El titular me asusta. ¿Debería? Este músico va a desempolvar de sus archivos hasta ochenta y tantas canciones, la mayoría inéditas, grabadas a lo largo de más de tres décadas y las va a repartir en siete discos que verán la luz en una caja limitada dentro de dos meses. En otra época la recibiría como una muy buena noticia, hoy me duele decir que me causa algo parecido a la indiferencia.
Porque vamos a ver. Si este hombre tiene una veintena de discos estupendos (casi todos) y decenas de canciones sobresalientes, ¿podemos creer que hasta 74 desconocidas van a ser superiores a las que formaron parte de sus discos oficiales? Lo dudo. Hace años publicó otra caja similar con otros tantas decenas de canciones que buena parte de sus seguidores no conocían. Y aunque el cofre no estaba nada mal, ¿de verdad podemos recordar bien un puñado de ellas?
Te adoro así, jefe, no me abrumes, no me canses. Pero te escucharé, claro, no sé aún sin con la suficiente entrega y concentración que te he dedicado hasta ahora.