jueves, agosto 25, 2011

VOLUME ONE 244: I’M WITH YOU (RED HOT CHILI PEPPERS)

¿Y qué nos podemos esperar ahora de los RHCP? Añoranza la justa, poca más bien, aunque su reaparición, cinco años después de su último paso por el estudio, aún reanima cierta curiosidad. Por advertir si conservan la picardía, si rechazan la comodidad. El tiempo, en el caso de la banda californiana, no parece envejecerlos, tampoco rejuvenecerlos. Mantiene su jovialidad, el impulso rítmico que propulsan Flea y Chad Smith (en forma como siempre, ¿verdad Pepe?), la voz aún juvenil de Kiedis. Pero tampoco hay que lanzar cohetes.

Los Peppers vuelven a escena sin John Frusciante en las guitarras, estelar protagonista del álbum anterior, Stadium Arcadium. Le suple en I’m with you (Warner, 2011) el joven Josh Klinghoffer, cuyas cuerdas, muy variadas, se esconden en una maraña de efectos de producción y bajo la dictadura rítmica del bajo revoltoso de Flea. De los 14 temas sobran dos. Aturde y enciende el arranque, Monarchy of roses, el single The adventures of Rain Dance Maggie es resultón, Look around resucita el Mother’s milk, y algunos trucos de sobreproducción, a cargo de nuevo de Rick Rubin, robustecen buenos temas como Brendan’s death song o Police station. Bien, pero no tanto.


Nota: 7/10

jueves, agosto 18, 2011

VOLUME ONE 243: DIRTY JEANS & MUDSLIDE HYMNS (JOHN HIATT)

Es de una raza a la que el tiempo no obliga a repararse, incorruptible. Se le venera con respeto máximo. Faltaría más. Lo tuve delante hace unos meses presentando The open road, su penúltimo trabajo, allá en Shepherd’s Bush. El último es Dirty jeans & mudslide hymns (New West, 2011), empaquetado tan deprisa y con tanta maestría como la que su veteranía lo recubre. John Hiatt luce esa madera de artesano sabio en su último disco, magnífico cofre de historias que huele y sabe a raíces, musgo y rocío. Entre lo mejor de sus joyas.


De cabo a rabo, con la aspereza ruda de Damn this town y la ternura crepuscular de When New York had her heart broke. Entre un tema y otro, hay donde escoger maravillas: Don’t wanna leave you now, Adios to California, Hold on for your love… Infalible.


Nota: 9/10

miércoles, agosto 10, 2011

VOLUME ONE 242: QUEEN OF THE MINOR KEY (EILEN JEWELL)

Ocurre que te separas de alguien un tiempo pero no dejas de estar enamorado. Y cuando te reencuentras constatas que cualquier paréntesis es incapaz de acabar con tu amor. Ya no podré desenamorame de Eilen Jewell, sobre todo si se empeña en levantarse como una reina pacífica del rockabilly contemporáneo. Queen of the minor key (Signature Sounds, 2011) es su quinto disco, la cara tan bonita con la que nos tropezamos después de ese tiempo de ausencia física y eterna presencia emocional.


Otra vez Eilen se entrega a su música con su parsimoniosa imagen y voz, sin golpear con sus botas en el suelo ni arrugar su rostro. Sus canciones siguen rindiendo tributo al rock and roll de los cincuenta, al blues, al country, con un poco de surf y de folk y esa banda tan pulcra y precisa que la acompaña. Santa Fe y Only one, tranquilas y tiernas, son el contrapunto del animado repertorio que componen I remember you, Warning signs o Bang Bang Bang. Queen… es tan fresco como Letters from sinners and strangers, está a un pelo de la divina hermosura de Sea of tears. Y es otro gozo.


Nota: 8/10

BEAUTIFUL

Una canción y sus voces entrelazadas. La sorpresa que nunca te esperas. Una lectura íntima. Una boca que no deja de reír. La noche en el campo. El silencio en la niebla. Los dibujos que adornan sus orejas. Las manos por los brazos. Lo que dices y lo que callas. Cuando estás a su lado y cuando estás lejos. Nada hay más bonito que puedas encontrar.

jueves, agosto 04, 2011

VOLUME TWO 55: SCREAMING TREES

Yo los encajo en la primera división del grunge (por llamarlo así, como se conoció en su día y perdura), pues la segunda línea de bandas de rock duro de Seattle son bastante mediocres (y malas), como pude comprobar en un reciente documental. He vuelto a Screaming Trees un par de días, no por tratar de resolver cuál de sus dos últimos álbumes es mejor, Sweet oblivion (1992) o Dust (1996) (la pelea se mantiene, uno no es superior al otro), sino al encontrarme con una colección de rarezas y un inédito álbum de ocho cortes que nunca vio la luz a finales de los noventa. Ambos archivos guardan tan buenos temas como los que contienen los discos oficiales, así como la esencia de la banda, su energía juvenil, las rugosas guitarras de Gary Lee Conner, la personalidad intrigante de Lanegan, la contundencia rítmica de Martin.


Duraron una década. Oscuros al principio, sin cuajar éxito. No interesaban a las compañías. Domesticaron su primitivismo sin perder agresividad. Se pelearon, trabajaron por separado y acabaron disolviéndose después de ese díptico glorioso de discos. Festejaría un reencuentro. Nos conformaremos con Last words, una grabación sin publicar con aquellos temas de finales de los noventa que aparece ahora en las tiendas.


martes, agosto 02, 2011

LIVE IN 111: PJ20 ADVANCE

Ya está completo, hay miles de horas en la sala de montaje, imágenes que nunca hemos visto, otras perspectivas, nuevas impresiones, las que traen los años, 20 nada menos. Han dejado atrás la adolescencia y yo quiero que sigan envejeciendo bien. Un buen amigo suyo, Cameron Crowe, ha hablado con ellos hasta cansarse, ha buceado en los archivos y nos ha transmitido ese espíritu de la juventud que hace respirar el rock and roll. Hasta septiembre no podremos verlo, quizá un poco antes. Enhorabuena. Siempre con vosotros, PJ.


sábado, julio 30, 2011

BONUS TRACK 94: NORTH HILLS (DAWES)

Bueno, compararlos con CSN es demasiado, un despropósito. Pero son majos estos chicos de California. Han respaldado a Jackson Browne de gira por España, entre otros lugares, y sus armonías sofisticadas recuerdan a las de antaño, todavía inigualables. Y este disco es solo de hace dos años, pero escuchándolo una y otra vez me parece ya un clásico. Y me iría con ellos de carretera, a ver dónde terminan. Dawes. Qué maravilla este North Hills. (2009) No puedo expresarlo mejor.

lunes, julio 25, 2011

VOLUME ONE 241: BLACK DUB (BLACK DUB)

Pues así de la nada otra vez me tropiezo con un sabroso hallazgo: Black Dub. Por aquí anda Daniel Lanois (¡lo que se nota!), guitarreando, en las teclas, coros y al frente de la sala de máquinas creando atmósferas, bien respaldado por un par de músicos de su confianza, el baterista Brian Blade y el bajista Daryl Johnson. El tesoro contiene una exquisita joya: Trixie Whitley, otro diamante de los que encapricharse. Chris Whitley, ese malogrado y gran compositor que nos dejó hace unos pocos años, fue su padre, del que la chica ha heredado, sobre todo, una personalidad interpretativa de las que pueden dejar huellas. No sólo eso, también una voz con cuerpo y carácter, con profundo sentimiento al meterse en la carne de la canción. Trixie, de 24 años, aún parece una adolescente escandinava, pero con sólo oírla podemos creer que las suyas son las cuerdas vocales de una solista curtida en los estudios, los escenarios y algún tugurio de blues.


A finales del año pasado destaparon su proyecto, titulado Black Dub. Lanois puro explorando ambientes reagge, rock y blues con un clima pantanoso y pegajoso. En las percusiones y en ese enjambre de cuerdas flotantes que teje el fantástico productor (por cierto, uno de los mentores del propio Chris Whitley) descansan temas excitantes (Surely, Slow baby), alguno sublime (I believe in you, Nomad), y un disco brillante.


Nota: 8/10

jueves, julio 21, 2011

SOUNDTRACK 108: BEGINNERS

La sala vacía, pero más íntima la soledad, el espacio. Ríes a lo ancho, lloras a lo largo. Y te encuentras en los fotogramas. El protagonista tiene tu misma edad o pasea a un perro que te recuerda al tuyo. Desconoce qué dirección tomar, cómo volver a sonreír. Quieres a esos actores que no actúan, que son ellos. Quieres al padre que cuida, a la chica que aparece. Y ella se llama como a quien más deseas, a quien adoras. Cuando acaba, todo empieza. Como El apartamento. Se miran el uno al otro, ahí empieza todo. Son principiantes. El cine… hoy sí.

lunes, julio 18, 2011

GREATEST HITS 115: THE WALLS ARE COMING DOWN (FANFARLO)

Estos chavalitos no son cabeza de cartel, nada tienen de monos y no aparecen ni en la línea delantera de las estanterías ni en la primera plana de las biblias musicales. Y no aburren, que es lo que cuenta. Tampoco se bastan ya con una portada en blanco y un título ramplón en letras negras para no necesitar más presentación. Este tema rompe muros, sí, caen las paredes, es intenso, vibrante, entrañable y hermoso. De estos chavales de Londres, Simon, Mark, Leon, Cathy, Justin y Amon, yo me fío.


martes, julio 12, 2011

VOLUME ONE 240: WHATEVER’S ON YOUR MIND (GOMEZ)

Por un lado, bravo de nuevo por Gomez. Porque nunca sabes por dónde te van a salir, a orientar una canción detrás de otra. Cada paso suyo es una sorpresa aunque ya no te esperes que en su música hayas más sorpresas. Su inquietud y todavía ganas parecen responder a esa regla de la permanente incógnita. Y en Whatever’s on your mind (ATO, 2011), lo que te pase por la cabeza, son fieles a ese principio. A batir y servir en una fuente de rock un cóctel de pop, electrónica, blues, algo de baile y vete a saber qué mas. Y Options, el tema con el que abren su nuevo álbum, es de lo mejor y más alegre que han compuesto nunca.


Por otro lado, pronto se acaba esa sorpresa. Es decir, son ellos, Gomez, retorcidos e imprevisibles, pero quizá estancados sin saber muy bien hacia dónde conducirse, después ya de que algunos miembros se hayan decidido a publicar por separado. Se antoja difícil repetir un Bring it on, un Liquid skin... de todos modos, siempre serán bien recibidos.


Nota: 6/10

viernes, julio 08, 2011

GREATEST HITS 114: WAITING FOR THE SUN (THE JAYHAWKS)

En los albores de este blog incluí a estos chicos ahora canosos, con menos pelo y más arrugados, en cierto modo empapados por una nostalgia de reposo marchito, en el bloque más o menos modesto de artistas a los que no conseguía encontrar el punto. Las alabanzas los bendecían, de prensa y patio de butacas, de jovencitos y adultos, muy majos los chicos de Minneapolis. A mí ni fu ni fa. Con el tiempo he conseguido percibir cierto atractivo en su música sencilla que yo casi siempre he esquivado. En uno de esos ejercicios aconsejables que consiste en dedicar un par de horas a escuchar un completo recopilatorio, con The Jayhawks y su antología Music from the North Country he disfrutado bastante. Y este Waiting for the sun del lejano 1992 tiene pulso, emoción y fuerza. En 2011 se reencuentran Louris y Olson y demás con un paquete de canciones en nuevo disco después de ocho años de separación.

lunes, julio 04, 2011

VOLUME ONE 239: THE HARROW & THE HARVEST (GILLIAN WELCH)

Welch y Rawlings codo con codo. Son pareja bien avenida y es una pena que tarden tanto en renovar votos con un disco. Les ha llevado ocho años volver al estudio, después del excelente Soul journey. Ahora le quitan refuerzo a la instrumentación de entonces y se empapan de sobriedad, ese dueto de cuerdas finas y robustas que conversan entre ellas, se apartan y se vuelven a juntar. Ella firma y canta (voz clara, preciosa y triste), Gillian, y él apoya en todo y produce, David. Se reparten la escritura, banjos, harmónicas y guitarras acústicas en un álbum, el quinto de su carrera desde 1996, hermoso y desnudo, con esa nostalgia rural de esencia americana. The Harrow & the Harvest (Acony Records, 2011) viene a ser una herencia del soberbio Time (The relevator) (2011). Para momentos bajos y noches en solitario, con el silencio de la naturaleza y los recuerdos como única compañía.


Nota: 7/10

COLORES

También nos desentierran, exponen el ánimo con el que empezamos cualquier travesía. O nos dicen cómo pensamos, por qué nos inclinamos. Y nos recuerdan cada estación, las casas que levantan un pueblo bañado por el sol a orillas del mar. El agua está caliente en pleno verano. O a cada persona, nos la dibujan cuando no está, nos la visten con sus prendas y los aromas se entrelazan, con lo bien que le sienta el vestido amarillo largo, la falda pistacho corta, la camiseta marrón con el escote abierto o la chaqueta mostaza, a juego con su pelo, su piel y hasta con las costuras del pantalón. Un baño de colores.

sábado, junio 25, 2011

ELLOS / MAJOR MINUS



Apenas sé nada más, no me esfuerzo en guardar nueva información hasta que los hechos importantes vean la luz, hasta que haya un nuevo disco, por ejemplo. Lo que se conocerá antes será un Ep, publicado ya mismo, con tres canciones. Me habían dicho que una de ellas, Every teardrop is a waterfall, era demasiado bailable, que escondía sin disimulo 'ritmos de la noche' y los aires acaramelados de Viva la Vida. No lo niego, pero la pieza es animada, intensa, bonita y hasta emocionante. Otro de los temas, es éste, Major Minus. Que me trago y vuelvo a tragar porque es estupendo… y bien que me alegro. Son ellos, con la autenticidad de su sello, pero dando un paso más, no sé hacia qué parte, pero desde luego, no no no es la equivocada.

lunes, junio 20, 2011

BIG MAN

Después del Jefe, a él era a quien más le llovían las ovaciones. Por mover una ceja, por amagar una risa, por levantarse del taburete del que últimamente no se despegaba y volver a sentarse, por agitar la pandereta. Y por expulsar de sus pulmones toda esa sensibilidad irremplazable con la que la E Street Band baña las canciones de Springsteen. Porque era él (es él) quien primero te viene a la mente cuando te haces una imagen de la banda en la cabeza. Con su aire torrencial que brota depurado y potente de su saxofón. Un saxo que ya no volverá a alegrarnos. No me imagino sin él, ahora, canciones como Bobby Jean, Jungleland, Born to run, Rosalita o Dancing in the dark. Hasta siempre Big Man.

domingo, junio 19, 2011

GREATEST HITS 113: FIRE (KASABIAN)

Quizá acaben gustándome más de lo esperado. De momento me contento con recrearme en la gustosa porción de buena música que contiene el tercer largo de Kasabian, West Ryder Pauper Lunatic Asylum (2009). Los dos discos anteriores no me decían ni buenos días, gentileza cero. Pero esto es otra cosa. Y eso que tras la fachada roquerilla de diseño se esconden otras inquietudes u obligaciones sonoras que acercan a las pistas de baile algunos temas del grupo de Leicester. Underdog y Where did all the love go? son muy buenas canciones, abren el disco; y Fire casi lo cierra. Hendrix y Springsteen también interpretan grandes canciones con el mismo título. A la de Kasabian le acompaña un curioso vídeo con asalto a un banco, donde lo más sugerente es que las armas son las guitarras y el botín, las partituras. Y por ahora este Fire me engancha.


miércoles, junio 15, 2011

LIVE IN 110: LITTLE PLEASURES

Aún quedan huellas, el rastro imborrable del placer de almacenar, de coleccionar con cierta humildad. Es lo que mantiene viva la llama y la satisfacción. Ya no nos detenemos a consumir la música con la intimidad de entonces, tumbados en el sofá con los altavoces concentrados en el empeño, desconectados de cuanto nos absorbe fuera de esos momentos de recogimiento. A veces el coche y un largo trayecto nos dan un respiro, nos abre el paréntesis. Pero siento (o sentimos) que ya no es lo mismo. Que ya no esperamos con la ansiedad de entonces el lanzamiento de un nuevo disco, o la visita de un músico al lugar más cercano a nuestra ciudad, o que paseas entre las estanterías de una tienda y no encuentras nada que quieras llevarte a la cesta, o que ya no sabes qué diablos te vas a descargar ahora. Pero todavía, todavía, queda ese ritual tan tierno e irremplazable que consiste en colocar nuestros discos con la precisión sólo entendible por nosotros o el más detallista de los artesanos cuando hacemos una mudanza o nos redistribuimos el contenido de las estanterías de nuestro salón. Y mientras lo hacemos suena una música, cualquiera, la apropiada para ese momento, y entonces sí, sí, la música se convierte en el mayor de nuestros placeres.

sábado, junio 11, 2011

BONUS TRACK 93: HARVEST (NEIL YOUNG)


El tiempo modifica las impresiones que nos brinda la música. Al principio, Harvest (1972) no me parecía tan magnífico como se pintaba, escogía varios discos entre mis preferidos de Neil Young antes de mencionar Harvest. No conectaba con su sombría atmósfera y me distanciaban esas piezas en las que la Sinfónica de Londres decora el dramatismo vocal de Mr. Young, A man needs a maid y There’s a world. Una reciente y muy sugerente revisitación del disco a cargo de solistas contemporáneos por cortesía de la revista Mojo ha reafirmado mi crecida estima hacia Harvest, un álbum de rastro doloroso y espíritu perdido.


Es de lo mejor de Neil Young, sin duda, respaldado por los Stray Gators (Ben Keith, Kenny Buttrey, Tim Drummond y Jack Nietzsche) y unas buenas compañías (Nash, Crosby, Ronstadt, Taylor). En sus canciones de trote cansino se percibe resignación, amargura, también cierta desolación. Y no sólo la más reinterpretada Heart of gold se eleva entre el contenido, ahí están con justicia hermosos, polémicos y hasta apocalípticos temas como Old man, Alabama o Words. Cosecha única, en vías de extinción, o ya extinta. Y perfecta además, 10 temas (no sobra ni falta uno), 37 minutos, y un enlace cósmico con los míticos de siempre…

lunes, junio 06, 2011

26

Me cambias de humor. Me ofreces un poco de luz cuando me veo a oscuras. No hay mejor manera de terminar el día que pasando un rato contigo… en realidad pasar cualquier rato contigo. Tengo, ya ves, razones de sobra para celebrar este día.

GREATEST HITS 112: OHIO (CSN&Y)

Buaaaaah! Nació de una matanza y en sus voces se denunció. En el fuego cruzado cayeron cuatro víctimas en el suelo ensangrentado. Alguien había por allí para cantarlo. Y cuando se repite esta canción confirmas que nadie la puede interpretar igual. Aún duele.