¿Y si
esto se acaba, si llegados hasta aquí, a este día y a esta hora ya no habrá nada
después? Supongo que unos segundos antes, mientras sea consciente de que ante
mí tengo el Apocalipsis que lo devasta todo, gritaré en silencio que me he
dejado los ojos en todas las pantallas y he perdido las fuerzas entre las
líneas y las palabras, que no me quedarán más surcos entre canciones por
recorrer y que habré amado lo suficiente como para celebrar que todo el placer,
el placer por todo, mereció la pena. Una vez se apague la luz y todo quede sin
voz ya no habrá nada de lo que preocuparse. Solo mi llama quedará en alguna
parte, prendida en la memoria de alguien.
viernes, diciembre 21, 2012
miércoles, diciembre 19, 2012
GREATEST HITS 140: YOU DON’T KNOW (THE MASTERSONS)
Ocurre siempre,
todos los años. Nace una canción que te descoloca porque te traspasa la piel,
la sientes insuperable, de una construcción perfecta y un sentimiento único e
inconfundible. No tiene por qué estar entre las canciones del mejor disco del
año, o sí, no importa. Te felicitas por saber distinguir las canciones supremas
de las canciones magníficas. Edie Brickell lo hizo en 2011 con aquella formidable
y encantadora You come back. Ry Cooder se lució este año con Brother is gone… pero
ahora aparece You don’t know. Tengo Birds fly south en la nevera, espero
encontrar el momento ideal para llevarme a la boca el primer trabajo de este matrimonio
de origen texano asentado en Brooklyn que cultiva raciones sabrosas de ese
folk-rock americano últimamente tan perezoso de disfrutar. Son The Mastersons.
Lo que hasta ahora he escuchado me conecta de nuevo a The Jayhawks o a Neko
Case. Será porque no paro de pinchar este tema con el que abren la función en
los últimos dos días.
jueves, diciembre 13, 2012
VOLUME ONE 279: TIME’S ALL GONE (NICK WATERHOUSE)
El chico se parece a Buddy Holly pero suda soul. Lo etiquetan retro-soul, de hecho, con acierto. No como Eli ‘Paperboy’ Reed exactamente, sino como si Dan Auerbach (The Black Keys) puliese el desgaste de una reliquia y extrajese todo su vigor todavía cubierto de un poco de óxido. Nick Waterhouse, joven californiano, ha debutado este año que se acaba emergiendo discreto de entre la oscuridad de esta portada crepuscular. Como si el tiempo se hubiera ido y él lo quisiera recuperar, este Time’s all gone (IL Records, 2012) suena como un disco de soul bien negro grabado hace cinco décadas, de gargantas con carácter y voces de fondo con atmósfera. Su escasa duración, poco más de media hora, deja con hambre, pero se mastica sabroso.
Nota:
7/10
BONUS TRACK 108: TATTOO YOU (THE ROLLING STONES)
Los ochenta, como a tantos,
también desgastaron a los Stones. Comenzaron muy ansiosos aquella década, con
cuatro álbumes en tantos años y una gira que los trajo por primera vez a Madrid
bajo un diluvio monumental en pleno mes de julio. De entre esos discos y los
otros dos de estudio que completaron la década, Tattoo you (1981) es el que más
y mejor perdura. Y no porque arranque listo para salir a correr a la calle (Start
me up) o termine melancólico y acaramelado sobre la barra de un bar y junto a
un hombro cercano (Waiting on a friend), sino porque entre un tema y otro desfilan
esas otras soberbias canciones menores que engrandecen a los Stones todavía más
(Slave, Worried about you, Tops, Heaven). Lo escuché estos días después de
mucho tiempo y me lo encontré rejuvenecido, impartiendo lecciones de
supervivencia.
martes, diciembre 11, 2012
SOUNDTRACK 122: THE WEST WING
El ala oeste de la Casa Blanca. Así funciona el día a día del presidente
de los Estados Unidos y su equipo más directo de asesores: la secretaria de
prensa, el jefe de gabinete, el director de comunicaciones, los ayudantes de
los jefes o el asistente personal del presidente. Así se aprueban leyes, se
eligen jueces o se discuten reformas. Así se dirige una invasión militar o se
despacha un conflicto diplomático. Así se resuelven asuntos leves o se debaten
complejos dilemas. Con la profesionalidad que las vidas humanas y la relación
entre las naciones requieren y la cordial pero exigente cercanía que asuntos
más mundanos merecen.
Siete
temporadas, entre 1999 y 2006, duró The West Wing, surgida de la pluma y el
talento perspicaz de Aaron Sorkin. Se bañó en premios y aclamación crítica y
popular. En 22 episodios de su primera etapa yo me he sentido no solo un
testigo más de la rutina vertiginosa y capital que se vive en esa parte de la Casa Blanca que convive con el hombre más poderoso
de la Tierra, sino un trabajador implicado como el que más en cada
uno de sus argumentos. Y me he entregado a sus incontables virtudes, de las que
subrayo su ejemplar facilidad para reflejar las dificultades que entraña cada
tarea o situación originada en torno al presidente, y la admirable credibilidad
de cada actor para transmitir las complejidades y rigores de sus personajes
(Rob Lowe, Allison Janney, Bradley Whitford, Richard Schiff, John Spencer, Dule
Hill, Moira Kelly y por encima de todos un entrañable Martin Sheen en la piel del
ficticio presidente demócrata Jed Bartlet).
Hace años,
cuando empezaba cada episodio de esta serie de madrugada en la segunda cadena
de TVE (o la primera, ya no me acuerdo) me retiraba a la cama. Más tarde, surgió
mi interés selectivo por las series de televisión y fui dejando a un lado el
momento de empezar The West Wing pese a la insistencia en su brillantez que
recibía de uno y otro lado. No encontraba la hora justa para meterme de lleno
en el ambiente de una serie que me intuía me iba a atrapar. No hay ahora mejor
momento que este para meterse en el ala oeste de la Casa Blanca y hacer un hogar confortable cada
noche antes de irse a la cama.
jueves, diciembre 06, 2012
BONUS TRACK 107: L.A. WOMAN (THE DOORS)
Son tan contados los discos de estos años que perduran y trascienden las fronteras del tiempo que hay que volver las páginas bastantes años atrás para encontrar tesoros de verdadera satisfacción. Lo que menos importa es el material adicional que incluye la reedición de este disco por su 40º aniversario, versiones alternativas y un par de correctas grabaciones inéditas. Ello fue la excusa para volver a saborear L.A. Woman (1971) tratando de penetrar una vez más en la esencia de aquellos días. Hoy, en el presente, The Doors siguen siendo únicos e inimitables y repetir algo que se parezca un poco a este álbum es imposible.
Además del vigor acelerado de L.A. Woman y la hechizante magia de Riders on the storm,
el disco, empapado en blues, desprende la furia de The changeling, la frescura ‘naive’
de Love her madly o la frivolidad bizarra de L’America y The Wasp. Morrison se
entrega como un chamán, su voz se aisla grabada desde el cuarto de baño y
esclavizada al alcohol. La banda tenía los días contados y tres meses después Jim
se quedaba en la bañera de su piso, en el 17 de Rue Beautreillis, París. Inmortal.
martes, diciembre 04, 2012
LIVE IN 140: LIVE ON THE BACKSTAGE
A Bowie lo retrató un objetivo indiscreto hace pocas semanas en una calle cualquiera de Nueva York. Llevaba años escondido, apenas había noticias de él. No actuaba, no creaba. Se rumoreaba que padecía una grave enfermedad, que estaba en las últimas. En la foto parece un tipo normal, oculto bajo una gorra y detrás de unas gafas oscuras, en sudadera y con una cartera al hombro, pálido, un señor mayor vestido como un tipo más joven que sale de casa a comprar una barra de pan o el periódico. ¿Qué ha hecho estos últimos años?
Quizá sea
por el tiempo que corre o el reloj que llevamos dentro, me atrae más ahora la
cara B de esos nombres sagrados o actores secundarios del rock, lo que pasa más
allá de entre bastidores. En ese backstage quiero encontrar a personas normales
lejos de la purpurina, los discos y las canciones. Quiero saber cómo pasan el
tiempo o se divierten en sus partidas de caza, cómo cabalgan las olas en bañadores
de neopreno, cómo escriben poesía o un cuento o dibujan en el estudio de una
casa apartada en medio del bosque, cómo llevan a sus hijos al colegio, cómo
compran armas o espadas para sus colecciones privadas, cómo van al supermercado
o conducen un coche antiguo para ir a pescar a la orilla de un río, cómo
aparecen en algún episodio de una serie de televisión. Hombres.
domingo, diciembre 02, 2012
GREATEST HITS 139: UNDER MY THUMB (THE ROLLING STONES)
Con muy
poca vergüenza viejos rockeros para el desguace se atreven a tildar su pobre retorno
de ‘música de otra dimensión’. Hay que tener huevos. Otros mantienen la
entereza sin caer en el ridículo. Entre tanta música para enterrar todavía es más
sano sacar al fresco las canciones del pasado. En cualquier década siguen bailándose
mejor a la luz de una galería.
jueves, noviembre 29, 2012
LIVE IN 139: VIAJES Y CASSETTES
Todavía hoy
utilizo a menudo algún cassette para registrar una conversación, preguntas y
respuestas. Mis manías prefieren este arcaico sistema a las tecnologías más cómodas
y sofisticadas. Será porque asocio el cassette, las clásicas cintas, a los
sonidos de los viajes en la carretera que tantas veces me acompañaron. Aún conservo
algunas grabaciones, esmeradas selecciones de canciones con las que dar sentido
a un recorrido, a una travesía de día o a una odisea en la noche. Guardo discos
completos, aquellos que mejor se ajustaban a dos caras de 23, 30 o 45 minutos,
y también recopilaciones temáticas o lo mejor de lo mejor (lo que para mí era
lo mejor) de un artista o grupo concreto.
Con
especial cariño protejo en la memoria mis primeras cintas de Ani DiFranco, el
1965 de Afghan Whigs, el Gold de Ryan Adams, los álbumes de los Stones en los
noventa, el Play de Moby, el She’s the one de Tom Petty, los clásicos de
Deep Purple, los dos primeros discos de Garbage, el Gentleman’s blues de Cracker… vaya,
más de lo que creía recordar… bandas sonoras de mi biografía.
martes, noviembre 27, 2012
GREATEST HITS 138: FOOLS RUSH IN (SHE & HIM)
Me encanta
sentirme descansado en el veraniego trote de esta guitarra, mirar el cielo sin
hacer nada, hielo y fruta en la garganta. Con tan poco y unos dedos tan hábiles
se descubre tanto... olvidarse de todo… perderse en el cristal de los ojos de
Zooey. Lo cantaba primero Frankie. “Los tontos se enamoran, bla bla bla”. ¿Y
los sabios no? ¿Seguro? Una moneda para el ‘jukebox’.
jueves, noviembre 22, 2012
LIVE IN 138: VIAJES POR EL ESCRITORIO
Dejo caer
la cabeza sobre la madera de un escritorio, me gusta percibir el mundo unos
segundos en perpendicular mientras me penetra el calor del lugar sobre el que
fluye la escritura a mano, una invitación al viaje de una ilusión compartida.
Cada vez
que me pierdo unas horas en el interior de una librería me abruma la magnitud
de sus palabras. Me llevaría pilas de tomos y novelas aunque no pudiese leerlas
todas. Me compraría un modesto piso para llenarlo solo con libros.
Me
escondo a la vista bajo la luz que cubre una esquina, junto a una ventana veo
pasar a la gente y siento la vida de la calle. Me acompaña una taza de café, un
libro abierto y una postal con la que marcar la última página leída.
Cada día
escribimos renglones de nuestra biografía, despertares risueños y retiradas agotadas.
Podríamos amontonar libretas escritas con las cosas que nos decimos. Habría que
ser selectivos y crear una historia atractiva.
Mi
placer es tan sencillo como abrir libros y olerlos. Rozar sus contornos.
Colocarlos en una estantería y observar su canto. Traerlos a casa o regalárselos
a alguien. ¿De qué me suena todo esto? Fanático y maravilloso.
lunes, noviembre 19, 2012
LIVE IN 137: VIAJES POR EL PENTAGRAMA
Como me
ocurre cada cierto tiempo con el cine, que me desanima hasta distanciarme de
sus rayos mágicos, la música también me desplaza, su resplandor se desvanece por
una temporada hasta que no vuelve a iluminar el entorno otra vez. He amagado
con divorciarme de ese cine caprichoso y traicionero al que siempre acabo
volviendo, aunque es cierto que con una fidelidad que carece de la pasión de
entonces. Desde que tengo la costumbre de llevarme cada día un poco de música
diferente a los oídos (un sano vicio del que cuesta desprenderse), los encantos
de su espíritu también se difuminan. Riesgos de un oyente devorador.
Aunque sin
el ahínco de hace un tiempo, me entrego a viajar por estilos que ya no se
prodigan, exploro terrenos novedosos que en su fondo ocultan arrugas, descubro nuevas
voces de autoras más bien mediocres que se confunden unas con otras, advierto destellos
equívocos de autores que beben todos de las mismas fuentes y no sacian la sed. Acudo
también a mis lecciones más recurrentes, recetas infalibles que el tiempo y
otras costumbres hacen envejecer. Llega un momento, creo, en el que no puedes
vivir con tanta música, pero tampoco sin ella. Entonces agrada más la melena y
el cuerpo agitados en los contornos de una canción que Eddie grita desde hace más
de veinte años que cualquier nueva aventura con los auriculares puestos… O será
que acaba este domingo y nos acercamos a grandes pasos al final de otro año.
miércoles, noviembre 14, 2012
BONUS TRACK 106: AMORICA (THE BLACK CROWES)
Esto, en
cambio, no es nuevo pero no suena viejo. Música de hace cinco años ya parece agrietada,
mientras que discos de hace casi veinte no pierden ni la fuerza ni el frescor
de su nacimiento. También es cierto que ya no escuchamos música como cuando éramos
más jóvenes y teníamos más tiempo, con la atención y la desconexión que merecen
los placeres. Hoy me ha apetecido rescatar Amorica (1994), una de las joyas de
los ‘cuervos’. Hoy, con Wiser time, A conspiracy, Ballad in urgency o Nonfiction,
me ha parecido que era ayer. Este rock erguido, contundente y pasional no se
estropea, no envejece, no muere.
VOLUME ONE 278: KING ANIMAL (SOUNDGARDEN)
Ha
pasado demasiado tiempo y todo y todos cambiamos para bien o para mal. Ahora
Soundgarden dan ruedas de prensa en hoteles de lujo en París con gafas oscuras
de marca y las uñas limpias. Lo que queda de sus melenas está bien peinado. Aseguran
que querían volver a pasárselo bien, sin presiones discográficas, aunque ya les
pesen los 40 años. Dieciséis años después de su último largo de estudio crean
canciones nuevas que no suenan nuevas… y que también suenan viejas. Los gritos
de Chris Cornell ya no se llevan. King animal (Universal, 2012), como se
preveía, es demasiado inservible, agota y no sabe a nada. Tiene cuerpo pero le
falta sustancia. No deja (casi) nada para el recuerdo. La mayoría de los temas
no llegan a los cuatro minutos, y la mayor parte de ellos se hacen largos. Mal
asunto. Mal álbum, más que malo, inútil. Una pena. Otra vez me digo eso de...
¡tanto tiempo para esto!
Nota:
4/10
martes, noviembre 13, 2012
LIVE IN 136: CALEXICO, MADRID 2012
La
grandeza de una banda se demuestra muchas veces en los detalles pequeños, en
los detalles inmensos. Como que el vocalista carismático y un par de músicos
más del grupo reanuden el concierto tras el primer ‘encore break’ sacando al
escenario al conjunto que los ha teloneado y casi a cappella canten un hermoso
tema que los hermana ante la audiencia y los funde en besos y abrazos al final
de la actuación. Eso hicieron Calexico con Blind Pilot cantando el hermoso Look
at Miss Ohio de Gillian Welch.
En el
Teatro Kapital de Madrid.
Calexico
son fantásticos. No descubro nada. Músicos con mayúsculas. Desierto y frontera.
Acústicas y trompetas. Sudan el rigor de las perfectas interpretaciones y desprenden
una alegría auténtica. Repertorio completo, concierto impecable. Qué bien se sienten
El Puerto, Maybe on Sunday, Roka, Sunken waltz, Alone again or, Two silver
trees… Dufresne,
Simal, Lichi, María y un servidor fuimos testigos de ello. Y un fuerte apretón
de manos con el gran, gran Joey Burns.
miércoles, noviembre 07, 2012
VOLUME ONE 277: PSYCHEDELIC PILL (NEIL YOUNG & CRAZY HORSE)
Indulto a
Neil Young. Bueno, me alivia reencontrarme con el incontinente jinete de las
praderas, el revoltoso forajido al galope. Un alivio, tampoco un jolgorio. Pocos
meses después de grabar el rancio y penoso Americana (solo recordarlo me
levanta dolor de cabeza), reúne de nuevo a sus camaradas del alma, Crazy Horse,
para entregar un álbum mejor armado y de propósitos monumentales con el que
alargar la saga familiar del sonido más crujiente de su guitarra enchufada.
Psychedelic pill (Reprise, 2012) es lo mejor desde el reposado Prairie wind de
2005, hermano de Ragged glory y sobrino de Greendale. La píldora tiene más rock
nervioso made in Neil Young que de experimento psicodélico. Al viejo se le va
la mano con 82 minutos para 9 temas, uno que supera los 27 minutos y dos que
rozan los 17, pero la casi hora y media se disfruta dejándose perder en su océano
de riffs epilépticos, perdiéndose sin nada en lo que profundizar…
(En el
documental Year of the horse, de Jim Jarmusch, uno de los miembros de Crazy
Horse reconoce que son músicos del montón, nada del otro mundo, pero que juntos
los cuatro, con Neil, se sienten los mejores del planeta y ese sentimiento no
se lo puede discutir nadie. Pues eso.)
Nota:
7/10
lunes, noviembre 05, 2012
VOLUME ONE 276: SUGARING SEASON (BETH ORTON)
Desde
que llegó a mis oídos Stolen car, un temazo imperecedero y emocionante, Beth
Orton me pone alerta. Estábamos entonces en el 99, y hasta ahora esta inglesa
flacucha de Norwich solo ha publicado tres discos. Canciones limpias, bien
trabajadas y agradables se pasean por Daybreaker, Comfort of strangers y ahora por
Sugaring season (Anti-, 2012). Me sigue cautivando ese arrastre melódico de su
voz intacta, cierta ternura reservada que encierran temas de apariencia frágil
y reposo consistente. Detrás de la sencillez blanca de la portada de su último
álbum, Beth deja entrever un poco de timidez. Se percibe en la decena de temas
de un disco con tendencia a hipnotizar. La respaldan sabios músicos (Marc
Ribot, ay… esa sutileza percusiva de Brian Blade), protagonistas junto a ella
de unos cuantos cortes para repetir (Dawn chorus, Candles, Call me the breeze),
aderezo lujoso de un disco bonito que deja con ganas de un poquito más.
Nota:
7/10
sábado, noviembre 03, 2012
LIVE IN 135: THANKS, TERRY
Nos dejó
el otro día, solo en su apartamento. Nadie merece el olvido. ¡Cómo no acordarse
del bueno de Terry Callier! Lo descubrí tarde, pero me enamoré pronto de su entrañable
calidez, del vuelo bajo de sus canciones cuidadosas, y le reservé una esquina
dorada en mi estantería de discos. Por canciones como You goin’ miss your
candyman y su excitante palpitar nunca olvidaré a Terry. Feliz viaje.
jueves, noviembre 01, 2012
MI TONTIÑA
Podría
ser la chica del título. O la de la portada, aunque en nada me parezco a ella,
encogida en el sillón, desnuda, con la mirada en la distancia, preguntándose
quizá de qué color es el amor. El caso es que estaba bailando con él, nos
mecíamos suavemente por la brisa de su voz y yo escuchaba la canción por
primera vez. El músico se acababa de morir y le brindamos un sencillo homenaje
con nuestros cuerpos rozándose en el calor de la noche.
Pensé en
estos momentos, en cómo nos abrazamos, con las cabezas enterradas en nuestros
cuellos, en cómo nos reímos de las cosas más sencillas o estúpidas, la vida que
tenemos juntos. Me llama chinita cuando me río, o guapa, o tontiña, sobre todo
eso, cariñosamente, una tontiña afortunada que encoge los hombros y guiña un
ojo o tuerce la boca con los labios cerrados. Me siento guapa, me hace sentir
así, y feliz. Se siente feliz, me gusta verle así.
Pasamos
página y miramos al frente, de la mano en un nuevo milenio. Una aventura, un hogar
que se inunda de luz al despertarnos juntos cada mañana. Cuando nos damos un
abrazo nos sentimos los creadores de una nueva vida.
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