domingo, septiembre 10, 2017

VOLUME TWO 83: JACK JOHNSON

Nos paramos un momento en Jack Johnson. Si me pidieran que escogiese el mejor de sus discos, no sabría con cuál quedarme: he escuchado los siete que tiene (sin contar un directo y tres bandas sonoras) y todos están bien, no me vuelven loco pero me gustan bastante, me ponen de buen humor, son tranquilos y bonitos, bien cantados y bien tocados, te llevan a la playa y al verano (si te dejas llevar, incluso te caes sobre arena paradisíaca y palmeras y mar azul turquesa cristalino), porque Jack, excampeón de surf que vive en Hawai, donde nació (y también cineasta y por supuesto músico), es muy playero y muy de buen rollo y espíritu libre y todo eso…


Cuando Jack Johnson canta parece que te cae encima un sol amable para que nunca se haga de noche, y eso pasa con todos sus álbumes. Por eso All the light above it too (2017), que acaba de terminar, es tan bueno y agradable como lo es On and on o Sleep through the static o From here to now to you, quizá esta vez con suaves picotazos eléctricos y un tono apagado que anima más a la reflexión que a la evasión. Pero la música de Jack Johnson sigue siendo deliciosa y te deja buen cuerpo… y eso es lo que importa.

jueves, septiembre 07, 2017

BOOTLEG SERIES 59: HITCHHIKER

De repente, como abrazado a un pasado envuelto en vaporosas capas estimuladas de nostalgia, reaparece el Neil Young de los años setenta, la década en la que mejores álbumes grabó… Oh, qué agrado causa recordar sin más obras como Tonight’s the night, Zuma, On the beach o Comes a time… Sin saber bien por qué, el músico ha sacado este año de sus archivos repletos de curiosidades una grabación acústica de agosto de 1976 capturada en los estudios Indigo de Malibú. Es poco más de media hora en diez temas reunidos en el álbum Hitchhiker, donde la voz adormecida y la guitarra hipnotizada de Neil Young parecen aspirar una corriente de amargura. Grabó aquel día en una sesión adelantos de temas que poco después formarían parte de discos, como Pocahontas o Powderfinger, volvió a piezas de trabajos previos o que no habían tenido espacio en discos de estudio oficiales, y registró dos temas hasta hoy inéditos. Suena todo lejano y a la vez intenso, envuelto por la arena de una playa californiana mientras el sol se pone. Yo también, desde mi rincón, también me dejo evadir por la morriña.

martes, septiembre 05, 2017

BOOTLEG SERIES 58: DYLAN BY OSBORNE

No deja de ser bien recibido, y seguramente sano y purificador para el músico, a la vez que hoy en día un tanto obvio, reiterativo y poco original, que el amplio cancionero de Bob Dylan sea objeto de revisión. Todo visto, aunque uno se aparte de los contornos del modelo original. Una de las últimas en hacerlo ha sido Joan Osborne, que ha dedicado su último disco a versionar trece temas del maestro de Duluth. Es de hecho el tercer álbum de versiones de Orborne, que ha posado apoyada en el capó de un Mercury blanco en un camino boscoso que bien pudiera localizarse en el refugio dylaniano de Woodstock. Songs of Bob Dylan (Womanly Hips Music, 2017), se titula el disco, así de simple y claro.

El homenaje se decanta por temas poco habituales del autor a la hora de ser reinterpretados (aunque no se resiste a pasear sobre las corrientes de Tangled up in blue o Masters of war) y a pesar de contener un par de versiones poco logradas (Dark eyes y You gonna make me lonesome when you go), el resto funcionan muy bien porque huyen, con mayor o menor distancia, de la pieza grabada por Dylan en los discos donde aparecieron por primera vez. Por eso el buen sabor de boca que dejan Tryin’ to get to heaven, Hig water (for Charley Patton) o You ain’t goin’ nowhere hacen que este tributo se digiera con agrado.

domingo, septiembre 03, 2017

VOLUME ONE 449: WILDFLOWER BLUES (JOLIE HOLLAND & SAMANTHA PARTON)

The Be Good Tanyas fue un grupo fundado en Vancouver e integrado en la mayor parte de su trayectoria por tres mujeres que publicó tres álbumes entre 2001 y 2006. En ellos se entendían el folk, el country y el blues, todo armonizado delicadamente. Jolie Holland solo participó en el primer disco y emprendió después una sugerente, aunque no siempre bien digerible, carrera en solitario, mientras Samantha Parton, Frazey Ford y Trish Klein siguieron juntas y diversificaron su producción por su cuenta o en otras formaciones. Las tres (o las cuatro) Tanyas no han vuelto a grabar juntas. Holland y Parton se han unido este año en Portland para firmar con sus nombres Wildflower blues (Cinqueloil Records, 2017).

Con un ensamblaje instrumental que parece desplegar atmósferas adormecidas y un repertorio de guitarras sinuosas, las dos chicas han creado un trabajo de convivencia folk, blues y ragtime ajeno a lo convencional, que bebe de los habituales climas claustrofóbicos y indescifrables de Howe Gelb. El reposo vocal de Parton y ese aire desganado de la voz de Holland, que uno no sabe muy bien si responde a una fase etílica o a un apuro de estreñimiento, consiguen que el ronroneo del disco persista en el oyente.
 
Nota: 7,5/10

jueves, agosto 31, 2017

VOLUME ONE 448: BEAST EPIC (IRON & WINE)

Sobre algunos músicos que admiro profundamente trato de evitar los términos absolutos y los juicios ciegos, no me gusta caer en los fanatismos que ensalzan todo cuanto toca alguien venerado y el modo en que lo hace. Sigo, persigo y disfruto aquello cuanto proponen y sé que es mucho más probable que sus nuevos trabajos me entusiasmen que me decepcionen (aunque la decepción sea una reacción que no tenga cabida en el vocabulario con el que nos referimos a ellos). Aplico esto que cuento a Iron & Wine. Quienes amamos la música como parte indispensable de nuestras vidas debemos de agradecer inmensamente que haya artistas como Iron & Wine, como Sam Beam. Acepto discrepancias, acusaciones de exageración, faltaría más; sé no obstante que algunos compartís lo que digo.

Bueno, pues Beast Epic (Sub Pop, 2017) se celebra como merece celebrarse cualquier obra que lleve la firma de Sam Beam/Iron & Wine: con placer ondulante, como caricias sobre la arena y abrazos cálidos. Desde aquel folk sedoso con que barnizaba el delicioso álbum Our endless numbered days (2004), el autor ha añadido progresivamente voces, instrumentos, arreglos y estilos a obras igualmente brillantes, irresistiblemente hermosas, como The shepherd’s dog (2007) y Ghost on ghost (2013). Tras colaboraciones con Ben Bridwell y Jesca Hoop y apariciones que hacen todavía más sabrosos discos de Glen Hansard y Tift Merritt, con Beast Epic regresa a aquel momento casi virginal de Endless… y descarta esta vez los adornos y las fusiones para decantarse por la sencillez y la belleza, ingredientes infalibles de la gran música.

Nota: 8/10

sábado, agosto 26, 2017

SOUNDTRACK 204: POLANSKI

Durante una época, larga, el nombre de Roman Polanski estuvo permanentemente asociado al escándalo y al morbo. Episodios trágicos y promiscuos de su vida hicieron de él un personaje envenenado por el malditismo al que no ayudó su derrochador y libertino estilo de vida, fatal visto por el juicio inmaculado de sus contemporáneos bienpensantes, y el atrevido planteamiento de algunas de sus mejores películas, como Repulsión y La semilla del diablo. Creo que todos estamos al tanto, aunque sea por medio de sus detalles elementales, del macabro asesinato de su esposa Sharon Tate a manos del clan Manson en 1968, y de las denuncias por violación sexual y abuso a una menor una década después, causa por la que a día de hoy el cineasta sería arrestado con solo poner los pies en suelo americano. Estos capítulos los repasa el propio Polanski en Memorias, un libro editado por la editorial Malpaso recientemente.

El denso volumen, que Polanski terminó a comienzos de los años ochenta, son una lectura abierta, sincera y entretenidísima. Los lectores seguimos sus pasos de supervivencia en Cracovia, cuando parte de su familia no pudo esquivar el exterminio judío, sus inquietudes artísticas, su formación como director de cine, los esfuerzos en crear cada una de sus películas hasta Tess (1979), sus relaciones con las mujeres, sus vivencias despreocupadas en Londres, París y Los Angeles y por supuesto, las desgracias personales que marcaron vida y su propia imagen, episodios estos en los que hoy uno puede constatar que las peores artes del sensacionalismo informativo de ahora ya se explotaban despiadadamente décadas atrás.
Hasta que Polanski terminó de escribir sus memorias había rodado diez películas, entre ellas las magníficas La semilla del diablo y Chinatown. Después y hasta hoy, por fortuna, dirigiría otras once, entre las que destacan las excelentes Frenético, El pianista y El escritor. Disfrutemos aún con su cine.

lunes, agosto 21, 2017

GREATEST HITS 197: UNCHAIN MY HEART (HUGH LAURIE)

Hay buenas canciones que otros mejoran. Las agarran por los brazos para quitarles óxido o astillas y repintarlas o darles un meneo que las avivan hasta hacer olvidar los originales. Se convierten en temas nuevos con una atmósfera propia. Unchain my heart en manos de Hugh Laurie y un grupo de músicos excelentes es una de ellas. Ray Charles fue el primero en cantarla en los primeros años sesenta y Joe Cocker la hizo más popular un par de décadas después. El actor británico la grabó en el estudio Ocean Way de Los Angeles como bonus track de su segundo álbum en 2013, Didn't it rain. Vibra la canción y te hace vibrar.

jueves, agosto 17, 2017

VOLUME ONE 447: NOT DARK YET (SHELBY LYNNE & ALLISON MOORER)

El pasado año dos reconocidas figuras del country rock grabaron un disco juntas: Steve Earle y Shawn Colvin. Decepcionante unión la suya, desbarajuste de voces desconjuntadas, una que no pega con la otra; la escucha me resultó grimosa. Este año se juntan las hermanas Shelby Lynne y Allison Moorer, otros dos nombres del country que por separado han hablado el género con acentos pop y rock, para otro álbum de duetos con nueve versiones y un tema original. La cosa resulta más satisfactoria, pero justita. El producto, conducido por Teddy Thompson en el estudio y con músicos de la talla de Benmont Tench o Doug Pettibone, parece sonar aún en fase bruta, sin acabar, seco, con las hermanas y sus voces poco distinguibles fundidas en una sola voz. No hay mucha coherencia en la elección de versiones para Not dark yet (Silver Cross, 2017), pero eso va con ellas y sus razones: aciertan con Dylan, Jason Isbell y Nick Cave y fallan estrepitosamente con Nirvana. No esperaba mucho pero creo que daba para mucho más.

Nota: 5,5/10

sábado, agosto 12, 2017

VOLUME ONE 446: POOR DAVID'S ALMANACK (DAVID RAWLINGS)

No me cuesta imaginar a David Rawlings y a sus allegados, con Gillian Welch siempre a su lado, agarrados todo el día a una guitarra y dedicados a la música: en ruta de bolo en bolo por autopistas y carreteras comarcales, cocinando canciones junto a la chimenea, en un bote sobre un lago o en la mecedora del porche de una casa que esconde el bosque, grabando nuevas versiones de vieja música o temas nuevos que parecen canciones viejas. Veo eso cuando escucho los discos de Rawlings y Welch juntos o por separado. Él le puso Machine a su nombre cuando empezó a firmar solo, pero para el tercer álbum se ha quedado con el nombre y el apellido. Dentro de Poor David's Almanack (Acony Records, 2017) hay ese folk-rock de raíz que tan bien calienta el dúo y sus amigos, con gente de Old Crow Medicine Show y Dawes en los créditos para darle al trabajo, grabado en Nashville, una esencia rural. Gran arranque el del disco, con el vapor del Harvest de Neil Young cubriendo un para de cortes.
 
Nota: 7,5/10

jueves, agosto 10, 2017

BOOTLEG SERIES 57: MILK OF THE TREE

Detrás de este título lácteo y arbóreo se reúnen 60 canciones interpretadas por mujeres entre 1966 y 1973. Hablamos de voces y compositoras de folk en distintas vertientes: americano, británico, psicodélico, de raíces, con aire pop... Unas pocas de estas mujeres son bastante conocidas por todos (Sandy Denny, Joan Baez, Marianne Faithfull), de otras hemos leído o escuchado algo de su vida y su música una o dos veces no recordamos cuándo (Melanie, Judee Sill, Mimi Fariña) y la gran mayoría se nos escapan, fueron pasajeras de muy corto recorrido, anónimas aspirantes a tener una carrera musical solas o en un grupo que no fue más allá de un par de canciones o un disco descatalogado desde hace décadas. ¿Alguien conoce a Shelagh McDonald, Anne Briggs, Ithaca, Lesley Duncan, Mellow Candle, Julie Covington, Polly Niles, Jaki Whitren...?

En verano, cuando el entorno y el ambiente animan a desconectar y uno no sabe cuál es la música idónea que escuchar, saben bien ciertas excursiones documentales en las que se descubren joyas enterradas, música que parece perdida en recuerdos volátiles. Milk of the tree. An anthology of female vocal folk and singer-songwriters.

miércoles, agosto 09, 2017

SOUNDTRACK 203: TRUMAN. PEQUEÑO GRAN CINE


Grandes películas pequeñas, pequeñas películas grandes. Gran cine, en definitiva. En esta categoría caben joyas que el cine regala a través de historias sencillas y cercanas, con planteamientos alejados de la complicación formal y de efectismos argumentales y con trabajos actorales sobresalientes. Cine natural, real, como la vida misma. Truman es un ejemplo. He tardado en verla, me frenaba -condicionado por circunstancias personales- el tratamiento con el que el film aborda la muerte, pero hoy celebro haber tenido la reconfortante experiencia de haber disfrutado de Truman, la magnífica película de Cesc Gay. Los cinco premios Goya que obtuvo en 2015 (mejor película, director, guión original, actor principal y actor de reparto) son toda justicia, sin discusión.


Los logros de Truman se resumen en tres nombres: Cesc Gay, Ricardo Darín y Javier Cámara. La película, la historia, está dirigida con mimo, cuidada como se cuida sin perder el equilibrio a un ser enfermo, avanza sin sobresaltos con comprensiva humanidad y no fuerza su dramática situación con dramatismos innecesarios o forzados. La pareja de actores, esos dos monstruos que son Darín y Cámara, conducen sus personajes con ejemplar contención, impulsivo uno comedido el otro, viejos amigos que se reencuentran después de mucho tiempo y que no necesitan hablar mucho para confirmar que son inseparables.


Cuando Darín se levanta de la mesa y recrimina a unos amigos que fingieran no verlo para no saludarlo porque está enfermo, o cuando le pide perdón a un antiguo amigo al que hace tiempo hizo daño, o cuando Cámara llora después de hacer el amor, o cuando un perro gira la cabeza mientras se aleja para mirar a su dueño, o cuando un hijo abraza con fuerza a un padre porque sabe que no lo va a volver a ver más, ahí, Truman es una película gigante.

domingo, agosto 06, 2017

SOUNDTRACK 202: WONDER WOODY

En otro tiempo, no hace mucho, ya estaría al corriente de su entrega de este año, pero anoche, de vuelta a casa, nos preguntamos por qué aún no sabíamos nada de la última película de Woody Allen. Sabemos que la habrá, que no faltará a su cita ni nosotros nos la perderemos en uno o dos meses en pantalla grande, pero esta vez no conocíamos ni el título ni los intérpretes ni el más elemental detalle de su argumento o de su ambientación. En otro tiempo, a la mañana siguiente, me informaría de esos detalles, pero (otro pero) hoy se me ha olvidado. Al final del día recibo esos detalles de una voz cercana: Wonder Wheel. Con Kate Winslet y Justin Timberlake. Coney Island años 50. Suficiente. Después leo que también salen Juno Temple y James Belushi y que el mago Storaro se encarga de nuevo de la fotografía. Basta. No faltaremos Woody.

sábado, agosto 05, 2017

HOY QUE CUMPLES AÑOS


Cada cierto tiempo me pregunta por qué no escribo nada sobre ella en el blog, por qué deja de haber alusiones veladas, más apreciables unas que otras, a lo que solo ella y yo compartimos. Es que ya no me quieres, dice. Boh. Cree que ya no me preocupo por ella, que ya no me inspira. Bah.

Es cierto que ha pasado un tiempo (unos pocos meses) en el que no se ha colado en algún post entre discos, canciones, películas y sensaciones, pero se equivoca cuando cree que ya no la quiero o que he dejado de atenderla o que ya no me inspira como antes.

Los días que pasan, las rutinas y las obligaciones, el niño al que preparamos el desayuno y al que leemos tres cuentos al acostarlo, los putos teléfonos móviles y redes sociales (ei, a mí que me registren) nos traen horas y momentos de fatiga y dispersión. Pero lo demás queda, late dentro.

Hoy que cumples años, tontiña, felicidades. Tan cariñosas como siempre.