lunes, agosto 03, 2009

LIVE IN 75: EL JEFE, SANTIAGO (2-8-2009)

Cuando te sientes cansado, distante o apático porque el rock and roll lleva un tiempo sin darte alegrías, hay que recurrir a la medicina tradicional, la que todo lo cura. No importa esperar tres horas o más a que abran las puertas, ni otras dos a que comience el concierto; no importa maldecir los defectos de la organización, las complejidades para entrar o las dificultades para salir, el tiempo que tardarás en ponerte luego en la autopista y llegar a casa… No importa nada de eso porque habrás vuelto a ponerte firmes ante la misma bandera, la del rock; volverás a bendecir el idioma de la música, su alegría por tocarla y compartirla, su fiebre que te llega a las profundidades del sentimiento.

Bruce ha vuelto a estar pletórico, inmenso, invencible sobre un escenario durante tres horas seguidas riendo con sus socios de la E Street Band y haciendo nuevos amigos entre el público. Juguetón, malabarista, tierno, gritón, familiar e irresistible a los 60 años. Sus discos pueden parecer cada vez más flojos, pero sus directos no pierden fuerza ni energía ni emoción ni épica. Nadie se lo pasa tan bien como él ahí arriba, dejándose manosear brazos y piernas, señalando a las chicas, guiñándoles el ojo, sacando a bailar a una cría, animando a una ciudad (¡¡¡Santiago!!!), a un país (¡¡¡España!!!) y a un público que dijo ¡¡¡sí!!! ¡¡¡sí!!! ¡¡¡sí!!! unido entre sí por los lazos del rock and roll. Me hizo bailar (Rockin’ all over the world), gritar (Born to run), retorcerme de placer (Born to be wild) y hasta llorar (Spirit in the night). El jefe, único.

(A Rianxeira, solo de Nils al acordeón)
Badlands
Out in the Street
Hungry Heart
Outlaw Pete
Spirit in the Night
Working on a Dream
Adam Raised a Cain
Murder Incorporated
Johnny 99
Darkness on the Edge of Town
Raise Your Hand
Burning Love
Born to Be Wild
My Love Will Not Let You Down
Waitin' on a Sunny Day
The Promised Land
This Life
Backstreets
Lonesome Day
The Rising
Born to Run
* * *
No Surrender (acústica)
Land of Hope and Dreams
American Land
Glory Days
Dancing in the Dark
Rockin' All Over the World
Twist and Shout
Born in the U.S.A.

viernes, julio 31, 2009

ESPALDAS

La posada en mitad del camino. Cansadas las piernas, caídos los brazos, la piel resbaladiza, el cuerpo curvado… despistada la brújula. No me hace falta una ducha, sino una plaza en esa espalda que me invita a viajar a otro lugar. Contigo. No te conozco, pero no me importa comenzar por aquí, por un océano de lunares y huesos atrevidos, por una llanura y sus ondulaciones, en las que se deslizan temblorosas de placer mis manos sigilosas. Paraísos del mundo protegidos por tirantes.

martes, julio 28, 2009

SOUNDTRACK 88: WENDERS

Hablábamos hace poco de equilibrio… pues con Wim Wenders, el cineasta alemán, siempre tengo la sensación de que me voy a caer del alambre del funámbulo. De un lado aterrizaría sobre colchones (Paris, Texas, Tan lejos, tan cerca, Llamando a las puertas del cielo, Tierra de abundancia, Alicia en las ciudades), de otro, me abriría la cabeza contra la piedra (Hasta el fin del mundo, Million Dollar Hotel, El estado de las cosas, Relámpago sobre el agua, Cielo sobre Berlín). Cinco ejemplos contra cinco ejemplos. Su cine itinerante, empapado tantas veces de una erudita marginalidad, me mantiene tan caído como erguido. Pero siempre me llama, me advierte de que sigue fluyendo por el curso de lo imprevisible. Palermo shooting (2008) es otra muestra de ello. Un viaje al miedo de un autor, de un creador (fotógrafo en este caso), a perderse en su trabajo y en su arte sin saber qué dirección tomar. Se marcha el tipo a Palermo a encontrar respuestas y reencontrarse con sus fantasmas. Una ida de olla que me parte otra vez la crisma contra el suelo. Gran selección musical la que tiene el film, eso sí.

domingo, julio 26, 2009

GREATEST HITS 73: LOVER OF THE BAYOU (MUDCRUTCH)

Oh, qué maravilloso tema. He tardado en descubrir su correspondiente videoclip. A veces basta con esto, con lo que aquí sale, los músicos unidos en un estudio y metidos en materia, conectados por arterias de fiebre musical. Es una de mis canciones favoritas del año pasado, Lover of the bayou, recuperada por los resucitados Mudcrutch del repertorio de The Byrds. Tom Petty respirando una nueva vida, como un felino sabio al que siempre disfrutamos tan lejos. Algún día (cuídate bien en salud y anímate Tom), por favor, ven a visitarnos. Ahí estaré y muchos, muchos, te aclamaremos.

viernes, julio 24, 2009

PASEO DE NOCHE

Es más de una vez al día, pero prefiero la noche. Solos él y yo con las cosas que nos guardamos, de un lado a otro, a través del parque, por encima de la playa, por estas calles que nunca se pierden, dejando atrás los portales, los bancos y las fuentes. Camina feliz y marca la dirección, sin más preocupación que la de alcanzar la próxima esquina para echarle el hocico y marcar otro territorio. Camino despacio, con el resto del día haciendo la digestión y las horas y los días que vienen batiéndose en un remolino de confusión e indecisión, deseos y realidades. Habrá que volver a arrepentirse, con el consuelo de saber que nunca camino solo.

miércoles, julio 22, 2009

SOUNDTRACK 87: SEPTIEMBRE

Arrinconé unos meses a Woody Allen y su trilogía bergmaniana hasta que me decidí por completar su visionado por segunda vez con la perspectiva enriquecedora que da el tiempo y las experiencias vividas. Septiembre (1987) aparece ahora ante mis ojos y mi criterio como un film tremendamente superior a cuando lo descubrí, creo recordar que a punto de entrar en los 20 años y en los albores de mi formación universitaria. Dios, cómo corren los días y qué tristes nos parecen ahora tantas cosas. Septiembre es un magnífico film que pertenece más a sus actores (Denholm Elliot, Mia Farrow, Dianne Wiest, Sam Waterston, Elaine Stricht y Jack Warden) que a su autor, dramáticos e inmensos cada uno. Allen está detrás, claro, silencioso como un dios maltratador, como Bergman oprimiendo a sus personajes pero menos pedante y trascendente en sus reflexiones, en sus amargas conclusiones.

Allen la rodó dos veces. Descontento con la primera filmación, cambió algunos actores y volvió a empezar. Los encerró en un estudio que se convirtió en una casa de campo de la que nadie sale, en la que del exterior sólo se oyen los pájaros, los grillos o las cigarras cuando el verano llega a su fin y se aproximan los días de septiembre, el salto de la estación y los cambios en nuestras vidas. Carlo Di Palma hace un genial trabajo de fotografía. Seis personajes conviven con sus dramas: se han estancado en sus vidas sin saber qué dirección tomar, aman pero no son correspondidos, no aman y son pretendidos, guardan secretos oscuros y han perdido contacto con sus allegados necesitados o simplemente se han acostumbrado al conformismo.

Ah, qué agradable sensación me deja este desolador drama a la espera del próximo trabajo del maestro, Whatever works, su regreso a Nueva York y, ojalá, una nueva historia que nos limpie el decepcionante recuerdo de su anterior película, Vicky Cristina Barcelona. Te esperamos con paciencia.

lunes, julio 20, 2009

SOUNDTRACK 86: KEVIN COSTNER & MODERN WEST

Kevin Costner también canta. Y va en serio. Tiene banda, Modern West. Hacen un estilo de country-rock depurado, limpio y directo, con canciones ideales para que el viento las acompañe con la ventanilla bajada a lo largo de la carretera. Son temas que él mismo escogería para alguna de sus películas, para domesticar el apocalipsis de Mensajero del futuro o modernizar el clasicismo de Open range. Me ha caído siempre bien Kevin Costner, soberbio intérprete en JFK y Un mundo perfecto. No es nada del otro mundo lo que ahora interpreta con su acústica y bien acompañado; ninguna de sus canciones es para despreciar, pero tampoco para enmarcar en oro, plata o bronce. Con el empujón de su esposa se lanzó a la aventura hace dos años y a finales del año pasado grabó este correcto Untold truths que parece convertirlo en un vaquero con ganas de seguir cabalgando.

domingo, julio 19, 2009

EQUILIBRIO

Entre el 1 y el 10, el exceso y la continencia, el vicio y la virtud, el todo y la nada. ¿Qué se encuentra entre los extremos? ¿El bienestar? ¿La plenitud? Llegamos, como al final de un viaje sin kilómetros en el mapa, a un momento en el que ya no podemos volver atrás ni tampoco dar más pasos adelante. ¿Y ahora qué? Esperar. A que el recuerdo no duela y el olvido no haga daño, a que la razón y la pasión se reconcilien con un abrazo. La clave es no tener prisa.

jueves, julio 16, 2009

INTRASCENDENCIA

Conviene a menudo abrirle las puertas a la intrascendencia, reconfortante y liberadora. La intrascendencia no ganará un premio Nobel ni será reseñada en el suplemento cultural del diario más importante de la nación; la intrascendencia se tendrá que conformar con encadenar nuevas ediciones en los escaparates más luminosos de las tiendas. La intrascendencia será maltratada o ignorada, cuando son sus sorbos los que tantas veces ayudan a digerir con una sonrisa los caprichos de la insoportable trascendencia. No quiero leer nada profundo últimamente. Por favor, las frases sencillas; los diálogos ágiles y comunes, creíbles, cotidianos; las situaciones reconocibles, con un poco de intriga criminal o ligera aventura, si hace falta con héroes o heroínas que al final del relato nos hagan creer que somos algo más felices.

lunes, julio 13, 2009

CRISIS

Calma, no es tan grave como sugiere la palabra cada vez que se pronuncia y se escucha. Podría haber escogido “colapso”, “estancamiento”, “cansancio”, “indecisión”, “parálisis”, “inseguridad”. No son sinónimos, pero valen para ser empleados en este caso. Vuelvo a escribir en este blog, pero el cuerpo me pide hacerlo a cuentagotas. O al menos dejar de escribir de cosas que han sido tan frecuentes: música, cine, canciones, series de televisión, libros, actores. ¿Razón? Cualquiera de esas palabras sirve de explicación. Puede que pierda lectores o visitantes. ¿A quién le importa? Como si es a nadie, incluido yo.

He vuelto de vacaciones (estupendas a mi manera, como casi siempre) y he retomado el trabajo, en el que escribo a diario. He llegado a un punto en el que me cuesta incluso escribir con fluidez o convertir los hechos o las ideas en las palabras adecuadas. Lo voy notando y me cuesta admitirlo. Incluso en los escritos más recientes del blog. Así que voy a bajarme del vagón una temporada. A lo mejor un día una vieja o nueva canción me conmueve y me anima a darle de nuevo al teclado para ensalzarla. A lo mejor otro día ocurre lo mismo con una película. Pero de momento creo que sólo me asalta la necesidad (impaciente o comedida, ya se verá) de darle rienda suelta a la cabeza para tratar de otorgar coherencia a esos “varios y desvaríos” que deposito de vez en cuando en este espacio. Como este.

domingo, junio 28, 2009

VACACIONES (III) Y DESCANSO INDEFINIDO

El murmullo tranquilo de un río. El agua deslizante en el corazón de la naturaleza. Tumbado acariciando las páginas de un libro. Pájaros e insectos como testigos. Nada más alrededor. Nadie más. A lo mejor es eso lo que añoro, lo que me pide el cuerpo y el ánimo, algo tan sencillo como eso. No sé si lo encontraré estos días. Me marcho. Unas vacaciones un poco lejos, lejos de todo esto. Necesito algo y no sé exactamente qué. ¿Después?, ¿quién sabe? Dejaré de escribir en estas páginas y no sé aún por cuánto tiempo. Siempre hay cosas de las que escribir, pero a veces me siento cansado. No sé. Abro un paréntesis. Al menos durante quince días nadie leerá aquí nada nuevo después de estas últimas líneas. Después, ya veremos. Saludos.

viernes, junio 26, 2009

SOUNDTRACK 85: A DOS METROS BAJO TIERRA (3ª temporada)

No puedo ponerme a contar cosas ni a nombrar personajes, desvelaría quizá demasiados detalles por mucho que disfrazase las situaciones y le estropearía a más de uno no sólo el desenlace de la segunda temporada, sino la puesta en marcha de la tercera. La otra noche me invadió la tristeza por varios frentes: porque terminé la tercera entrega de episodios de A dos metros bajo tierra y, aunque sé que tengo a mi alcance las dos que la suceden, sentí que yo mismo estaba dentro de la serie y llegaba a un momento culminante, a un punto quizá sin retorno en el que tenía que detenerme para continuar más adelante. Me sentí triste por implicarme tanto en cuanto ocurre en la historia y las historias de los Fisher como si por mi cuerpo corriese también la sangre de ellos y sufriese o gozase con las emociones que Alan Ball y los fantásticos guionistas y directores nos esconden en cada capítulo. La muerte no deja a nadie indiferente.

Aún me siento conmovido. Es la misma sensación que me asaltó al término de las dos temporadas anteriores. Porque así es la vida, un cúmulo de emociones contrapuestas o de caminos que se cruzan para llenarte un día de júbilo y al siguiente hundirte en la desolación. “Las relaciones no hacen la vida mejor, sólo la hacen posible”. El amor duele, tanto si de él se abusa como si no se tiene. A todos nos espera el mismo destino.

Hasta pronto, Fisher y compañía.

BONUS TRACK 68: TEA FOR THE TILLERMAN (CAT STEVENS)

De pronto, Cat Stevens llega a mis oídos. Un padre y un hijo huyen del agua que los ahoga a bordo de un barco en la escena más hermosa de Radio encubierta. Father & son es la más entrañable canción de Tea for the tillerman (A&M, 1970), el cuarto álbum, el más exitoso, del autor británico, desde hace décadas convertido al islamismo y rebautizado como Yusuf Islam. A mí me gusta llamarlo Cat Stevens, sobre todo si me acuerdo de discos tan bonitos como éste.

El tema titular cierra el disco. También le ponía un fenomenal broche final a la serie televisiva Extras. Father & son viene justo antes. Pero todavía antes se encadenan como Where do the children play?, Hard headed woman, la conocidísima Wild world, On the road to find out... Esta obra, tierna y frágil, pertenece a esa franja del tiempo en la que caben unos cuantos discos elegidos, los que no son golpeados por ninguna ráfaga de viento que los haga antiguos, caducos, desfasados o perdidos.

martes, junio 23, 2009

BONUS TRACK 67: NIGHTS OF FORGOTTEN FILMS (THE STRANGE)

Conocí a The Bambi Molesters hace unos años a través de su tercer disco, Sonic Bullets: 13 from the hip (2001). Es surfera su música, lo que así se viene a llamar ese rock retro de guitarras acuosas y ritmos saltarines que empaparon unos cuantos fotogramas del film Pulp Fiction hace más de una década. Son de Croacia y a la frescura de su música le acompaña un punto de sofisticación. En sus viajes por Eslovenia y otras regiones balcánicas los conocieron los Walkabouts y la voz masculina del grupo de Seattle, Chris Eckman, entabló buena relación con ellos. En 2004 juntaron sus direcciones, se hicieron llamar The Strange y titularon hermosamente su álbum de unión: las noches de las películas olvidadas.

Nights of forgotten films (Dancing Bear) es un trabajo cálido y relajado. Allá por donde caiga Eckman se deja notar bien clara su marcada aportación, esa afectada voz y el énfasis dramático con que arrastra sus estrofas. La parte instrumental corre a cargo de los Bambi, elegantes y sugerentes en el mismo plano de acción que el bueno de Chris. En perfecta sintonía sin que uno se levante por encima de los demás. Espléndido disco a desenterrar.

SOUNDTRACK 84: WEEDS (2ª temporada)

Weeds me ha ganado, me ha convertido en un adicto a su veneno, a su inmoralidad. Weeds no es nada recomendable éticamente, pero no deja de ser excitante, como los mejores vicios, que se escapan de la moral. Así que hay que dejarse llevar por las peripecias nada sosegadas y siempre imprevisibles de Nancy Botwin, de nuevo encantadoramente hermosa en la piel y en los gestos juveniles de Mary-Louise Parker. La madre sigue vendiendo su hierba entre vecinos y clientes de toda clase, barrio y condición, ampliando su escala y cultivando profesionalmente la mercancía, sin cuestionarse por la moralidad de sus actos. Hay que vivir bien y no importa cómo. Ahora ya está en la jungla, tiene que vigilar sus espaldas y desconfiar de todos, incluso de quienes más la ayudan, como el agente de la DEA (Martin Donovan) que la corteja y con quien no tardará en mantener dobles juegos. Ahora tiene que quitarse enemigos del camino, negros cargados de armas o armenios proveedores de marihuana. Y mientras, su familia y sus vecinos continúan inmersos en remolinos de situaciones dramáticas (la relación de Silas con su novia sordomuda), absurdas (los devaneos sexuales de Celia y Doug), ridículas (el empeño de Celia por convertirse en la voz de la conciencia nunca oída del barrio) o disparatadas (el primer polvo de Shane, los dedos del pie que pierde Andy o la irrupción de una novia de la que ha escapado, una maravillosa Zooey Deschanel). Qué triste locura. Qué adorable peligro.

Weeds conserva ejemplarmente, como las grandes series americanas, bendecidas por la construcción perfecta de sólidos guiones, el tono con el que arrancó, de una insolencia sutil y un entrañable gamberrismo. En su segunda temporada, con dos capítulos más que la primera y sin llegar nunca a los 28 minutos de duración, Weeds crece como una gran serie que nunca debes enseñar a tus hijos y con la que te lo vas a seguir pasando pipa.

viernes, junio 19, 2009

ANIVERSARIO

Voy olvidando cosas por el camino, pero las fechas, nunca. El día más insignificante para el resto del mundo fue un día inolvidable para ti. Es el paso del tiempo lo que convierte en inolvidable aquel lejano día. Y dentro de unos años, todavía más. Fue en la puerta de un cine que ya no existe, una breve conversación. Nos vimos días más tarde y comenzamos la primera de infinitas conversaciones. Han pasado 17 años. Más de mil películas en butacas y sofás. Cafés y copas bañadas en música. Palabras escritas y habladas. Unas cuantas mujeres. Idas y venidas, enfados y abrazos. Y todo lo que pasa. Feliz Cine.

miércoles, junio 17, 2009

GREATEST HITS 72: MY BABY JUST CARES FOR ME (NINA SIMONE)

Un soplo de calma, cortinas abiertas para que entre el aire, por favor. Conviene no pensar, no analizar si lo que hacemos está bien o mal. Tan fácil como cantar y desear. Nos mira Nina: “A mi chica no le importan los coches ni las carreras, ni la ropa, ni los espectáculos, ni los lugares de primera categoría. A mi chica sólo le importo yo”. Puede que alguien me cuide, es lo que todos deseamos.

domingo, junio 14, 2009

SOUNDTRACK 83: UNITED STATES OF TARA

Los viajes por la televisión me han llevado hasta United States of Tara, del canal Showtime, cuya primera temporada se estrenó a comienzos de año en USA y poco después en las pantallas españolas. Fue el aparente aspecto cómico de su argumento lo que me invitó a seguirla, pero no tardé en encontrar que bajo su ácida capa de humor negro reposa una visión amarga sobre la debilidad humana y una reflexión nada complaciente acerca de la infelicidad. Tara, una excepcional Toni Collette, tiene un desorden disociativo de la personalidad y en su interior convive con otras tres mujeres en las que se transforma según sean los acontecimientos que ocurren en el entorno de su vida familiar. La aparición de una u otra personalidad genera situaciones embarazosas, comprometidas, divertidas, jocosas, pero en ningún caso agradables. Y es bien jodido.

Tara deja de medicarse para tratar de hallar el origen de su problema. No es fácil. A veces se transforma en T, una salvaje y repelente adolescente sin rastro de cerebro. Otras veces se convierte en Buck, un veterano del Vietnam, obsceno y provocador. También Tara se transforma en Alice, una ejemplar ama de casa, casta y bondadosa, tan demasiado perfecta que es irritante. Alrededor de Tara convive su marido Max (John Corbett), paciente y cariñoso a pesar del hastío que le provoca la enfermedad de su esposa; su hija adolescente Kate (Brie Larson), equivocada con sus novios; su hijo Marshall (Keir Gilchrist), un cinéfilo homosexual, sensible y reservado; y su hermana Charmaine (Rosemarie DeWitt), incapaz de asentarse emocionalmente y conmocionada por tener los pechos amorfos.

Uno de los productores ejecutivos de la serie es Steven Spielberg y la creadora y guionista de Tara es Diablo Cody, autora del libreto de Juno. Se nota, porque la serie tiene ese tono gamberrete y socarrón que tenía el oscarizado film interpretado por Ellen Page. Ese humor a veces demasiado chispeante y resabidillo asoma por Tara, en sus personajes insatisfechos, temerosos y débiles. Como era de esperar, Toni Collette se erige en una gran estrella de la interpretación, frágil cuando es Tara e irresistiblemente espectacular cuando da vida a sus opuestas personalidades.

Habrá segunda temporada. Quizá la siga. Es una serie inteligente pero incómoda, incluso de una ternura indeseable.

martes, junio 09, 2009

VOLUME ONE 193: YONDER IS THE CLOCK (THE FELICE BROTHERS)

Hoy en día alguna inexplicable razón me lleva a desconfiar de los solistas o grupos de corto historial que cada año presentan un nuevo trabajo. Y eso mismo pensé, que debía ser desconfiado, ante el tercer trabajo de los hermanos Felice en los últimos tres años. Y eso que la banda me gusta. Me gusta pero me asalta alguna reserva al escucharla. Por ejemplo, no me convence el orden que le dan al repertorio de canciones, que consigue saltar del júbilo a la melancolía con cierta brusquedad y confiere al conjunto de inestabilidad rítmica. Me gustaría bastante verlos en directo, donde creo que esa descompensación quedaría anulada y mejoraría más la impresión que tengo de ellos.

Yonder is the clock (Team love, 2009) sigue la tónica de Tonight at the Arizona y The Felice Brothers. He leído que este es el “disco definitivo” del grupo. No lo entiendo. Definitivo, ¿por qué?: ¿es que no van a grabar más?, ¿es que andaban tratando de hallar un estilo o sonido y ya lo han conseguido después de frustrados intentos?, ¿es que a partir de ahora no van a llegar a esta altura en sus siguientes trabajos? A mí no me parece que este sea el llamado “disco definitivo” de The Felice Brothers. Como los dos anteriores, el nuevo álbum es satisfactorio, desgarrador cuando se vuelve nostálgico y melancólico cuando se empapa de esa alegría de taberna que tan bien transmiten sus voces e instrumentos. Al hablar de ellos surge inevitablemente la comparación con The Band y Bob Dylan. En Yonder is the clock, también, de eso no logran librarse, y ni falta que hace. El orden de los temas me sigue resbalando, pero algunos conmovedores como Run Chicken run, Boy from Lawrence county y Cooperstown convierten el disco es otro trabajo admirable.

Nota: 8/10

VOLUME ONE 192: RIVER OF TIME (JORMA KAUKONEN)

Parece el jefe de un clan de estibadores o el camionero más veterano de la carretera. Con ese aspecto cuesta imaginar que de su garganta salga la voz dulce y crepuscular de un viejo trovador apegado a las raíces de la música americana y de sus dedos brote el sonido pulcro de una guitarra acústica afinada con delicadeza. Jorka Kaukonen, el fantástico guitarrista de Jefferson Airplane y cofundador de Hot Tuna, sigue sentándose a menudo en la mecedora de su porche para cantarle a los atardeceres, a los cafés junto al fuego, a las visitas de los amigos, a las viejas guitarras, a los pequeños placeres de la vida en definitiva.

Como hiciera en Too many years (1998) y con más insistencia en Blue country heart (2002) o Stars in my crown (2007), ahora sigue esa línea acústica y tradicional que parece haberle tirado más que la enchufada con la electricidad en su carrera con su duodécimo álbum, River of time (Red House, 2009). Los aliados que se encuentra esta vez son para brindarles una reverencia: Levon Helm le ha prestado el estudio que tiene en su hogar y se ha sentado de nuevo a la batería; y Larry Campbell se ha puesto a tocar violines, dobros, mandolinas y guitarras (además de encargarse de la producción) para dotar a este agradable disco de blues y folk de un aire entrañablemente atemporal.

Nota: 7/10

viernes, junio 05, 2009

VOLUME ONE 191: LOVE TATTOO (IMELDA MAY)

En una de nuestras travesías nocturnas Jaime me habló por primera vez de Imelda May, una guapetona que lo volvía loca por lo bien que cantaba rockabilly y el erotismo sofisticado que expulsaba su imagen. La vimos en un videoclip pocos días después, con sus mallas negras, su top con piel de leopardo, el mechón rubio en el tupé, el carmín salvaje de los labios, los grandes aros en sus lóbulos… un volcán al que lanzarse de cabeza. Aún es joven esta irlandesa estelar al frente de su formación, en la que de las guitarras se encarga el británico Darrel Higham, un devoto de Eddie Cochran que deja correr por sus venas todo el irrepetible rock and roll de los cincuenta.

Su primer disco es este animado Love tattoo (Foottapping, 2008), un trabajo entusiasmado por la época que recupera medio siglo después de que Elvis, Gene Vincent, Carl Perkins, Duane Eddy y compañía les pusieran música. Predomina el rockabilly perfectamente pulido y sincronizado, aunque tres cortes que se distancian hacia el jazz vocal armonizado amplían el radio de curiosos a los que pretende seducir. Y lo consigue.

Nota: 7/10

lunes, junio 01, 2009

SOUNDTRACK 82: RADIO ENCUBIERTA, ROCK N ROLL!!!

Lo mejor de Radio encubierta (The boat that rocked, Richard Curtis, 2009) es precisamente el rock and roll, la vitalidad con la que sus disc jockeys piratas propagan a través de las ondas radiofónicas su pasión por la música popular que la BBC se resistía a difundir y el entusiasmo con que la población británica de mediados de los sesenta comparte esa vía de escape sonora que se les mete en el cuerpo y les hace viajar adonde sus vidas no les permiten. La película, estrenada hace unos días en nuestras salas, deja bastante que desear, aunque al final de la proyección seamos más de uno los que salgamos a la calle con una sonrisa duradera por haber renovado nuestros sagrados votos con la música que más nos gusta.

Radio encubierta tiene exquisitos ingredientes mal condimentados, por eso el plato no está demasiado rico. Daba para mucho más, o al menos para ser tratado con algo más de finura e inteligencia, la historia de esos pinchadiscos de una emisora pirata de rock and roll que emite música las 24 horas al día desde un barco anclado en el Mar del Norte y a la que las autoridades gubernamentales persiguen hasta querer cortarles la programación. Pero (y ahora empieza lo malo) hay muy pocos personajes que caigan bien, porque son ridículos, desfasados (Rhys Ifans) o hasta caricaturescos (Kenneth Branagh); otros merecían un más cercano tratamiento; la acción avanza a veces a trompicones, con elementos que entran o salen de escena a la fuerza para generar nuevas situaciones y conflictos; una pena…

Hay que salvar del naufragio total una excepcional banda sonora que da gusto recuperar en cualquier momento (Small Faces, The Who, Moody Blues, Procul Harum, Leonard Cohen, Rolling Stones, Jimi Hendrix, The Kinks, Cat Stevens…) y un par de hermosas reflexiones sobre el amor que las personas brindan a su música preferida, un rock and roll que nos sobrevivirá a todos más allá de cualquier tragedia.