… y en esto que aparece John Hiatt con nuevas canciones. Otro veterano de la escena americana tiene disco y energía, aunque el tono de su último trabajo denota cierto reposo y arroja una mirada crepuscular hacia los tiempos superados y los recuerdos bien saboreados. Su regreso, sólo tres años después del también bonito Master of disaster, no puede ser más que una garantía, de todas formas. Same old man (New West, 2008) devuelve a Hiatt al estudio, el de su propio hogar, con la compañía básica del bajo, la batería y las cuerdas huecas y metálicas de Luther Dickinson, salido de su primera travesía junto a los Black Crowes. Apenas se percibe una guitarra eléctrica en este disco lírico e interior, tierno, templado, idealmente repartido en once temas de no más de cuatro minutos y medio. Hiatt y su voz potente, su acento marcado, suenan volcados en los carriles por los que circulan sus hermosas canciones (On with you, Hurt my baby, Cherry red), sin miedo a que el paso de los días desgaste las curvas de la buena música.
Nota: 8/10



































