Volvemos a los días de los casetes, qué tiempos ingenuos y perdidos. Alguna de aquellas cintas grabadas que guardábamos en el coche contenía esta canción, todavía sensual y atrayente treinta años después. Vaya, Kim Carnes. Qué poco sabemos de ella más allá de sus ojos de Bette Davis, un tema que ni siquiera lleva su firma por cierto, pero que se apropió en el 81 cuando con él comenzaba su álbum Mistaken identity. Fue un bombazo, la canción de aquel año. La bañaron de grammys. La chica, natural de Los Angeles, llevaba entonces cinco discos a sus espaldas y después aún grabaría otros tantos, alejada del pop y seducida por el country. Canta con la garganta raspada cual clon de Rod Stewart, disuade con su mirada, impone con su figura. Un temazo de los años ochenta.

sábado, julio 27, 2013

LIVE IN 151: JJ CALE, GRANDE HASTA SIEMPRE


El camino continúa para unos y el caballo se detiene para otros. Hoy se marcha JJ, un tipo callado pero elocuente, de cuerdas finas y triunfantes, de esos que tampoco tenía manchas en sus discos. Su corazón quedó fulminado cuando andaba por los 74. Mucho nos deja, y muy bueno. Su amigo Clapton se bañó en mayor gloria, él se zambullía sin salpicar, con la voz baja y cual artista incomparable. Cocaine y After midnight fueron droga en sus manos. Su música, esa sí que no se detiene. JJ Cale.

viernes, julio 26, 2013

LIVE IN 150: MICK’S 70



Bienvenido al cambio de década, tío. Espero que sigas un rato más brincando ahí arriba, un poquito más, que el sudor embellece tus arrugas… ya es difícil. No tengo el gusto de conocer a quien lo haga mejor que tú. Uf, qué lujo cómo te mueves, aunque bueno, ya sabes, el Boss sabe de esto un rato largo. Seguro que te acuerdas a menudo del día en que tú y el colega aquel os pusisteis a hablar de blues mientras esperabais a que el tren llegase. Y luego volvisteis locas a las chicas cuando se alzaba el telón. Y después bla bla bla.

Gracias por ser parte de nuestra historia, Mick. Por regalarnos tan buenos momentos. Felicidades.

martes, julio 23, 2013

BONUS TRACK 118: WHATEVER PEOPLE SAY I AM, THAT'S WHAT I'M NOT (ARCTIC MONKEYS)


Vuelvo a este disco seducido únicamente por el eficaz atractivo que desprende el primer sencillo del nuevo trabajo de estos chicos de Sheffield. Bueno de verdad. Se titula Do I wanna know y pertenecerá al disco AM, a la venta en septiembre. Nunca me han dicho gran cosa, muy poco. Encabezaron, se podría decir, una nueva generación musical británica, hermanos pequeños sin sofisticación, más directos, crudos pero sin perder festividad, con un punto ska en sus ritmos vitamínicos. Tienen arrojo juvenil y se puede decir que van al grano, al menos no deliran ni desbarran. Tampoco se le conocen postureos. A partir del tercer álbum oscurecieron su madurez aliados con Josh Homme. Pero siguen sin gustarme los Arctic Monkeys. Y en su primer álbum, efectivo pero gritón, me despiertan tan poco interés como un debate sobre el estado de la nación. Whatever people say I am, that’s what I’m not (2006). Pues vale. Pero espero AM.

SOUNDTRACK 131: RENEE SINGS DYLAN


Lo mejor es esto, Renee Zellweger dejando volar al precioso ángel que brota de su voz. My own love song (Olivier Dahan, 2010) es el título de la película, un cuento olvidable salvo por ella, esforzada y piadosa, y por esta canción que escuchas… Una cantante de country condenada a una silla de ruedas se tropieza con un boxeador al que le faltan dos hervores con el que viajar por la carretera para encontrarse a sí mismos. Ni el caramelo ni el envoltorio son apetecibles y se digieren aliñados con sucesión de tópicos. Pero algunos sonidos no tienen precio y permiten que a una mala película algo la pueda salvar.

Por un par de horas me acordé de aquella monada mofletuda a la que su rostro pronto se le convirtió en un bollo feúcho. Renee está muy bien. Sobre todo aquí, esperanzada a la luz de los fuegos artificiales mientras suena su voz interpretando Precious angel, una de esas maravillas de trastero que Bob mima en sus discos. Dylan escribió unas pocas canciones para esta película que luego aparecieron en Together through life. Pero su precioso ángel, Renee mediante, no tiene rival.

miércoles, julio 17, 2013

VOLUME ONE 298: INVISIBLE EMPIRE / CRESCENT MOON (KT TUNSTALL)



Guau! No me esperaba esto. Se metió en un estudio de Arizona con Howe Gelb y en dos sesiones separadas por un cierto tiempo le dio forma a su mejor disco desde que nos sedujo a todos con aquel sensacional anzuelo que fue el “Oooh oooh” de Black horse and the cherry tree. Buen disco aquel Eye to the telescope (2006). También lo era el complemento acústico del mismo año, Acoustic Extravaganza. No estaba mal Drastic fantastic (2007). Pero Tiger suit (2010) echaba por tierra la inspiración con recargados adornos poperos. Invisible Empire / Crescent moon (EMI, 2013) es bocado delicatessen. KT Tunstall canta bajo, la rodean instrumentos sobrios que prefieren murmurarla… hasta la grabación parece registrada en un tono apagado… Pero las canciones son delicias flotantes, suaves relatos de íntima intensidad. Resurgimiento o no, es toda una gran noticia.

Y qué bien suena ella sola y su guitarra transmitiendo el ímpetu reservado que navega bajo la piel.


Nota: 8/10

viernes, julio 12, 2013

LIVE IN 149: PJ’S BACK


Dentro de tres meses habrá más. Nuevo álbum de Pearl Jam. Lightning bolt. Su regreso es buena noticia, pero… Backspacer (2009) ya era flojo y poco después, al verano siguiente, se habían bajado del escenario para reaparecer en contados encuentros. Sabía que volverían, pero… El primer single, Mind your manners, parece una cara B de Spin the black circle. Se perciben miradas al pasado, a cuando se comían los instrumentos y devoraban al público, Ten, Vs., Vitalogy, pero… A mí de momento no me gusta.

martes, julio 09, 2013

VOLUME ONE 297: ONE TRUE VINE (MAVIS STAPLES)



La invento como a una de mis abuelas, trayéndome galletas del horno antes de cantarme una canción mientras el sol se esconde, con su cuerpo menudo y la voz profunda. La escucharía contarme su vida. Me conformo con sus canciones, con sus discos, todos estupendos. También One true vine (Anti-, 2013), un breve regalo de canciones espirituales de tono crepuscular que se recita en voz baja y se relame al compás de la suavidad de sus segundas voces. Maravilloso.
One true vine debería ser también un álbum de Jeff Tweedy. El líder de Wilco y desde hace unos pocos años meticuloso productor (se lució también en el anterior trabajo de Mavis, You’re not alone, 2010) lleva las riendas de este disco apaciguador, encargándose además de casi todas las guitarras, el bajo, la percusión (a la batería se dedica su hermano), algunos teclados y tenues voces de apoyo; las otras corresponden a las/los aliadas/os de Mrs. Staples. De imponente y esta vez sedosa garganta, ella interpreta de locura cánticos tradicionales de gospel y nuevas canciones de Tweedy que encajan a la perfección. Hay lujos (Every step, What are they doing in heaven tonight o I like the things about me).

Nota: 8/10

viernes, julio 05, 2013

LIVE IN 148: VOCES


No pido solo una buena voz, no me bastan cuerdas vocales firmes y robustas ni gargantas inmunes al mareo y al deshielo. Lo que importa, con lo que me quedo, es el alma de esas palabras, el aura. Que un murmullo, un quejido, grito, jadeo o fraseo me lleven, me puedan. 
Caigo en la tentación de las imágenes pétreas de las portadas de los discos, retratos de mujeres y su entorno que incitan a prestarles la atención y el vicio del consumo y el hambre musical. Y al final son muy pocas las elegidas por ese aura que transmite el relato de una letra y la pasión de unos sonidos. A esa categoría ni se asoman cantantes del más inútil de los montones que se llaman Laura, Holly, Alison, Jillette, Shannon, Brooke, Nicole… Muy lejos, bendecidas por la gracia sentimental de su voz, me saludan siempre Janis, Ani, Cat o Nina.

miércoles, julio 03, 2013

BOOTLEG SERIES 28: THE WORLD NEEDS CHANGING. STREET FUNK & JAZZ GROOVES 1967-1976



El oído fino y exigente siempre vuelve a los sonidos de antaño, si es posible a los que el paso del tiempo apenas deja prodigar. Me ocurre con el funk y los ritmos callejeros de los años setenta. Hay miles de documentos que recogen esos ambientes, recopilaciones jugosas de éxitos o de rarezas. Hacía tiempo que no compraba una, hasta que hace unos días me tropecé con estos negros a la salida de una reunión de Panteras Negras en un edificio de Washington. Al darle la vuelta a la caja, me costó citar a más de un conocido (Gil Scott-Heron, Esther Marrow) y sí me tropecé con tipos y tipas de los que nunca había oído hablar (Cesar 380, Little Eva Harris, Tina Bryant, Bob Thiele Emergency…).

Aaaah, y a la hora de llevarme el dulce a la boca… mmm… lo saboreé con el mismo placer que producen en el ánimo las películas de Billy Wilder, por ejemplo. The world needs changing. Street funk & Jazz Groves 1967-1976 archiva testimonios musicales de la cultura negra que en aquellos años inundaba las calles de conflictos sociales y raciales. El funk suena crudo, se cruza en espiral con el soul y el R&B y anticipa el disco. Dan ganas de no parar de moverse.

sábado, junio 29, 2013

SOUNDTRACK 130: “POR ESTAR DE PASO” / JESSE Y CELINE



Al cine vamos a escapar un poco de la realidad, de la vida. A veces, muy pocas veces, entramos en la sala para pasear por la vida misma. De eso se trata, no hay más lecturas ni misterios, es más sencillo de lo que parece cogerle el truco: llegar, caminar, subir y bajar, conocer, amar, dejar un legado y marchar. Estamos de paso.

Me gusta que el cine me lo recuerde. Jesse y Celine lo han hecho tres veces. Le hablaron a un joven de 22 años, a un chico de 31, a un adulto de 40. Yo también meenamoré de ellos. El cine (o la vida) me deja un legado en tres etapas: Before sunrise, Before sunset, Before midnight. Mientras seguimos el camino.

jueves, junio 27, 2013

VOLUME ONE 296: BE (BEADY EYE)


De la pelea definitiva, si debemos elegir a un ganador, yo me decanto por Liam. De momento. El genio o ingenio, dicen, es propiedad de Noel, pero no me distraigo en debatir sobre cuestiones en las que mi opinión no es de las más fundamentadas. Cuando se dieron las hostias más duras y dieron pasaporte (¿seguro?) a Oasis en 2009, los Gallagher enfilaron cada uno otra dirección sin desviar demasiado sus miradas musicales. Liam guardó tres ¿amigos? en la banda y bajo el nombre de Beady Eye y la producción de Steve Lillywhite sacó un más que aceptable primer disco (Different gear, still speeding, 2011), algo parecido a Oasis, menos apelmazado. Ahora, con David Sitek (TV on the Radio) en los controles, el grupo tiene nueva remesa, otro poco más de rock post-Oasis con denominación de origen.

BE (Columbia, 2013). Liam y compañía combinan la presentación directa de temas poderosos y despreocupados con la elección de otros más elaborados y atmosféricos. Aquí es donde patina el disco cuando alarga un par de canciones. Las demás (estupendas Flick of the finger, Iz rite, I’m just saying) no se andan con rodeos. Y en el fondo, vislumbrados entre algunos adornos de producción y texturas de clima más vaguardista, me siguen recordando a los mejores Oasis.

Noel, mientras tanto, al frente de su propio conjunto entregó con su nombre, también hace dos años, High flying birds, un álbum que para mí llegó como si no hubiera pasado.

Nota: 8/10

lunes, junio 24, 2013

BONUS TRACK 117: SPIRIT OF THE CENTURY (THE BLIND BOYS OF ALABAMA)


Empezamos a conocerlos hace poco tiempo, cuando un espectáculo de Broadway les quitó el polvo de encima y una colaboración con Ben Harper los sacó de las carreteras secundarias para ponerlos en la autopista. Aunque llevaban cinco décadas recitando, rezando y cantando con sus profundas voces y la mirada incrustada en su oscuridad. Todos ciegos menos uno, con distintas formaciones a lo largo de los años, los Blind Boys of Alabama hacen próximo y entrañable el gospel, rastrean el latido de la fe y los orígenes de la música americana y comparten sus sentimientos exaltados. Ya tenían mucho kilometraje y sobrecarga de oraciones cuando grabaron Spirit of the Century (2001). El álbum retoma piezas tradicionales de la cultura de su país (Amazing grace, Motherless child) y cesiones de Waits, Jagger y Richards y el propio Harper. Y, para delicia de nuestros oídos, con el apoyo inestimable de John Hammond, David Lindley o Charlie Musselwhite en la sala de máquinas. Toca rezar.

martes, junio 18, 2013

VOLUME ONE 295: PETRA GOES TO THE MOVIES (PETRA HADEN)



Artefacto curioso éste, singular marca de la casa, de Petra Haden. Conocía a esta mujer de oídas, activa hija del contrabajista de jazz Charlie Haden, y por vez primera me adentro en su peculiar habilidad musical, la del canto a capella. Ella sola abarca todas las voces que se escuchan en Petra goes to the movies (Anti-, 2013). Parecen varias las gargantas de las que salen los sonidos que imitan a los violines, trombones, percusiones o cuerdas que forman el entramado sonoro de las piezas compuestas para el cine que escoge, pero es ella única quien entrelaza sus modulaciones, giros y escorzos vocales con un resultado prodigioso. Solo pinceladas instrumentales de su padre, el pianista Brad Mehldau y el guitarrista Bill Frisell le hacen compañía. Los temas reconocibles de Taxi Driver, Psicosis, Superman, Ocho y medio, Cinema Paradiso o Por un puñado de dólares, además de otros menos populares, aparecen en este álbum llamativo.

Nota: 7/10

lunes, junio 17, 2013

GREATEST HITS 147: WALLS (TOM PETTY & THE HEARTBREAKERS)


En 1996 Tom Petty escribió música y canciones para She’s the one, la segunda película del director y actor Edward Burns. Así dio título a uno de sus álbumes más bonitos. Esa música perdura hoy muy cercana, tierna y sin mácula, todo lo contrario que aquella película. Entonces me pareció simpática, hoy la veo como un cruce simplón e inverosímil de relaciones de pareja entre treintañeros en New York, pobres personajes: dos hermanos antipáticos y tres mujeres de tanta belleza como poco encanto. Walls, el tema de los créditos iniciales, el primer corte del álbum, sigue siendo una de las joyas más elegantes de Tom. Tom Petty (y sus Heartbreakers), muy grande.

viernes, junio 14, 2013

¡BUA, NENO!


Llevas más de una semana lejos de casa, le has pisado hasta 2.000 kilómetros al norte y luego al sur, has clavado chinchetas en lugares a los que quizá no vuelvas más, paisajes, pueblos, castillos, fortalezas, playas y ciudades que al menos una vez en tu vida querías respirar…

Llevas más de una semana sin escuchar un disco nuevo (quizá te compres alguno en una de tus paradas), sin pasear con la música encima, solo al final del día regresas a tus vicios, a una vieja película que te gusta compartir, a una serie de televisión que al final de todo te acabará gustando…

En otro país, lejos de casa, te has olvidado del trabajo y de tu ciudad (salvo cuando vibra el teléfono de tu copiloto y no se resiste a responder), de leer la prensa y de preparar las noticias que puedas contar, de pasear al perro… Pero no te has olvidado de quién eres cuando de repente escuchas a alguien decir, como solo dicen en tu tierra, en tu hogar, eso de “bua, neno”.

lunes, junio 10, 2013

SOUNDTRACK 129: SINGLES


Uf, es que han pasado 21 años. De cuando Singles (Cameron Crowe, 1992). Duraba meses, hasta un año, en la cartelera de versión original, la de Madrid, claro. Nos molaba. Porque la acción ocurría en Seattle, la Seattle del grunge, y salían Soundgarden, Alice in Chains y Pearl Jam, sonaban Mother Love Bone, Screaming Trees y las canciones de Paul Westerberg. Y los chicos caían bien, solteros, iban a conciertos, se enamoraban, eran traviesos, tontorrones, huían de la responsabilidad pero les atraía la estabilidad. Los temas universales que recogen las películas no se erosionan.

Uf. Bridget dejó de actuar hace diez años. Kyra hizo suya en televisión The closer, y le sienta bien. Campbell está más viejo, más parecido a su padre, pero en films de los que nadie se acuerda. Y Matt se dejó caer hace poco en un episodio de Modern family. El grunge ya no mola como antes (Pearl Jam es mucho mucho más, por fortuna) y si no escuchad, si resistís hasta el final, lo último de Alice in Chains. Pero Singles, menos ingenua de lo que parece, aún conserva su encanto.

domingo, junio 02, 2013

BONUS TRACK 116: OH MERCY (BOB DYLAN)



El colofón delicioso a una velada tardía con la música deslizante en nuestra compañía. Preguntas, respuestas, recuerdos, confesiones y tragos de ron antes de los abrazos y el sueño. Hoy en día es difícil pasar mejor una noche. Everything is broken, Ring them bells, Man in the long Black coat, Most of the time, What was it you wantedDylan empieza las memorias que recoge en el volumen inicial de Crónicas aludiendo a Oh Mercy (1989) y al efecto purificador que supuso en su recorrido. Daniel Lanois lo encerró en una mansión de New Orleans, le despejó la pereza, lo recuperó para la escena, lo hizo más inmortal. Otra banda sonora de nuestras vidas.

VOLUME ONE 294: VOLUME THREE (SHE & HIM)



Si dejo caer una moneda en el jukebox me gusta percibir la atmósfera de lo viejo, de una brisa de otra época que emana del susurro del vinilo, o algo que se le parezca. Me la transmiten She & Him cuando reviven melodías, climas y sensaciones de otras décadas inocentes. Su Volume Three (Merge, 2013) se ajusta a esa fórmula retrospectiva de nuevas (y alguna vieja) canciones con aroma ‘naive’. Sopla un aire frágil y ensoñador de sus canciones. Escribe Zooey, compone y toca de maravilla M. Ward. Muy bonitas I’ve got your number, son, Turn to white, Something’s haunting you o London. Viene a ser más de lo mismo, quizá esta vez menos festivo. Sé que podrían hacerlo, pero no les pido nada diferente a ellos. Así me encantan.

Nota: 8/10

BONUS TRACK 115: EAGLES (EAGLES)


Ando cabalgando por un documental de tres horas para televisión sobre la historia de los Eagles. Describe bien el ambiente que envolvía a la banda californiana, el entorno musical en aquellos primeros setenta, los vínculos personales, el gran éxito, las disputas, la retirada. Al grupo le llegó la fama en el momento apropiado, ilustró una época luminosa de la música americana y después le derrotó la imposibilidad de seguir conviviendo y la mínima evolución de un repertorio al que le pisotearon nuevas corrientes. Repasando sus discos, algo que hago muy de vez en cuando, constato lo distante y más bien discreta que me parece su propuesta. Eagles (1972), su debut, es el mejor, el más sólido. Gran arranque con Take it easy y paradas sugerentes en Witchy woman o Take the devil. Entre los demás álbumes cuentas con los dedos de una mano las canciones realmente buenas, las buenas de verdad.

jueves, mayo 30, 2013

LIVE IN 147: ELLIOTT MURPHY, A CORUÑA 2013, TEATRO ROSALÍA


Al Rosalía, siendo crío, me llevaron mi madre y mi abuela a ver una o dos películas de Parchís. Años después ya fui solo al estreno de El club de los poetas muertos. Después dejó de haber cine, solo esporádicos ciclos de clásicos sacados del archivo como Casablanca y El apartamento, a los que no falté. Y vi teatro, un par de obras. Y a los Jayhawks, y a Bettye LaVette. Y cubrí para el periódico en que trabajo una gala de nuestros propios premios a la música gallega. Y hoy le ha tocado el turno a Elliott Murphy.

Repito con él en casa. Ahora el escenario es mejor, porque el teatro es precioso. Elliott se trae a su inseparable Olivier Durand (qué bárbaro) y a dos franceses más con los que forma The Normandy All Star. Y cumple, vaya que si cumple. Porque es un músico sin manchas en el historial, sin tropiezos, de los que no tienen discos malos. Repasa unos cuantos. Suenan muy bien los temas más lejanos, como Drive all night y Last of the rock stars. Muy suave Green river. Prometen los del último álbum, que me coge despistado. Se lo está pasando bien. Anima a la gente, que se anima. Estos tipos no defraudan nunca. Me desorienta un poco el teatro pese a su hermosura, porque el concierto, tan achispado, hubiera sido mejor vivirlo en pie y más cerca de los músicos. Un Heroes de Bowie en fase de excitación (Durand, emperador) cierra otra gran noche de música.

sábado, mayo 25, 2013

GREATEST HITS 146: THINGS HAVE CHANGED (NEVER ENDING BOB)


Ya van 72. Y quedan. La gira sigue su curso. Y en cada noche empieza así. Sin fin. Things have changed

VOLUME ONE 293: DIDN’T IT RAIN (HUGH LAURIE)


Cuando lo nuevo no te descoloca, cuando no encuentras estímulos superlativos, el blues es una buena, muy buena escapatoria. El blues puro, el genuino, la raíz, el polvo, la tierra. A ello acude el doctor House, el actor británico Hugh Laurie transformado en bluesman americano de pura cepa cuando se sienta al piano. Le encanta y se nota.

Al excelente Let them talk (2011) le sucede el no menos brillante Didn’t it rain (Warner, 2013). Otra exploración por el cancionero tradicional empapada de blues, emborrachada de la esencia de viejos autores rescatados del archivo. El disco se lleva a la boca (se debe degustar) en esa atmósfera tan difícil de reproducir fuera de nuestra imaginación, cubiertos de humo en las mesas de los garitos de New Orleans, viajando en sorbos de bourbon y abrazado a las caderas de una negra y al contoneo de la música. Hay versiones divinas de incunables casi perdidos y la edición deluxe aporta Unchain my heart y Yeah Yeah en vivo como sublime colofón.

El sonido es preciso, integral, perfecto, mezclado de nuevo por Ryan Freeland y producido por el gran Joe Henry y sus músicos de garantía.

Nota: 9/10

martes, mayo 21, 2013

LIVE IN 146: MANZAREK


Allá en Venice Beach se conocieron. El rubio ondulante de sus cabellos, las gafas generosas, el rasgo desgarbado y la vista alta. Se encontró con Jim en la arena y nació la leyenda. Algo más que una simple banda de rock. El rey lagarto se quemó pronto al sol del desenfreno, su amigo callado resistió más de cuarenta años. Ray Manzarek nos ha dejado.

Los Doors no tenían bajista, tenían a Manzarek encorvado sobre los teclados y encajando el ritmo brumoso del bajo entre las melodías hippiosas que salían de sus dedos (bueno sí, el grupo utilizaba a algún bajista en las sesiones de grabación de los discos, alguien del que nadie hablaba). A Ray podemos encumbrarlo al son de sus atmósferas únicas e irrepetibles, de Light my fire, People are strange, Back door man, LA Woman, Riders on the storm, The end… This was your end, my friend.

domingo, mayo 19, 2013

BONUS TRACK 114: CONEY ISLAND BABY (LOU REED)


Siempre montado en un balancín, en Lou Reed es habitual coronarse ahora y despeñarse al instante. Eso le reconforta. No me parece un tipo de fiar. Me gustan bastante unos cuantos discos (Transformer, New York, Magic and loss), le dedico la indiferencia a la mayoría y alguno me deprime o me hace daño (Berlin, The blue mask, Mistrial). Nada supera en horror a Metal machine music, la ruidosa osadía vanguardista que casi lo arruina en 1975. Sus mejores amigos le dieron una oportunidad poco después, en una de sus peores fases enganchado a las drogas, y a Lou le salió un álbum delicioso, Coney Island Baby (1976). El criminal que había perpetrado Metal… se transformaba en un bohemio encantador. Los instrumentos justos, las canciones apacibles, algún espasmo turbador (Kicks), un poema aseado que no se sale de los raíles. Sencillo, entrañable.

BONUS TRACK 113: BEAUREGARD (ELLIOTT MURPHY)


Viene a tocar a mi ciudad en pocos días, en un acogedor teatro. Ya lo hizo hace años, en una sala venida a menos, donde unos pocos maleducados no dejaron de parlotear en un rincón lo que duró su actuación. Estuvo fenomenal pese a la grosera falta de respeto, y él se entregó a quienes fuimos a disfrutar. Elliott Murphy es un segundón de primera categoría. El éxito que nunca le acompañó en EEUU le convirtió en un autor consagrado en Europa. Su casa la tiene en París desde 1990. Su cuarto disco desde que encontró allí hogar y familia fue este Beauregard (1998), el primero que lo juntó con su ya perdurable guitarrista Olivier Durand. Álbum de barniz reluciente y regusto sabroso, por el que asoman rincones parisinos, guitarras cuidadosas y violines que absorben los aromas del Sena. Impecablemente exquisito.

viernes, mayo 17, 2013

40



“How long… we sing this song?”

Cuando éramos críos nuestros padres nos parecían demasiado mayores y apenas habían pasado de los cuarenta años. Ahora ni por asomo nos vemos como los veíamos a ellos cuando los contemplábamos desde tan abajo. Pero… esto es lo que hay. Entonces nos regalaban un transistor para las noches o un walkman para las excursiones, ahora les descargamos películas para que se entretengan el fin de semana o un pack para dos días de encanto en un balneario. Y entre nosotros nos obsequiamos con novelas, tiras cómicas y cuentos de nuestra ciudad, tartas en forma de claqueta y cuarenta corazones de azúcar.

“How long... we sing this song?”

domingo, mayo 12, 2013

SOUNDTRACK 128: THE WEST WING (II)


“Eres un hijo de puta, ¿lo sabías?”, le espeta a Dios el mismísimo presidente de los EEUU en el interior de una catedral, él solo, recogido tras el funeral por el fallecimiento de alguien muy cercano y cuya desaparición va a marcar el devenir de sus actos, de la propia serie en definitiva. “Al infierno con tus castigos, al infierno contigo”, le vuelve a reprochar a Dios, y en latín, antes de encender un cigarrillo en el templo, darle una calada y apagarlo en el suelo con el zapato con desafiante desprecio. (Con dos (o más) cojones. Vamos a votar por este tío…) Unos minutos después el presidente se lleva las manos a los bolsillos y ante la población mundial se dispone a comunicar quizá la decisión más importante de su vida mientras Dire Straits hacen sonar de fondo Brothers in arms.
Los finales de temporada (o finales finales) de algunas series de televisión norteamericanas llegan a cotas sensacionales de brillantez y emoción. El de la segunda etapa de El ala Oeste de la Casa Blanca es sublime. El carisma de Martin Sheen como presidente Bartlett cubre todo argumento, empapa toda relación humana que le incumbe y convierte esta serie no solo en un entrañable estudio de las relaciones humanas sino en una proeza admirable. No sólo él. Me asombro una vez más, tras otra entrega de 22 episodios, con la destreza narrativa de The West Wing. Quienes detrás diseñan con precisa caligrafía cada episodio y quienes con sus interpretaciones delante te acercan a las presiones y tensiones de los trabajos que representan son responsables de una obra magistral.

Me encantan las series en las que siento que llevo toda la vida viviendo o trabajando con sus personajes, con Leo, Josh, Sam, Donna, CJ, Charlie, Toby y el presidente de los Estados Unidos de América.

jueves, mayo 09, 2013

VOLUME TWO 62: RONNIE LANE


El genio auténtico era Ronnie Lane. (Usemos libremente el término “genio” esta vez) Supo cuándo estar y cuándo marchar. Construyó Small Faces y armó Faces. Lo pasó bien, desde luego, pero donde mejor encajaba era en Slim Chance, con su folk rock airoso y familiar, saliendo al campo, desgastando la carretera en un tour ruinoso. Un tipo entrañable. Con él me pasaría un fin de semana en su caravana, me emborracharía sin descanso. Regateó los vicios de la fama al intuir que se había perdido la magia, por eso se retiró a vivir lejos del ruido, como errantes gitanos y con lo indispensable, mientras sus excompañeros se compraban porsches, se follaban a todas las tías o se drogaban con los Stones. Se acercó a colegas como Clapton y Townsend y grabó un par de álbumes fantásticos.

Se fue hace mucho tiempo ya, en el 97. Cargó con los dolores de la esclerosis múltiple más de una década y puso su grano de arena para luchar contra ello y ayudar a quienes la sufren. Las canciones más bellas de Faces llevan su firma y rescatar las melodías apacibles de Slim Chance sigue siendo placentero. Escuchar Debris, Richmond, Glad and sorry o Ooh la la todavía me conmueve.


miércoles, mayo 08, 2013

GREATEST HITS 145: MANHATTAN (CAT POWER)


Vámonos de paseo, aunque sean solo 3 minutos. A Manhattan. Me sirve cualquier música que acompañe sus calles, su cielo, los semáforos, las tiendas, las canchas de baloncesto, el parque, el metro, la noche. Cat Power le brinda una canción con su nuevo tinte rubio y revuelto antes de que las imbéciles de la música, el cine y la moda se vistan el disfraz y el maquillaje punk y se cansen de su facha al día siguiente. Mmmmmmmme gusta.
 

domingo, mayo 05, 2013

BONUS TRACK 112: STEPHEN STILLS (STEPHEN STILLS)



Los rincones de las tiendas de segunda mano guardan variados y curiosos tesoros de todos los tiempos. Muchos vamos a esas tiendas a ejercer de arqueólogos entre la música y la literatura que otros desechan, o a deshacernos nosotros de aquello que una vez nos interesó o cayó de casualidad en nuestras manos y ahora no es digno de reposar en nuestras estanterías… Me duele que alguien una vez creyese que este disco no merecía estar entre sus posesiones y lo abandonara en el polvo de un almacén de artículos de baratillo. La anécdota fomenta una nueva escucha de este sensacional álbum, el primero de Stephen Stills en aquellos años irrepetibles, en 1970, ya enterrado Buffalo Springfield, ya con CSN (&Y) en plena acción.

A veces un músico alcanza en solitario la grandeza que comparte en el seno de una banda. Stills lo demostró en su primer trabajo. Llamó a un par de amigos como Eric Clapton y Jimi Hendrix para que adornasen dos temas fantásticos (Go back home y Old times good times), se rodeó de Crosby, Nash, Mama Cash, Booker T, botellas de tequila y demás complementos y completó un debut extraordinario. Tiene brío, fibra, la pureza emocionante de un pura sangre. Lo que después firmó Stills también solo no llega a este nivel. Cuando se toca el cielo es imposible subir más.