Londres volvió a mi vida. Más bien volví al encuentro de Londres por unos días. Unos diez años después de nuestra última cita. Diría que son más las cosas que no han cambiado (los parques, las ardillas, las calles, el metro, la Guinness, el Thames marrón, el cielo gris, el pescado rebozado) aunque todas ellas son ahora más caras. Todo en la vida es más caro. Salvo... que a veces te sorprendes con esos viejos discos en vinilo y cd que mantienen el precio o lo bajan sin pensar en cómo pasa el tiempo. Se hizo de noche pero quedó tiempo para una rápida escapada a aquella tienda a la que siempre he ido cada vez que los pasos me llevan a Londres, a unos pocos metros de la boca de metro de Notting Hill Gate. Intercambio de Música y Vídeo se llama. Algo tan sencillo como eso. Otra cosa que tampoco cambia. Siempre suena la música, a veces un disco entero, y los dependientes hablan entre sí o con algún cliente y los demás buscan entre los plásticos, esperando que caigan algunas joyas o rarezas a 1, 2, 3, 4, 6 o 9 libras. Y van al saco mientras Madonna no puede ser más perfecta como una virgen dentro del groove.
domingo, marzo 30, 2025
LIVE IN 308: MADONNA Y EL INTERCAMBIO DE MÚSICA
Londres volvió a mi vida. Más bien volví al encuentro de Londres por unos días. Unos diez años después de nuestra última cita. Diría que son más las cosas que no han cambiado (los parques, las ardillas, las calles, el metro, la Guinness, el Thames marrón, el cielo gris, el pescado rebozado) aunque todas ellas son ahora más caras. Todo en la vida es más caro. Salvo... que a veces te sorprendes con esos viejos discos en vinilo y cd que mantienen el precio o lo bajan sin pensar en cómo pasa el tiempo. Se hizo de noche pero quedó tiempo para una rápida escapada a aquella tienda a la que siempre he ido cada vez que los pasos me llevan a Londres, a unos pocos metros de la boca de metro de Notting Hill Gate. Intercambio de Música y Vídeo se llama. Algo tan sencillo como eso. Otra cosa que tampoco cambia. Siempre suena la música, a veces un disco entero, y los dependientes hablan entre sí o con algún cliente y los demás buscan entre los plásticos, esperando que caigan algunas joyas o rarezas a 1, 2, 3, 4, 6 o 9 libras. Y van al saco mientras Madonna no puede ser más perfecta como una virgen dentro del groove.
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1 comentario:
Adoro esa tienda! Cada vez que voy a Londres, es visita obligada.
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